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Carta enviada por el Obispo Claudio Gatti el día 7 de octubre de 1999 a los Cardenales, Obispos y sacerdotes.

Queridos hermanos en Cristo,

En este punto ha llegado el momento en el que todos nosotros, que hemos recibido el sacramento del orden en sus tres grados: episcopado, presbiteriado y diaconado, debemos decidir en que sitio estamos.

La afirmación de Cristo: "El que no está conmigo, está contra mí" (Mt 12, 30) exige por nuestra parte una libre, clara y final elección.

El gran Papa Pablo VI declaró "El humo de Satanás ha entrado en el templo de Dios".

En 1917 Nuestra Señora anunció en Fátima: "Satanás ocupará los primeros puestos de la Iglesia".

Actualmente la Iglesia está gobernada por muchas personas que están afiliadas a poderosas y secretas asociaciones, sostenidas por fuertes centros de poder y provistas con una inmensa cantidad de dinero.

Estos mercenarios, a quienes "no les importa nada el rebaño" (Jn.10,13) se reúnen juntos en mítines secretos, abiertos solo a los adeptos, preparan planes cuyo único propósito es: la destrucción de la Iglesia.

Las palabras de Isaias deberían se como una advertencia para esas personas: ¡Ay de aquellos que se esconden delante de Yahve para disimular sus planes, y de quienes están obrando en la oscuridad, diciendo: "¿Quién nos ve? Quién nos conoce?". Oh vosotros que hacéis las cosas perversamente!". (Is 29, 15-16)

Invito a los pastores negligentes, avaros, egoístas y deshonestos a leer Ezequiel: "Viendo que mi rebaño se convierte en objeto de presa ya que mis corderos están sin pastor son lanzados a las bestias feroces, viendo que mis pastores no cuidaron mi rebaño y que ellos se desentendieron sin cuidar de ello, es por esto que mis pastores escuchan la voz de Yahve. El Señor dice esto: Por mi vida, dice el Señor, que, pues mi rebaño ha sido depredado y han sido presa mis ovejas de todas las fieras del campo por falta de pastor, pues no iban mis pastores en pos de mi rebaño, sino que lo abandonaron apacentándose a si mismos, no a mi grey; ¡oid, por tanto, oh pastores la palabra de Yahve!: Así habla el Señor: heme aquí contra los pastores, para requerir de su mano mis ovejas. No les dejaré ya rebaño que apacienten, no serán más pastores que así mismo se apacienten. Les arrancaré de su boca mis ovejas, no serán ya mis pastos suyos". (Ez 34. 8-10)

Para dar un empujón a aquellos que no están seguros en que lado están, quiero recordar lo que dijo Jesús a los fariseos, y que aún hoy en día también vale para aquellos que está en la misma situación espiritual: "¡Vosotros raza de vivoras!" ¿Quién os ha enseñado a huir de la ira que llega? Haced para eso obras dignas de conversión. Ya el hacha está puesta en la raíz del árbol, todo el árbol que no de buen fruto será cortado y arrojado al fuego. (Lc 3. 7-9)

"Pero ¡ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entráis vosotros, ni permitís entrar a los que quieren entrar". (Mt 23. 13-14)

Después de la severa condena de los pastores, ¿Cuál será la suerte de los corderos abandonados y perdidos? El Señor nos tranquiliza y nos promete: "Y Yo os daré pastores según mi Corazón, que os apacentarán sabiamente". (Jr. 3-15)

Jesucristo es libre de actuar en su Iglesia como Él quiere. Él no tiene que respetar la norma humana. Él no está sujeto a la C.I.C, Él nunca declino su autoridad, nunca abdicó del papel de fundador, líder y maestro como la Sagrada Escritura (Ef. 5,23-24/Col 1, 18/Mt 23, 8) y la doctrina de la Iglesia (Lumen Gentium) enseña.

Hoy día es muy urgente la "Renovatio Ecclesiae in capite et in membris", como anteriormente se dijo en el Concilio de Trento.

Como San Pablo escribe, Dios "tiene un plan para la plenitud del tiempo, recapitular en Cristo todas las cosas, las cosas del Cielo y de la tierra", (Ef. 1, 10) lo que significa que todas las criaturas serán reunidas debajo de la autoridad de Cristo, por eso regeneradas por la gracia, serán conducidos de nuevo al Padre. Al comienzo del tercer milenio este proyecto de Dios no ha sido todavía realizado por culpa de los hombres de la Iglesia, que en formas diversas y en sucesivos tiempos han trabajado para su propio interés y no para Dios, por eso Juan Pablo II ha pedido perdón por las numerosas y graves culpas que se han cometido a lo largo de la historia de la Iglesia.

Para llevar acabo su proyecto Dios sigue interviniendo de forma extraordinaria en la Iglesia.

Durante 22 años, el que suscribe ha permanecido debajo de el moggio, sin ser consultado, estuvo lanzado por Dios sobre el candelabro. El Señor es mi testigo yo nunca quise honor ni poder, pero afrontando la firme voluntad de Dios, incliné la cabeza y dije: "Fiat voluntas tua", sabiendo con certeza que mi ordenación episcopal sería recibida con sarcasmo y sería objeto de calumnia. Yo debería tener el derecho de quejarme porque fui catapultado a una situación donde me encuentro solo, aislado, mal entendido mofado y condenado hasta que Dios quiera intervenir y como ha prometido, "Él me allanará el camino".

Al contrario todos vosotros deberíais dar gracias al Señor porque habiéndome dado el episcopado: "Como a un aborto" (Cr, 15, 7), ha manifestado su poder en mi debilidad y ha decidido servirse de una pequeña criatura, combatida y despreciada, para hacer renacer su Iglesia.

Aunque me es embarazoso continuar hablando de mí mismo, os invito a todos a leer con atención y respeto los mensajes de Jesús, dulce maestro, de la Madre de La Eucaristía de San José y San Pedro que hablan del episcopado que Dios me ha dado y ellos reprenden severamente a aquellos que no quieren aceptarlo. Encontrémonos delante de Jesús Eucaristía sumerjámonos en su luz, impregnémonos de su amor. Ayudadme a llevar adelante la importante y difícil misión que Dios me ha encomendado por el bien de la Iglesia. Recordad Dios realizará sus proyectos sin vosotros y a pesar de vuestra oposición.

Acojamos la invitación del Cardenal Meisner "Producir menos papeleo para dar mas espacio a los carismas...".

Que la Madre de La Eucaristía nos proteja, nos consuele y nos mantenga unidos a la Eucaristía y al Papa.


Claudio Gatti

Ordenado Obispo Por Dios

Roma, 7 de Octubre de 1999


Festividad de Nuestra Señora del Rosario