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Esta es la verdad sobre el último golpe de satanás

La historia del último golpe de satanás

El 18 de octubre del 2002, se ha escrito una de las páginas más negras y tristes de la historia de la Iglesia.

Los que luchan contra la Eucaristía, han condenado a Monseñor Claudio Gatti, el obispo ordenado por Dios, reduciéndolo al estado laical.

Este es el último golpe de satanás, como dijo Jesús el 17.11.2002: "Ha llegado el último golpe de satanás, es fuerte y duro para vosotros, pero es peor para los que lo han inferido, porque perderán su alma".

La comunicación de esta condena ha sido transmitida a nuestro obispo a través de una carta que el Vicariato ha enviado a Via delle Benedettine, el 16 de noviembre.

El Señor, que acompaña siempre a los que lo aman, nos ha preparado desde 1999 a superar este gran sufrimiento: "Mis queridos hijitos con vosotros a su lado, que oráis por ellos, podrán soportar también el último golpe de satanás" (Carta de Dios del 01.01.1999).

"Os he dicho que el último golpe de satanás será muy duro y muy fuerte" (carta de Dios del 21.01.1999).

"No permitáis que decaiga vuestra confianza en Dios, porque en un momento muy difícil, satanás desencadenará el último golpe. Escuchad esta santa Misa para el obispo y la vidente, para que cuando llegue el último golpe de satanás, tengan la fuerza de soportarlo todo" (Carta de Dios del 21.10.1999).

La vidente Marisa Rossi sabía exactamente en qué consistía el último golpe de satanás desde junio de 1997. Esto quiere decir que desde entonces los hombres de la Iglesia se han reunido para organizar este diabólico plan, que ha sido puesto a punto el verano pasado.

Jesús, en la carta de Dios del 17.11.2002, nos ha revelado el nombre de los tres eclesiásticos que han dirigido enteramente el proyecto diabólico: Ruini, Ratzinger y Bertone. Éstos han involucrado, en frecuentes reuniones, a un número cada vez mayor de cardenales, obispos, sacerdotes y laicos, para tener apoyos y conseguir realizar sus designios. En lugar de dedicarse a los pobres, a los enfermos y al problema de las guerras que están destruyendo el mundo, se han reunido para condenar a Monseñor Claudio Gatti, el obispo ordenado por Dios.

También algunos laicos, que en el pasado habían sido miembros de la comunidad, se han ensañado duramente contra Don Claudio, denunciándolo a la Autoridad Eclesiástica y calumniándolo.

El Papa, desgraciadamente, ha sido engañado por los hombres de la Iglesia. Aprovechando sus precarias condiciones de salud, le han hecho firmar, sin que él lo supiera, un documento que condena a nuestro obispo. Jesús ha dicho: "Han involucrado al Santo Padre, aunque él no lo sabe, porque le hacen firmar las cartas sin que sepa el contenido. El Papa ha firmado, no la carta que os ha llegado, sino el documento que permanece en el Vaticano, en el Vicariato" (Carta de Dios del 17.11.2002).

Es triste y preocupante que hayan involucrado al Papa en este plan diabólico. Los que se llaman sus colaboradores, han sido deshonestos, porque han cargado sobre el Pontífice toda la responsabilidad de lo ocurrido.

El 26 de octubre ppdo., a Monseñor Bertone, que estaba dando "las buenas noches" a los hermanos salesianos de Via Copernico en Milán, le preguntaron: "¿Qué piensa del Movimiento Impegno e Testimonianza y de su fundador don Claudio Gatti?". Esta es la respuesta: "La decisión está sub iudice. El Santo Padre se ha avocado para sí la cuestión completa y está pensando en hacer un documento a este propósito".

Los tres eclesiásticos han sido también muy astutos al hacer firmar al Papa la carta de condena porque, como ha subrayado el Sr. Ruini en la carta a nuestro obispo, "la decisión pontifica se ha de considerar inapelable".

San José, el 14.11.1999, nos había preparado para esta triste realidad: "Está ocurriendo un hecho muy grave: los grandes hombres de la Iglesia, que vosotros conocéis bien, están tratando de hacer firmar al Papa una carta contra este lugar, porque ahora pueden engañarlo como quieran. El Papa no está bien y sigue adelante. ¿Qué haréis cuándo llegue el último golpe de satanás? ¿Permaneceréis con este pobre obispo o lo traicionaréis también vosotros después de todos los milagros que Dios ha hecho?".

Estamos seguros que el Papa, si hubiese sabido que la carta que firmaba contenía la condena de nuestro obispo, no la habría firmado nunca por los siguientes motivos:

1. El Papa conoce al obispo y a la vidente porque, al encontrarse con ellos, se giró y les dijo: "Vosotros sois los de Nuestra Señora".

2. Marisa, varias veces ha ido en bilocación a ver al Papa para hablarle de algunos problemas importantes de la Iglesia.

3. El Papa recita las oraciones dictadas por la Madre de la Eucaristía.

4. El Santo padre ha adorado la Eucaristía traída por Nuestra Señora a Marisa y traída por Don Claudio al Vaticano el 07.12.1999.

5. Juan Pablo II, en la audiencia general del 13.06.2002 terminó su catequesis diciendo: "María, Madre de la Eucaristía os proteja a todos"; esta invocación, más tarde, fue censurada por sus colaboradores.

6. El secretario del Papa, a través de un común amigo polaco, pidió a Marisa que orase por la salud del Papa y le hizo llegar, como signo de reconocimiento, un cuadro que reproduce el rostro de Jesús.

Jesús, en la carta de Dios del 17.11.2002, ha afirmado: "Querría que antes de morir, el Papa, comprendiese el error y llamase a este sencillo obispo que ama tanto a las almas y que ha dado todo de sí mismo, incluso la salud física".

Nosotros sabíamos que antes o después llegaría el último golpe de satanás. Más bien esperábamos que llegase cuanto antes, porque sabíamos que, sólo después del último golpe de satanás, empezarían las intervenciones de Dios para hacer renacer la Iglesia y hacer triunfar la verdad. Era tan intensa nuestra espera que una vez cometimos un gran error.

De hecho, cuando el 25.03.2001 supimos, con notable retraso, sobre el comunicado oficial de la C.E.I., fechado el 12.01.2001, con el cual su Presidente Ruini, por mandato de la Congregación de la Doctrina de la Fe "daba cuenta de las medidas preventivas adoptadas contra el Reverendo Claudio Gatti y de su Movimiento, en todo el territorio nacional", pensamos que éste era el último golpe de satanás.

La Madre de la Eucaristía, apareciendo el día de su fiesta, dijo: "El comunicado oficial está lleno de falsedad, han engañado a todos, a fin de que cerréis, de que os canséis y llevaros a la muerte. Pero yo ya os he dicho que no conseguirán llevaros a la muerte, porque Nosotros estamos con vosotros. Habéis pensado que este era el último golpe de satanás. ¡Oh, seríais infelices si fuese el último golpe de satanás, porque querría decir que ya no hay tiempo para otras conversiones".

A la pregunta del obispo: "¿El Papa está con ellos?", Nuestra Señora respondió: "El Papa no está con ellos. El Papa ha sido engañado, como han tratado de engañarte a ti. Tu sabes como lo mantienen en pie y que antes era un fuerte Santo Padre y ahora es un débil Santo Padre. Ahora está en manos de estos hombres de la Iglesia que lo engañan como quieren. Se sienten fuertes y poderosos, hacen creer que también el Papa ha aprobado aquel comunicado, pero no es verdad, es todo una maniobra perversa del Sr. Ruini".

Al final, la Madre de la Eucaristía nos puso en guardia y nos preparó para lo peor: "Además de lo que han añadido, en el fondo, el comunicado hace comprender que están dispuestos a martirizaros".

El último golpe de satanás ha madurado en un clima del cual, Nuestra Señora nos ha hablado hace poco menos de un año, el 13.12.2001: "La guerra continúa, el hombre se destruye y los poderosos se enriquecen. La guerra continúa también entre cardenales y obispos, como os he dicho en otros mensajes y como he predicho en Fátima. La guerra entre ellos ha empezado desde hace tiempo; tratan de esconderlo, pero no pueden. Además tratan de poner en cruz al que manda en todo el mundo sin conseguirlo, por ahora. En la mente de Dios está presente lo que ocurrirá y no será bonito. Cuando he hablado sobre ello, hace algunos años, no todos habéis comprendido que llegarían a combatirse cardenales contra cardenales y obispos contra obispos, pero ahora están combatiendo además contra el Papa. Don Claudio es el obispo más cercano al Santo Padre. Ahora tienen en su punto de mira también al Papa.

Los masones, ricos y poderosos, se han apropiado de las radios católicas, han acorralado a toda Medjugorje y están dispuestos a luchar, pero ¿para defender a quién?. ¿A los débiles y a los pobres?. No. Para defenderse a sí mismos y para enriquecerse. Después de haber calumniado a los inocentes y a los honestos, recitan el santo Rosario, celebran la Santa Misa y hacen catequesis.

El que no forma parte de la masonería, tiene dos posibilidades: callar o morir".

De hecho, el plan diabólico proyectado contra el obispo y la vidente preveía también su muerte, pero esto no lo conseguirán nunca porque Nuestra Señora no lo permitirá. (Carta de Dios del 21.11.2002).

El 18.4.2002, Nuestra Señora anunció que los enemigos de la Eucaristía, instrumentos de satanás, estaban preparando el último golpe infernal y que esto no concernía a los miembros de la comunidad: "Mis queridos hijos, ánimo y orad, porque satanás ha empezado a arremeter el último golpe y continuará, pero no contra vosotros". ¿Contra quién arremeterá el último golpe?. Contra el obispo.

El 03.05.2002, Nuestra Señora nos hizo saber que en el último golpe de satanás estaban involucradas muchas personas: "Tantas y tantas personas están pensando cómo destruir este lugar taumatúrgico". Y el 12.05.2002 nos avisó de que se estaba acercando: "Ánimo, el momento del golpe de satanás se acerca".

En el mes de julio del 2002, Nuestra Señora, en conversaciones reservadas con sus dos queridos hijos, ha hablado a menudo de este último golpe de satanás, afirmando que ciertamente se verificaría, aún cuando pudiendo, Dios no lo evitaría porque entraba en sus designios. Ha añadido que este golpe sería verdaderamente duro y tremendo e involucraría también al Papa.

En el siguiente mes de agosto, el Señor dio permiso a Marisa para hablar detalladamente del último golpe de satanás al obispo, pero le dejó a ella la decisión de hablar más o menos. La vidente hizo un acto de amor y de delicadeza y decidió mantener el silencio para no cargar sobre su hermano un ulterior sufrimiento, pues ya tenía muchos.

En octubre de este año, pocos días antes que ingresase en la clínica, Nuestra Señora, reveló a Marisa que había salido del Vaticano el último golpe de satanás. La vidente se desahogó con la Madre de la Eucaristía por todo lo que sabía y estuvo muy mal, hasta el día en que llegó la carta del Vicariato.

La mañana del 16.11.2002, Nuestra Señora se apareció a Marisa que estaba sola en la habitación con el pequeño Enmanuel y le comunicó que estaba a punto de llegar la carta. Inmediatamente después, el obispo, que estaba trabajando en su estudio, fue llamado para socorrer a Marisa porque había sufrido un colapso. Mientras el obispo socorría a Marisa, oyó un timbrazo largo y poco después fue informado de que había llegado una carta del Vicariato.

Ya que Don Claudio todavía no sabía que Marisa ya estaba al corriente de todo y no queriendo darle más sufrimiento y tensión, con una excusa, volvió a su estudio y vio en su escritorio la carta certificada. Para comprender lo que contenía, no tuvo necesidad de abrirla, sino que fue suficiente leer el membrete: "Sr. Gatti Claudio". Apenas lo leyó, se fue delante de la Eucaristía que había sangrado y le dijo a Jesús: "Señor mío y Dios mío, he comprendido lo que contiene la carta. Que se haga tu voluntad. Dame la fuerza, el equilibrio, la serenidad y el valor para proseguir la misión que me has confiado".

Mientras comían, el obispo comprendió, por iluminación interior, que Marisa ya estaba al corriente de la carta y de su contenido. Hablaron de ello con serenidad y calma y concluyeron: "Esto es el inicio del fin para los enemigos de la Eucaristía".

Por la tarde, hubo una aparición de la Madre de la Eucaristía reservada a los jóvenes. Nuestra Señora estaba muy triste; Marisa dijo que nunca la había visto tan triste. Hablaba con dificultad y tenía lágrimas en los ojos. Los ángeles y los santos que la acompañaban, estaban también ellos muy tristes.

Los jóvenes, por ahora, no pueden revelar lo que ha dicho la Madre de la Eucaristía y lo mantienen en total secreto.

Después de la aparición, Don Claudio, la afirmado que no sufría por sí mismo, sino por la Iglesia, una vez más tratada mal por sus sacerdotes. Además no habría querido llegar nunca a la situación de tener en contra suyo a toda la jerarquía de la Iglesia y ser considerado rebelde. De todos modos, afirmó que obedecería a Dios y seguiría adelante en su misión para hacer la voluntad divina hasta el fondo.

El demonio se ha servido de los hombres más poderosos de la Iglesia para infligir este último golpe mortal sin saber, sin embargo, que de este modo ha contribuido a la realización de los designios de Dios para el renacimiento de la Iglesia.

San Pablo escribió que si los demonios hubieran sospechado los designios de Dios, habrían impedido la muerte de Cristo, la cual tenía que destruir su dominio (Cfr. I Cor. 2, 7-8). Igualmente, si el demonio hubiese conocido los planes de Dios para el renacimiento de la Iglesia, no habría inferido el último golpe infernal contra el obispo, porque como ha dicho Nuestra Señora: "Esta cruz tan pesada que lleváis sobre las espaldas es para el bien de toda la humanidad" (Carta de Dios del 17.11.2002).

En 1980, el mismo Juan Pablo II, durante un viaje a Alemania, y precisamente en Fulda, afirmó que la Iglesia en el curso de su Historia ha renacido siempre de la sangre de sus hijos.

El obispo ha denunciado con fuerza y valor a los eclesiásticos que han echado fango sobre el sacerdocio, sacramento inferior sólo a la Eucaristía, porque no han utilizado dignamente el poder recibido de hacer presente a Cristo en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, mediante la Misa y de perdonar los pecados.

Además ellos han enfangado los grandes dones que Dios ha dado a la Iglesia: los milagros eucarísticos, las teofanías trinitarias, las apariciones de la Madre de la Eucaristía y las Cartas de Dios. De esto tendrán que rendir cuentas al juez divino, cuando venga el día del Señor, es decir, según el lenguaje bíblico, el día que Dios intervenga para premiar a los buenos y castigar a los malos. Estos indignos pastores serán juzgados severamente también por los hombres y por la Historia.

El obispo nos ha exhortado a no olvidar que, según el juicio de Dios, hemos obtenido una gran victoria espiritual, a la cual seguirá, después del golpe de satanás, nuestro triunfo y el pleno reconocimiento de la Iglesia. Nos ha recordado lo que la Madre de la Eucaristía nos comunicó al inicio del 2002.

El 10.01.2002, durante una aparición reservada al obispo y a la vidente, les ha dicho: "Mis queridos hijitos, habéis obtenido vuestra victoria. Tu, Excelencia, has vencido por tu fuerza y el valor de combatir a los que no viven en gracia. Tu, Marisella, has vencido por tu inmolación vivida en el silencio y en el ocultamiento".

Marisa ha visto delante de sí una gran escrito que reproducía en oro las siguientes palabra de Dios: "Mi sacerdote predilecto, mi obispo, ordenado por Mi, ha obtenido la victoria".

Nuestra Señora ha añadido: "Muchas personas conocen esta victoria, te estiman y admiran tu coraje".

Poco después en la aparición para los miembros de la comunidad ha dicho: "Vuestras oraciones han llevado a la victoria a mi hijo predilecto, a mi obispo, a vuestro obispo".

Nuestra Señora ha hablado otras veces de la gran victoria: "La victoria es grandiosa y abarca a toda la Iglesia. Vosotros sabéis que la roca de esta victoria es vuestro obispo y, quiero añadir, también que vuestra hermana, que ha pedido sufrir en el silencio y en el ocultamiento. Felicidades al gran obispo, felicidades a ti, hija mía, felicidades a todos vosotros aquí presentes; la Virgen os da las gracias" (Carta de Dios del 13.01.2002).

"El obispo tiene miedo de decir que él es la roca de la Iglesia. Es la roca porque ha combatido muchos años, porque ha estado siempre solo para luchar, para defender la verdad y sobre todo a la Eucaristía. La victoria ha sido obtenida justamente por su valentía y su fuerza" (Carta de Dios del 17.01.2002).

"La victoria espiritual ha llegado, la terrena es más difícil, pero a vosotros os interesa sobre todo la espiritual. El obispo ha obtenido la victoria, porque ha luchado solo, ha defendido a la Eucaristía, ha sido calumniado y difamado por haber defendido la Eucaristía. Ha obtenido una gran victoria; amadlo y orad por él" (Carta de Dios del 14.02.2002).

"Ha llegado la victoria espiritual; llegará también la terrena. Los tiempos de Dios no se conocen, pero Dios no defrauda y realiza lo que prometido" (Carta de Dios del 24.02.2002).

"La victoria espiritual ha llegado, llegará también la humana. Tenéis que permanecer tranquilos y serenos. Dad tiempo al tiempo y no os hagáis todos los días preguntas. Dios no defrauda nunca, porqué no es un hombre cualquiera" (Carta de Dios el 02.03.2002).

Un mañana, si Juan Pablo II llega a saber que ha firmado la reducción al estado laical del obispo ordenado por Dios, en cuyas manos, después que ha recitado la fórmula de consagración, ha ocurrido el milagro eucarístico más importante de la historia de la Iglesia, mostrará gratitud a Monseñor Claudio Gatti, porque ha tenido la fuerza y el valor de hacer saber a toda la Iglesia que la firma pontificia ha sido estampada con engaño, aprovechando sus precarias condiciones de salud.

Monseñor Claudio Gatti no solo será rehabilitado, sino que será reconocido como obispo ordenado por Dios, por la Suprema Autoridad y ocupará en la Iglesia el puesto que Dios le ha indicado.

Puesto que la Eucaristía ya ha triunfado en toda la Iglesia, ahora ofrezcamos al Señor todas nuestras oraciones y sufrimientos para que pronto triunfe también la verdad.