Eucharist Miracle Eucharist Miracles

Año Social 1998 - 1999

Usted está Obispo ordenado por Dios Obispo de la Eucaristía

Los mensajes de Dios son traducidos por un miembro de la comunidad, quien no es un traductor profesional. S.E. Mons. Claudio Gatti reconoció el origen sobrenatural de las apariciones (Decreto del 14/9/2000), pero el dió la aprobacion eclesiastica solamente a los mensajes en italiano, para que el no es responsable de errores hechos sin querer de el traductor

Mensajes de Septiembre de 1998

6/septiembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Yo soy su Madre y hoy también vengo trayéndoles el mensaje de Dios. Antes que nada deben prepararse para observar el triduo en honor de la "Exaltación de la Santa Cruz". Para ustedes constituye una festividad doble y grandiosa como memorial del primer milagro Eucarístico: observen este triduo y Yo estaré con ustedes.

He escuchado la catequesis de su sacerdote con gran gozo. Ha efectuado una catequesis muy sentida con amor y caridad al prójimo y ustedes en verdad no saben todo lo que está ocurriendo a sus espaldas: su sacerdote habló y habló bien respecto a esto, pero sobre todo con caridad. Los que han tenido conocimiento de estas apariciones desde el principio y de los mensajes que Dios me ha entregado, saben que los mensajes están siempre llenos de caridad y dulzura hacia todos: su sacerdote nunca habló de los demás y de sus superiores. Pero ahora las cosas han llegado a un grado tal que es imposible mantenerse en silencio. Por tanto Dios dijo: "María, lleva estos mensajes a mis hijos". Son en verdad mensajes fuertes, pero el hombre no convierte su corazón, por el contrario sigue trabajando tras bambalinas ocultando su rostro y enviando por delante a gente sencilla y humilde. ¿Qué es lo que Yo les pido? ¿Qué es lo que la Madre puede pedirles a sus amados hijos? Traten de orar, aún cuando a veces se les dificulte, traten de orar por esa gente y si no convierte su corazón sus oraciones no serán desperdiciadas, porque serán útiles para las almas que sufren, que están solas. Nunca se olviden de orar y me refiero a la Santa Misa, a la Sagrada Comunión y a la Confesión y vivan en estado de gracia.

Tal como toda madre de la Tierra, Yo me repito y cada vez que esto ocurre les digo siempre: "La Madre se repite si misma". Toda madre de la Tierra se repite con sus hijos, así es que cuando hayan crecido, cuando hayan alcanzado la santidad ya no Me repetiré más. Deseo que se vuelvan santos. Cuando otros hablen mal y siembren la discordia no deben escucharlos, sino que deben orar por ellos. También esto se los ha dicho la Madre pues los mensajes han sido muchos, muchos y muchos: alcanzar la santidad significa ser humilde, dócil, sencillo.

¿Qué les dije el día de ayer? Si no se vuelven tan pequeños como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos y si alguno escandaliza a uno de hijos, más le valdría atarse una piedra de molino y arrojarse al mar. Ayer les dije que es asunto serio escandalizar a las creaturas llamadas por Dios. Créanme: ella quien ha sido llamada por Dios y que está presente aquí entre ustedes, está sufriendo mucho: ella sólo tiene el gozo de verme, pero Dios la llamó para entregar toda su vida y su sufrimiento es muy grande.

¿Piensan que cuando las apariciones son verdaderas mis hijos no sufren? Oh, sí, el sufrimiento es grande y aumenta día con día, mas Dios le da la fortaleza para enfrentarlo y aceptarlo. Por este motivo les digo que cuando hay desánimo y depresión, cuando hay rezongos, caras largas y cosas similares, Dios los ama más. Dios no abandona a quien sufre y rezonga porque les He dicho que el quejarse es normal.

Cuando Dios escoge a un Alma, Él la toma toda para Si y si esa Alma dice "Sí", pertenece a Dios pero también pertenece a las creaturas que creen es estas apariciones y sobre todo en las apariciones Eucarísticas. Anoche Jesús Me dijo: "Madre mía, ve y lleva la Sagrada Comunión a mis hijos. Deposita las Hostias sobre la pequeña estatua del Santo Niño y sobre tu estatua. Es para darles fortaleza y valor y también para hacerles entender que Yo estoy con ellos". Esta mañana estuvo el aroma (Nota: éste siempre revela la presencia de las Sagradas Hostias traídas por Nuestra Señora), pero estaban tan concentrados en su trabajo que ninguno lo notó. Hoy esta Eucaristía es para ustedes (Nota: Don Claudio y Marisa): adórenLa y oren. Deseo que esta oración ante Jesús la Eucaristía sea por la autoridad eclesiástica. No deben temer ser Cristianos, de ser creyentes y de creer en las apariciones: no Me refiero a mis apariciones, puesto que no pueden verme, sino a las apariciones de Jesús la Eucaristía. Los que las han visto, deben creer fervientemente: cuando escuchen que algunos hablen mal acerca de las apariciones Eucarísticas, deben despedirse y retirarse, porque en ese momento Satanás ha entrado en ellos. Satanás parece ser estúpido, pero no lo es: él conoce muy bien el momento cuando puede deslizarse en el interior de un alma. Nunca permitan que él entre en ustedes. Su corazón debe ser el templo del Espíritu Santo, para que nunca permitan que él entre en ustedes. Y cuando su corazón se desmorone, levanten sus ojos al Cielo y junto Conmigo, abriendo sus brazos digamos: "Padre Nuestro....".

Ahora asistan a la Santa Misa de todo corazón (Nota: Don Claudio, comenzando el día de hoy y en lo sucesivo, por solicitud de Dios, celebrará la Santa Misa). Sé bien que esto no lo desea el Vicariato, pero se trata de una Misa deseada por Dios y ustedes no pueden decirle "No" a Dios, los santos siempre dijeron "Sí" a Dios, porque la obediencia a Dios es sagrada y santa. Tal como les dije, la celebración de la Misa no puede estar prohibida por una desobediencia, como dicen ellos. Pero no ha sido retirada por una desobediencia, fue retirada porque su sacerdote no negó a mi Hijo Jesús y porque él no les dijo que los había engañado. ¿Acaso él debía haberles dicho: "Sí, yo no creo, no es verdad que Jesús la Eucaristía y también Jesús la Eucaristía manchado de sangre se ha aparecido", cuando todos ustedes Le vieron?

Esto no es desobediencia, es chantaje: obediencia es amor, no es chantaje. Es necesario que cambien las cosas. ¿Por cual motivo la gente debe alcanzar el tercer milenio? ¿Por poder? ¿Por dinero? ¿O mejor por la conversión de su corazón? Todos ustedes deben convertir su corazón y amar el Evangelio. Esto es lo que Dios desea. Por esta razón su sacerdote debe obedecer a Dios y a los que exijan obediencia con amor.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

8/septiembre/1998, 6:30 p.m. (Mensajes de Jesús y de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Marisa, levanta tu mirada hacia Mí, Yo estoy aquí y conozco tu sufrimiento, mírame".

- Marisa: "Si ustedes, desde el Cielo, no nos ayudan, fallaremos en cumplir nuestro deber porque estaremos solos y sólo somos dos".

- Nuestra Señora: "Sé que están deprimidos porque la maldad del hombre los persigue, también por medio de llamadas y cartas anónimas. Cuando reciban tales llamadas deben cortarlas de inmediato. ¿Desean arrojar la toalla justo ahora? Don Claudio, ¿desearías arrojar la toalla? Te informé que tus sufrimientos aún no terminarían, pero que Nos tienes a Jesús y a Mí. Vamos, queridos hijos míos, deben tener mucho valor y fortaleza: tienen también a este grupo de laicos que los aman y que oran mucho por ustedes".

- Marisa: "Todos están en contra nuestra, también los que Te ven, los que tienen apariciones, hablan mal de nosotros".

- Nuestra Señora: "No, hija mía, los que hablan mal de ustedes en realidad no Me ven. Nunca hablo de otras apariciones. Cuando alguien Me pregunta, nunca contesto, tal como te lo He dicho. "¿Quién eres tú para preguntarme tal cosa?". Los que hablan mal de las apariciones y los que hablan mal de Mí, después de todo sólo hablan de Mí, porque o no tienen apariciones o porque las apariciones han terminado desde hace tiempo. También te dije que a tu muerte estas apariciones terminarán".

- Marisa: "¿Porqué tus hijos predilectos (Nota: los sacerdotes) nos tratan tan mal? ¿Cuándo les hicimos mal? ¿Porque enseñamos cómo amar a Jesús y a Ti? No nos conocen, ¿entonces porqué hablan mal de nosotros? Mira, esta es la última carta escrita por Don Claudio".

- Nuestra Señora: "Marisa, conozco la carta. Será capaz de hacer ayudar, si quien la recibe está en estado de gracia y es humilde y sencillo. Pero si no es así, la carta tendrá el mismo destino que la anterior. Lean esta carta, porque el rebaño debe saber porqué el pastor ha sido golpeado. Mira, Marisa, ahora te entrego a la Pequeña Niña María".

- Marisa: "Oh, ahora veo a dos Marías: está Nuestra Señora que carga en sus brazos a la Pequeña Niña María. ¡Qué bella eres!".

- Nuestra Señora: "Hoy es mi festividad, pero veo a tantas personas que no responden, aún cuando vengo a este lugar por todos; y tú, mi sacerdote predilecto, no debes cerrar este lugar por esta razón. No, no lo hagas, sería como darle en la cara con la puerta a Jesús y a Mí. Deja siempre abierta la puerta y permite a todo, el que lo desee, entrar. Aún cuando sólo haya una persona o dos o tres. Aún cuando hayan diez, veinte o treinta personas. Ya te dije que no se necesita un gran número de personas. Has guiado bien a este pequeño rebaño, pero no has podido guiar a un gran rebaño, de otra manera la gente se hubiese perdido: ¿no deseas esto, no es así?".

- Marisa: "Don Claudio, ¿cuál es su respuesta?".

- Don Claudio: "Responderé durante la Santa Misa".

- Marisa: "¿Nos has traído el mensaje hoy?".

- Nuestra Señora: "No, no lo he hecho, deseo hablar contigo de esta manera. Si alguien desea que Yo diga algo dejen que hable en voz alta y responderé".

- Marisa: "¡Don Claudio, hable usted!".

- Don Claudio: "No, no quiero hacerlo".

- Nuestra Señora: "Entonces podría escribir una hermosa carta".

- Don Claudio: "¿A quién?".

- Nuestra Señora: "A Mí".

- Don Claudio: "¿Qué debo escribir?".

- Nuestra Señora: "Todo lo que esté en tu corazón".

- Don Claudio: "Sería necesaria una enciclopedia".

- Marisa: "Si deseas que Don Claudio Te escriba, ¿porqué no nos envías a alguien que nos ayude. Estamos solos y tenemos tantas cartas que escribir, documentos que examinar y muchas cosas por hacer".

- Nuestra Señora: "Hay gente que no trabaja: ¿porqué no viene a ayudarles? Cierto, desde el punto de vista humano, su sacerdote por sí solo no puede hacerlo todo. ¡Así es que, aquellos que puedan, ayúdenlo! Preparen todo cuando haya Santa Misa o una festividad y cuando haya una aparición. Ustedes también, queridos jóvenes, los que estén en libertad de hacerlo, tendrán que ayudar. Hoy, vi a su sacerdote correr de arriba abajo, de un lado a otro y nadie hubo que le ayudara. ¿Porqué ocurren estas cosas? Por el contrario, ¿porqué tanta gente contiende por ayudar en algunos lugares donde no Me aparezco?".

- Marisa: "Hablas bien pero en este día me siento muy contrariada".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, han escuchado todas las quejas de su hermana pero en verdad así están las cosas. Tiene razón, ¡es duro, muy duro! Los que dicen que también que hay otra gente que ha sufrido, oh, no, mis amados hijos, no pueden imaginarse hasta qué punto mis dos queridos hijos sufren, nunca podrán imaginarlo. La cruz es pesada, pero la cruz dispuesta por aquellos que voluntariamente permiten que sufran es muy, muy pesada. Por ejemplo, consideren esta manera de actuar: ustedes saben cómo habló recientemente la radio católica (Nota: la estación de radio italiana llamada "Radio María"). ¿Cómo puede una radio católica, cómo pueden algunos sacerdotes hablar mal de un hermano, sin conocerlo, cómo pueden hacerlo? El infierno existe en verdad, existe también para ellos, está abierto y cuántos, cuántos sacerdotes y religiosas ...

No escuchen a los que dicen que el Infierno no existe: existe y Satanás existe.

Hija mía, preguntas porqué esa gente se porta mal: porque no ama, antes que nada no aman a Dios y no aman a Jesús la Eucaristía, a la Madre de la Eucaristía, por tanto no pueden amarlos a ustedes que Nos aman.

Gracias mis queridos hijos, mi pequeño rebaño. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Mis mejores deseos para todos los nacidos en este día. La Madre los cubre con su manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijos y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

- Marisa: "Nuestra Señora no ha ido, está tratando de decir algo más".

- Don Claudio: "Es porque tendremos otra plática ahora".

- Marisa: "¡Llama a Jesús".

- Jesús: "Hija mía, aquí estoy".

- Marisa: "Jesús, Don Claudio quiere decirTe algo".

- Jesús: "¡Vamos, Don Claudio, abre tu corazón!".

- Don Claudio: "La causa de mi gran sufrimiento es el ser acusado de estar contra la Iglesia, que desobedezco a la autoridad, que arrojo al desorden y escandalizo a las almas. ¿Qué debo hacer y cuándo terminará todo esto? Aparentemente parece ser que ellos están en lo correcto. Ellos no saben que estoy informado sobre algunas personas. No puedo utilizar este conocimiento, por tanto siempre estoy en la situación de ser apuntado como el rebelde a la Iglesia, como el instigador. ¿Qué debo decir a estos queridos hermanos, que tienen insignias negras, violetas y rojas?"

- Jesús: "Ámalos y ora por ellos, porque el juicio será muy severo: ellos saben donde está la verdad. No te abandones. Desde el punto de vista humano, sí, desde el punto de vista humano has perdido. ¿Significa que Yo también He perdido?".

- Don Claudio: "Jesús, ¿permitirías que viniese un buen sacerdote, durante este año, a ayudarme?".

- Jesús: "Es difícil en Roma, porque ellos han llevado a cabo una fuerte campaña contra ti. Estas creaturas que están aquí, arrodillados a tu alrededor, saben quién eres pero también esa gente lo sabe. Saben que eres un hombre honesto, que amas, que estás en la verdad: también saben que Yo en persona He venido a este lugar y He derramado mi sangre. Pero no quieren aceptar esto. La victoria llegará, aún cuando parezca que todo está perdido ahora, mas después llegará la victoria, pues de lo contrario Yo habré fallado, tal como tú, hijo mío".

- Marisa: "Yo también habré fallado. Tú sabes, Jesús, suelen enviar espías aquí quienes les reportan todo".

- Jesús: "Sí, ellos saben todo, así es que deberás hablar en voz alta porque nada debe ocultarse, salvo los secretos que Dios te Ha dado".

- Marisa: "Dime un secreto hermoso: conocemos el año pero no conocemos el mes o el día (Nota: el día del triunfo de la Eucaristía). Por favor, Jesús, ¿Te importaría decirnos al menos el mes?"

- Jesús: "Marisa, tú sabes que cuando no hablo es porque no puedo hablar. Pero ahora Debemos irnos, Tenemos que regresar a Dios Padre".

12/septiembre/1998, 7:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Dios Me dijo: "María, ve y ora con mis hijos, los que están es el prodigioso lugar". Pero también He venido a preguntarles, tal como lo hice hace tiempo, si en verdad están contentos de que la Madre esté aquí para orar con ustedes. ¿Están contentos de que haya la aparición? Porque, si venir aquí para la aparición significa demasiado sacrificio, si así lo desean, ya no vendré más, pero sentiré no venir a estar con ustedes y abandonarlos.

Su hermana Me ha dicho que si hay poca gente es porque, sobre todo esa gente ha realizado una gran campaña contra ustedes y contra este prodigioso lugar.

Por tanto, estoy en espera de su respuesta y la Madre también les dice cómo hacerlo: cada uno de ustedes debe escribir una nota y colocarla en el altar. Pongan por escrito si quieren que Jesús y Yo vengamos a estar aquí con ustedes.

Hasta ahora no Me han visto porque aún no ha llegado la hora, pero les prometo que cuando Dios lo decida, Me manifestaré a ustedes. Pero recuerden que primero su sacerdote Me verá y luego todos ustedes. Escriban esta nota: no son necesarias muchas palabras, sólo un sí o un no. Sólo tomo en cuenta si su corazón Me acepta entre ustedes. Gracias, mis amados hijos y ahora asistan a la Santa Misa. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijos y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo.

Recuerden que en la Eucaristía están Dios Padre, Dios Hijos y Dios Espíritu Santo".

13/septiembre/1998, 10:30 p.m. (Mensajes de Jesús y de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Estoy aquí presente ante mi Hijos Jesús, Quien derramó Su Sangre y Lo adoro. Ustedes también deben adorar a mi Hijos Jesús. Han escuchado la catequesis de su sacerdote y en particular la carta de San Pablo: han escuchado muchas cosas bellas, deben ponerlas en práctica. Pero ahora la Madre se concentra profundamente y ora".

- Jesús: "Mis amados hijos, Tengo sed, Tengo sed de amor, paz, perdón, Tengo sed de sufrimientos, por ustedes que están aquí presentes ante Mí, Jesús, Jesús la Eucaristía y Jesús Crucificado, pero se trata de una Cruz triunfante, una Cruz de gozo, de amor y por este motivo tengo sed de ustedes. DénMe de beber. Tengo sed de mis sacerdotes predilectos, que por temor no vienen a adorarMe o porque no creen que Estoy aquí presente. Tengo sed de mis esposas y de mis videntes que no siempre responden, Tengo sed de los laicos comprometidos que dicen muchas palabras sólo por decirlas, pero que no saben amar: Yo, Jesús, Tengo sed de amor y de ustedes.

Asistan a la Santa Misa de todo corazón y en estado de gracia. Es una Misa profundamente vivida, pero es una Misa de amor. Tengo sed, Tengo mucha sed, dénMe de beber".

- Marisa: "Hoy Te veo, Jesús, tan hermosos sobre la Cruz. Cuando contemplo la Cruz, la Cruz roja, hermosa y flameante sé que Hiciste todo esto por nosotros, que no soy digna de recibirTe, de tenerTe, pero estás sediento, Jesús, por eso Te daré de beber. Acepta esta agua mía que no es tan buena como sería Tu deseo".

- Jesús: "No te preocupes hija mía, Yo tengo sed. Gracias por su presencia aquí y gracias a una abuela que está sufriendo mucho en su lecho (Nota: la anciana madre de Marisa). Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

14/septiembre/1998, 11:00 p.m. (Solemnidad de la Exaltación de la Santa Cruz y tercer aniversario del primer milagro Eucarístico - Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, han orado mucho y Yo, triunfante, he descendido de la cruz y estoy aquí presente. La cruz no debería atemorizarlos, por el contrario debería de darles gozo. Ayer les dije: "Tengo sed, dénMe de beber". Alguien respondió y Me dio de beber porque estaba sediento. En este momento Estoy aquí, junto a ustedes y es para hacerles entender que la cruz no es detestable, sino que es gozo y salvación. Yo acompaño a aquellos que toman su propia cruz, la abrazan y la besan, estoy con ellos para llevarla porque, en este valle de lágrimas, todos llevan su propia cruz, mas Yo la he traído ante ustedes, con sufrimiento y también con mucho amor porque Yo he amado a todos desde el principio.

Mira, Marisa, la cruz está detrás de Mí y no estoy sobre la cruz como ayer, sino que Estoy delante de ella, Te extiendo mis manos y también hoy Te digo: "Dame de beber, Tengo sed". Cuántas palabras bellas dijo su sacerdote sobre la carta de San Pablo y sobre el himno de la cruz. Sería suficiente, si fueran capaces de poner siempre en práctica aunque sea una sola palabra de ello.

La cruz es amor. Sólo por amor a ustedes Yo morí en la cruz, porque los amo. Aprendan a amar la cruz también cuando sea muy, pero muy pesada, ¿no es así, mi amado sacerdote? La cruz te está doblando. Entre más amas, más experimentas la cruz, pero en ocasiones los que están cerca de ti no entienden esto, y esperan tu sonrisa. Has experimentado cuán pesado es llevar mi cruz, pero Yo no he puesto solamente mi cruz sobre tus hombres, también He puesto mi amor. ¡Yo amo y tú amas!

Recuerden que los que aman, sufren y que los que no aman, no sufren. Y también que los que aman, perciben quién de sus hermanos tiene problemas con una cruz pesada, pero los que no aman, no lo perciben y no experimentan la cruz. Recuerden que sólo si aceptan su propia cruz, serán verdaderos Cristianos, de modo entrarán al Reino de los Cielos, sin corona. Yo sólo recibí una corona de espinas.

Yo soy el rey, el rey de los corazones, el rey del amor, del gozo y el sufrimiento. Por esta razón les dije que estaba sediento. Marisa, estás viendo a la Madre cerca de Mí, Ella está de rodillas, adorando a Jesús la Eucaristía y orando por ustedes. ¿Ves cuán concentrada está Ella? Este lugar es un templo, es el templo de Jesús la Eucaristía, la gente solo viene aquí a orar y amar, a amar y orar: aquí sólo hay oración y silencio.

Mira, Marisa, en este momento la cruz se ilumina, es toda llama de amor, es amor que da paz y gozo, que llena de afecto a sus corazones. Por tanto deben siempre amarla, ¡siempre!".

- Marisa: "Hay otro Jesús y otro más. Sí, ahora entiendo que es la Santísima Trinidad".

- Jesús: "Justo en este momento, Marisa, estás viendo mis estigmas para que reconozcas que Yo soy Jesús el Crucificado, también puedes reconocer al Espíritu Santo porque Él tiene una paloma. Ves que mi Madre y la tuya está siempre de rodillas, orando y adorando. Cuando Jesús la Eucaristía está presente, está la Santísima Trinidad, por tanto siempre deben adoraLa. La cruz es muerte, pero sobre todo, es resurrección para gozar a Dios por siempre".

- Marisa: "Sé que debo pedir perdón porque no soy lo buena que Tú quisieras y que también debo convertir mi corazón. Pero yo Te amo mucho, todos te amamos con nuestras limitaciones e imperfecciones. Tú sabes que somos unas pobres creaturas... Bien, ahora el otro Jesús se ha retirado y también el otro. Sólo Jesús el Crucificado permanece, pero no está sobre la cruz".

- Jesús: "Mis amados hijos, los mejores deseos para todos. ¡No rechacen la cruz, sino abrácenla! Con el sacerdote y con mi Madre los bendigo a todos ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Sobre todo bendigo a esos padres y madres que no son Católicos practicantes. Deben amarse los unos a los otros y ellos deben notar que en sus corazones está Jesús la Eucaristía".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. ¡Acepten la cruz, besen la cruz, amen la cruz!".

20/septiembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, no deben ser como las demás personas, ustedes deben amar, sólo deben amar: si las demás personas no aman, si calumnian y difaman con facilidad, ¿les gustaría ser como ellas? Otras personas hablan mal de estas apariciones, pero aquí su hermana nunca ha hablado mal de otras apariciones, sin importar que sean verdaderas o no: nunca ha dicho algo. Esas personas, al ser fuertes y grandes y que tienen a multitudes de personas siguiéndolas, osan decirles a todos por la radio que en este lugar está el demonio, que todo no es verdad y que Nuestra Señora no se está apareciendo aquí.

Pero Yo me aparezco en este lugar, en este prodigioso lugar elegido por Dios. Sí, ustedes son unos cuantos pero esto carece de importancia a los ojos de Dios porque no es la multitud lo que produce la santidad. Hay gente que dice que Me les aparezco y que hablan mal de este lugar: créanMe, mis amados hijos, Yo no me aparezco en verdad, no Me puedo aparecer en un lugar en el que se hable mal de otro lugar. Traten de entender. ¿Cómo podría aparecer en un lugar donde mis hijos, aquellos que han sido elegidos por Dios, hablan mal de otra aparición? No, ¡esto es imposible! Por tanto, si ellos hablan mal, Yo no me aparezco, ahí no hay aparición.

Pues bien, el pasado 13 de septiembre, Jesús dijo: "Tengo sed, Tengo sed de ustedes". ¿Dieron de beber a Jesús? ¿Hicieron algo por Jesús, para saciar su sed? ¿Le dieron quizá agua y vinagre con una esponja, para saciar su sed? ¡DénLe de beber a Jesús!

¡Todo cambiará, todo se transformará! Aquí junto a Mí, está el Padre Pío quien, con su mirada dócil pero fuerte, dice: "Yo nunca desobedecí a la autoridad eclesiástica porque, en mis días, se tenía esa situación. Pero ahora, al iniciarse el tercer milenio, la gente debe obedecer a la autoridad eclesiástica que ama".

Esa gente no debería de hacer esto sólo porque tienen poder y pueden chantajear: como ustedes dicen, ellos tienen ventaja, por tanto pueden traspasar a su sacerdote porque él es un sacerdote sencillo, humilde que no tiene poder, que nada posee, pero que tiene mucho amor que darles. ¡Ahora las cosas deben cambiar! En el tercer milenio las cosas deben cambiar y los que sean superiores, deben pedir obediencia con amor y sencillez y no con chantaje: o haces esto o te suspendo. ¡No! ¿Desearían esto para sus hijos? No, no lo desean. Desde pequeños, hasta que son mayores, si permanecen en el hogar, los siguen amando y aconsejando. Ustedes no chantajean a sus hijos porque el chantaje es algo muy desagradable y los acerca a pecar. Chantaje, calumnia, difamación... ¿estaré obligada a decirles estas cosas hasta que todo cambie?

Mi corazón está triste porque Me gustaría hablarles acerca de Dios y acerca de Jesús la Eucaristía. Por el contrario, cada vez les tengo que recordar que, durante treinta y cinco años de sacerdocio, su sacerdote nunca, nunca, nunca desobedeció. También ellos dijeron esto. El Cardenal Ruini dijo: "El sacerdote obedeció". Don Claudio inclinó su cabeza y dijo: "No estoy de acuerdo, pero obedezco" y luego vino el chantaje y ellos dijeron: "Si niegas lo que has visto, no te suspenderemos". ¿Qué hubiesen hecho, en su lugar? Todos los sacerdotes que no vienen a este lugar, todos los que están en contra de él, ¿qué habrían hecho en su lugar? ¿Habrían negado a Jesús la Eucaristía o ...? La obediencia es una gran virtud, tal como la caridad y la castidad, pero la caridad es la mayor virtud y sin caridad, es inútil decirlo, son sólo palabras esparcidas por el viento. Ellos no emplearon ni caridad ni obediencia. Pueden hacer lo que quieran, en cualquier campo... y cualquiera que tenga oídos puede escuchar.

Las apariciones públicas se iniciaron el 24 de octubre de 1993 y después de un año ellos retiraron el permiso de celebrar la Santa Misa y ¿acaso se han preguntado porqué? Porque algunos párrocos de la cercanía se quejaron, diciendo que el Padre Claudio les estaba quitando a sus parroquias a los jóvenes y a los adultos. ¿Pero dónde están aquí los jóvenes y adultos de una parroquia que tiene más de treinta mil almas? ¿Dónde están? Los jóvenes que vienen aquí no pertenecen a esta parroquia: todos vienen desde lejos con sacrificio, porque también tienen su trabajo o sus estudios.

¿Lo llamarían obediencia o caridad? De ustedes depende responder, en su corazón. Les He dicho que los decretos de la Vicaría están mal, que son nulos y sin valor, que no son verdaderos y que son ilegales. Pero ellos son más fuertes y ninguno puede vencerlos, excepto Dios. Por lo tanto ¿qué harían ustedes, en el lugar de Dios? Ellos son demasiados para ser destruidos y retirados y Yo no podría soportar esto. Por tanto, Yo oro para ustedes recen el Rosario en estado de gracia y no omitan la Santa Misa, la Santa Confesión y la Santa Comunión.

Los que aman, aman hasta el final y también a través de las dificultades y hay demasiadas dificultades. Estos dos hijos míos se están rindiendo, también en su psique: están cansados, probados y entristecidos. Ustedes, pequeño rebaño, que han seguido a su sacerdote por años, síganlo: aún si alguien lo apuñala por la espalda ustedes no deben hacerlo. Por tanto, si su sacerdote llega al martirio, se arrodillarán y orarán. Oren siempre. Tal como ya les dije, la oración es un arma poderosa: puede salvar. Quizá no han caído en la cuenta de que, por sus oraciones, mis dos queridos hijos están vivos. Sus oraciones, hechas con el corazón en estado de gracia y con mucho amor los salvaron.

Caridad, obediencia y castidad, pero la mayor virtud es la caridad y la caridad falla con facilidad. Ellos se aferran a la obediencia porque saben que ustedes, los laicos, los adultos, no la entienden plenamente. Se aferran a la obediencia porque tanto los sacerdotes como las religiosas deben obedecer a la autoridad, ¿pero acaso la autoridad ama a su sacerdote? No, no lo ama. Sólo le dijeron que debía negar a Jesucristo, a la Sagrada Hostia que había derramado sangre: "Niégalo y te daremos de nuevo la Santa Misa y quizá te demos el Episcopado".

Pero su sacerdote mejor moriría que negar a Jesucristo. Éste es un gran ejemplo que todos ustedes deben imitar. ¡Oh, cuántos niegan a Jesucristo! Cuánta gente presenció el milagro Eucarístico, no una sino muchas veces, ¡no obstante lo negaron! Ustedes, les ruego, nunca nieguen a Jesucristo, mi Hijo, su Padre, su Hermano: amen a Jesús la Eucaristía, amen a la Madre de la Eucaristía, amen a su sacerdote. Hay tanta amargura en su corazón, pero el problema es que mucha, mucha y mucha gente no quiere salvarse.

Gracias, si es que han respondido a todo lo que la Madre les ha dicho. Aquellos que han grabado este mensaje, escúchenlo de nuevo y medítenlo. Recuerden también que la gente tendrá que llegar a pedir obediencia con amor y con chantaje. Mientras haya chantaje, la Iglesia no cambiará y los hombres de la Iglesia seguirán siendo iguales.

Ahora asistan a la Santa Misa y consideren que, cuando su sacerdote celebra la Santa Misa, en su corazón hay mucha amargura y mucho gozo. Amargura porque ellos siguen diciendo cosas que no son ciertas. Gozo porque el nunca, nunca dejará de celebrar la Santa Misa. Su sacerdote e sólo un sacerdote, porque tiene que administrar a todos los sacramentos. Aún cuando el haya desobedecido a la autoridad, no debía haber sido suspendido. Piensen en ello: ¡después de treinta y cinco años de sacerdocio, un sacerdote no puede ser suspendido!

Gracias y lo siento por mi discurso, pero Yo soy su Madre y debo decirles estas cosas, debo abrir sus corazones para puedan entender, si alguien dice algo en contra de este lugar: deben responder con caridad y justicia, sin arrogancia. Gracias, mis queridos hijos, si siguen así.

Con su sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijos y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Asistan a la Santa Misa con todo su corazón, en silencio".

Mensajes de Octubre de 1998

3/octubre/1998, 5:40 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Aún siguen siendo pocos los que vienen a este prodigioso lugar, donde ocurrió el gran milagro Eucarístico: éste ocurrió no una, sino dos, tres y muchas veces. Por sí mismos han visto cuánto los ama mi hijo Jesús. Él viene aunque sean pocos, aún si son dos o tres personas, porque Jesús dijo que donde dos o tres personas estén orando, Él estaría en medio de ellas. Dios Padre Me envía con frecuencia a estar con ustedes, a orar con ustedes, a disfrutar y sufrir con ustedes porque en este momento hay mucho sufrimiento, pero si lo aceptan con amor, el sufrimiento los hará fuertes. Todo lo que hagan, deben hacerlo con amor. Si lo hacen forzadamente, sólo para decir: "Tengo que hacerlo", esto no los hará fuertes: el sufrimiento lo hará fuertes y libres.

Deben también ser capaces de hablar y responder a los que hablan mal. Jesús Me dijo: "María, Madre mía, Esposa y Hermana mía, di a mis hijos que defiendan a Jesús la Eucaristía, que defiendan a los hombres de la Eucaristía, sin temor a que la verdad prevalezca y triunfe." Cuántas veces les dije que un verdadero Cristiano no debe temer, que debe actuar con caridad y fortaleza. De otra manera, ¿cómo pueden decir que son Cristianos? ¿Porqué los hijos de las tinieblas son más prestos y astutos que los hijos de la luz? ¿Acaso no están ustedes con Jesús la Eucaristía? ¿Porqué permiten que los demás los abatan? ¿Porqué no muestran, con la frente en alto, que son verdaderos Cristianos, Cristianos practicantes, pero con todo el amor que debe darse a Jesús, al Crucificado y a Jesús la Eucaristía?

Cuántas veces les dije: "Amen la cruz, la cruz no es muerte, es resurrección y gozo." Así, cada uno de ustedes debe abrazar su propia cruz, sostenerla con fuerza y besarla con amor aún si para alguien aquí presente la cruz sea muy pesada. Pero Dios supo sobre quién apoyar la cruz y Él la apoyó bien, muy bien. Los invito a orar por los que llevan una cruz pesada y difícil.

Hay algunos sacerdotes que hablan por teléfono a su sacerdote en solidaridad y que dicen: "No vamos porque tememos... o, estoy contigo, padre, pero no voy porque mi Superior me ha prohibo hablar contigo." ¿Pero quién es su sacerdote? Es una creatura de Dios, ¿no es así? ¿Deben acaso las creaturas de Dios ser aplastadas así? Cuando ellos redactaron el nuevo Catecismo escribieron que la calumnia y la difamación eran pecados mortales, pero luego ellos son los primeros en calumniar y difamar. Ustedes nunca deben hacer esto, defiendan a su sacerdote si pueden, siempre con caridad. Los que difamen y calumnien no entrarán al Reino de los Cielos. Es imposible llevar al Reino de los Cielos a los que voluntariamente calumniaron y difamaron. Es cosa muy seria cuando ellos dicen: "¡Yo temo!, temo que ellos me retiren de mi parroquia... temo que el Cardenal haga... temo porque mi Superior no quiere...", pero Jesús no tuvo miedo de darse todo y abrir de nuevo el Paraíso, ¿no es así? ¿Y qué es lo ustedes hacen por Él? ¡Temen! No, mis amados hijos, por favor, al final la victoria será de ustedes, al final ustedes se abrirán las puertas del Paraíso. Dios Padre también Me pidió que les dijera que cuando alguien hable mal de la Eucaristía, cuando alguien diga que su sacerdote desobedeció ustedes deben responder: "¿Si alguien te pidiera que mataras a tu propio hijo por obediencia, lo matarías?" Ellos le pidieron a su sacerdote que negara, que negara a Jesús la Eucaristía: en su opinión, ¿debería su sacerdote haberlo negado? ¡No, no debería! También muchos sacerdotes dijeron no y muchos dijeron que su sacerdote hizo lo correcto, pero nadie tuvo el temple de flanquearlo y ayudarlo porque temieron. Así es que, deben responder: "Obediencia sí, chantaje no." Resulta imposible decir: "¡Si tú haces esto yo haré aquello!"

¡Hasta luego, mis amados hijos! Con el sacerdote lo bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Asistan a la Santa Misa porque ésta es más importante que la aparición. Alabado sea Jesucristo".

4/octubre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, hay aquí una situación muy crítica: esa gente ha tratado de aislar este lugar, pero Dios los recompensará por venir aquí y por lo que hacen con tanto amor. Además, deben recordar mi promesa: todos Me verán, pero solamente en este prodigioso lugar y en ningún otro. Primero su sacerdote Me verá y después dependerá de ustedes, los que han estado siempre presentes y quienes también han enfrentado situaciones desagradables con los no creyentes, Dios les concederá este don.

Sin embargo, la Madre les insiste siempre que amen a todos, que sientan verdadero y gran amor sobre todo por los enfermos y por los que están alejados de mi hijo Jesús: no los censuren, sino ayúdenlos. Si se aman los unos a los otros, resulta muy sencillo. Yo, junto con mi amado esposo José y el Santo Niño, Nos amamos los unos a los otros con frenesí, pero no fue difícil. Amar a los demás, amar a quienes los hacen sufrir, es difícil. Pero ustedes pueden hacerlo, porque están unidos a mi hijo Jesús y cada día reciben la Eucaristía: después de todo, Jesús es demasiado bueno, dulce y paternal para no amarlos a ustedes, Él también ama a los que voluntariamente los hacen sufrir.

Finalmente cuando todo cambie abruptamente, llegará el juicio de Dios y éste será un momento triste. Deben continuar haciendo el bien, poniendo en práctica los mensajes de Dios, pero sobre todo, el comentario expresado por su sacerdote quien está realmente inspirado por el Espíritu Santo cuando les proporciona un comentario para los mensajes: de modo que lo que dice, es por medio del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo también puede expresarse por medio de ustedes, mis amados hijos, si siguen viviendo en estado de gracia. Ámense mutuamente y ustedes, los jóvenes, hagan apostolado y trabajen con amor: la nueva Iglesia descansa en ustedes. El próximo miércoles el Padre Claudio inicia de nuevo la catequesis bíblica y, tal como en muchas ocasiones les dije, ésta es más importante que la aparición misma. Su sacerdote explica muy bien el Santo Evangelio y nunca He escuchado a alguien explicarlo tan bien. Deben aprovechar esto. Ahora presten atención a la Santa Misa que Dios ha querido y nadie puede evitar que Dios haga lo que Él quiere.

Con el sacerdote lo bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

7/octubre/1998, 5:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, el santo Rosario puede cambiar muchas cosas en este planeta Tierra. Los grandes políticos siguen peleando, terremotos e inundaciones siguen ocurriendo, hasta ahora siguen ocurriendo todas estas cosas, pero ¿qué es lo que hace el hombre? De nada se preocupa hasta que le afecta personalmente. Tomen sus cuentas y recen cada día el Rosario, pero pausadamente, sin precipitarse y sin recortar sus palabras. Agrego también la frase que primero escucharon de mi hijo Jesús y que han escuchado muchas veces anteriormente: aprendan primero a amar, entonces oren.

Los tiempos son duros y difíciles para todos y sobre todo las mujeres, los niños, los pobres y débiles son los que sufren más. Los que están bien, los que son fuertes, nada temen, pero deberían temer a Dios. Yo vine a este lugar trayendo el Rosario en mis manos y He rezado el Rosario con ustedes. Mientras tanto He estado junto a su hermana para ayudarla a aceptar todo lo que Dios le da cada día y más y más cada día. El día de hoy su hermana está sufriendo mucho porque la exudación y las heridas son muy dolorosas. Pero Yo estoy aquí con ustedes, trayéndoles un mensaje muy sencillo de Dios, para invitarlos a amar, a comprender a los que no aman y ayudar a la gente que sufre.

Estoy aquí con el Santo Rosario, pero Soy la Madre de la Eucaristía. Como ya les dije, los hombres me han dado muchos títulos que son todos hermosos, pero el título "Madre de la Eucaristía" los abarca a todos. Soy la Madre de la Eucaristía, muchas veces He traído a Jesús en mis brazos, He traído la Eucaristía y han disfrutado el milagro Eucarístico, al final Dios intervino y dijo a su sacerdote: "¡Ya basta, debes celebrar la Santa Misa, debes hacerlo!, Dios no dijo "Si quieres", sino "¡Debes hacerlo!". Así es que tienen la Eucaristía, tienen la Santa Misa y Yo ya no traigo más la Eucaristía. Sólo La traigo a su hermana cuando está en dificultades. Oh, no pueden imaginarse cuántas veces ella recibe la Comunión para poder seguir adelante, día y noche, porque mi hijos Jesús le infunde fortaleza y valor. Su vida es difícil, créanMe. Muchas veces escucho a la gente decir: "¡Afortunada tú, que ves a Nuestra Señora!", pero pobre creatura, ella se siente mal y no responde. Sí, la aparición es una regalo de Dios a ella, sin embargo Él nada le ha dispensado, especialmente las aflicciones.

Les digo todas estas cosas para que oren con mayor vigor y recen con más amor el Santo Rosario, sin decir: "Oh, no he rezado aún el Rosario, ahora tendré que rezarlo de prisa". No, no deben hacer esto. Si no tienen tiempo, pero siempre podrán encontrar algún tiempo, es suficiente con decir diez Ave Marías, pausadamente y meditando lo que dicen. Dios sólo quiere esto de ustedes. Mis amados hijos, ya han caminado un buen trecho, así es que deben seguir caminando y nunca deben regresar atrás.

Ahora asistan a la Santa Misa y reciban a Jesús la Eucaristía en estado de gracia. ¿Han notado que todos los mensajes de Dios que He traído, repiten las mismas cosas? Es porque Dios quiere guiarlos a Él y a la santidad. Dios no quiere las cosas a medias, Él los quiere completamente tal como son.

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Con el sacerdote lo bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

11/octubre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y muchas gracias a los que han venido desde lejos a orar en este prodigioso lugar. Como pueden ver, la hora se aproxima: las Cabezas de Estado no se llevan bien entre sí y todos corren tras los primeros lugares.

Ustedes no deben comportarse así, no corran para alcanzar el primer lugar, corran para recibir a Jesús la Eucaristía de otra manera todos los milagros Eucarísticos que ocurrieron aquí habrán sido sólo gozo de ese momento y de ese día. Y en consecuencia, ¿habrá terminado todo para ustedes? No, es imposible. Ahora están experimentando las pruebas más duras pruebas, pero deben ser más fuertes porque la victoria se aproxima. ¡La victoria es para todos los que creyeron y amaron! Y RECUERDEN MI PROMESA: TODOS USTEDES ME VERÁN EN ESTE PRODIGIOSO LUGAR Y CUANDO DIOS PADRE ME LO INDIQUE, VENDRÉ A USTEDES Y ME VERÁN RODEADA POR LOS ÁNGELES. Pero este momento aún no llega porque Necesitamos aún la conversión de muchísimas creaturas.

Como ya les dije, no hay conversión a menos que la gente sea tocada por Dios, por medio del sufrimiento, la oración y el amor porque Dios es amor. Miren a su hermana, cómo ha sido reducida, ahora está obligada a siempre permanecer en cama. ¿Se han preguntado porqué Dios permite todo esto? Es para ayudar aquellas almas que están alejadas de Él. Pero créanMe, esta situación no es fácil porque su sacerdote es apedreado por todos lados y esto lo fortalece a ayudar a las almas, ¡pero ustedes también deben ayudar a su sacerdote!

¡Cuántas veces les He dicho que ayuden a su sacerdote! ¡No lo abandonen! Los días más difíciles para él son el domingo y el jueves, cuando se realizan las apariciones y mucha gente viene a este lugar. Deben ayudarle. ¿Acaso no se dan cuenta que él está solo, que ningún sacerdote está cerca de él? Los sacerdotes están alejados, lo ven afuera por la ventana y le dicen: "¡Estamos contigo, pero tememos!". Por tanto, su sacerdote está solo. En este lugar, se esperaría que alguien viniese a ayudarle y acompañarle. Pero su sacerdote no tiene a otro sacerdote: solamente hay un sacerdote dispuesto, pero él vive lejos de aquí y por esta razón sólo puede venir en unas cuantas ocasiones y su sacerdote necesita alguien que le ayude a confesar y en todos aquellos menesteres relativos al sacerdocio. Ustedes, mi pequeño rebaño, ustedes los jóvenes y especialmente los que han sido llamados, deben ayudarle.

Esta capilla es muy pequeña, acoge únicamente a unas cuantas personas y mis dos queridos hijos no pueden hacer más de lo que han hecho hasta ahora. Ellos dijeron "Sí" a Dios y llevan a cabo este servicio voluntario, sin salario alguno pero en este lugar siempre se tiene la necesidad de cubrir el costo de muchas cosas. La Divina Providencia nunca se ha apartado de mis dos queridos hijos, sin embargo se requiere de ayuda económica. Cuántos santuarios reciben mucho dinero, quizá demasiado, porque entonces ellos se vuelven como estrellas: ¿acaso han visto a un vidente en las condiciones de su hermana? No, no lo han hecho. A pesar de su enfermedad su hermana quizo mejor estar con ustedes: para ella, caridad y amor significa estar con ustedes, porque ella no necesita verMe ahora, dado que ella Me ve cada día. Ella ama a cada uno de ustedes con un amor inmenso, a los jóvenes y a los adultos. Oh, también Me gustaría platicarles de su sacerdote: ustedes ven que él está cansado porque es apedreado por todos lados y es inútil decir: "Él es un sacerdote así es que debe entender". Antes que ser sacerdote él es hombre, hecho de carne y sangre, tal como ustedes, por tanto necesita ayuda y ustedes no deben retirarse. Termino diciéndoles la frase: "Aprendan primero a amar, entonces oren". Amen también a los que los hacen sufrir, sé que es difícil, pero deben hacerlo. Se sentirán santos, porque serán santos si aman a los que los hacen sufrir voluntariamente.

El próximo 24 de octubre habrá aquí una gran vigilia de oración, porque es el quinto aniversario de la apertura pública de las apariciones. No sólo Yo sino también Dios Padre quiere que ustedes hagan una muy buena y santa vigilia, sin fijarse en la hora o el clima. Los mejores deseos al grupo de peregrinos que hoy ha venido a este lugar desde lejos y espero haberles dado algo también a ellos como una madre, como Madre de la Eucaristía, como María, Madre de la Iglesia. Gracias por su presencia aquí y si es que ponen en práctica lo que la Madre les ha dicho. Les pido también una oración por su hermana porque éste es un momento particular para su salud.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

18/octubre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, vean las condiciones de su hermana. Sí, ella recibió un gran don de Dios, ella puede vernos a Mí, a Jesús y a los Santos, ¿más cuánto está pagando por ello? Ella sólo se puede poner de pie cuando Jesús y Yo le decimos que se ponga de pie, de lo contrario ella no puede hacerlo.

Oren por el Santo Padre, para que, tal como les dije hace tiempo en un mensaje, él pueda cumplir plenamente la voluntad de Dios. Esta frase, esta misma frase que les dije, fue repetida por el Papa hace unos cuantos días, así que den gracias a Dios y oren para que él pueda cumplir la voluntad de Dios.

Ahora Me gustaría darles una pequeña explicación del Santo Evangelio. Les explicaré o mejor dicho les preguntaré: "Cuando Jesús retorne, ¿encontrará a alguien salvo, santo y puro?"

- Marisa: "¿Podría responderte? ¡Sí, Él encontrará a todos nosotros!"

- Nuestra Señora: "Estoy hablando del retorno de Jesús al final de los tiempos, estoy hablando de cuando Jesús juzgue a todos los hombres. Jesús siempre Ha estado con ustedes, desde que han recibido a Jesús la Eucaristía y por esta razón Yo siempre los invito a que amen la Eucaristía. Empezaron poco a poco: amaron sólo un poco y luego más y más y más. Como les dije, sólo deben despertar y ser más ágiles en la vida espiritual: ¿cuántas veces debo repetirles que deben ser más flexibles? La vida espiritual no debe ser una carga, una roca pesada. La vida espiritual es amor, es Dios: ¿aman a Dios? ¿Dios les causa temor? No, Él no les causa temor y si están en estado de gracia, a nada deben temer, ni a lo que ocurra o vaya a ocurrir en este planeta Tierra.

Deben abrirse como flores: miren a ese montón de flores, que fueron botones pequeños y cerrados, entonces, poco a poco, se fueron abriendo, se abrieron a los ojos de Dios y al abrirse son hermosas y dan gloria a Dios. Todo lo que está a su alrededor da gloria a Dios. Éste es sólo un agradable, pequeño jardín, no es un gran parque, un gran valle, es sólo un pequeño jardín, pero aquí está todo: aquí está todo el amor de Dios y todo el amor de aquellos que han sido llamados por Dios.

Aquellos que han sido llamados, deben dar más: entre más reciban, más deben dar. Algunos de ustedes Me censuran porque a veces bromeo con su hermana, pero ella es una creatura mía, a quien constituí y es natural que ella bromee con la Madre, porque Yo soy su Madre. Yo siempre le He hablado y bromeado junto con los Ángeles y He sufrido con ella. ¿Porqué ella debería cambiar su actitud? ¿Porque hay alguien que observa y critica? No, no debería. Piensen en orar por ustedes, por sus seres queridos y por sus parientes, sus amigos y benefactores. No les digo que amen a sus enemigos pues por lo demás le temen a esto, sólo les digo que oren por sus enemigos: siempre oración y amor, amor y oración...

Disfruten estas apariciones que son únicas y no escuchen a los que hablan mal de estas apariciones: en verdad no esperen que digan que son verdaderas. Por tanto, no los escuchen porque el que escucha, se vuelve también parte de un chisme. Hoy mucha gente celebra al Papa pero aquí, en este prodigioso lugar, deben orar por el Padre Claudio Gatti, por cada uno de ustedes y por mis jóvenes quienes deben estar más despiertos, sin ser como los Apóstoles que se durmieron cuando Jesús estaba sufriendo, deben tener los ojos abiertos, examinar, prevenir. Si Yo no hubiese sido así, no Me habría dado cuenta que mi amado esposo José estaba enfermo. Él estaba seriamente enfermo pero Yo interrogué, verifiqué, ví y previne pudiendo así ayudarle: de este modo pude cuidarlo por diez años.

Mis amados hijos, oren por todos los hermanos que están lejos, por todas las Naciones, para que se lleven bien entre sí, para que las guerras terminen y los grandes políticos expresen en verdad lo que desean hacer porque, desde el punto de vista humano, Nosotros también no los entendemos. Mis amados hijos, ustedes no Me ven pero recuerden que, quizá tan pronto como sea posible... Ahora pónganse de pie, tómense de las manos acercándose entre sí, levanten su vista al Cielo y digan: "Padre Nuestro...".

Bendigo a todos sus objetos sacramentales, bendigo en especial a mis jóvenes porque finalmente están haciendo lo que He deseado por mucho tiempo, esto es una pequeña gaceta. Mis amados hijos, deben celebrar en gran manera el quinto aniversario de estas apariciones públicas. Así, el próximo 24 de octubre, deben hacer la vigilia de oración acompañada de canciones bellas y solemnes.

Los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus parientes, a los que han venido a este lugar pero que después se retiraron, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz y el gozo de lo que ustedes saben (Nota: que Nuestra Señora dijo que tanto pronto como sea posible Se aparecerá a todos durante una aparición pública) y de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

24/octubre/1998, 10:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, hoy se cumple el quinto año que Me he estado apareciendo por todos en este prodigioso lugar. Este año debería haber sido un año de gozo y regocijo, un año de muchas gracias espirituales y de muchas conversiones, pero de nuevo Satanás intentó tentarlos y dejarlos caer: él supo dónde estaban sus debilidades, él se introdujo en ustedes y si Dios no hubiese enviado a Sus Ángeles a ayudarlos, todos ustedes hubiesen caído. Éste debía haber sido un día de gozo, pero me doy cuenta que ustedes aún no participan de este gozo y que hay mucho temor y espanto. Por tanto les pregunto: ¿dónde está la confianza en Dios que se acaba? ¿Dónde está la confianza en su querida Madre que se acaba?

Dios les ha dado a estos dos queridos hijos míos y a un verdadero sacerdote, ¡un sacerdote que está dispuesto a dar su propia vida por cada uno de ustedes! Este quinto año de mi aparición en este prodigioso lugar, debería haber sido un año lleno de gozo para todos los que han venido aquí por los últimos cinco años. Por el contrario, mi presencia no ha sido aceptada, pero sobre todo no ha sido aceptado Jesús la Eucaristía. En cuántas ocasiones les dije: ¡no vengan a este lugar por Mí, vengan por Jesús la Eucaristía! ¡Amen a Jesús la Eucaristía!

¿Se han dado cuenta cómo Satanás está al acecho y cómo espera a una de sus debilidades para entrar? Por tanto, deber pedir a Dios que les ayude. Cuando Satanás se deslice en ustedes, tomen el Santo Rosario en su mano, no digo que recen el Rosario justo en ese momento sino que lo tomen y lo aprieten con fuerza en su mano, pidiendo la ayuda de Jesús y de su Ángel Guardián.

Entre más se aproximan los tiempos y Me refiero a los bellos tiempos, Satanás aumenta su odio, se vuelve más malo y trata de destruirlos. Entre más crecen en su vida espiritual, más intenta Satanás deslizarse en ustedes para hacerlos caer.

También los invito a que se acepten tal como son. El que no se acepta así mismo, quien no acepta el don Dios, es sólo orgullo. No se dan cuenta de ello, pero el orgullo está muy cerca de ustedes y la menor cosa es suficiente... Dios les dio ciertos dones, pero si no permiten que produzcan, Dios podría retirarles su don, porque cuando Él otorga un don es porque pueden compartirlo con los demás: el don no es sólo para ustedes, es para los demás. Por tanto, es sólo por orgullo si no se aceptan así mismos y a los dones de Dios, pero ustedes no quieren ser orgullosos, ¿o sí?

La Madre les enseño a ser humildes y sencillos, Ella no les enseñó a ser orgullosos porque justo cuando son orgullosos, el Diablo se desliza en ustedes. El Diablo es habilidoso, pero el no debe ser más habilidoso que ustedes, los Cristianos. Ustedes saben que el Diablo era un Ángel, que se rebeló contra Dios. Fue el Ángel más grandioso, por tanto también es habilidoso: él odia a Dios, el Me odia, también odia a los que aman a Dios, a los que aman a María, pero sobre todo, a los que aman a la Eucaristía.

Los invito a celebrar este gran día mañana y que agradezcan a Dios por el don que les Ha dado: cada día deben dar gracias a Dios porque Él pudo haberse dirigido a otro lugar, pero Él se complació en escogerlos a ustedes. Él eligió este lugar y ustedes saben porqué Él ama tanto a este lugar, a este pequeño lugar que Él volvió prodigioso y santo. No se fijen en qué tipo de gente viene a este lugar y traten de alcanzar la santidad, porque este lugar es prodigioso. Todos ustedes deben alcanzar la santidad y depende de ustedes ayudar a los que vienen aquí. Los quiero a todos a Mi alrededor en el Paraíso. Cerca de ustedes hay aún muchas almas que deben convertir sus corazones: Hay muchísimos que se asoman por la ventana y que miran al exterior, pero que no se comprometen porque temen, ¿pero que hacen mientras tanto? Critican. ¿Pero porqué critican? Si no creen, ¡está bien! Ahora tómense de las manos y conmigo digan en voz alta: Padre Nuestro...

Mis amados hijos, gracias por sus oraciones, la vigilia y los sacrificios que han hecho por Jesús la Eucaristía. Ustedes están orando aquí, ¿pero dónde está la demás gente? Cuando Jesús dijo: Tengo sed, dame de beber... No sean como aquellos que asisten a Misa como si fuese un triunfo y que sólo piensan en empujar, observar y también en criticar. ¡Vivan la Santa Misa y entren en el corazón de Jesús!

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

25/octubre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Dios les ha dado muchos mensajes, tantas palabras de amor. Paz, perdón y finalmente de justicia. Los grandes hombres hablan, hablan y hablan, pero nunca llegan a una verdadera conclusión para la gente y Me refiero a toda la gente del mundo. Ustedes escuchan las palabras y mensajes de Dios, ¿pero porqué no los ponen en práctica y porqué olvidan tan fácilmente las palabras de Dios, las santas palabras de Dios, también después de la explicación hecha por su sacerdote? Estas palabras vienen del gran amor de Dios por cada uno de ustedes, por todo el mundo, porque Dios ama a todos y sobre Él ama a los débiles y pobres y a las víctimas de persecuciones, para darles fortaleza y valor. Por lo tanto, mis amados hijos, ustedes deben poner atención. No sean como el de la Parábola del Fariseo y el Publicano: el Fariseo se levanta y se siente tan absolutamente justo, pero el pobre Publicano pide el perdón de Dios. No todos los que digan: "¡Dios mío, Dios mío!" entrarán al Reino de los Cielos, sino los que cumplan la voluntad de Dios. Al final el cielo se oscurecerá y llegará el juicio de Dios.

Su hermana también podría hacer una mala traducción de mis palabras, pero no la repruebo porque finalmente interviene su sacerdote y todo debe pasar por él. Dios escogió a este sacerdote, Él no escogió a otro sacerdote, así es que cada uno de ustedes debe confiar en la voluntad de Dios y en lo que su sacerdote les dice.

Ustedes no entienden que a través de todas estas advertencias los conduzco a la santidad, no se dan cuenta del gran amor de Dios y del gran amor de su sacerdote. Él recibió el don del Espíritu Santo, él recibió de Dios el don de la propia abnegación, de la inteligencia y el don de ayudarlos. Si no entienden esto, si pretenden de ser como el Fariseo tienen aún mucho que enmendar y caminar. Pero no por esta razón Dios no los ama, los ama a todos por igual: justo por esta razón es que Dios Me dice: "María, ve y diles estas palabras a mis hijos". ¿No se sienten favorecidos a los ojos de Dios?

Dios los corrige porque es muestra de gran amor el corregir al hermano: el que vea algo y no corrija, no ama. El que corrige, ése ama, tal como Dios ama. Jesús murió en la cruz porque Él ama, Él amó y los sigue amando. Yo los amo y permanezco aquí con ustedes: llámenMe y vendré a ayudarlos y a conducirlos a mi hijo Jesús y a Jesús la Eucaristía: a Jesús por María y Jesús dice: "Primero vayan a mi Madre, luego vengan a Mí", pero Yo les digo: "Primero vayan a Jesús". Vean, también entre Jesús y Yo... pero esto es amor, por esto Jesús quiere que su Madre triunfe, y Yo, como Madre, quiero que mi hijo Jesús triunfe. Por tanto, deben actuar así: lleguen a Jesús por su sacerdote.

Entiendan estas palabras mías y póngalas en práctica y si alguien se equivoca, deben corregirlo por medio de advertencias amorosas, sin levantar la voz. Gracias por su presencia aquí y gracias si es que ponen en práctica lo que Dios Me pidió que dijera y discúlpenMe si con frecuencia los corrijo. Ahora unan sus manos y digan conmigo: Padre Nuestro...

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

29/octubre/1998, 7:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, He venido a unirme a ustedes para decir el Santo Rosario y ahora la Madre tiene algo que decirles. Remóntense y recuerden uno de mis últimos mensajes, cuando les dije la lucha aún no acaba y que los grandes hombres de la Iglesia siguen preparando algo contra su sacerdote. No cesan en su intento. Cuando alguno de ustedes dice la verdad, de inmediato surgen el orgullo y la arrogancia, pero ahora algo más serio ha surgido: la VENGANZA. El pasado domingo, cuando Me aparecí solamente por mis jóvenes, les dije que esas personas están tomando su propia venganza, tratando de destruir al hombre, al sacerdote y a todo.

Ustedes ven que estos dos hijos míos están tranquilos porque han aceptado este nuevo sufrimiento y han dicho "Sí" porque quieren seguir adelante, apretando sus dientes y puños, aferrándose al altar y a Jesús la Eucaristía y sosteniendo con fuerza la corona del Santo Rosario, al decir "Sí" hoy también, en ese mismo instante, algunos sacerdotes convirtieron sus corazones y de nuevo empezaron a la celebrar la Santa Misa después de una Santa Confesión. Nada les revelo, porque no los conocen o si se los revelara, no sabrían quiénes son, pero los grandes hombres de la Iglesia, han destruido a su sacerdote y por supuesto también a su hermana. Pero mis dos hijos aceptaron esto con alegría, diciendo: "Otra demostración para entender cómo la maquinación está trabajando para destruirlo todo".

Pero cuando la verdad triunfe, ¿convertirá esa gente su corazón? No, será demasiado tarde. No obstante, este día y ustedes deberán RECORDAR ESTA FECHA: 29 DE OCTUBRE, ALGUNOS SACERDOTES HAN CONVERTIDO SUS CORAZONES POR MEDIO DE LOS SUFRIMIENTOS DE ESTOS DOS HIJOS MIOS Y TAMBIÉN POR SUS ORACIONES. Ustedes en verdad han orado mucho por el Padre Claudio y por Marisa, por tanto ustedes han cooperado en unión con ellos para la conversión de mis amados sacerdotes. PERO NO ESPEREN LA CONVERSIÓN DE LOS GRANDES HOMBRES DE LA IGLESIA. Deben seguir orando. Sus oraciones nunca se pierden: oraron por el Padre Claudio y por Marisa y sus oraciones alcanzaron a otros sacerdotes. ¿Entienden esto? Algunos de mis amados sacerdotes han regresado a mi hijo Jesús y estos dos queridos hijos míos están felices este día. Ellos han dicho: "Mejor morir que ofender a Jesús" y Yo escuché estas hermosas palabras. En verdad siento gran ternura por ellos porque nunca han respondido "No" a Dios, nunca.

Pero esas personas también hoy han dicho algo detestable, dijeron que si su sacerdote niega que Jesús la Eucaristía se apareció con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, si él niega las apariciones Marianas, si niega los mensajes y todo lo demás, le retirarán la suspensión de ejercer los oficios divinos, pero que no restablecerán la celebración de la Santa Misa. Esas personas no quieren restablecer, en este lugar, la celebración de la Santa Misa: ¿deberá su sacerdote negarlo todo? No, no debe hacerlo. Así que Dios les dice: la elección es de ustedes, pero no tienen que retractarse, de otra manera todos los sufrimientos y los sacrificios que han hecho, se perderán y ustedes no saben cuántas almas han salvado. Mis amados hijos, ustedes deben poner en práctica estos mensajes, deben permanecer en su corazón porque les He dicho que la lucha aún no ha terminado y ellos siguen peleando porque alguien dijo: "ME VENGARÉ Y LO APLASTARÉ". ESTAS PALABRAS FUERON DICHAS POR UN SACERDOTE, POR UN GRAN SACERDOTE, POR UN CARDENAL, A UN PEQUEÑO SACERDOTE QUE NO PUEDE DEFENDERSE, QUE A NADIE TIENE JUNTO A ÉL. Cuando su sacerdote Me pidió que fuese ayudado por un sacerdote le respondí: no, mi amado hijo, no, hasta que la Iglesia sea renovada, no tendrás a sacerdote alguno porque LA CARTA ENVIADA POR LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA A TODOS LOS PÁRROCOS Y QUE HA SIDO PUBLICADA EN BOLETINES Y GACETAS LOCALES, PROHÍBE A TODOS LOS SACERDOTES DAR APOYO AL PADRE CLAUDIO, HABLAR AL PADRE CLAUDIO, A LLAMAR POR TELÉFONO AL PADRE CLAUDIO. ¿Pero que es lo que el Padre Claudio les enseña? Él les ha enseñado cosas rectas. ¿Qué les ha enseñado durante todos estos años? Ustedes ven como la historia se repite: entre más aman, más sufren.

Esas personas temen que los sacerdotes regresen a apoyar al Padre Claudio, por tanto han tomado medidas. Ninguno dará su apoyo al Padre Claudio y quizá ni siquiera ese sacerdote dispuesto, que vive lejos de Roma, porque le prohibirán venir a este lugar. El santo Papa Paulo VI, dispuso en 1966 y pueden leerlo también en el prefacio del libro de los mensajes, que todos tienen el derecho de publicar mensajes, pero ellos no lo quieren así, quieren que los mensajes pasen primero por la Vicaría. Y estos son mis sacerdotes, ellos también son mis sacerdotes, pero no aman a Jesús, no aman a mi hijo Jesús, se aman a sí mismos.

Oren, mis amados hijos y apoyen a su sacerdote: ustedes pusieron por escrito que nunca traicionarían a mi hijo Jesús y que nunca traicionarían a su sacerdote. Ustedes dijeron "Sí", así es que no traicionen a ese "Sí" escrito con mucho amor. Gracias, si hacen lo que la Madre les ha dicho, entonces su sacerdote les dará mayores explicaciones y junto con este sacerdote santo los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, bendigo a todos los enfermos, a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabados sea Jesucristo".

Mensajes de Noviembre de 1998

1º/noviembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, Me encuentro aquí para orar con ustedes y hoy algunos de ustedes Me han visto, por supuesto no corporalmente, porque estaban mirando al cielo (Nota: Algunas personas refirieron haber visto una cadena de nubes moviéndose en el cielo). Dijeron que era la "imagen estilizada de Nuestra Señora" y algunos de ustedes Me vieron así, por el momento. El día de hoy Dios Me ha dicho algo, pero no Me pregunten porqué Él dijo: "En Navidad descenderás a la Tierra con Mi Santo Niño" y no entendí o no quise entender y no me agradó preguntar a Dios Padre, mi Todo, qué significaba esta orden, porque Yo siempre desciendo y les hablo, aún si no Me ven. ¿Porqué Él dijo: "En Navidad"? No lo sé y no puedo decirles más. Oren, oren, oren.

Mis amados hijos, hoy He venido en compañía de los Santos y los Ángeles que están a Mi alrededor: Como ves, Marisa, en la hilera frontal está el Padre Pío y están los Santos Papas Paulo VI, Juan Pablo I, Juan XXIII y Pío XII. Durante este Siglo ha habido algunos santos Papas, que aún no han sido canonizados por la Iglesia, pero a quienes Dios los canonizó. A Mi alrededor hay muchísimos Santos que prefiero no enlistar porque su sacerdote tiene muchas cosas que decirles y explicarles al respecto de su situación. Los invito a orar. Hoy se encuentran presentes algunas personas enviadas a espiar: sí, pero su sacerdote debe obedecer a Dios y los hombres de la Iglesia no le ayudaron, ellos lo censuraron inmediatamente. Ya no quiero hablar sobre esto porque Mi corazón sufre y sangra.

Cuando hace poco Me escribieron una carta, ustedes pusieron por escrito "Sí" con gran amabilidad. Por tanto, si dijeron "Sí", no deben separarse: cuando alguien dice "Sí" a Dios, debe continuar aún cuando sea puesto en circunstancias difíciles, aún cuando escuche a la gente hablar mal de este lugar. ¿Se han preguntado: "Porqué tanta furia contra estas apariciones"? ¿Porqué otras apariciones, a pesar que aún no han sido reconocidas, transcurren en paz? Porque ustedes están en Roma y Yo les dije hace tiempo que Roma se había descristianizado y que mi sacerdote predilecto tenía muchos jefes sobre él y que estaban en su contra: los que no están en contra de él, temen y se esconden.

La Madre los invita a meditar el Santo Evangelio de hoy: las Bienaventuranzas. Que dice: "¡Bienaventurados las víctimas de persecución!" Se preguntarán: "¿Tendremos que ser perseguidos todos para alcanzar el Paraíso?" No, pero a veces la perversidad humana es fuerte porque ellos son poderosos, porque tienen... todo y no puedo decirles más. Pero ustedes deben disfrutar esta festividad. Oh, cuando Dios permita que Me vean y no sólo a Mí, sino también a los Ángeles y Santos, sobre todo a los que sufrieron y hoy disfrutan del Paraíso con gran gozo, amen y entonen muchos himnos de gloria a Dios Padre, a Dios Hijo y Dios Espíritu Santo... Les doy también mis mejores deseos, mis amados hijos, hoy que se celebra la festividad de Todos los Santos y ¿porqué no ser santos también sobre la Tierra? De cualquier manera su sacerdote ya es santo: el día de ayer Dios dijo que él tiene la palma del martirio. Pienso que ya saben que su martirio y su sufrimiento son grandes, pero como su Madre Yo estoy cerca de mis dos hijos, al igual que estoy cerca de ustedes. Por supuesto que estoy cerca de los que más sufren, de los enfermos, de los pobres y de los niños abandonados, estoy cerca de los que aman a mi hijo Jesús, Quien dijo: "¡Mejor morir que negar!" Esto conduce a una inmolación total."

- Marisa (al Padre Pío): "Mi querido hermano, porque me llamaste hermana, ¿acaso te imaginaste que sufriríamos tanto?"

- Padre Pío: "Sí, porque entre más se ama, más se sufre. Mi querida hija, tu sufres más que yo, mucho más que yo, porque tienes que cambiar y ayudar a la Iglesia, mientras que yo solamente viví en mi pequeño rincón. Tu misión es grande y hermosa".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, los invito a que hablen a Jesús con sencillez, con humildad, sin temor a decir las cosas y del mismo modo deben corregir a su hermano si comete un error, siempre con mucho amor. Pongan atención al orgullo y la arrogancia porque no nos los conducen a la santidad: sean humildes y sencillos, Yo quiero que sean santos. Nunca dejaré de decirles que quiero que sean santos. Recuerden su "Sí" y hoy repitan su "Sí" a Jesús y prométanle que nunca traicionarán a Jesús la Eucaristía, que nunca traicionarán a Quien vieron aquí con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. No pueden traicionar a Jesús sólo porque un gran hombre de la Iglesia es el amo: él también debe obedecer a Dios y no debe apoyarse en su poder. Por tanto deben orar por aquellos sacerdotes que saben dónde está la verdad, pero que temen, que temen perder su poder o su parroquia. Desafortunadamente también ocurren estas cosas, por tanto oren por ellos, oren por cada uno de ustedes, oren por estos dos hijos míos que son apedreados por toda esa gente que llevan el solideo sobre sus cabezas. El que no lleva el solideo, tal como su sacerdote, debe ceder, pero nunca traicionará a mi hijo Jesús. Piensen en esto: si no hubiese sido cierto, nadie hubiese llevado la Sagrada Hostia sangrante a la Vicaría para mostrarLa y permitir que fuese examinada. Ellos casi La ultrajaron, casi con desprecio dijeron: "¿Qué es esa pieza de pan?" No, mis queridos hijos, esto no es correcto. ¿Debía su sacerdote haberles dicho que los había engañado, cuando ustedes también vieron? ¿Debía él haber negado a Cristo? Hoy él se encuentra en esta situación y ustedes podrían decir: "¿No podría intervenir Dios?" Sí, Él podría, pero Dios es paciente. Dios es misericordioso porque Él espera la conversión de algunas almas, la conversión de algunas almas sencillas.

Gracias por su presencia aquí, gracias si es que permanecen cerca de su sacerdote. Cada uno de ustedes puede atestiguar que él acaba de darles, que acaba de enseñarles las palabras de Dios, que él siempre ha dicho palabras de amor, de valor, de estímulo. La elección es de ustedes, pero los que han venido únicamente por la aparición y no asisten a la Santa Misa, no deberían venir: o están con Cristo o sin Cristo. Esta es mi enseñanza porque Dios Me dio este mensaje: el que hace una elección, ése no puede servir a dos amos. La elección es de ustedes, si quieren repetir su "Sí", no volteen la espalda a Jesús la Eucaristía a Quien todos ustedes vieron y no dejen solo a su sacerdote. Estoy aquí y en espera de su "Sí" durante la Santa Misa, porque Yo estoy presente durante ella.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y especialmente a los enfermos, bendigo sus objetos sacramentales y a los niños, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

7/noviembre/1998, 5:30 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. He escuchado todo lo que su sacerdote les ha dicho. Él les ha dicho la verdad. Yo, la Madre de la Eucaristía, los He mimado mucho porque en ningún otro lugar de la Tierra Me aparezco con tanta frecuencia como aquí: en todos los días de fiesta, en las festividades de Jesús, cada primer sábado de mes, cada jueves y domingo estoy aquí con ustedes y por ustedes. Y ustedes se han acostumbrado a ello. También He venido a este lugar porque algunos de ustedes estaban sufriendo mucho y por su sacerdote. Nadie puede comprender todos los sufrimientos del sacerdote que encabeza este Movimiento. ¿Cómo es posible que mis dos queridos hijos tengan que sufrir tanto a causa de la debilidad de ustedes, de su deseo de sobresalir y de ocupar los primeros lugares? Por el contrario deberían correr hacia Jesús, hacia la santidad: no corran solamente tras las cosas insignificantes, pero si hacen algo útil háganlo en secreto. ¿No recuerdan que en el Evangelio, cuando la pobre viuda entregó su moneda, lo hizo en lo secreto, sin hacer ostentación y por el contrario la demás gente hacia sonar sus monedas? Ella en verdad dio más, esa pobre viuda dio más que la demás gente. Le dije que ayudaran a su sacerdote, pero no les dije que primero hicieran sonar las campanas y que luego ayudaran a su sacerdote. No, no lo hice. Nosotros no fuimos así: al estar juntos con mi amado esposo José, con el Santo Niño y con Jesús adulto, Estuvimos en la Tierra, Vivimos con sencillez, secretamente, en humildad y Dios estaba con Nosotros. Yo deseo esto de ustedes. Si se acostumbran a mis frecuentes venidas, ya no vendré aquí con tanta frecuencia, sólo vendré de vez en cuando, tal como en los demás lugares donde me sigo apareciendo y ¡son muy pocos en verdad! Los He mimado tal como una madre con sus hijos, porque los amo, mis amados hijos, pero también amo a los de otros lugares, cada uno es hijo mío: ¡Amo a los sacerdotes que están alejados de mi hijo Jesús, Amo a los pecadores y a todos! Pero Dios les dio algo más: mi presencia aquí. Ustedes pusieron su "Sí" por escrito, ¿pero éste vino de su corazón?

Recuerden que a todos se les pide la obediencia: obediencia sí, pero sin chantaje. Ahora vamos a entrar al tercer milenio, y ya basta este "Obedece, obedece, obedece...", cuando piden obediencia con chantaje: obediencia a todos, pero sin chantaje y también obediencia a los hombres pequeños. También ellos pueden intervenir y los grandes hombres tienen que escucharlos. Mi hijo Jesús no quiere que obedezcan mediante chantaje, esto no es bello, no es caritativo. Si Dios los creó a su imagen y semejanza, es porque Él espera algo más de ustedes. Obediencia a Dios, sí, ¿pero alguna vez Dios pidió obediencia con chantaje? Él a veces exige obediencia a ciertas almas, elegidas por Él y tomadas por Él, para que la Iglesia o la verdad triunfen. Él nunca toma a la gente con chantaje. Tal como San Pedro y San Pablo les dijeron, ¡obedezcan a Dios, pero sin chantaje, con amor!

Mis amados hijos, desde ahora en adelante deben empezar todo de nuevo y sobre todo, sin protagonismos, sin querer sobresalir, sin estar siempre corriendo tras cosas inexistentes. Si hacen algo hermoso, guárdenselo para ustedes y si fuera necesario, Yo misma hablaré de ello. Desháganse del fanatismo, oh no, aquí nunca ha habido fanatismo. Mis hijos siempre son cautelosos: cuando les dije que Me verían, también les dije: "Oren, oren, oren...", pero nunca mencionaron esto. Deben tomar los mensajes en su todo, no solamente ciertas partes.

Mis amados hijos, siento mucho si la Madre les dice estas cosas pero debo decírselas: He venido aquí porque Marisa Me suplicó mucho por ustedes, pero sobre todo por su sacerdote. ¿En verdad quieren que venga aquí a orar y estar con ustedes? En otros lugares hay gente que llora y dice: "¿Porqué Nuestra Señora no viene también a este lugar?" La respuesta está en ustedes: ¿Me quieren? Yo obedezco porque es obediencia sin chantaje: ¿Quieren que ya no venga aquí?... ¿No Me responden? (Nota: La gente respondió "¡Sí, ven!"). Yo vengo a traerles gozo y paz, vengo a darles esa ayuda espiritual que no todos tienen. Pero aquellos que no tienen ayuda espiritual alguna, desearán tener a Dios también, porque no será su culpa si no han recibido ayuda espiritual.

Mis amados hijos, amen a su sacerdote: ¿no escuchan cuántas calumnias y difamaciones se dicen contra él? Ellos casi se divierten, hablando mal, se reúnen y comen juntos para hablar mal del Padre Claudio Gatti. ¿Se dan cuenta de esto, mis queridos hijos? ¿Y qué han hecho? Sólo piensan en sobresalir y no han pensado en éste mi hijo amado, que es apedreado por todos.

Por otro lado, los sacerdotes también están celosos del Padre Claudio Gatti: están celosos de su inteligencia, de su capacidad de tener control de la situación, de ser fuerte y de luchar y permitir que triunfe la verdad.

Vamos, mis amados hijos, tómense de la mano, pidan perdón a Jesús y junto conmigo digan en voz alta con todo su corazón: "Padre nuestro..." Ahora asistan a la Santa Misa y pidan a Jesús que los perdone: estos son pecados graves, pero su sacerdote ya está sufriendo mucho. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

15/noviembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Hoy He venido a estar con ustedes para decirles que estén preparados, preparados para todo, que estén siempre preparados porque en cualquier momento Dios puede llamarlos a enfrentar tanto malas como buenas situaciones. Y ahora dejen de hablar de estas cosas que los hacen sufrir: Dios les ha dicho todo cuanto tenía qué decirles. Él Me envió para ayudarlos a caminar hacia la santidad, por tanto ámense los unos a los otros no de palabra, por el ejemplo y el testimonio. Prepárense porque Dios no les informará cuándo llegará, por tanto deben estar siempre preparados. El Evangelio dice que si conocieran cuándo entrará el ladrón a su casa, se prepararían porque lo saben. Pero en vista de que no saben cuándo llegará el ladrón, ¿qué harán? Deben estar siempre preparados y ser cautelosos. Con mayor razón esto es necesario con respecto a Dios, porque Dios es amor, Dios los ama y ustedes deben amar a Dios. De nuevo les repito: no pongan a Dios en segundo lugar y entonces empiecen a pedir gracias, sino que coloquen a Dios en primer lugar, no le den a mi hijo Jesús solamente las migajas porque Él no las necesita. Él necesita su amor. Los invito a orar por esto y a orar por la paz en la Iglesia y en todo en mundo, oren para que las guerras terminen: el hombre está matando con suma facilidad, mata a los niños y mujeres como si fueran creaturas sin importancia.

Por eso, ustedes que ya han recorrido un trecho, no se detengan y no vean el ojo de su hermano, vean su propio ojo, vean lo que son en verdad y lo que hay en su interior: si tienen cosas hermosas, dénlas a los demás, ayuden al hermano y cuando alguien reciba ayuda, acéptela con humildad, ¡la humildad es tan hermosa! Mi amado esposo José fue un hombre muy humilde y sencillo, Él fue mi amado esposo. También deben entender que una relación puede perdurar si son humildes, sencillos y sobre todo sinceros: la sinceridad y la verdad hacen perdurar las relaciones hasta la muerte, sólo la muerte puede separarlos.

Es tan hermoso estar siempre preparados, esperando los pequeños sufrimientos y gozos, esperando a Jesús la Eucaristía, recibiéndoLe en su corazón y hablándoLe. Una vez les dije: ArrúllenLe en su corazón, es tan hermoso y Yo lo experimenté, también ustedes deben hacerlo. Reciban a Jesús en estado de gracia y entonces háblenLe, abrácenLe con fuerza en su corazón y ámenLe, sobre todo ámenLe. Aún si esa gente sigue prohibiendo la celebración de la Santa Misa aquí, deben amar más a Jesús la Eucaristía, permitan que sea más conocido y ámense más los unos a los otros, más y más.

Gracias por su presencia aquí. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

19/noviembre/1998, 6:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora. "Mis queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Ustedes saben que LOS MOMENTOS MÁS DUROS PARA ESTOS DOS HIJOS MÍOS ESTÁN AÚN POR LLEGAR: sólo en ese día entenderé quién, entre ustedes, amó realmente a mi hijo Jesús, quién verdaderamente era solidario con el sacerdote, quién verdaderamente vino a este lugar a amarMe, a la Madre de la Eucaristía y quién está verdaderamente unido al Papa, a mi Papa. No pueden entender cuál es la misión de estos dos hijos míos, de mi Papa, de mi sacerdote y de esta creatura elegida por Dios. Pero en ese mismo instante Yo entenderé plenamente cuál ha sido su caminar y su gran amor, sobre todo hacia Jesús la Eucaristía.

En este lugar Dios ha dado ciertas gracias, pero aquellos que las han recibido, se han distanciado, calumniando y difamando: no se fueron en silencio, por el contrario ¡se distanciaron por sí mismos y hablaron muy mal, aún cuando recibieron gracias y alguno también un milagro! Y ustedes, mis amados hijos, los están presentes, los que Me esperan, sobre todo los que escuchan la catequesis bíblica, o sea, la Palabra de Dios, ciertamente serán recompensados por Dios. Los que recibieron las gracias regresaron, pero los que no las recibieron, porque Dios sabe a quién darle o no darle las gracias, están aquí presentes para pelear. Todos ustedes vieron los milagros Eucarísticos, todos vieron muchísimos milagros porque Dios realizó muchos de ellos, sólo para permitir a muchos comprender que Dios lo puede todo, de cualquier manera que Él desee, siempre que Él lo desee, donde Él lo desee.

Así es que deben demostrar que aman a mi hijo Jesús, aún si en ocasiones se tambalean, aún si hay algunas pequeñas nubes de tormenta en su interior, deben amar a mi hijo Jesús y hoy también les repito: "¡NUNCA TRAICIONEN A JESÚS!". Ustedes saben que el gran hombre de la Iglesia, cuando él decide hacer algo equivocado, a nadie ve directamente a la cara y menos a estos dos queridos hijos míos, por tanto les repito: en ese mismo instante Yo comprenderé quién está realmente con mi sacerdote, mi sacerdote predilecto que ha sido elegido por Dios, no es culpa suya si él ha sido elegido por Dios, pero ustedes también dijeron: "Sí"

Ustedes entienden cómo el hombre, por cada pequeña cosa, alimenta sentimientos de rencor y odio: ¿porqué hay guerras? Porque hay odio. Ustedes deben amar y orar por la paz en el mundo, por la paz en la Iglesia, por los hombres de la Iglesia y por el Santo Padre. Oh, si pudieran entender cuán difícil es ser Papa, ser un sacerdote cuando se es llamado para una gran misión: ¡todo se vuele difícil! Yo siempre estoy en espera de ustedes, tal como ustedes Me esperan, para orar: durante este triduo de oración por la gran solemnidad de Cristo Rey, Yo estaré con ustedes, hoy, mañana y pasado mañana, cuando la Iglesia conmemore mi presentación en el Templo.

¿Qué más podría decirles, mis amados hijos? Oren, amen y perdonen: quizá perdonar sea la palabra más difícil, lo sé, pero deben perdonar y orar. Mis amados hijos, la Madre los observa y ha puesto su manto sobre sus cabezas. Sean fuertes, fuertes y generosos, solidarios con quien está en la verdad, amando a mi hijo Jesús, Quien dio su vida por cada uno de ustedes. Gracias si es que ponen en práctica mi mensaje, dictado por Dios, porque Dios Me da los mensajes: en cuántas ocasiones les He dicho que sólo soy la portadora, la mensajera de Dios y que Soy la Madre de ustedes, Soy la Madre de todos, también de los que no aman a Jesús y de los que no creen en Jesús la Eucaristía, Soy la Madre de todos los hombres de la Tierra.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

22/noviembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, Soy su Jesús. Hoy es la fiesta de Cristo Rey, pero no deben mirarme con la corona: Yo soy Jesús, sin corona pero soy su rey. Llegará el momento en que los retribuya por todos los sufrimientos que padecen por Mí y por mi causa. Soy Jesús y Soy el hijo de la Madre de la Eucaristía. ¿QUIÉN ESTÁ EN EL ORIGEN DE LA EUCARISTÍA? MI MADRE. Oren mucho por la Madre de la Eucaristía y no se desalienten. No se preocupen cuando su sacerdote les pide que hagan el triduo o la novena, porque son oraciones muy importantes para la Iglesia.

Ustedes saben que deben cooperar en la misión con estos dos queridos hijos míos: así es que ayúdenlos a no derrumbarse al llevar esta misión. En este momento parece que todo cae sobre ellos. Pero Yo he venido a estar con ustedes, sin fijarme en el lugar o en las personas, sobre todo sin esperar fanatismo de ustedes, porque están aquí para orar y crecer en la vida espiritual, están aquí para alcanzar la santidad. Escuchen a lo que su sacerdote les diga, él les dice todo, él comenta los mensajes, mensajes dados por Dios, y no se preocupen si les da algunas dulces advertencias, como dice mi Madre y acéptenlas con amor.

Hoy hay aquí dos parejas de jóvenes que se presentan a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y a la Madre de la Eucaristía. Su promesa es grande e importante: es un ejemplo y un testimonio para todos los jóvenes. Como dice su sacerdote, habrá otras parejas de jóvenes. Entonces Haremos todo esto de nuevo: junto con mi Madre estaré con ustedes, junto con mi papito San José y con todos los Ángeles y los Santos que están a Mi alrededor. Ellos se regocijan por todo esto y sobre todo por ustedes, mis cuatro queridos jóvenes: su promesa es importante, no es cosa simple, ¡no lo es!

Ahora deben recordar las tres Presentaciones: la Presentación de la Bendita Virgen María en el Templo, la Presentación del Santo Niño en el Templo y ¡su propia presentación! Su presentación inaugura la historia y habrán más y más presentaciones, al final el pequeño Jacopo (Nota: el sobrino de tres años de Marisa) llegará, pero el tiene otro camino por recorrer. Cuando Jacopo sea mayor, entenderá mejor cuál es su misión, Dios elabora un plan para ustedes, Dios puede hacerlo todo, Él puede decirlo todo y Él habló sobre estos planes hace tiempo, cuando Jacopo era un niño muy pequeño. ¡Sí, Jacopo será lo que tiene que ser! Jacopo ya lo entendió en el interior de su corazón: tendrá que recorrer un gran camino, será tan grande como su sacerdote.

Mis amados hijos, durante la Santa Misa Yo estaré presente y me colocaré entre su sacerdote y las dos parejas de jóvenes y cuidaré de ellas.

Mis amados hijos, sé lo que sienten frío, pero cuando Jesús está aquí con ustedes, ¿no sienten en su corazón un gran calor que los envuelve totalmente? Asistan a la Santa Misa como si fuera su última Misa y permitan celebrar a su sacerdote la Santa Misa como si fuera su última Misa, con todos los sufrimientos que caen pesadamente sobre él y que lo agobian: la Misa es la Misa, Yo estoy en él y él está en Mí y nos haremos uno sólo. Ahora Conmigo Jesús, con mi Madre y mi papito, con los Ángeles y los Santos, tomen sus manos, levanten sus ojos al Cielo y digan Conmigo el Padrenuestro... Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí, y con su sacerdote, con mi Madre y la de ustedes, les doy mi bendición".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Mis mejores deseos para los jóvenes que harán la promesa: Fabrizio, Daniela, Angelo y Selenia".

- Jesús: "Yo, Jesús, doy gracias a todos ustedes: sólo son unos cuantos, pero doy gracias a todos. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

26/noviembre/1998, 6:00 p.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, Yo soy su Jesús. Antes que nada He venido a agradecer a los cuatro jóvenes que hicieron la promesa: fue una cosa maravillosa, que conmovió profundamente a mi Madre y a Mí, Jesús. Fue la primera ocasión en que algunos jóvenes se presentaban a Jesús la Eucaristía, con su plena promesa.

¡Oh, si los grandes hombres comprendieran lo que ocurrió en este lugar el domingo pasado! Mis amadas madres, oren por sus hijos, para que puedan comprender la importancia de la castidad y la pureza de estos jóvenes. No deben creer que no están sufriendo y en ocasiones también son apedreados porque oran demasiado, porque asisten a Misa cada día, porque Me reciben, a Jesús, cada día. He venido a agradecerles por todo esto y en especial a ti, Padre Claudio, mi sacerdote predilecto, bienamado por Dios, pero no por los hombres. He venido a decirles que el próximo día 29 de noviembre se inicia el Año Nuevo 1999: ¡el Año Nuevo se inicia! Por tanto oren, oren a María, a la Madre de la Eucaristía, para que puedan alcanzarMe con gozo y sencillez: hay todavía alguien que cojea y le falta caridad. No hagas eso. Hay también otra cosa más, muy deseada por mi corazón: el próximo 29 de noviembre, inicien el Año Nuevo de 1999 con una novena a la Inmaculada Concepción. La Inmaculada Concepción abre la historia y la Madre de la Eucaristía la cierra. Harán una gran celebración, pero también habrá gran sufrimiento. Por tanto se preguntarán porqué siempre hay sufrimientos: son por la conversión de toda la gente y en especial en este día por la conversión de sus hijos, por todos los jóvenes. Mis amados hijos, oren por los jóvenes: ¡no se imaginan cuántos jóvenes se pierden!

También estoy muy preocupado por la situación mundial. Los invito a hacer esta novena con todo su corazón: ¡oren! Los Santos dicen: a Jesús por María, pero yo digo: a María por Jesús. De cualquier manera siempre Somos la Madre y el Hijo, ustedes también son los hijos, ustedes son mis hermanos.

En este día deseo repetir lo que, hace algunos años, dije a Santa Margarita Alacoque: quiero que la gente continúe con la devoción de los primeros viernes de cada mes. La gente debe observarlos en estado de gracia: Confesión y Santa Comunión. Deseo que la gente observe de nuevo también los primeros sábados de cada mes. Quiero que sean santos, Yo Jesús, Jesús de Nazaret, Jesús la Eucaristía, Yo, Hombre y Dios, quiero que sean santos. Todos ustedes deben ser santos y si alguno de ustedes cojea, no deben pasar sobre su hermano: deben reconocer que cojean, pidan el perdón de Dios y sigan adelante.

Gracias si es que ponen en práctica lo que les He dicho: debe recordar todo el contenido del mensaje, que es muy importante, ¿no es así, Padre Claudio?

- Nuestra Señora: "Sólo He vendido a decirles que junto con mi sacerdote predilecto los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

29/noviembre/1998, 10:30 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, Dios los invita a realizar muchos actos de mortificación, digan muchas jaculatorias, antes que nada por la festividad de la Inmaculada Concepción y también por la llegada del Santo Niño. No les pido que hagan muchas cosas, muchas oraciones, que cada uno de ustedes haga lo que pueda: no es un gran sacrificio el hacer pequeños actos de mortificación o decir muchas y muchas jaculatorias. Dios se complace con poco, muy poco, Dios les pide que hagan bien las pequeñas cosas y que las hagan con amor, Él no pide grandes cosas: a través de pequeñas cosas ustedes realizan grandes cosas, por medio de pequeñas cosas se vuelven santos. Dios está en espera de su santidad.

Hoy me gustaría que celebrasen el 21 de noviembre, esto es la Presentación de la Bendita Niña María en el Templo, el 26 de noviembre, esto es el Gran milagro Eucarístico, el cual ha sido tan atacado y criticado y finalmente el 29 de noviembre, el día de hoy, esto es el inicio del Año litúrgico de 1999. Y ustedes dirán: "¡Al fin!", pero también en el Paraíso Diremos: "¡Al fin es el Año 1999!". Solamente Dios sabe todo lo que va a ocurrir y ustedes deben prepararse con valor y fortaleza, pero sobre todo a través de lo que ya les dije: actos de mortificación y jaculatorias, Dios no está pidiendo mucho y también la Madre, Quien está en este lugar para darles el mensaje, les pide solamente actos de mortificación y jaculatorias.

Hay aquí algunos niños y entre ellos está Alessia, quien ha visto a Jesús. Para los niños resulta más fácil ver a Jesús o a Nuestra Señora, porque son almas pequeñas, inocentes, pero si siguen orando, también a ustedes, los adultos, se les concederá. Por tercera vez les repito: Hagan muchos actos de mortificación, no es difícil y digan muchas jaculatorias. Por ejemplo... Santo Niño entra en mi corazón... María, Madre de la Eucaristía, ora con nosotros..., pero hay muchas y muchas otras jaculatorias, las cuales todos ustedes conocen. Quizá los niños y los jóvenes no sepan muchas jaculatorias pero ustedes, los adultos, las conocen y deben decir muchas de ellas: en cualquier momento, son tan cortas, que pueden decir: "Jesús, Te amo, por eso quiero amar los que me hacen sufrir". Oren, celebren este día, hagan una buena novena, en este lugar estará Jesús la Eucaristía expuesto en la capilla así es que adórenLe sin temor, sin escuchar a esa gente que trata de conducirlos por el camino trillado. Quiero que sean fuertes, que luchen, Quiero que defiendan a Jesús Quien derramó su Sangre en este prodigioso lugar. Les doy las gracias.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Recuerden que la oración más grande es la Santa Misa: reciban la Comunión en estado de gracia y si alguien peca contra la caridad, que se confiese y no le permitan recibir a mi hijo Jesús, porque no está en estado de gracia. Gracias si es que pone en práctica los que les dije."

Mensajes de Diciembre de 1998

6/diciembre/1998, 12:15 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Don Claudio, Marisa y los miembros de la comunidad, también llegados desde lejos, se reunieron en la Plaza de San Pedro para el Angelus del Papa. Después del Angelus Nuestra Señora se apareció y entonces dio el mensaje siguiente.

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por su presencia aquí y por el amor que han mostrado a mi Papa y el suyo. Junto con su hermana Nosotros hemos gritado: "¡Vamos, vamos!", porque el Papa se sentía muy enfermo e iba a derrumbarse durante su discurso. LOS INVITO A ORAR POR EL SANTO PADRE, PERO NO POR SU VIDA: ¡DEBEN ORAR PARA QUE ÉL HAGA LA VOLUNTAD DE DIOS!

Ustedes, que han venido aquí con mucho entusiasmo y amor, oren también por la Iglesia. El pasado 7 de diciembre de 1997 hice mi entrada aquí en la Plaza de San Pedro como la Madre de la Eucaristía y hoy estoy de nuevo aquí con ustedes.

¿Qué es lo que quieren Jesús y la Madre? Ellos quieren sus oraciones por la Iglesia y por el triunfo de la Eucaristía en todo el mundo. Deseo que asistan participando intensamente a la Santa Misa, que será celebrada por su sacerdote, porque Dios le da algunas gracias especiales durante sus sermones, para que ustedes puedan caminar hacia la santidad. ¡Me despido de todos ustedes!

Yo soy su Madre y estoy aquí con ustedes porque los amo, mis queridos hijos. Con mi sacerdote y el suyo los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Los traigo todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Yo estaba entre ustedes y el Santo Padre: gracias por su presencia aquí".

8/diciembre/1998, 10:30 a.m. (mensajes de Jesús y Nuestra Señora)

- Marisa: "¡Oh, estoy viendo a dos Señoras, la Inmaculada Concepción y la Madre de la Eucaristía!".

- Jesús: "Pero soy Yo el que les habla, mis queridos hijos: Yo, Jesús. Aunque tú, hija mía estás viendo a dos Señoras, es siempre Ella, mi Madre y yo queremos que la gente la llame "Madre de la Eucaristía" porque Ella cierra historia. Yo, Jesús, he venido aquí para acompañar a la Madre y tú, hija mía, la estás viendo así, para que puedan entender que la Inmaculada Concepción abre la historia y la Madre de la Eucaristía la cierra. Aquí también están presentes Dios Padre y Dios Espíritu Santo, ¡adórenLos!

Yo, Jesús, lo invito a amar con todos su corazón mi Madre y la suya, pero sobre todo los invito a orar para aquellos que no la aman y que no aceptan este título "Madre de la Eucaristía", Quién desde mi nacimiento se ha vuelto una madre, la Madre de Dios, la Esposa del Espíritu Santo. Cuando yo estaba dentro de su vientre maternal, yo platiqué con Ella y Nosotros hablamos sobre mi vida, pero principalmente sobre mi muerte y resurrección. Ustedes no deben morar en la muerte, sino que deben pensar en la resurrección y en la gloria.

Yo traigo el mensaje de Dios porque yo soy Dios y la Madre está junto a Mí: Ella los está mirando, con sus ojos de madre, con su corazón lleno de amor por ustedes. Yo, Jesús le pedí a su sacerdote que celebrara la Santa Misa, porque no es correcto, no es justo suspender del ejercicio de los oficios divinos a una creatura, sólo porque él Me ama, porque él ama a la Madre de la Eucaristía y a las almas. El rencor y venganza no son bellos, el amor es bello, el amor por todos. YO, JESÚS, CUIDARÉ DE ESTE PRODIGIOSO LUGAR POR SIEMPRE. Hoy lo han adornado, la pequeña capilla se ha vuelto la pequeña joya de mi Madre, han hecho muchas cosas bonitas juntos y todo esto es bien acogido por Dios Padre, por Dios Espíritu Santo y por Mí, Dios Hijo.

Como ves, hija mía, estoy vestido todo de blanco: este blanco inmaculado es pureza, virginidad y castidad. Hoy también la Madre está vestida con sus mejores galas de domingo porque es su fiesta.

Sólo deben preocuparse de recibir a Jesús la Eucaristía en estado de gracia. Cuando su hermana le preguntó a la Madre sobre de qué manera recibir la Eucaristía, porque habían surgido algunos cuestionamientos, debido a que no todas las personas escucharon las santas palabras del Santo Padre, Ella sólo contestó estas hermosas palabras: "Reciban a Jesús como les enseñé, esto es, en estado de gracia, con un corazón puro y limpio, sin mancha alguna, recíbanlo en estado de gracia: la Madre les enseñó esto". ¿Entonces por qué, aquellos que escuchan estos mensajes, no los ponen en práctica? La Madre no dijo "En la mano, en la lengua, sentados, de pie o de rodillas", Ella no dijo nada de todo esto, Ella dijo: "Reciban a mi hijo Jesús en estado de gracia". ¡Eso es todo! ¡Nosotros no decimos grandes palabras, tal como dije "Primero aprendan cómo amar, entonces oren", ¡eso es todo! Ni más ni menos: primero amen, entonces oren. ¿Si no pueden amar cómo pueden orar? Esto es muy importante: ¿qué les estamos enseñando? Que vivan en estado de gracia, amando a la Eucaristía, a la Madre de la Eucaristía, amando al Papa cuyo nombre actual es Juan Pablo II, amando a los obispos y a los sacerdotes que están unidos al Papa, orando por las conversiones. Me parece que todo esto no es contrario al Evangelio: todo esto es fácil y hermoso. ¡Los que se sumergen en las cosas pequeñas, que son insignificante para Nosotros los del Cielo, nada han entendido! No, mis amados hijos, eso no es correcto. Su sacerdote habló muy bien esta mañana, por tanto deben guardar lo que dijo. El camino a la santidad no es difícil, si son humildes, sencillos y si escuchan la Palabra de Dios. No les dije que escalaran una montaña de diez mil metros de altura y que luego se arrojaran, les dije que amaran, que convirtieran su corazón, que recibieran a Jesús en estado de gracia, que primero aprendan cómo amar y entonces oren, ¿qué dificultad hay en ello?

Créame, mis amados hijos, que Yo, Jesús, les digo que éste es el amor más grande que una creatura puede dar a las demás creaturas. Yo espero esto de ustedes, también de los que viven lejos de aquí, también de los que no pueden tomar parte de estas reuniones, que son tan duraderas, tan solemnes, tan hermosas porque Dios puso sus ojos en este prodigiosos lugar.

Créanme, éste no es un lecho de rosas: mis dos hijos sufren muchísimo, pero no debido a Nosotros, ellos sufren debido a los hombres de la Tierra. Por medio de sus oraciones pueden ayudar a muchísimas personas, pueden detener las guerras como les dije hace tiempo: algunas guerras se detuvieron, algunas otras siguieron. Como también les dije, la purificación se inició hace muchos años han habido hambrunas, terremotos, naufragios y hay más purificación todavía, pero como ya les dije, el hombre no convierte su corazón hasta que él no se ve afectado personalmente. Esto no es bello. En un mensaje dije que yo no entregué sólo un dedo o una mano, yo Me entregué todo, todo Mi ser por todos ustedes, porque yo amo a todos los hombres de la Tierra, a todas las creaturas, también a los que no Me conocen porque no es su culpa si ellos no me conocen. También amo a los que dicen que Me aman, pero que en realidad no Me aman, sí, también a ellos los amo. No puedo pedirles que amen también a los que los hacen sufrir, sin embargo deben orar por ellos.

La Madre está triunfando aquí, Ella está satisfecha con su presencia aquí, pero sobre todo está satisfecha con el trabajo que han realizado aquí en tan poco tiempo. La Madre también aprecia muchísimo la pequeña gaceta y también a Mí me gusta, pero estoy seguro que podrán hacerlo mejor. Están caminando, aunque alguien todavía cojea, pero yo estoy seguro que alcanzarán la perfección, poco a poco. Yo sé que ustedes esperan una gran visita, pero hasta ahora no se Nos permite.

Padre Claudio, míraMe y no temas mirarMe: mi querido hijo, Yo te bendigo, ¡se fuerte y valiente! Bendigo también a todos ustedes aquí presentes, a sus objetos sacramentales, pero los bendigo a todos con su sacerdote, con la Madre de la Eucaristía, con todos los Ángeles y los Santos y con todas las almas salvadas relacionadas a ustedes, aquí presentes. Mis amados hijos, ámense los unos a los otros y vuelen juntos en contacto con las alas, sin tener celos de su hermano. Si observan que su hermano tiene algo hermoso, deben mencionarlo: ¿porqué deben sufrir por celos? Como ya les dije, los celos pueden ser algo simple, pero luego traen la envidia y finalmente llegan la maldad, la calumnia y la difamación, pero ustedes no desean esto, ustedes desean entrar en el Paraíso, ¿no es así? Y yo quiero llevarlos al Paraíso."

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, Yo soy su Madre. He escuchado todo lo que mi hijo Jesús ha dicho. Les agradezco todo el trabajo que han realizado, tanto material como espiritual, se necesita muy poco para complacernos a Jesús y a Mí, para complacer a su sacerdote, a la comunidad, a este rebaño que espera volverse santo.

Sin embargo estén seguros, yo vendré, porque Dios lo dijo, quizá hoy o mañana, Él no me dijo el día, Él aún no lo ha decidido. Como de costumbre, ahora los invito a asistir a la Misa como si fuera la última de su vida. Oren por sus seres queridos y por las personas que no pudieron venir. Mi sacerdote favorito, la Madre te agradece todo lo que haces, porque desde el punto de vista humano, podrías romper con todo y disfrutar como la demás gente, pero tú amas demasiado para hacer esto y Nosotros contamos mucho contigo. Gracias, mis queridos jóvenes por todo lo que han hecho, gracias a los adultos, gracias a todos, gracias a los que han venido desde lejos, gracias mis amados hijos. Asistan a la Santa Misa en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Los cubro con mi manto del maternal".

10/diciembre/1998, 5:30 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, la Madre nuevamente les agradece la fiesta que han hecho por la Inmaculada Concepción y por la Madre de la Eucaristía. Agradezco a cada uno de ustedes, a los adultos y a los jóvenes, pero sobre todo al sacerdote que pone una carga tan intensa en todo para que ustedes puedan estallar de gozo. Especialmente hoy me gustaría pedirles que oren con todo su corazón por los hombres de la Iglesia. Hay más y más necesidad de oraciones cada día. Dios pide a algunas almas algo más que la oración, mucho más, pero Él sólo les pide oraciones: es difícil entender plenamente los planes de Dios, pero si asumen una actitud de escuchar, de silencio y humildad, escucharán la voz de Dios que habla a sus corazones. Entenderán dónde están el bien y el mal y no se detendrán en minucias que los distancian y que no les permiten cumplir con su deber. A Jesús no le gusta todo esto, ustedes pueden dar más porque han recibido mucho. Todas las personas que vienen aquí desde lejos, continuamente repiten: "Afortunado tú, que estás en este prodigioso lugar, que tienes a este sacerdote que te ama y conduce". Entonces, ¿porqué no oran por todos los sacerdotes, para que cumplan plenamente con su deber?

Es fácil jugar y reír con las personas, hablar sobre esto y aquello, pero cuando hablen de Jesús deben tener una actitud profunda de amor. Podrían decir: "Aquí Jesús ha dado mucho y Él pide mucho" y ¿se preguntan porqué es esto? Si Jesús les da algo, es justo que Él les pida algo más que a las demás personas. No pueden recibir solamente: ¡Jesús ayuda a todos, depende de ustedes dar, orar y amar, respetar, respetar también a los que no creen, a los ateos, los Musulmanes, los Judíos, a todos! Es necesario un respeto recíproco, porque Jesús siempre respetó a todos, también al que lo traicionó: ¡cuántos Judas hay en la Tierra! Jesús está allí, esperando por ellos, Él los mira, Él penetra en sus corazones y entonces se retira porque no Le escuchan.

Su hermana tiene un gran don, esto es, el ir a los hospitales para confortar a los enfermos, pero sin ella notarlo, porque Dios quiere esto y ¿porqué ella debería decir "No" a Dios? Ésta es una gran misión que no se da a conocer y que se cumple en secreto: ella tampoco entiende o sabe todas estas cosas, porque Dios la toma y la envía siempre que Él lo desea, para ayudar a los que sufren porque ella sufre mucho también. Ustedes la ven, con su manera sencilla: ella sonríe pero ella da, ¡ella da y sigue dando! Deben gracias a Dios porque ella es así, no es orgullosa, es así con todos, adultos y jóvenes. Hace algún tiempo, una abuela le dijo: "Marisa, tutéame" y ella contestó inmediatamente: "No me cuesta trabajo tutear, al contrario ¡es muy fácil!". En realidad todas las personas se necesitan, por lo tanto no deben usarse palabras que los separen, eliminen palabras como "suegra" o "suegro", ¡elimínenlas! De manera similar se eliminarán algunas palabras del Código Canónigo. Así es que, cuando le hablen a una criatura deben llamarla por su nombre. Mis amados hijos, los invito a la oración constante, estando siempre en estado de gracia. Traten de volverse como niños, como su hermana. Padre Claudio, ¿te gustaría preguntarme algo? Yo te contestaré."

- P. Claudio: "Sólo me gustaría conocer la situación de los sacerdotes de Roma. Aún si ellos están abrumados por el miedo, ¿cuántos de ellos creen en estas apariciones y en los milagros Eucarísticos? ¿Cuántos de ellos han leído la última carta que les envié y la guardaron?"

- Nuestra Señora: "Puedes estar satisfecho, ellos son muchos."

- Marisa: "¿Porqué no vienen ellos aquí?"

- Nuestra Señora: "Porque ellos perderían su lugar, su pan diario."

- Marisa: "¿Cómo es posible que todos nosotros estemos sufriendo debido a un sólo hombre?"

- Nuestra Señora: "Sí, hija mía, es así pero es necesario que los demás sacerdotes alcancen una verdadera conversión: ellos son buenos, pero débiles y temerosos, por tanto deben orar mucho por ellos. La carta del Padre Claudio entró en sus corazones, en la mayoría de ellos, pero ellos también tienen que vivir y tú Padre Claudio Padre, sabes muy bien cómo son estos asuntos: no es fácil. ¿Te gustaría preguntarme algo más?"

- P. Claudio: "ES MI DESEO SOBRE TODAS LAS COSAS QUE TODOS LOS SACERDOTES DE ROMA CONVIERTAN SUS CORAZONES, PERO CON UN ESPÍRITU EUCARÍSTICO VERDADERO. Tu sabes que mi primer amor fue el Seminario y que algunos de estos sacerdotes fueron mis alumnos: por tal motivo Te pido que fomentes dentro de sus corazones un gran amor Eucarístico y un gran amor a Tí, la Madre de la Eucaristía. Yo sólo Te pido la conversión de mis hermanos en Roma, para ser una sola cosa, unidos por el amor a Jesús la Eucaristía y a las almas."

- Nuestra Señora: "¡Hijo mío, Me lo has pedido todo! ESTO OCURRIRÁ, PERO HAY MUCHÍSIMA NECESIDAD DE ORACIONES. Esto ocurrirá cuando todo estalle, pero los sacerdotes de Roma son los más preocupados, los más temerosos y muchos de ellos no viven la Eucaristía: ellos cambiarán, mi querido Padre Claudio, ellos también cambiarán... ¡PERO LA MASONERÍA ES MUY FUERTE, ELLOS SON MUY PODEROSOS! Pero una intervención de Dios podría destruir lo que estás construyendo, poco a poco, gota a gota.

Por esta razón debes seguir siendo dócil y paciente: Yo estoy contigo. Gracias por tu gran preocupación por tus hermanos, es bello y Dios sonríe por ello.

¿Recuerdan, mis amados hijos, cuando les dije que adoptaran a un sacerdote? Si lo hicieron, sigan orando por él, pero también deben orar por Padre Claudio, para que él siempre tenga la fuerza para decir la verdad, para permitir que triunfe la verdad ante todos. Gracias si es que ponen en práctica este mensaje.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

13/diciembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Pongan en lo profundo de su corazón el Evangelio y exactamente el capítulo 23 de San Mateo, donde se dice: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!". Hay todavía en nuestros días personas que se ensalzan a sí mismas, que sienten haber alcanzado el éxito y siembran la discordia. ¿Porqué no escuchan el mensaje de Dios? ¿Porqué no ponen en práctica el mensaje de Dios? ¿Porqué? Pueden venir aquí una vez por curiosidad y también dos veces, pero entonces deben venir aquí para obtener algo: este mensaje es para todos los que lo leen, para los que vienen a este lugar y para los que luchan contra este prodigioso lugar. Repito de nuevo y espero que ésta sea la última vez, que hay personas que se aprovechan de la imagen de la Madre de la Eucaristía para hacer lo que quieren con ella. YO JAMÁS HE DICHO A NINGÚN VIDENTE CÓMO RECIBIR LA SAGRADA COMUNIÓN, YO SÓLO HE DICHO: "RECIBAN A MI HIJO JESÚS EN ESTADO DE GRACIA" y si ustedes Le reciben de rodillas, sentados, de pie, en la lengua o en la mano, no es importante. ¡Pero recibir a Jesús en estado de gracia es la cosa más grande, más hermosa y más importante! Sin embargo la gente sigue diciendo muchas y muchas cosas sin sentido. Yo les pido que obedezcan al Santo Padre: hasta que el Papa diga que se permite recibir la Comunión en la mano, todos deben obedecer el Santo Padre y deben estar con él, pero hay algunos videntes que siguen diciendo QUE YO HE PROHIBIDO recibir la Sagrada Comunión en la mano. Si Yo les hubiera dicho esto, lo habría repetido aquí también, pero Yo siempre he dicho que no están obligados a recibir a Jesús en la lengua o en la mano, ni de pie o de rodillas, sino que deben recibirLe en estado de gracia, con un corazón puro, limpio y santo; esto es lo importante. A veces el hombre se detiene en palabras pequeñas, escribe y lo hace sólo por escribir y para ganar dinero.

Jamás He dicho a ningún vidente que la Comunión deba recibirse en la lengua o en la mano, de rodillas o de pie, o sentado, sino que he dicho: "RECIBAN A MI HIJO JESÚS EN ESTADO DE GRACIA". Aquellos que quieran entenderlo, está bien, aquellos que no quieran entenderlo, que permanezcan en silencio, que no hablen, porque de otra manera estarán sembrando la discordia. LES REPITO: cuando el Santo Padre diga de nuevo cómo recibir Comunión, ustedes obedecerán al Santo Padre cuyo nombre actualmente es Juan Pablo II. Mañana otro Papa conducirá a la Iglesia y ustedes harán lo que él diga y quiera, esto no es chantaje, es obediencia.

Si el Papa les dice que reciban la Comunión en la lengua, recíbanla en la lengua, si él les dice que la reciban en la mano, recíbanla en la mano, pero si él a nadie obliga a cómo recibirla, ustedes son libres, tal como son libres de amar o de no amar, tal como son libres de vivir en estado de gracia o de no vivir en estado de gracia. DIOS LES DA LA LIBERTAD. Dios no obliga nadie. ¿Por qué ustedes, los hombres, desperdician tanto tiempo en algunas cosas que no son importantes? Siempre han habido misas negras y siempre han sido profanadas las Sagradas Hostias, sólo que ahora las personas oyen hablar más sobre esto, porque el hombre es mucho más hostil con Dios. También los sacerdotes asisten a las misas negras porque sólo ellos pueden proporcionar las Hostias grandes, pues éstas son únicamente para ellos; yo lo invito a orar por estas personas. ¿Cuántas Hostias han sido traídas a este prodigioso lugar, por Jesús, por Mí, por los Ángeles y los Santos? Ellas habían sido apuñaladas, quemadas, hinchadas y muchos de ustedes las vieron. ¿De dónde fueron tomadas? ¿Quién las llevó para las misas negras? ¿Fueron proporcionadas por recibir la Comunión en la mano? Oh no, mis queridos hijos, siempre han habido profanaciones durante años y años. ¿Pero qué es lo que ocurre? Ustedes, los Cristianos, acusan de profanación a los que reciben la Comunión en la mano. No, busquen en lo profundo de su corazón y pregúntense: "¿ESTOY EN LO CORRECTO? ¿PUEDO RECIBIR A JESÚS EN ESTADO DE GRACIA?". ÉSTE ES EL REGALO MÁS DIVINO, HERMOSO E IMPORTANTE. RECUERDEN: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos que sermonean y se sienten buenos! En el jueves santo Jesús no dijo: "Ahora les doy la Comunión en la lengua, en la mano, de rodillas, o de pie", Él sólo dijo: "TOMAD Y COMED, ÉSTE ES MI CUERPO. TOMAD Y BEBED, ESTO ES MI SANGRE". Me parece que no es tan difícil de entender el significado de lo que mi hijo Jesús dijo, pero para evitar que todos bebamos del cáliz y pongamos la mano dentro del copón, la Comunión es distribuída sólo como la autoridad eclesiástica lo prescribe y se recibe en la lengua, o en la mano, según cómo sea su sentir. Ustedes no contraen el SIDA si reciben la Comunión en la mano; también la televisión habló sobre esto muchas veces. Las enfermedades no se contraen por recibir la Comunión en la lengua o en la mano, ni de pie, ni de rodillas, ni estando sentado. Los que estudian Medicina, se los pueden explicar plenamente.

Ustedes son libres de recibir a Jesús como deseen, pero en estado de gracia. La Madre los acoge en sus brazos y los ama mucho. Muchas veces les he dicho: "Cuando entren en una Iglesia, acérquense a Jesús la Eucaristía, no se queden lejos de Él". También les dije: "Si ven algo, no hablen sobre eso entre ustedes, porque pudiera tratarse de una ilusión óptica, tal como pasó en la vigilia de la fiesta de la Inmaculada Concepción, cuando el viento agitó una cortina y alguien dijo que me había visto. Atención: Yo ya no diré si lo que ven es verdad o no, dependerá de ustedes evaluar y reflexionar.

Mis amados hijos, inclinen sus cabezas e invoquen a Jesús la Eucaristía y sean tan libres y sencillos como palomas. Yo los invito a volar, pero con su corazón en estado de gracia, claro, puro, hermoso y limpio. Esta es una de las enseñanzas más importantes de la Iglesia: reciban a Jesús en estado de gracia.

Desafortunadamente, algunos hombres de la Iglesia quieren llevarse a Jesús la Eucaristía y dicen que después de la Misa ya no se tiene la Presencia Real. Quieren quitar los sagrarios del centro de las iglesias y hacerlos a un lado. Deben preguntarse el porqué de todo esto. Porque recibir a Jesús la Eucaristía en estado de gracia es difícil para muchos y muchas personas, ya sean o no de la Iglesia.

Ustedes, mi pequeño rebaño, que ha recorrido este camino, mantengan siempre un corazón limpio y hermoso, como una hermosa avenida, llena de flores y traten de quitar las hojas caídas y los pétalos enfermos. HAGAN UNA HERMOSA AVENIDA DE FLORES PARA JESÚS: SACRIFICIOS, ORACIONES, ACTOS DDE MORTIFIACIÓN Y VAYAN HACIA MI HIJO JESÚS EN ESTADO DE GRACIA.

No sólo escuchen el mensaje, vívanlo y si no lo han entendido, pidan a su sacerdote que se los explique. Gracias si es que ponen en práctica lo que les he dicho.

Hoy también les repito: "Asistan a la Santa Misa con todo su corazón, tal como si fuera la última de su vida, reciban la Sagrada Comunión como si fuera la última de su vida y ustedes, los sacerdotes, celebren la Santa Misa como si fuera la última de su vida".

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

17/diciembre/1998, 5:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. ¡Hay guerra de nuevo! En el mes de febrero de este año envié un mensaje de Dios para la paz a todos los Presidentes y a todas las Cabezas de Estado del mundo. Pedí oraciones para detener las guerras, pero hay guerra de nuevo:

De nuevo mueren los pobres, los enfermos y los pequeños. No pueden entender: ¡muchos se acusan mutuamente de ser responsables de la guerra, pero trabajan para sí mismos y mientras tanto las creaturas mueren!

Cuando les pido que oren, que hagan sacrificios, que vengan a este prodigioso lugar a orar, no es para parecer inteligente ante sus ojos, es porque el mundo no va bien. Hoy debo decirles que tampoco los grupos van bien, porque las personas hacen todo por complacer a otras personas, nunca tienen el valor de decir: "Tratemos de ser buenos", porque hay tantas cosas que pasan en el mundo y cada vez hay personas sencillas y humildes que caen.

Yo no les pido cosas inútiles. Cuando Dios me envía a ustedes a pedir ayuda, es siempre por las creaturas. Un acto de orgullo, de presunción arrogante es suficiente para estropear al hermano, quienquiera que él sea. Notarán siempre que los grandes hombres estropean todo y que no son humildes y sencillos; no son pobres, niños y ancianos, pero los grandes hombres estropean todo, los de la Iglesia y del Estado, porque se sienten fuertes y poderosos. ¡Así la historia se repite, los accidentes ocurren, las personas mueren y los débiles lo pagan!

Aunque la catequesis bíblica es muy importante, hoy la Madre les pide que adoren a mi hijo Jesús la Eucaristía Quién sangró. Si esto no los preocupa demasiado, si su sacerdote está de acuerdo, hoy ustedes deben tener un rato de catequesis y otro rato de adoración, porque éste es un momento muy difícil.

No es necesario que la Madre les dé muchas explicaciones: La televisión habla, pero nunca les dice todo. ¡Todos hablan, todos saben algo, todos se sienten fuertes: todos piensan en sí mismos!

Los invito a asistir a la Santa Misa con todo su corazón, con todo el amor que puedan dar: ofrézcanla por la guerra, para que termine y si lo desean, hagan un rato de adoración ante Jesús la Eucaristía Quién sangró. De cualquier manera, mis amados hijos, deben siempre recordar que son libres: Yo soy su Madre, por eso les doy algunos consejos y les repito de nuevo que son libres de hacer o no hacer. No obstante, todo lo que hacen con amor es por sus hermanos.

No deben sentir que están bien porque no son afectados por la guerra: ¡la guerra está cercana para todos! Podrían pensar que es extraño que Dios les siga pidiendo oraciones, para que la guerra termine, para que los hombres de la Iglesia conviertan su corazón, para que... y para que... Dios siempre les pide. Dios puso sus ojos en ustedes, por lo tanto Él pide y les pide y ustedes dan, aún si alguno refunfuña ustedes dan: esto es muy hermoso, a Dios le agrada muchísimo esto. Aún cuando refunfuñan, aún cuando dicen estar cansados, aún así lo hacen, Dios está satisfecho. Por esta razón los invito a orar, para que la guerra termine y la paz triunfe en el mundo. Continúen la novena: este año nada les dije, pero estoy esperando las ropitas de bebé para el Santo Niño. Deben ser hermosas, más preciosas y bonitas cada año, más llenas de sus oraciones, sacrificios y actos de mortificación. Recuerden el mensaje del pasado 13 de diciembre, léanlo de nuevo y mediten en él. Pueden hacer esto por ustedes mismos: es muy sencillo, porque la Madre no habla de una manera difícil, Ella habla de una manera fácil a sus hijos porque la Madre los ama a todos, porque son sus creaturas.

Gracias por su presencia aquí. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

20/diciembre/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Hoy es el sexto día de la novena y les pedí que prepararan las ropitas de bebé para el Santo Niño: ¿qué es lo que han conseguido? Me gustaría que mi mensaje del pasado 13 diciembre que hoy ha sido muy bien explicado por su sacerdote, sea llevado a la práctica por todos. ¡Reciban la Eucaristía como les guste, ustedes son libres, pero reciban a mi hijo Jesús en estado de gracia! ¿Cuántas veces les he dicho esto? No obstante las personas están perdiendo el tiempo, pero yo también estoy perdiendo el tiempo y su sacerdote y también ustedes que escuchan, porque siempre estoy repitiéndome: este mensaje está dirigido a todos, a todas las personas que pierden el tiempo hablando sobre cosas que nadie dijo, porque Dios nunca me pidió que dijera a ningún vidente cómo recibir la Sagrada Comunión. Sólo dije que reciban a mi hijo Jesús en estado de gracia. ¿Por qué es tan difícil entenderlo? Abandónense a Dios y no usen mi imagen para decir lo que nunca dije. Mis amados hijos, yo también preparo con ustedes, la ropita de bebé para ayudarlos. La venida del Santo Niño debe darles la fuerza y el valor para seguir. Así que esperen este tan gran y bonito día, porque el Santo Niño vendrá a la Tierra en medio de todos los hombres. Los amo a todos ustedes y yo me repito porque es correcto que la Madre se repita, los amo a todos ustedes: por tanto les pido que amen a mi hijo Jesús tal como yo los amo, pero sobre todo tal como Jesús los ama. A veces se duermen, a veces le dan importancia a algo que no la tiene, a veces se despiertan y continúan. Debe despertarse y siempre estar despiertos, siempre preparados, siempre en estado de gracia.

El Santo Niño vendrá a este lugar por los niños, para darles una cordial bienvenida, Él es muy pequeño y algunos de ustedes lo arrullarán y lo sostendrán firme contra su corazón. Así es que ustedes deben arrullar a mi hijo Jesús y debe decirle: "Jesús mío, ayuda a todos los hombres de la Tierra y en especial a los grandes hombres, porque los hombres pequeños son sencillos y humildes, así es que ayuda a todos nosotros aquí presentes...." ¡Mis amados hijos, yo estoy orando por ustedes! Pídanle a Jesús que ayude a su sacerdote, que trabaja muy bien en la Iglesia y con sencillez háblenle al Santo Niño, no vean al Jesús adulto, vean al pequeño niño Jesús, ¿cómo se comportarían ustedes con un niño? Las madres lo saben muy bien, aun cuando los niños exigen mucho, ellos siempre son los hermanos pequeños de Jesús.

Oh, cuando Dios lo quiera, ustedes verán esta escena muy hermosa: a los niños que están a mi alrededor, acariciando mi vientre porque ellos le hablan al Santo Niño. así es que ustedes deben hablarle al Santo Niño Quién los ama a todos ustedes. Continúen esta novena, yo estoy con ustedes. Nos vemos el próximo día 23 y en la noche del día 24. Aquéllos de ustedes que puedan, vengan aquí esa noche, estarán junto a la Familia de Nazaret, con el Santo Niño.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

25 de diciembre de 1998, 10:30 a.m. ( Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y también por todo lo que han hecho para adornar la capilla, mi joya, esta obra maestra tan hermosa. Todo es cándido y puro, como el Santo Niño Quien abre sus brazos. Me gustaría invitarlos también, a vivir en pureza y candor, aunque esto sea difícil en el planeta Tierra, pero se los agradezco, a los que han sido llamados y a ustedes los que van por este camino tan hermoso y tan importante a los ojos de mi hijo Jesús. Muchos están ocupados preparando una buena cena, pero ustedes están aquí para orar conmigo, con mi querido esposo José y con el Santo Niño, Quien está bendiciéndolos a todos con su pequeña mano. Se han vestido con sus mejores ropas dominicales, tal como Yo y el Santo Niño.

Mis amados hijos, no es difícil amar a Jesús la Eucaristía, amar a Jesús Que vertió su sangre en este prodigioso lugar. Él está presente aquí, Él está sonriendo y es tan hermoso, porque Él es Dios: Él los mira a todos y percibe preocupación y ansiedad en sus corazones. Pero hoy los invito a estar ansiosos por la Iglesia, por los grandes hombres de la Iglesia: Me gustaría mucho que ellos también se volvieran tan sencillos y humildes como el Santo Niño, pero es difícil para un gran hombre volverse sencillo y humilde, es difícil para él aceptar, es difícil para él pedirle perdón a alguien y decir que está equivocado.

Dios está escuchándolos, a los que están aquí para orar y pedir todas esas gracias que necesitan y luego, en el momento adecuado, Dios intervendrá: Él da a alguien o Él quita lo que dio. Dios puede dar la alegría por un momento, durante una noche, durante un día y entonces Él puede quitarlo todo: tal como pasó anoche, cuando Dios le dio la fuerza y el valor a alguien para caminar (Nota: a Marisa) y luego con la mayor delicadeza, Él se llevó el regalo que esa persona ofreció a Dios. Así, el sufrimiento y el dolor llegaron y podrían decir: "¿Dios también permite que sufran las personas?" No, Dios llama a ciertas almas, Él las toma totalmente para Él y se vuelve todo para ellas, tal como para Mí, María, Quien llama a Dios "Mi Todo". Ustedes también deben aprender a abandonarse a Dios, diciendo: "Aquí estoy, soy todo tuyo". Entonces Dios sabe qué tomar o dejar, pero Él no exige mucho de ustedes.

En el mensaje que di al final de la novena, les pedí que aceptaran todo lo que está saliendo mal en sus familias, que lo soporten, porque hay pobres, personas pobres de Dios y son pobres porque no conocen a mi hijo Jesús. A veces hay personas que sólo viven para hablar, para criticar, para sembrar la discordia y por esta razón les pedí que resistan y aprieten sus dientes tanto como sea posible, aun cuando sea difícil. Donde la gente vivió en armonía, yo le di la gracia, pero si no hay armonía ¿cómo la Madre puede hablar a sus hijos, si ellos no la escuchan?

Mis amados hijos, gracias por esta obra maestra que realizaron para Jesús, para el Santo Niño, gracias porque están orando aquí, gracias si es que pueden apretar sus dientes y soportar a esas creaturas que sólo viven para vivir y que no saben amar: de ustedes depende ayudarles. Tal como toda madre ayuda a su hijo, así los ayudo Yo, así es que deben ayudar su prójimo. Canten el aleluya, disfruten este día, estén contentos. Mis amados hijos, canten y den gloria a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo.

El Santo Niño los bendice, uno a uno, bendice a todos los niños, en especial a los que están en los hospitales, a los enfermos, los prisioneros, los drogadictos, los misioneros,. Gracias por todo.

Sigan celebrando, pero con mucho amor y alegría. No me gusta ver caras largas, me gusta verles sonreír y alegres, porque anoche Dios le pidió esto a su hermana. Ella sufrió la Pasión, experimentó los sufrimientos naturales y morales por todos ustedes, sobre todo por los sacerdotes y por el gran sacerdote, el Papa Juan Pablo II.

Con mi sacerdote favorito los bendigo, los traigo a todos al interior de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Como de costumbre, bendigo a sus seres queridos que están lejos y a sus objetos sacramentales. Beso a todos los niños. Gracias por su presencia aquí. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Enero de 1999

1/enero/1999, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, les deseo un feliz Año Nuevo 1999. ESTE AÑO SERÁ EL TRIUNFO DE LA EUCARISTÍA, PERO SOBRE TODO SU TRIUNFO, porque el triunfo de la Eucaristía ya empezó hace tiempo. TODAVÍA HABRÁ TIEMPOS DIFÍCILES, PERO LOS MÁS DUROS Y FUERTES SERÁN A CAUSA DE LOS HOMBRES DE LA IGLESIA, POR ESTA RAZÓN LA MADRE LOS INVITA A ORAR.

Anoche, antes de la aparición en la habitación de su hermana, vi embriaguez, humo, desobediencia del sexto mandamiento por todo el mundo, nada de oración, nada. Estuve viendo a esas pobres creaturas, que sólo pensaban en divertirse y que estaban pecando, pero lo que Me causó mayor amargura, justo a la media noche, fue la celebración de misas negras. Lloré y apreté fuertemente en mi corazón al pequeño Jesús: abrazada por mi amado Esposo, recobramos el ánimo y nos dijimos: "Debemos orar por ellos y pedir oraciones. Ellos no saben lo que significa la oración, no saben lo que es el amor". Yo siempre quise diversión, pero la diversión correcta.

Cuando vi a mis jóvenes levantarse de la mesa antes de la media noche e hincarse en oración profunda también después de la media noche, esto ayudó a regocijar al Santo Niño, Quien reclinaba su cabeza sobre mi corazón. Muy poca gente oró durante la noche, muy pocos dieron gracias a Dios por el año pasado, que trajo sufrimientos, alegrías, amor y todo lo que un año tan largo implica. Bendije a todos los que estuvieron orando en ese momento.

También pedí oraciones, porque si los grandes hombres no convierten sus corazones habrán guerras de nuevo, el planeta Tierra será trastornado por tormentas, por huracanes y por todo lo que en este planeta puede acontecer. Sería tan fácil decir: "Dios mío, yo soy una hoja en blanco, quiero creer en Ti", pero nadie se atreve a ofrecer su hoja en blanco a Dios. Cuando vi a esa gente celebrando misas negras, a la medianoche, que estaban elegantemente vestidos y las luces eran fascinantes, pero Dios puede hacerlo todo, también Él puede destruirlo todo y a todos ellos. Pongan atención, no me refiero a los que no conocen a mi hijo Jesús, me refiero a los que Le conocen. Sin embargo, justo en ese momento, hubo una gran alegría porque cinco sacerdotes romanos convirtieron su corazón. Como ven, parecería que sus oraciones no son escuchadas por Dios, pero Dios las escucha una a una, Él sabe qué hacer con ellas.

En este año de 1999 la Madre los invita, más que nunca, a intensificar la oración, la oración, la oración. También los invito a no pensar en ustedes y en sus preocupaciones. Traten de suprimir ese "Yo", piensen en todas las creaturas que viven sobre este planeta Tierra, consideren que pueden detener las guerras, no sólo hay una guerra, hay muchas guerras. También hay guerras dentro de los partidos políticos, guerras entre los grandes hombres de la Iglesia, guerras entre los hombres pequeños, envidia, celos: las personas tratan de aplastarse mutuamente. Por este motivo Dios los escogió, Dios los llamó, aún cuando les pudiera parecer extraño, pero Dios necesita su ayuda, su cooperación, su amor. Año de 1999, ¿cuántas veces la Madre les mencionó 1999? Al principio seguirá siendo difícil, especialmente para estos dos hijos míos, pero si están cerca de ellos y por medio de sus oraciones, ellos serán capaces de soportar también este último ataque de Satanás, porque ustedes orarán, ¿no es así?. No los abandonarán, ¿lo harán?

¿Recuerdan cuando les dije: "Si están con su sacerdote, están con Jesús y María, digan sí, escriban una carta"? Pues bien, en el primer encuentro con la Vicaría, alguien que había llegado a este lugar unos días antes, una creatura, que lo había delatado, ya no vino por temor, pero Yo les dije: "O están con Jesús o en contra de Jesús": Su sacerdote pasa por momentos muy duros y difíciles, pero él no habla de ello, para que puedan iniciar en paz este año, pero el enemigo, quien dijo: "Me vengaré y lo aplastaré", le deseó al Padre Claudio un año de males y venganza.

Hoy también les pido: de ustedes depende seguir unidos a su sacerdote o traicionarlo, como esa creatura lo hizo. Pero al final Dios pronunciará un veredicto sobre esto, la gente no puede engañar a Dios, no puede primero decirLe "Sí" a Dios y luego negarlo todo. Recuerden que no vinieron por casualidad a este prodigioso lugar, pero aún hoy, 1º de enero de 1999, los que no quieran permanecer, pueden irse si lo desean, pero sin calumniar y difamar.

Los mejores deseos para todos ustedes, para sus familias y sus seres queridos.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Bendigo a mis jóvenes que están lejos de aquí pero que están cerca de Mí. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

10/enero/1999, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Nota: Al inicio de esta aparición, Marisa vio el bautizo de Jesús en el río Jordán.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por el amor que demuestran por Jesús la Eucaristía. Una vez más les repito que la gente no viene a este lugar para realizar, desde el punto de vista humano, cosas de gran resonancia, la gente sólo viene a este lugar a orar. Este lugar fue hecho prodigioso por Dios y la gente viene a orar por los que no aman y por todas las intenciones conocidas por cada uno de ustedes. El nuevo año ha iniciado: habrá todavía algunas duras batallas para estos dos queridos hijos míos, pero al final llegará el triunfo, el triunfo final de la verdad. Yo, como Madre, sabré quién permaneció unido a mi hijo Jesús y quién, por temor, se mantuvo alejado de mi hijo Jesús: mis amados hijos, la gente se aleja de Jesús la Eucaristía por temor. No, esto significa que ustedes no caminaron por la vía espiritual que les enseñé: ahora les enseño cómo amar a todos y sobre todo a Jesús la Eucaristía. Ustedes saben que Jesús la Eucaristía fue despreciado por los hombres de la Iglesia, Él fue llamado "pedazo de pan" y los milagros Eucarísticos fueron llamados "trucos de feria". Mis amados hijos, ¿se dan cuenta hasta qué grado ha llegado esa gente? CUANDO EN FÁTIMA DIJE QUE SATANÁS SE HABRÍA INTRODUCIDO EN LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA Y QUE HABRÍAN SACERDOTES EN CONTRA DE SACERDOTES, OBISPOS EN CONTRA DE OBISPOS, CARDENALES EN CONTRA DE CARDENALES, ¿QUIZÁ LA GENTE PIENSE QUE ESA FRASE FUE DICHA POR NUESTRA SEÑORA SÓLO DECIRLA?

No, tal cosa ha ocurrido desde entonces, pero luego poco a poco, las cosas han sido descubiertas y EL MENSAJE DE FÁTIMA SE CUMPLIRÁ, todos comprenderán hasta qué grado está la Iglesia, hasta qué grado ha llegado esa gente que no ama a Jesús. ¿Les cuesta mucho trabajo amar a Jesús la Eucaristía? Cuando oigan hablar mal a la gente, no la escuchen, les He dicho muchas veces que deben saludar y retirarse. Por tanto, si pueden hacer algo bueno, háganlo, pero si comprenden que no pueden hacerlo porque esa gente no escuchará, aléjense y oren, oren por ella. ¿Cuántas veces les dije que la oración es un arma poderosa, que el Santo Rosario es un arma poderosa contra las guerras en este planeta Tierra que se dirige a su destrucción y ruina.

Falta todavía el último ataque del Demonio, pero al final resucitarán tal como Jesús resucitó de entre los muertos: les enseñé a ver a Jesús triunfante sobre la cruz, Jesús no murió en vano, Jesús murió por cada uno de ustedes, Él no murió en vano, Él es el Rey del Cielo y Tierra, Él es el Rey de todos los hombres, de todas las razas y religiones. No teman decir: "Yo amo a Jesús la Eucaristía, Yo voy a ese prodigioso lugar elegido por Dios". Ningún hombre de la Tierra puede prohibirles que vayan y oren cuando quieran, ningún hombre de la Tierra, ni siquiera los hombres más importantes. Sin embargo, ellos lo hicieron, prohibieron a las creaturas que vinieran a este prodigioso lugar y algunas creaturas les hicieron caso, pero otras no. Deben orar por lo que no respondieron al llamado de Dios.

Mis amados hijos, es su Madre Quien les habla, es su Madre Quien les suplica que amen a Jesús la Eucaristía, no con palabras, sino con hechos: cuando reciban a Jesús en su corazón, deben arrullarLe como si fuera una creatura pequeña que está dentro de ustedes, arrúllenLe, oren con Él y ámenLe. Gracias si es que ponen en práctica todo lo que les He dicho: deben preferentemente sentir temor de pecar, no de amar. Amar a Jesús la Eucaristía es el mayor regalo que pueden darme. Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, bendigo a las religiosas aquí presentes, al fin Jesús ve a algunas de sus esposas, bendigo a los niños, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

17/enero/1999, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Han escuchado la catequesis de su sacerdote y han rezado el Rosario; ahora estoy con ustedes para traer el mensaje de Dios. Dios quiere que en la próxima festividad de las apariciones de Lourdes traigan a los enfermos que deseen venir. Esta invitación especialmente es para los que trabajan en los hospitales y para los que conocen algunos enfermos que están solos en casa. Si Dios ha pedido esto, es porque Él sabe porqué. Cada año quiero que celebren, tal como en Lourdes, el día de los enfermos, porque no todos ellos pueden ir tan lejos a Lourdes: por esta razón Dios quiso también que en este prodigioso lugar se lleve a cabo la celebración del día de los enfermos. Pero también me refiero a los que están enfermos de espíritu, sobre todo esas personas: si el cuerpo está enfermo no pueden orar bien, pero si su espíritu está enfermo todo se vuelve más difícil. Así es que los que se sienten bien, den la bienvenida a los enfermos con mucho amor: hija mía, Yo sé que será un día más pesado para ti, pero debes hacerlo. Ahora, me gustaría decirles, espero que por última vez, que no escuchen a los hablan mal de este lugar: sólo deben responder: "He visto y creo, yo voy a orar y no hay mal alguno en orar a Dios Padre, a Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, he visto muchas cosas, he visto muchos milagros Eucarísticos, nadie me fuerza a ir o a no ir, voy a ese lugar porque creo" y ¡eso es suficiente! Cuántas veces dije que los grandes hombres y también los pequeños dicen muchas y muchas palabras, pero ¿quién habla del amor, tal como mi hijo Jesús? ¿Quién da su vida, tal como mi hijo Jesús dio la suya? Mis amados hijos, ámense los unos a los otros y no escuchen a los que hablan por mero despecho y sólo por ofender, por envidia y celos: ¡ya basta! Hablemos de las cosas de Dios y sobre este planeta Tierra, que se dirige a su tormento y ruina sólo a causa de los grandes hombres. Finalmente Dios sólo les pide que oren, amen y soporten sus propias pequeñas cruces. Yo estoy con ustedes, ¿cuántas veces debo decirles esto?

Hay una cosa que me entristece: ustedes no leen los mensajes; si no los leen, no pueden llevarlos a la práctica. Su sacerdote explica cada mensaje, pero ustedes no los leen y si los leen, sólo lo hacen de prisa, muy rápidamente. De igual manera, antes de asistir a la catequesis bíblica no leen el texto del Evangelio, pero deben prepararse porque las cosas de Dios no deben hacerse de prisa, por el contrario deben hacerse con calma. Cuando ustedes compran ropa, se la prueban muchas veces y hacen correcciones, porque deben estar perfectas a su gusto, entonces ¿porqué no hacen las cosas de Dios de igual manera? Lean el Santo Evangelio, lean los mensajes de Dios, mediten sobre todos ellos para que lleguen preparados a la escuela de su sacerdote, cuyo nombre hoy es el Padre Claudio y serán capaces de pedir explicaciones: esto es lo que Dios quiere. Dejen de hablar y pelear, ya es hora de que hayan realizado su elección, la elección verdadera, en la vida espiritual no hay cosas a medias, ¡o están con Dios o en contra de Dios! Este es el motivo por el que Yo repito con frecuencia: despierten de este largo sueño, es tiempo de que todos conviertan sus corazones. El que no quiera convertir su corazón, tendrá que arreglárselas con Dios. Una vez más repito: Jesús es misericordioso, pero al final Él también será justo, no se detengan en el Dios misericordioso, sigan adelante porque al final Dios será justo, Él juzgará a todos los hombres. Él no les pide grandes cosas, Él les pide que hagan las cosas usuales y simples, que entonces se volverán grandes a los ojos de Dios. ¡Este es el Paraíso!

Vuélvanse como apóstoles para los enfermos. Gracias por su presencia aquí.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

24/enero/1999, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Bendigo a todas estas imágenes de Jesús dulce Maestro y gracias a todos ustedes los que han cooperado para ayudar a estos dos hijos míos. Ustedes saben que ellos no reciben ayuda alguna, ni del Vaticano ni de la Vicaría, ni del Estado, pero ellos siempre hacen la voluntad de Dios con mucho sacrificio (Nota: en este momento Jesús también apareció y Marisa bromeó con Él y con Nuestra Señora sobre la gran diferencia de belleza entre las imágenes y Jesús mismo).

Mis amados hijos, Jesús ha venido para dejar que su hermana Le vea y para estimular a todos ustedes a continuar y abrazar la Cruz como una Cruz triunfante: ¡también a la Madre le gusta bromear con ustedes! Quizá los grandes teólogos, los grandes Mariólogos, los grandes en todo nunca entiendan ésta mi manera de ser, este bromear con ustedes: ¿porqué sólo sufrir? La Madre quiere darles gozo también, cada madre bromea con sus hijos y Yo me tomo la libertad de bromear con ustedes.

Mis amados hijos, ¡cuánto los amamos todos Nosotros! No es porque sufren que ustedes podrían suponer que Nosotros no los amamos: oh sí, los Amamos mucho pero Nos gustaría que también amen a los que están cerca de ustedes. Oren de nuevo por los que los hacen sufrir, la Madre lo repite con frecuencia, porque Dios les da estos mensajes repetitivos para ayudarlos y porque de vez en cuando necesitan un empujón. ¿Qué es lo que una madre en la Tierra hace? Ella también induce a sus hijos a convertir su corazón y a continuar. Créanme, mis amados hijos, justo en este momento la conversión es muy importante, así es que no desperdicien su tiempo, podría ser demasiado tarde.

No deben olvidar que el que no ha recibido, no es condenado, el que no ha conocido a Jesús, a María, la vida de Jesús, no es condenado: deben orar por esa gente, oren mucho. En nombre de Dios otorgo una gracia porque su hermana se ofreció a sí misma y ha sufrido, pero no pido a todos que hagan lo mismo, sólo les pido que oren, que oren. No se cansen de pedir gracias: pasarán días, meses y años, pero si están en conformidad con la voluntad de Dios, las gracias llegarán al igual que llegará la conversión. No se enfrenten a sus hijos, sino que háblenles con un corazón abierto, no hablen mucho, sino unas cuantas palabras y luego oren por ellos. Si tienen algunos parientes que no creen y no me refiero a que crean en las apariciones, sino en Dios y sobre todo en Jesús la Eucaristía, deben orar por ellos porque no pueden creer si los hombres de la Iglesia no les han enseñado Quién es Jesús la Eucaristía. Ustedes los que Le conocen, oren no sólo por sus seres queridos, sino también por sus amigos y conocidos, oren por todos los que lo necesitan, los que tienen hambre y sed de Jesús la Eucaristía.

Ayer me aparecí a mis jóvenes y les he dado algunas advertencias, pues era importante estar con ellos, orar con ellos y pedir ayuda: no tuve preferencia por mis jóvenes porque también habían algunos adultos, pero como Madre lo necesitaba, necesitaba dejarlos orar a Jesús la Eucaristía. No pueden imaginarse cuánto es ultrajada la Eucaristía, no sólo en Roma, sino alrededor del mundo; aquí en Roma ha sido ultrajada a causa de la venganza y el rencor, pero alrededor del mundo muchísima gente no cree en Jesús la Eucaristía. Por tanto, les pido, por los que creen, que digan conmigo: "Gloria...". Ésta es una oración pequeña y sencilla que abarca a todo: a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo, siempre pidan ayuda.

Quiero que mis sacerdotes conviertan su corazón, mis hijos predilectos que fueron llamados por Dios a convertir su corazón, que estos rencores, venganzas y odios terminen, así como la envidia y los celos, porque Jesús no enseñó esto, Jesús enseñó amor. En el Paraíso sólo encontrarán amor.

Gracias por su presencia aquí, gracias por su solidaridad, oren por mis intenciones, que también son sus intenciones. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

28/enero/1999, 5:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. El corazón de la Madre se regocija, tal como en toda ocasión que vengo a estar con ustedes, aún cuando al mirar alrededor Ella ve muchísima inhumanidad sobre el planeta Tierra. El hombre sigue corriendo y no se sabe a dónde se dirige, a dónde desea llegar. ¿Cómo es que se sorprenden cuando la Madre se repite cada vez que les trae los mensajes de Dios? Miren a su alrededor, ¿acaso han visto efectuarse algún cambio? No, mis amados hijos, el hombre aún no ha entendido que debe convertir su corazón, que debe creer en los valores dados por Dios, que debe creer en los Mandamientos, que debe creer en mi hijo Jesús, en Jesús la Eucaristía, en este Jesús la Eucaristía Que asusta a casi todos, pero ¿qué hizo Jesús?

Él hizo una cosa grandiosa y maravillosa: Él murió por cada uno de ustedes, subió a la cruz y nos dejó su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad. Él no subió a la cruz sólo por paseo, Él subió a la cruz por ustedes, por todos los hombres de la Tierra. ¿Y cuál es la respuesta? Responder es difícil para ustedes: cuando Jesús subió a la cruz y murió en ella, Él también pensó en ustedes, mis amados hijos, en la resurrección, en reabrir las puertas del Paraíso. Mas Jesús no murió y se fue solamente por irse, Jesús Se quedó. Cuando asisten a la Santa Misa, ¿no sienten la presencia viva de Jesús? ¿No sienten, podría decir, el deseo de amarLe y hablarLe, de pedirLe ayuda, de arrullarLe? ¿No sienten que Él está con ustedes? Pero recuerden y repetiré esto por siempre: Jesús está con los que están en estado de gracia. De ustedes depende decidirlo, de ustedes depende asistir a la Santa Misa en estado de gracia. La Madre también les dijo: asistan a la Santa Misa cada vez como si fuera la última de su vida, que los sacerdotes celebren la Santa Misa como si fuera la última de su vida y aún cuando el sacerdote esté solo él debe celebrar la Santa Misa, porque las oraciones no se pierden, las oraciones son por la Iglesia, por los hombres de la Iglesia. Por esta razón los invito a orar por el Santo Padre.

Alguien se ha escandalizado porque Nuestra Señora dijo que al final el Santo Padre hará la voluntad de Dios, pero no por esta razón él no es santo, también el Santo Padre debe hacer la voluntad de Dios.

¿Porqué aún no se ha revelado el secreto de Fátima? Muchos Papas han pasado, pero porqué ninguno reveló el secreto de Fátima? REVELAR EL SECRETO DE FÁTIMA IMPLICA HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.

Ciertamente un simple sacerdote o una vidente o cualquier otra creatura no puede revelar el secreto de Fátima, solamente el Santo Padre debe hacer esto y en aquél momento tenía un nombre y ahora tiene otro. Todo esto a nadie debe escandalizar, la Madre también ayuda al Santo Padre, pero a veces el Santo Padre no quiere preocupar a las creaturas y esto es correcto.

En un mensaje les dije que este mensaje era la continuación del mensaje de Fátima: la Iglesia será dividida en dos partes y habrán cardenales en contra de cardenales, obispos en contra de obispos, sacerdotes en contra de sacerdotes. No digo las cosas sólo por decirlas y sólo por hablar; cuando traigo un mensaje de Dios sé muy bien lo que digo. En su pequeñez siempre deben aprender a hacer la voluntad de Dios, pero abandonarse a Dios les da la fortaleza para luchar, para caminar, para ver siempre hacia delante. Mis amados hijos, abandónense a Dios, hagan la voluntad de Dios.

Gracias, no sólo escuchen el mensaje y luego lo olviden, póngalo en práctica.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Dios."

31/enero/1999, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Ha llegado el clima frío, pero yo estaba presente mientras oraban y traté de darles calor, para que no sintieran tanto frío. No obstante, si alguno de ustedes pesca una gripe, porque está esparcida por todas partes, no será por causa mía, porque Nuestra Señora se ha aparecido en este lugar: justo en este momento los Ángeles les están dando calor y también su Ángel de la Guarda.

Vamos, mis amados hijos, los tiempos están muy cercanos y ustedes saben que los últimos ataques de Satanás son siempre los más duros. Al final Satanás se derrumbará por completo porque no fue inteligente, combatiendo contra Dios. Ustedes, los que condujeron esta hermosa caminata, amen a Dios y también traten de amar a su prójimo. Sí, estos son los últimos ataques de Satanás y son muy fuertes. Satanás está tomando ventaja de su debilidad. Yo les dije: no dejen ninguna rendija abierta, para que Satanás no pueda entrar. Satanás no amó a Dios, se volvió orgulloso, él cometió un acto grave de orgullo y falló: ustedes, los que aman a Dios, sean tan sencillos como palomas y tan astutos como serpientes. Cuando escuchen la palabra de Dios, póngala en práctica: no solamente deben escucharla y luego olvidar algunas cosas. Jesús dijo: sean tan sencillos como palomas, pero astutos como serpientes: así es que también deben ser astutos, para no permitir que Satanás entre en ustedes. Todos ustedes saben que los últimos instantes son siempre los más duros: por lo tanto, deben intensificar la oración, tal como lo hicieron en la última vigilia de oración. ¡Oh, ustedes deleitaron el corazón de mi hijo Jesús! Fue tan hermoso: también es hermoso cuando alguien tiene mucho sueño y se dejar caer en los brazos de Jesús, inclina su cabeza sobre el corazón de Jesús y se duerme. Jesús también acepta esto. Aún cuando existan algunas dificultades prácticas, al final salen de la vigilia gozosos y satisfechos porque han permanecido en compañía de Jesús y han ayudado a muchos sacerdotes a convertir su corazón, sin condenarlos, sino ayudándolos: oren por esos sacerdotes. Oren por el Santo Padre, a quien amo mucho, pero no por esta razón no debo decir que él no ha cumplido plenamente la voluntad de Dios: no se trata de una censura, se trata de una advertencia maternal de amor.

Vamos mis amados hijos, este mensaje está terminando, así que ahora deben regresar a mi pequeña joya, la capilla de la Madre de la Eucaristía: asistan a la Santa Misa de todo corazón, vívanla de todo corazón. Gracias por su presencia aquí, gracias por los sacrificios que hacen y perdonen a la Madre si con frecuencia se atreve a reprenderlos. Saludo a los niños y a los enfermos y les recuerdo la festividad de los enfermos el próximo 11 de febrero.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo."

Mensajes de Febrero de 1999

4/febrero/1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Acabo de darle a su hermana algunos grandes secretos que por el momento tiene que guardarlos para ella. Si el gran sacerdote (Nota: el Papa) cumple la voluntad de Dios, entonces su hermana hablará primero con él y después con ustedes. Quizá para ustedes parezca extraño que la Madre esté hablando a un pequeño grupo de personas, pero está en ustedes el llevar los mensajes de Dios todas partes.

Muchas personas no conocen a Jesús la Eucaristía, pero recuerden lo que digo: en aquellos lugares donde Yo hablo acerca de Jesús la Eucaristía, sólo en esos lugares se realizan las verdaderas apariciones de Jesús y de Nuestra Señora. Hablo sobre Jesús la Eucaristía, no puedo guardar silencio sobre Jesús la Eucaristía, porque Yo soy su Madre y una madre habla sobre a su hijo: lo alaba, lo exalta lo lleva en triunfo, así como Yo les pido que lleven en triunfo a Jesús la Eucaristía. Les enseñé que cuando reciban a Jesús dentro de sus corazones, deben hablar con Él, deben acurrucarlo y digo todo esto en todos aquellos lugares donde Me aparezco. Pero no encuentro esto escrito en ninguna parte, porque hablar sobre Jesús la Eucaristía es duro para aquellos que fueron llamados por Dios. Pero los mensajes de Dios son buenos para todos, el estilo puede cambiar de acuerdo a las personas que los reciben, de manera que puedo hablar de manera simple, tal como lo hago en este lugar, de hecho es muy fácil decir: "¡La Madre habló sobre Jesús la Eucaristía, propaguemos el amor a Jesús la Eucaristía!". ¡Pero se han dado cuenta por ustedes mismos que son atacados cuando hablan sobre la Eucaristía! Sin embargo los sacerdotes empiezan a entender poco a poco, aunque ahora son tan pocos porque Dios llama a muchos, muchos y muchos sacerdotes, Dios llama a muchas almas consagradas.

De hecho hablar sobre la Eucaristía, sobre Jesús la Eucaristía, no es conveniente para aquellos que escuchan. ¡Cuando Me aparezco a otras almas siempre hablo sobre la Eucaristía, pero no los oigo hablar sobre la Eucaristía! Sólo hablan sobre misericordia, terremotos, destrucción y cosas negativas, pero no hablan sobre Jesús la Eucaristía. Es más fácil entender un terremoto o una calamidad que a Jesús la Eucaristía, de hecho es muy fácil, basta tener fe y tienen fe a través de la humildad y la sencillez, escuchando a aquellos que han sido llamados por Dios, porque las apariciones son un regalo de Dios. Así es que es necesario hablar sobre Jesús la Eucaristía, deben ser soldados fuertes, no deben de temer a nadie, ningún hombre en la Tierra puede prohibirles hablar sobre Jesús la Eucaristía: incluso deben gritar: "¡Hurra por Jesús la Eucaristía!" No deben temer nada.

Alguien, aquí presente, está listo para morir por defender a Jesús la Eucaristía, no les pido eso, sólo les pido que amen la Eucaristía y que permitan que sea amada. Gracias si ponen en práctica lo que la Madre les dijo y recuerden: HABLO SOBRE LA EUCARISTIA A TODO LOS VIDENTES, PERO NO ENCUENTRO NADA ESCRITO SOBRE ELLO. Así que no sólo de ustedes se burlan, los abandonan, se mofan, sino también Jesús y Yo y sufrimos por éllo.

Muchas personas se preguntan: "¿Quién es esa persona, quien se cree que es, que habla acerca de la Eucaristía?" Pero el es verdaderamente una criatura humilde y sencilla, tal como Dios quiere: ama a Jesús la Eucaristía, siempre Lo recibe, por todas partes grita "¡Ama a Jesús, ama la Eucaristía, ama a la Madre de la Eucaristía!" Jesús me dió este título, porque soy la Madre de la Eucaristía.

Tendría muchas cosas que decirles y quizás les parecería extraño que la Madre habla sólo a unas personas, pero como ya les dije, aquí no hay grandes valles, montañas o tierras bajas, hay sólo un pequeño rincón de Paraíso. ¡Aquellos que no creen, es porque temen!

Mi niña, ahora dame tus manos: hoy quiero darles mi beso a todos los aquí presentes, si están en estado de gracia y con el sacerdote los bendigo, a sus seres queridos y a sus srticulos sagrados, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Jesús la Eucaristía y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

7/febrero/1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Gracias por esta bella iniciativa, la cual es nueva y bienvenida por Dios (Nota: la iniciativa de Don Claudio fue que todas las personas tuvieran un avela encendida en sus manos simbolizando su presentación a Jesús la Eucaristía). "Dios mio, purificame y seré más blanco que la nieve". El candor de su vela se disuelve y es consumido, pero ustedes, que fueron purificados por el amor de Cristo amor y el amor de Jesús la Eucaristía, siempre serán límpidos, claros y brillarán más que el candor de esta simple, más que el candor de la nieve. Jesús aprobó esta bella y nueva iniciativa, que sólo aquél que nos ama a Jesús y a Mí, la Madre de Eucaristía, podrían tomar.

La Madre les agradece muchísimo su presencia aquí: oh, mis dos queridos hijos saben muy bien porqué muchas personas no vienen aquí. Ustedes saben lo que una persona poderosa puede hacer contra simples y humildes criaturas, pero quiero que ustedes sean sencillos y humildes, porque sólo a través de la sencillez y la humildad ustedes alcanzarán el Paraíso.

Los masajes, que Dios me da para ustedes, son grandes y profundos, pero también son muy sencillos, buenos para cada uno de ustedes. Jesús habla con sencillez y humildad, pero El dice grandes cosas. No hay necesidad de grandes sabios para entender a Jesús o entenderme a Mí, a quien Dios envía a ustedes como una humilde sierva para traerles el mensaje. La sencillez de los mensajes es única y todos ustedes pueden entenderlos y también tienen el comentario hecho por su sacerdote y ustedes deben detenerse un momento en él y meditarlo.

El amor de Jesús es inmenso, Jesús murió por todos, Jesús resucitó de la muerte por todos, Jesús ama a todos: También ama a aquellos que no creen y a los hombres de cualquier raza y religión porque El es Dios; todas las criaturas son amadas por Jesús y por Mí, Maria. Hace unos días el pequeño Jacopo dijo bien que Yo no soy "Nuestra Señora", Yo soy "María, la Madre de Jesús", sí, Yo soy su Madre, la Madre de cada uno de ustedes.

Mis queridos hijos, ya ven que, poco a poco, su vela se consume, pero ustedes deben ser siempre purificados por la Sagrada Confesión para recibir a Jesús la Eucaristía en estado de gracia. Amen a Jesús la Eucaristía, nunca lo traicionen: ¡oh, cuántas personas traicionan a Jesús la Eucaristía, cuántas personas no Lo conocen y cuántos sacerdotes no permiten que sea conocido! Cada criatura que entra a una Iglesia para orar, para asistir a la Santa Misa con todo su corazón, debe salir jubiloso y satisfecho, porque Jesús la Eucaristía ha entrado en su corazón, porque las palabras del Santo Evangelio han entrado en el. Todo debe entrar en el, pero eso no puede suceder si los sacerdotes tienen prisa y ésto aumenta mi sufrimiento. En particular LA CONSAGRACION, QUE ES EL MOMENTO MAS IMPORTANTE DE LAS SANTA MISA, DEBE SER HECHA LENTAMENTE, se debe vivir. ¿Si aquellos que consagran no lo hacen de esta manera, cómo es posible para aquellos que asisten a Misa salir de la Iglesia cambiados, porque el gran, el Supremo Sacerdote, Aquel que ama a todos, ha entrado en sus corazones?

Antes de la aparición Jesús también les agradeció por esta bella iniciativa, así que deben repetir a menudo: "Dios mio, purificame y seré más blanco que la nieve". Es un salmo muy bello, que también Nosotros decimos ante Dios: oh, cuántos salmos decimos ante Dios y cantamos, cantamos, porque su amor es inmenso, su amor es interminable, su amor es grande.

Ustedes son la luz del mundo, pero cuando encienden su luz, deben ponerla lo más alto posible, de manera que todos puedan verla: ¡no se oculten, sino pongan el alto su luz, la luz del mundo, vamos! Por esta razón Jesús dijo: "Ustedes son mis pequeños apóstoles", pero siempre recuerden que no obtendrán nada sin sinceridad, humildad y sencillez e igualmente no caminarán si siempre están aislados en ustedes mismos. Avancen, siguan con fuerza y valor, con mucho amor, humildad, sencillez y sinceridad.

Perdónenme, si la Madre se atreve a darles algunas pequeñas advertencias, pero si no se las daba, no sería su Madre, ¿o no? ¡Asi que seguiré dándoselas, siempre!

Gracias por su presencia aquí, gracias a aquellos que han venido de lejos, gracias, mi sacerdote favorito por tu amor, por las iniciativas tomadas por amor, siempre para mejorar todo.

Con el sacerdote los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Los veo el próximo 11 de Febrero, estaré con ustedes y con los enfermos, si vienen aquí. Gracias, en el nombre de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo".

11/febrero/1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, gracias por su presencia aquí y por el sacrificio que han hecho al venir a este lugar, hecho taumatúrgico por Dios (Nota: Nuestra Señora pidió la celebración del dia de los enfermos). Estoy con ustedes, oro con ustedes, los amo a todos y está en ustedes el abrir su corazón a Jesús la Eucaristía: abran sus corazones y pidan por esas gracias que necesitan, pero EL MOMENTO MAS IMPORTANTE PARA PEDIR GRACIAS ES CUANDO RECIBEN A JESUS LA EUCARISTIA. Reciban a Jesús la Eucaristía en estado de gracia, aquellos que se han confesado, pueden recibir en estado de gracia a Jesús la Eucaristía y aquellos que están bien, que aman a Jesús, pueden recibir a Jesús con todo su corazón, entonces en silencio dentro de su corazón, hablenle a Jesús y pidanle a Él todas las gracias que necesiten, pero aprendan el cómo abandonarse a Él.

Siempre pidan, Dios eligió este lugar para ayudar a sus criaturas. No quiero decirles que tanto el mundo, el planeta Tierra requiere conversiones, un cambio total, amor y paz: amor para con todos, pero sobre todo para las personas que sufren. Muchas personas sufren debido a sus propios parientes, muchas personas sufren porque sus amigos y parientes no los aman, por lo que Yo, su Madre, les pido que oren también por ésa gente. Todos necesitan la conversión, todos necesitan las oraciones, todos ustedes deben convertir su corazón y mediante sus oraciones deben cambiar de nuevo este planeta Tierra que no es bello.

Ustedes mismos ven cuántas cosas pasan tanto en su bella Italia asi como en todo el mundo, cuántas personas matan a sus niños a través del aborto y mas todavía cuántas personas son Cain, porque matan a sus parientes, porque ellos sólo piensan en dinero, en ser los primeros, en ser alguien y no aman a Dios, no aman a sus vecinos, no aman a sus parientes ni a sí mismos.

Queridos hijos, estoy aquí con ustedes para pedir junto con ustedes esas gracias que requieren. También amo a los enfermos que se encuentran lejos, que se encuentran en los hospitales o en casa y también amo a los niños. Muchas personas están enfermas, pero sobre todo muchas personas están enfermas en su espíritu, por esta razón la Madre siempre les pide: conviertan su corazón, crean lo que Jesús enseñó, crean el Santo Evangelio.

Ahora la Madre les pide un poco de silencio: también Yo recogeré mis pensamientos en profunda oración, así que ahora dejemos que cada uno de ustedes pidan esas gracias que necesitan, pero repito, deben pedirlas sobre todo cuando reciben a Jesús la Eucaristía en su corazón: hablenLe, acurrúquenLo. Ahora hablen, pidan en sus corazones las gracias que necesitan y aprendan cómo orar el uno por el otro, por sus seres queridos, por sus amigos, por sus parientes. Queridos hijos, ¿Han hablado con Jesús? Ahora la Madre les pide asistir a la Santa Misa como si fuera la última de su vida. Oren, reciban a Jesús la Eucaristía en estado de gracia. Y gracias de nuevo por su presencia aquí. Por supuesto beso a todos los enfermos, les doy mi beso y mi abrazo de Madre, soy su Madre, soy la Madre de Jesús la Eucaristía. Junto a mí hay muchos Angeles, muchos Santos, por supuesto está Sta. Bernadette, están también las almas salvadas de sus parientes fallecidos. Oh, todos ellos oran por ustedes y ahora oren conmigo el Padre Nuestro......

Ví dentro de sus corazones preocupación y ansiedad: abandonense a Dios, nunca se cansen de pedir la ayuda de Dios. Hay mucha tormenta, mucha tempestad, muchas y muchas cosas no van bien, pero ustedes, mis queridos hijos, deben asirse a mi manto, y los traeré conmigo: justo en este momento mi manto los está cubriendo a cada uno de ustedes y los bendigo. El Santo Niño también los bendice, especialmente a los niños enfermos. No deben orar sólo por los enfermos, sino que también por aquellos que están enfermos en su espíritu, por aquellos que no creen. ¡Cuánto madres lloran por sus niños! Oren por ellos.

Ahora asistan a la Santa Misa y reciban a Jesús en estado de gracia. Repito por tercera vez: cuando tienen a Jesús dentro de su corazón, hablenLe, acurrúquenLo, pidan, toquen.

Con el sacerdote los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados. Bendigo todas las fotografías que tienen consigo y a todas los enfermos que están lejos. Los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Al final de la Santa Misa el sacerdote bendecirá a los enfermos uno por uno con Jesús la Eucaristía Quien vertió su sangre por todos ustedes".

14/febrero/1999, h.10:30 de la mañana (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, gracias por su presencia aquí. La Madre les invita a respetar la ley de Dios y a observar los Mandamientos: AQUELLOS QUE NO OBSERVAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, OFENDEN SERIAMENTE A JESUS. Es un pecado serio no observar la ley de Dios. El hecho que hayan pasado dos mil años, no significa que se puede olvidar la ley de Dios, la ley de Dios siempre debe ser respetada, pero el hombre sólo respeta lo que le conviene. Cuando cualquier Mandamiento no es conveniente, no lo respeta, pero no es la Iglesia, no es el hombre, fue Dios Quien nos dió los Mandamientos, para que se respeten.

Mucha veces los alabé y les dije: "¡Bien, dieron un paso adelante!", pero basta una caricia mía o mis felicitaciones para que se derrumben y retrocedan: ¿porqué pasa ésto en el planeta Tierra? Claro, la vida es difícil, pero mi hijo Jesús no hizo nada contra ustedes, nunca los ofendió, se dio completamente por ustedes: ¿luego entonces, porqué se vuelven orgullosos cuando dan un paso hacia adelante o piensan que han llegado? No, nunca he oído a su sacerdote o a su hermana haber dicho que han llegado, sólo he oído oraciones por su conversión. Nadie ha llegado, sólos Dios es perfecto, todos necesitan avanzar y ayudarse unos a otros: si no se ayudan unos a otros, ustedes que han recorrido este camino, ¿cómo pueden decir que han llegado o que están bien y han hecho todo lo que Nuestra Señora dijo?

Los mensajes de Dios pueden parecer simples y son fáciles de entenderlos, pero son profundos. Durante otra aparición dije que no ayudan a su vecino sólo dan algo de dinero. Ayudar a su vecino significa también ayudarlo en cualquier otra manera, es decir, con caridad, a través de regalos espirituales, mediante una buena palabra y visitando a los enfermos que están solos dentro de un cuarto y que no tienen a nadie. Nunca socorrí a los pobres o enfermos con dinero porque no lo tenía, como mujer de la Tierra, pero los visite para hablar con ellos y darles consuelo y ayuda, junto con mi amado esposo José. Ustedes también pueden hacer esto, así es que traten de entender lo que la Madre dice: si tienen alguna persona enferma en casa no pueden hacer esto, pero aquellos que están libres pájaros en el cielo, pueden hacer una buen acción hacia todos, sin distinciones, sin considerar si alguien es joven o viejo, rico o pobre, o sobre todo si tiene una casa bella o una fea. No les enseñé esto, les enseñé a amar con todo su corazón y prevenir: ésto también es una parte de la ley de Dios.

Cuántos, cuántas criaturas observan la ley de Dios de acuerdo a lo que les conviene, pero cuando la ley de Dios empieza a volverse pesada, como por ejemplo el Sexto Mandamiento, nadie lo acepta porque no es conveniente el respetarlo. Y el Tercer Mandamiento les recuerda celebrar los días de fiesta, como los mensajes que les traje: ¡cuánto cosas Dios les dijo a través de Mí, cuántas veces He venido aquí entre ustedes! ¿Han respondido la gente? ¿Han venido la gente a este lugar? La respuesta está en ustedes y no Me parece que hablo de una manera difícil de entender. Mi lenguaje es muy sencillos porque lo conformo de acuerdo a las personas y a ustedes: la Madre no habla con grandes palabras, con palabras difíciles, como a veces los granes teólogos y los grandes doctores lo hacen, hablo en una manera sencilla y todos ustedes pueden entenderme.

Respeten la ley de Dios, sobre todo amen la ley de Dios, no se encierren en ustedes mismos como erizos y cuando alguien les de una pequeña advertencia, una advertencia maternal, deben agradecérselo, porque demuestra que los ama. Gracias por su presencia aquí y gracias a aquélos que han venido aquí desde lejos y gracias, Padre Claudio, desde lo más profundo de mi corazón.

Con el sacerdote los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

18/febrero/1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Jesús)

- Jesús: "Queridos hijos, han cantado el Magnificat y le han dado alegría a mi corazón. He venido aquí porque quiero pasar esta Santa Cuaresma con ustedes. Traigo la Cruz y ustedes traen su cruz: la mia es grande, la suya pequeña, pero mi Cruz es todo mi amor por todos los hombres. Les dije que no debían temer a la Cruz; no, la Cruz es un cruz triunfante. Cuando entren a las iglesias, después de haberMe adorado a Mí, Jesús la Eucaristía, detenganse frente a la Cruz, inclinen su cabeza y digan: "Jesús, desearía traer la Cruz contigo. Quiero ayudarte por este largo camino. "MUCHAS PERSONAS ESPERAN MI VENIDA, PERO NO SABEN QUE MI VENIDA ES EL TRIUNFO DE LA EUCARISTIA. La eucaristía no es muy amada, pero no es amada especialmente por mis sacerdotes (Nota: Marisa empieza a sufrir la Pasión)... Este gran sufrimiento es por mis sacerdotes, hemos llegado a cientosiete sacerdotes que han convertido su corazón.

Queridos hijos, no permito sufrir la Pasión a su hermana por entretenimiento, pero mi corazón sangra y quiero tener a todos mis sacerdotes junto a Mí. ¡Oh, cuántos de ellos no aman la Eucaristía y no creen que Jesús está presente con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en la Eucaristía! ¡Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo están allí! He amado a todos, pero He amado especialmente a mís amados sacerdotes y por esta razón les he pedido ofrecer todos los Jueves por los sacerdotes y les repito: ¡amen a los sacerdotes! Y si notan algo malo, diganlo con caridad, o guarden silencio y oren por ellos.

Vivan esta Santa Cuaresma con amor, amen a su vecino, aun cuando a veces no se porte bien, oren por él, les ayudaré a traer la cruz. Queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Con el sacerdotes los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados".

- Nuestra Señora: "Y yo, su Madre, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Los mejores deseos para todos ustedes. ¡Vivan esta Santa Cuaresma! Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

21/febrero/1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Gracias por sus continuas oraciones por la paz, por el triunfo de la verdad, por todas las intenciones que tienen dentro de sus corazones. La paz sea también con aquello que no son capaces de amar: ¡antes de que ese artículo fuera publicado, supe todo (Nota: Nuestra Señora hablaba sobre una pequeña nota publicada en el periódico italiano "La República", donde se escribió que las personas deberían de desconfiar de la pareja "visionario y sacerdote"). ¡Pobre de ellos! El mundo va a la catástrofe y a la ruina y ellos disfrutan haciendo esas cosas y no saben que se oponen a Dios: se puede destruir al hombre de Dios, pero es imposible destruir a Dios. Les he enseñado cómo amar a todos y también a esos que les causan sufrimientos. Los amo, queridos hijos, Jesús los ama. Cuando aún estaban en la mente de Dios, Él los amaba, su amor es inmenso por todos, por todas las razas y religiones, por los creyentes y los no-creyentes. Repito de nuevo: aquellos que dejan mas que desear son especialmente aquellos que dicen que creen y aman, pero ellos no son capaces de amar y no quieren amar. Se dijo "Ojo por ojo", en cambio Jesús dijo que si alguien te da una bofetada, pon la otra mejilla, pero ésto no quiere decir que el verdadero cristiano siempre deba inclinar su cabeza, debe decir sí, cuando es sí y no, cuando es no.

Queridos hijos, ¿han notado que dificil es hablar con las personas que dicen ser católicos practicantes? Lo dicen, pero no aman en verdad, como Dios les enseñó enviando a su hijo a la muerte. Recuerden, antes de la resurrección está la muerte, antes del triunfo está la muerte y hay todavía los últimos golpes de Satanás. No es difícil para un hombre poderoso llamar a alguien y decirle: "Escribe todo esto contra ese pequeño sacerdote", porque tiene poder en sus manos. Ésa gente no esta con Dios, está contra Dios; el humilde, el sencillo, los pobres son los que disfrutarán a Dios para siempre.

Les he enseñado el amor verdadero, pero vacilan todavía: aún el mensaje de Dios es escuchado, pero después es olvidado. A menudo escucho a la gente decir que Nuestra Señora repite lo que dice y hoy vuelvo a repetir: ¿acaso han cambiado ustedes? Repito, el sacerdote repite, pero lo hacemos por la gloria de Dios y por la salvación de las almas. Están también aquellos que repiten, pero ellos no aman a Dios ni a las almas y ésto es verdaderamente serio. No digan mentiras pequeñas, porque pueden llegar a calumniar y desgraciadamente la gente se ha comportado así por siglos. Vivan en paz, con sencillez, sinceridad, en armonía con ustedes mismos, con Jesús, con Jesús la Eucaristía que recibirán en su corazón, recibanLo en estado de gracia. En un mensaje Jesús dijo: "Tengo sed de ustedes, denMe de beber". Pues bien, Yo estoy sedienta también, estoy sedienta de su sencillez, de si sinceridad, de su amor; denMe todo su ser y los haré grandes a los ojos de Dios.

Oren con todo su corazón por el triunfo de la Eucaristía, por el final del triunfo de la Eucaristía, porque el triunfo ha empezado y ha empezado con mucha persecución, con mucha calumnia y difamación; así como la purificación ha empezado: tormentas, terremotos, aludes, fuegos continúan y el hombre mira todo esto, pero no convierte su corazón, porque piensa que la purificación no llega para todos, de maneras diferentes según las personas.

Gracias, queridos hijos, si tratan de poner en práctica todo lo que la Madre les ha dicho; no escuchen simplemente el mensaje, sino pónganlo en práctica y mediten en él. Gracias a todos los aquí presentes y gracias a aquellos que hacen algunos sacrificios para venir: problemas con la familia, problemas debido a la distancia, problemas con el carro y con la gasolina también, alguien dijo, pero ¿creen en la Providencia? Mis dos hijos creen en la Providencia porque han vivido en élla por veintiocho años. No se descorazónen, sino que vivan en la Providencia de Dios, porque existe.

Con los sacerdotes los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados, bendigo a las almas salvas que están aquí junto a Mí, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal, que siempre alcanza a cada uno de ustedes. Vayan y atiendadn la Santa Misa, como si fuera la última de su vida y permitan que el sacerdote celebre como si fuera la última Misa de su vida, es decir, con todo su amor y en estado de gracia. Alabado sea Jesucristo".

28/febrero/1999, h.10: 30 de la mañana (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por su presencia aquí. La Madre trae un pequeño pero muy importante mensaje: ¿qué es la Eucaristía? Mucha veces ustedes han oído hablar a gente sobre la transfiguración y la transubstanciación y probablemente no todos conozcan estas palabras: ella significan buscar a Dios y Dios está en la Eucaristía: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Por esta razón a menudo digo: vayan a Jesús la Eucaristía, no busquen grandes palabras en su lenguaje, no pueden encontrar a Jesús de esta manera, pero ustedes encuentran a Jesús en la Eucaristía. Ustedes han entendido todo esto porque aquéllos que frecuentemente vienen aquí, vienen a orar frente a Jesús la Eucaristía: aquí está Jesús la Eucaristía Quien vertió su sangre, pero dentro de cada tabernáculo del mundo Jesús la Eucaristía siempre debe estar presente. Éste es el mensaje: no busquen a Dios en las nubes o en éste o aquel lugar, no esperen encontrar a Jesús en las nubes o en éste o aquel lugar, no esperen encontrar al Espíritu Santo allí, porque en Jesús la Eucaristía encuentran todo y encuentran la virtud más importante: el amor.

Quizá las personas no entendían lo que significa el amor: también significa disfrutar la felicidad de otras personas, disfrutar si es posible el ayudar a otras personas, disfrutar todo. También a veces podrían sentir los bellos celos, como su hermana los llama, ésto es, disfrutar también con celos pero en el buen sentido, porque ustedes saben y quiero repetirles que los celos llevan a la envidia y las personas pueden incluso llegar a la calumnia y a la difamación. Realmente es imposible que Jesús, mi Jesús, haya muerto sin ningún propósito.

Tampoco los videntes no se comportan bien: ellos sólo trabajan por su pequeño jardín y no aceptan la corrección fraterna. Por lo tanto éste es un momento muy difícil, más de lo usual y no es porque las personas se enfurezcan contra ustedes, sino que es sólo porque todo el mundo no va bien. Podría parecerles extraño que la Madre se incline sobre ustedes y les pida ayuda: sus oraciones y sus sacrificios han alcanzado algunos resultados, por lo que no se cansen de orar, de permanecer en estado de gracia y de recibir a Jesús la Eucaristía en estado de gracia. Así como alimentan su cuerpo vavrias veces al dia, muchos más deben alimentar su alma, pero esto no es entendido, ni aún por mis amados sacerdotes. Tampoco los videntes entienden esto: se reúnen con muchas personas y hablan de muchas cosas, pero no hablan acerca de la Eucaristía. No, mis queridos hijos, amen la Eucaristía, nunca me cansaré de hablar de la Eucaristía y de amar la Eucaristía.

Me hubiera gustado solo darles un mensaje corto, pero cuando la Madre comienza a hablar, es como alguien que no se da cuenta de estar detrás del tiempo, pero ustedes esperan aquí con sencillez y humildad. Recuerden: ¿transfiguración y transubstanciación, qué es? Hallar a Jesús dentro de la Eucaristía. Éso es todo, no hay necesidad de mas palabras. Los mejores deseos a todos ustedes y a los enfermos, gracias a aquellos que ayudan a mis dos queridos hijos, estas gracias vienen de mi maternal corazón, de la Madre del Cielo y de la Tierra... (Nota: De repente Jesús apareció a Marisa. Estaba todo vestido de blanco y envuelto por una luz muy fuerte). Mis hijos queridos, Jesús está aquí, así es que eleven sus brazos al Cielo y recen el Padre Nuestro...

Mis queridos hijos, todavía hoy les digo que asistan a la Santa Misa como si fuera la última de su vida. Con el sacerdote los bendigo y a sus seres queridos, bendigo a todos los enfermos, a los jóvenes y a los mayores. Bendigo sus artículos sagrados, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Marzo de 1999

14/marzo/1999, h.11:00 a.m. (mensaje de Jesús y de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí . La Madre no ha llegado ahora mismo, pues de día en día, Yo he vivido entre vosotros para ayudaros y comprobar en todo momento todos los trabajos cada vez que el demonio venia a destruirlos (Nota: durante las semanas anteriores todos los jóvenes del Movimiento estaban contratados para construir una gran cubierta en el jardín para rezar). Vosotros mis queridos hijos, mis queridos pequeños apóstoles, con mucho valor y coraje, pero sobretodo con mucho amor, tratáis de acabar este trabajo que el demonio quiere destruir. Yo os seguía paso a paso y vosotros os dabais cuenta. De que Yo estaba junto con vosotros todos los días. Ello es mucho más que una novena de sacrificio, sufrimiento y trabajo, pero sobretodo es una novena de amor. Yo espero que entendáis que cuando hay amor hay todo, y todo se consigue con éxito es como una obra maestra que mis ojos día tras día veían crecer.

¡Enhorabuena! es una verdadera obra maestra y vuestro sacerdote tiene razón cuando dice: "La basílica de San Pedro y la pequeña basílica de La Madre de la Eucaristía". Si, es una obra maestra en todos los detalles, pero sobre todo la obra maestra más grande es Mi Hijo Jesús, Jesús la Eucaristía. A quien Yo adoré ayer, Jesús Quien derramó su Sangre y Quien reina sobre vosotros.

Mis queridos hijos, con mucha alegría quise deciros que todo lo que hicisteis por Jesús , lo hicisteis para vuestro sacerdote: él tiene mucho mérito porque él ama a las almas mucho. El está dispuesto para todo, está dispuesto a correr de un enfermo a otro, a correr a comprobar los trabajos, a correr para ayudar al prójimo: no mucha gente pueden entender cuan grande es su ministerio (Nota: el siete de Marzo el Movimiento celebró el 36 aniversario de la ordenación del padre Claudio) y como lo vive, con amor y sacrificio. Él tiene una víctima cerca de él porque no ha podido alcanzar todo el éxito el solo y recibe amor y generosidad sobretodo de vosotros mis querido jóvenes.

Ahora La Madre quiere que vosotros asistáis a la Santa Misa con todo vuestro corazón en especial aquellos que habéis venido desde lejos para mostrar su amor al sacerdote y que el pasada verano le vieron trabajar para los enfermos, jóvenes y adultos. Él siempre dio y dio y nunca pidió nada.

Mis queridos hijos Dios ha pedido a alguien su total inmolación y esa persona ha dicho NO, él ha contestado un SI total: ¿vosotros creéis que esto es inútil? ¿vosotros creéis que Dios no intervino?. Él convirtió a algunos otros sacerdotes hasta ahora son 199 sacerdotes, 7 religiosas, 7 monjes y 7 laicos.

Esto es de gran alegría para vuestro sacerdote, para todos vosotros y para Mi, que os amo inmensamente. Algunas personas dicen que es difícil crecer en la vida espiritual, seguir el camino de la Madre de la Eucaristía: es verdad, pero cuando hay amor todo se hace fácil.

Me gustaría estar con vosotros todo este día, ayudar a vuestra hermana y a todos vosotros. Ya veo que para aquellos que trabajaron ahora es difícil permanecer despiertos, pero Yo os digo: "estad despiertos y escuchar la Santa Misa". Mis queridos hijos, os doy las gracias desde lo más profundo de mi Corazón y gracias de parte de Jesús para todos vosotros".

- Jesús: "Yo soy Jesús, he venido a felicitaros a todos por el trabajo espiritual y material que habéis hecho Yo me maravillo si os disteis cuenta que esta mañana y también ayer vuestro sacerdote no se encontraba bien, por eso él no pudo dar todo lo que él quería daros. Vosotros que sois todos hermanos, tratar de entender y amar. Recordar, incluso hoy, 14 de Marzo, la gran fiesta de ordenación del Padre Claudio, Jesús repite,¡ primero aprender a amar, después rezar!. Gracias mis queridos hijos vosotros habéis conseguido alegrar mi Corazón que a menudo sangra por causa de los hombres.

Gracias a todos por todos vuestros trabajos. Yo Jesús, bendigo a vuestro sacerdote y como ya os he dicho, Yo estoy dentro de él, él está dentro de Mí y la víctima está con Nosotros. Adiós, ¡hasta el momento de la consagración: vividlo bien!".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí. Con vuestro sacerdote os bendigo a todos. Beso a los niños y a vuestros artículos sagrados, pero ahora mi niña, enséñame una copia del pequeño boletín de noticias (Nota: el boletín de noticias "Perlas de la Madre de la Eucaristía" hecho por los jóvenes de la comunidad). Es una obra maestra y vosotros mis queridos pequeños apóstoles trabajasteis con sufrimiento, con muchas dificultades, pero realmente hicisteis una obra maestra incluso cuando estabais muy cansados. .De cualquier forma recordad y lo sabéis que vuestro sacerdote debería siempre emerger, este sacerdote verdaderamente vive su sacerdocio, él tiene todo el mérito. Me gusta machismo este boletín de noticias y gracias, Mis pequeños y queridos apóstoles: Yo recuerdo las dificultades y las carreras de los últimos días: vuestro cansancio, y vuestro estar levantados hasta muy tarde igualando, mientras algunos padres estaban regañando, pero vosotros fuisteis inflexibles y llevasteis vuestra misión hasta el final esta hoja informativa es muy importante, es una obra maestra y Yo lo agradezco mucho. También mi vida es muy importante (Nota: finalmente pudo ser publicado la primera parte del libro La vida de Nuestra Señora que Ella dicto a Marisa), porque vosotros debéis conocerMe mejor, pero vosotros no deberéis criticarMe. Al mismo tiempo vosotros deberéis seguir leyendo los mensajes. No los descuidéis, y vivid de ellos. Mis queridos hijos, Yo os llevo a todos dentro de Mi Corazón, junto con Mi amado esposo José, el Santo Niño, los ángeles y los Santos, y en este tiempo no os digo id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, pero Yo os digo vivid la Santa Misa, asistid a la Santa Misa como si fuera la última de vuestra vida, en esta Basílica de La Madre de la Eucaristía. Gracias mis queridos hijos. Yo estoy muy, muy atareada. Mis mejores deseos para todos vosotros, en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesús".

19/marzo/1999, h.6:30 p.m. (mensaje de San José)

- San José: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí. Gracias incluso si vosotros no sois muchos, pero Yo, José he venido a estar entre vosotros en el nombre de Dios. ¿Que podría hacer José un simple carpintero, más que escuchar a Dios y poner en práctica todo lo que Dios le decía a él y que Dios os dice a vosotros?. Con todo mi corazón os traigo el amor de Dios. El trabajo de María y José sigue adelante: hay muchas parejas llamadas por Dios: un sacerdote y un laico, una pareja de novios, un matrimonio, el pequeño Jacobo, nosotros todos somos llamados para este bello trabajo de Dios.

Cuando Jesús dice: "Venid a Mi, todos aquellos que estáis cansados, y agobiados y Yo os restauraré". Él no habla por hablar, pero Él lo dice para que vosotros vengáis a Jesús, pidiendo aquellas cosas que vosotros necesitéis. La tormenta es grande, los sufrimientos son grandes, pero el amor de Dios es inmenso para todos vosotros.

Amar a Dios, amar al hombre de Dios, amar a aquellos que sufren. Yo ame en silencio, en humildad y en secreto, por eso vosotros deberíais amar, todos aquellos que sois llamados para algo grato a los ojos de Dios. No os metáis dentro de vosotros, no lloréis por vosotros mismos, más bien llorar por vuestros propios niños que no conocen a Dios y no aman a Dios.

Yo, José, he venido entre vosotros casi de repente porque mi queridisíma Esposa está aquí, esta mirandoos y está ayudandoos, el Santo Niño está aquí, esta mirandoos y está bendiciendoos, el Espíritu Santo, los ángeles y los Santos están aquí mientras Yo, el humilde José estoy aquí para hablar con vosotros y para daros el mensaje de Dios, y aún hoy os digo: convertid vuestros corazones, creed en el Evangelio, creed en la palabra de Dios, creed en los Mandamientos y en los Sacramentos. Todo es vida, todo es amor, todo es gozo.

Alegraos mis queridos hijos, parece que Jesús es un fracaso, pero Él ha ganado el mundo, a vosotros podría pareceros como si hubieseis fracasado, pero habéis ganado al mundo. No deberéis perder la confianza en Dios, porque cuando Dios promete algo, Él lo cumple. El tiempo de Dios no es el vuestro, por eso no deberéis desanimaros. (Nota: San José, invitó a Marisa a cantar con él y cantaron juntos durante un rato) Mis queridos hijos, deberíais tener alegría en todo, y gozo en todo. No dejé a vuestra hermana cantar solo por cantar, sino para que entendáis que aquí en el Paraíso no hay momentos obscuros, solo hay momentos de amor y gran alegría. Amad a Jesús cuando lo recibáis en la Santa Comunión.

Los mejores deseos para todos aquellos que se llaman José, los mejores deseos para los padres y los futuros padres. Los mejores deseos para Jacobo. ¡Jacobo, ven y ve a la Madre que está mirándote! ¡No La ves!

Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí, amad a vuestro sacerdote y ayudadle porque él está en la verdad y porque él os deja amar a Jesús y a María".

- Nuestra Señora: Yo vuestra Madre junto con mi querido esposo, el Santo Niño y vuestro sacerdote, os bendecimos, y bendecimos a vuestros objetos sagrados. Os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Gracias mis queridos hijos, asistid a la Santa Misa con todo vuestro corazón, rezad unos por otros, rezad por vuestro sacerdote, rezad por Marisa para que Dios la de fuerzas para aceptar y cargar todo. Adiós a todos, asistid a la Santa misa bien, en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

24/marzo/1999. h.10:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, Estoy triste porque Me tengo que repetir una y otra vez. Aquí está la guerra. La guerra es muy dura, llena de odio, de venganza y rencor: esta llena de discusiones entre las partes, regiones y estados, está llena de odio contra quien da las ordenes, de odio, contra los niños, los ancianos y las mujeres, que son torturados. Yo esperaba que los hombres, hubieran ido corriendo a las iglesias delante de Jesús, incandose de rodillas a lo largo del altar para pedir por la paz, pero solo unos pocos lo hicieron., ni siquiera la TV católica "Telepace" (Note: el Vaticano TV) dijo una oración por la paz, ni dijeron nada, solo dieron las noticias usuales, solo las cosas humanas. ¡Nadie se unió al grito del Santo Padre. "Paren la guerra"! . Nada ocurrió.

Por eso continuaron la venganza y el odio, la división de las partes, las luchas entre ellos la matanza de hermanos, suicidios, homicidios, resumiendo: esos hombres son peores que la basura. Y Dios ha creado a esos hombres.

¡Oh, ni siquiera esta mala guerra va a hacer que los hombres se conviertan! Que esta guerra permita al hombre rezar y traerle hacia Jesús la Eucaristía. ¿Qué pasará mañana?. ¿Qué pasará en los días venideros?. ¿Cuántas personas responderán a esta llamada? Ciertamente estáis haciendo vigilia de oración para la fiesta de la Madre de La Eucaristía (Nota: fiesta de la Anunciación 25 de Marzo) pero aquí está la guerra, una guerra mala que ha estallado y repito es una guerra de odio, de revancha y de rencor por tener el poder y por ser el primero.

¿Qué hizo el Hijo de Dios? ¿Qué hizo la criatura de Dios? No he oído a casi nadie hablando y rezando por la paz en el mundo, ¡Por la PAZ! Estáis sintiendo está guerra porque está cerca de vosotros, pero ¡hay muchas naciones en guerra!. Muchos de vosotros no vinisteis a esta vigilia de oración porque tenias miedo de coger frío, y estabais cansados del trabajo, pero os digo que cada vez que hicisteis unos sacrificios Dios siempre os ayudo.

Despertad de este largo sueño, es el momento de despertar, es el momento de la conversión verdadera, es el momento de paz verdadera ¡Paz Verdadera!. Veo a esos niños, ancianos, a esas mujeres aterrorizados y flagelados, son todos ellos hombres y hermanos. Yo también veo mucha indiferencia en el mundo entero. La gente dice: "Eso no nos afecta, por lo cual podemos estar tranquilos", ¡no, mis hijos bienamados!, rezar, rezar, rezar, por la paz en el mundo.

Mañana si queréis celebrar la Madre de la Eucaristía tendríais que celebrarla con oraciones, convirtiendo vuestros corazones y amando a todo el mundo, también a aquella gente fea, rencorosa, y odiosa. Es el regalo que la Madre de la Eucaristía quiere. Venid a este lugar taumaturgicoa rezar por la paz en el mundo. Buenas noches a todos, en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo".

28/marzo/1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Nuestra Señora)

(Nota: debido a su mala salud, Marisa no pudo hablar, por eso el padre Claudio leyó el mensaje escrito por Marisa durante la aparición)

- Nuestra señora: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí. Vuestra hermana está afónica pero a pesar de que ella tenía un poco de voz, no quería hablar porque los médicos se lo prohibieron. Dios la tomó toda para Él mismo: "Tota tua". Si Dios lo hubiera querido Él la haría hablar, pero es mejor que ella respete aquellas ordenes para dar ejemplo y testimonio. El verdadero vidente ama, sufre, y entrega: vuestra hermana va a ser feliz solo en el Paraíso.

Mis queridos hijos vuestra hermana vio a la gente degollando a hombres, mujeres y niños, ella también vio los bombardeos de la guerra: por esta razón ella vive la Pasión de Jesús a menudo, y hoy está viviéndola. Mis queridos hijos ¿Cuántas veces Jesús y Yo hemos repetido el nuevo mandamiento de Jesús: Amaos unos a otros como Yo os he amado? Jesús dio este mandamiento a la Iglesia y a todas sus criaturas. En este tiempo amar al prójimo casi no existe: ¿Dónde está el amor? Hay guerra, guerra fratricida, homicidios, venganza y orgullo. Todo suscita revancha, odio, intimidación: el hombre está intoxicado por el poder y cada hombre poderoso se siente como Dios. Todo el mundo habla y se siente como un sabio pero ¿Quién habla sobre el amor?

Mis queridos hijos, paz, paz, y paz, estrecharos, rezad y amar, que la paz esté con vosotros, amaos unos a otros como Yo os he amado, en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Abril de 1999

1/Abril/1999, h.10:30 p.m. (mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí. Jesús es quien os esta hablando, ya estoy viviendo entre vosotros y estoy listo para establecer los sacramentos de la Eucaristía y de la Confesión, los sacramentos del amor. Donde hay caridad y amor allí estoy Yo. Os parece que el amar es muy difícil llevarlo a la practica, vosotros tomáis pequeños pasos, pero Jesús esta esperando más de vosotros. El amor es importante para ambas vidas la terrenal y mañana para el Paraíso, porque amor y caridad duraran para siempre.

Mis queridos hijos, ¿vosotros creéis que Dios olvida lo que ha dicho?. No, no lo olvida. Pero Dios puede retrasar sus planes. Hace mucho tiempo Mi Madre habló sobre está guerra: "REZAD. NO PERMITáIS QUE LA III GUERRA MUNDIAL ESTALLE" .Es corriente que la gente olvide las cosas que se le han dicho hasta que estas ocurren. La guerra existe y es mala, creedMe, mis queridos hijos. Vosotros no podéis ver lo que está sucediendo en aquel lugar, donde hay guerra, hay odio y venganza. El hombre es considerado nada, peor que nada, la gente, lucha y muere. YO OS INVITO A TODOS A REZAR POR AQUEL PUEBLO QUE ESTA SIENDO ASESINADO CONSAGRANDO SUS úLTIMOS SUSPIROS A DIOS.

Hoy me gustaría haber hablado de otras cosas, pero Yo os he hablado sobre el amor, sobre la guerra, porque hay guerra y está cerca de vosotros. Si ese hombre, ese atroz hombre no cambia, llevará a todos a una guerra total. Yo no estoy diciendo esto para asustaros, pero ciertamente os permito un tiempo para rezar mucho y aceptar todo esto. Algunas veces la gente deja que otras personas sufran a causa de cosas estúpidas, de muy simples cosas. Los grandes y poderosos hombres permiten que otros hombres sufran y algunas veces ellos son incluso vuestros amigos, aquellos que están cerca de vosotros permiten sin querer vuestro sufrimiento, bien porque quieren la caída de algunos o porque quieren tomar los primeros puestos, pero vosotros debéis dejar el primer puesto a mi querido sacerdote. Vuestro sacerdote debería ocupar el primer puesto, porque él es censurado, y burlado, abandonado por todo el mundo y algunas veces justo por aquellos que están muy cerca de él, ellos dejan que él sufra,, esto hace daño a Mi Corazón, y también hace daño al Corazón de Mi y vuestra Madre. Cuando uno ama debe hacerlo plenamente, no a trozos como las bestias.

Todavía estoy con vosotros, pero en unos pocos momentos Yo me retiraré dentro de Getsemaní y estaré rezando a Dios que venga y Me ayude. Vosotros algunas veces deberíais retiraros dentro de Getsemaní para rezar e invocar a Dios con todo vuestro corazón. Algunas veces oigo estas sentencias: " Si Dios me concede esta gracia creeré; Si Dios hace esto creeré". Oh no, vosotros no podéis regatear con Dios, lo creéis o no lo creéis.

Mis amados hijos, Mi Corazón está triste, hoy hubiera sido un día bonito para Mí , para vuestro sacerdote, para todos vosotros, pero MI CORAZóN ESTá TRISTE PORQUE HAY GUERRA, UNA GUERRA MALA, MUY MALA GUERRA, Ese hombre poderoso no quiere ceder. La gente piensa en poder y ganancia. Es una guerra grande, pero las guerras están también entre vosotros, cuando la envidia y los celos florecen. ¡Oh, si pudierais ser un poquito humildes y sencillos, valientes y luchadores, las cosas habrían ido mucho mejor para todo el mundo, para los hombres grandes y pequeños!

Cuantas veces decís: "Jesús mío ¡ayúdame!, Jesús mío ¡ten piedad y misericordia!", Cuantas veces invocáis Mi nombre, pero vosotros no me conocéis cuando estoy presente.

¡Venga Padre Claudio, tu sabes que estoy en ti, y tu estás en Mí, y nosotros dos formamos una cosa!. Mis amados hijos, con el sacerdote os bendigo a todos...

3/Abril/1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Está aparición del primer sábado de mes, es un poquito deseada, sin embargo en mis primeras apariciones en este sitio en los primeros sábados, la gente respondió, vino y rezó. Se que para mucha gente es un día de fiesta, para relajarse y salir, pero también debería ser un día de oración. Nunca abandonéis la oración, recordad mis intenciones y sobretodo todas las intenciones para la paz del mundo.

Cuando Jesús resucite de la muerte Él entrará en el corazón de todo el mundo,¿ pero Él será bien recibido por todos?. No, ¡No lo será!. ¡Oh cuanta y cuanta gente deja de desearLe!. Solo en los días de fiesta la gente reza menos, la gente sigue haciendo footing (jogging) de un sitio para otro , porque aquí la gente todavía tiene un buen tiempo, aquí no hay guerra, en especial en las grandes ciudades hay mucho bienestar. LA GENTE NO PIENSA EN AQUELLOS QUE SUFREN, EN AQUELLOS QUE MUEREN, COMO MARTIRES Y VíCTIMAS DE LA GUERRA.

Mis querido hijos, me gustaría muchisimo que Jesús reviviera dentro de cada corazón, que Él entrará en cada corazón, purificado por la confesión. ¿Qué otra cosa podría deciros la Madre? Os he dicho muchas, muchas palabras, siempre os dije sobre la paz y el amor, ¡hoy mismo os pido las mismas cosas!: paz y amor para todo el mundo, en especial paz y amor para aquellos que sufren, para aquellos que están solos, para las personas mayores que están abandonados en casa porque sus hijos tienen que irse, para la gente enferma en especial aquellas que están hospitalizadas. Rezad por estas intenciones, pero sobretodo rezad por la paz, para que esta guerra termine, guerra de odió y de revanchas. ¡REZAD!.

Mi primordial deseo es que me ayudéis con vuestras oraciones, para que Jesús mañana pueda entrar en muchos corazones en el mundo entero y que Él pueda descansar junto con ellos. Gracias por vuestra presencia aquí. Con el sacerdote os bendigo, queridos hijos y con vuestras sagradas cosas, os llevo en Mi Corazón maternal y os cubro con Mi Manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo.

Alabado sea Jesucristo. Os deseo lo mejor en esta Santa Pascua en el nombre de Dios Padre de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo".

4/Abril/1999, h.10:30 a.m (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Hija mía. ¿No ves cerca de Mí a Jesús resucitado de entre los muertos, Jesús glorificado, Jesús que esta aquí entre vosotros?. Jesús está aquí entre vosotros para bendeciros: aquí no hay muchedumbre, no hay grandes hombres, ellos están donde está la guerra, ellos están donde está la muchedumbre que les siguen. La gente dice: "Iremos allí porque hay mucha gente, iremos allí porque hay muchos sacerdotes", por eso la gente no ve la pobreza y nada más gastan dinero para ir fuera de Italia, a pesar de que en Italia, en Roma, me estoy apareciendo y Jesús se está apareciendo.

El triunfo de la Eucaristía empezó y muchos y muchos milagros Eucarísticos tuvieron lugar, pero la gente va a donde hay mucha gente. Si tenéis dinero para gastar darlo a los pobres, dad a los refugiados, y no lo gastéis dando la vuelta al mundo, y no vayáis de una aparición a otra, a pesar de que Yo no me estoy apareciendo más en aquellos sitios.

La gente corre hacía aquellos sitios donde hay mucha gente, por eso hijos queridos míos ¡ellos no entienden nada!

Por supuesto este mensaje es para todo el mundo, no solo para vosotros aquí presentes, la Madre debe dar el mensaje de Dios: ¿Queréis hacer un acto heroico? Prescindir del placer haciendo viajes y dad el dinero a los refugiados.

Aparezco en Roma, para Roma y para Italia, pero aquí vinieron grupos de extranjeros más que italianos. ¿Por qué la gente sigue gastando dinero para ir a aquellos sitos donde hay muchedumbre, solo para hinchar a la muchedumbre, y solo dice: "Ho si, realmente hay mucha gente"?. En este sentido la gente está humillando este lugar, están humillando a esta criatura llamada por Dios para esta misión tan importante y dura, llena de sufrimientos,. La gente fácilmente la desprecia, la gente fácilmente la juzga, ¡hasta como se viste y se peina!. No, hijos queridos míos, Dios eligió este lugar taumaturgico , para orar, por lo cual antes de mirar a su hermano mírense a sí mismos.

Jesús está aquí, Él no habla porque tiene que ir al Padre. Nosotros nunca juzguemos a nadie, primero me miro a Mí misma, Jesús primero se miro a si mismo, cuando era niño, un muchacho, adulto, Jesús daba y daba, y daba mucho, pero Él recibió salivazos y golpes. Azotes y muerte, para salvaros a todos. Os invito a aclamar Aleluya, y a dar gracias a Jesús por su muerte en la Cruz por todos vosotros. Jesús resucitó de entre los muertos, pero me gustaría que Él reviva dentro del corazón de todos los hombres, para que Él entré en vuestros corazones, para que vosotros lo podáis acurrucar y dialogar con Él.

Mis queridos hijos, la situación es triste: es muy dolorosa, pero lo que más sufrimiento produce, es ver la indiferencia de los hombres, y también la indiferencia en este lugar taumaturgico. Os he dado este mensaje preparado por Dios, espero que vosotros, mi pequeño rebaño, entendáis lo que la Madre dice, Cuantas veces en estos mensajes: dije. No os vayáis de un sitio a otro, elegir un sitio, parad, y en ese sitio caminad en la vida espiritual. No tengáis afán de ser los primeros, no elijáis el primer puesto, no corráis hacía la muchedumbre porque podríais convertiros en uno de ellos: no. Nosotros no somos servidores inútiles, pero si os gusta amar a Jesús, Jesús Eucaristía tendréis que ser servidores útiles para todo el mundo, para vosotros mismos, para vuestros seres queridos, para vuestro prójimo, solo con este camino podréis decir: "Dios mío te amo, te amo con todo mi corazón, porque no he elegido a la muchedumbre, no he elegido correr de un sitio a otro, pero te elegí a Ti, Jesús, Jesús Eucaristía.

Mirad esta imagen: es uno de los sueños de Marisa porque Dios quiso que ella tuviera ese sueño, en su centro está la Eucaristía, ahí está el gran Papa Pablo VI, ahí estoy Yo y otras dos personas, por las que vuestro sacerdote no quería ser arrastrado y Nosotros le dejamos libre Este es un sueño profético: ¡lo primero de todo la Eucaristía!. Espero que vosotros hayáis entendido la importancia de recibir a Jesús La Eucaristía ,todos los días porque El os da fuerza y coraje para seguir adelante, porque muchas veces los días son duros y difíciles, ¿verdad padre Claudio?. Tú Marisa lo sabes perfectamente.

Mis hijos queridos vuestra hermana anoche también sufrió la Pasión, pero Yo, la he traído la Eucaristía enseguida, también por la mañana la he dado la Eucaristía, así ella pudo estar aquí con vosotros: ella pudo descansar en casa, pero quiso estar entre vosotros y solo cuando no pueda absolutamente nada se retirará a su cuarto, pero hoy después de recibir a Jesús Eucaristía tiene más fuerza para permanecer con vosotros. Hijos queridos Míos, Dios no os ha llamado para grandes sufrimientos, Él os llamó para grandes oraciones, os llamó para vivir la Eucaristía ¡siempre!. Que suerte aquellos que conocen a Jesús la Eucaristía, aquellos que le aman y aquellos que siempre le reciben en sus corazones. ¡Vamos! mis dos queridos hijos, creédme, Nosotros nunca os hemos abandonado a pesar de que muchas veces os sentís abandonados, pero Jesús también dijo: " Padre Mío ¿Por qué me has abandonado?", pero Dios no Le abandonó!

Mis mejores deseos para todos vosotros y asistid a la Santa Misa con todo vuestro corazón, como si fuera la última de vuestra vida. Id en la Paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Hoy no os bendigo porque Jesús está aquí y os bendice a todos Él también bendice a vuestros seres queridos.

8/Abril/1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, como ya os dije, si la guerra no llega a su fin, todo lo que Dios prometio, será pospuesto y cuando Yo os lo diga, un gran sufrimiento surgirá entre vosotros pero también dije: Dios mantiene lo que dice. Pero hay también muchas guerras, guerra que está cerca de la bella Italia y SI LA TORMENTA NO PARA, ¡LA III GUERRA MUNDIAL VA A ESTALLAR! Por lo tanto ¿cómo podríamos solo pensar en unas buenas y pocas personas mientras el mundo entero se va a estremecer y a convertirse en ruinas.

Los hombres poderosos hacen bluff, mienten aseguran y juran, pero nunca cumplen lo que prometen. Presta atención, vosotros podríais haber comparado a Dios con esos hombres involuntariamente. ¿Cuantas veces dije: "Orad por la paz" y ya hace dos años dije: "orad por la paz, porque la tercera guerra mundial podría estallar". Cuando la Madre os dice algo no es para asustaros, pero Ella lo dice para animaros a rezar, rezar, y rezar. Haced vigilias de oración, ayunad y rezad el Santo Rosario.

Vosotros visteis en la TV cuan hipócritas son los jefes de estado, visteis cuantas personas murieron, cuantos han desaparecido, cuantos refugiados: la gente no sabe donde están, pero Dios lo sabe. Dios está esperando la paz, Él no puede matar a los líderes para dar gloria a los hombres buenos, quienes siempre deben sufrir y aceptar. Desde el Paraíso estamos esperando la conversión, no de los grandes hombres, porque es difícil convertirlos, pero estamos esperando la conversión de los hombres humildes. Por lo tanto os invito a rezar, primero orar todos por la paz y después para el triunfo de la verdad.

Si el hombre hace la guerra, no es por causa de Dios. Ninguno aquí en el Paraíso quiere la guerra, pero el hombre es tan inhumano, que mata al hermano igual que Caín mató a Abel, porque Abel fue bueno. ¿Cuántas personas, grandes y pequeñas, fueron asesinadas porque eran buenas, indefensos e inocentes?. Os estáis sorprendiendo si Nuestra Señora os está diciendo tales cosas. Oh, no Mis queridos hijos, en aquellos pocos sitios donde aparezco, hablo tal como aquí. Quizás aquí Yo habito más, explico más, hablo igual que una madre habla a su hijo, os trataré para que entendáis cosas profundas. Pero Yo también digo a otros videntes que recen por la paz, orar por el triunfo de la verdad EN LAS POCAS Y RARAS VECES EN LAS CUALES ME APAREZCO EN TODO EL MUNDO, SIEMPRE DIGO LAS MISMAS COSAS, mis queridos hijos.. Entonces igual que muchas madres hacen ¿hacía donde me inclino?. Me inclino hacía aquellos hijos que son buenos y escuchan la voz de la Madre, me inclino sobre vosotros. Por esta razón hoy os invito a rezar, rezar, y rezar por la paz. Es una guerra muy, muy, muy peligrosa. ¡Venga!. Quizás no podréis entender mis últimos mensajes, porque cuando uno esta bajo de espíritu es difícil entender muchas cosas. Me gustaría que todos vosotros resucitéis junto con Jesús en especial vosotros Mis queridos jóvenes resucitad con Jesús y no dejéis que Jesús muera inútilmente al menos para vosotros. Gracias si ponéis en práctica lo que os dije.

Con vuestro sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestras cosas sagradas, Me lo llevo todo dentro de Mi Corazón y os cubro con Mi Manto maternal. Id en la Paz de Dios Padre, de Dios Hijo, de Dios Espíritu Santo. Queridos hijos Míos, alegraos y regocijaos, Jesús ha resucitado de la muerte, así que vosotros resucitaréis junto con Él: ¡Aleluya, Aleluya, Aleluya!

11/Abril/1999, h.10:30 hr a.m. (mensaje de Jesús)

- Jesús: Mis queridos hijos, Yo soy vuestro Jesús, Jesús el dulce Maestro. Hoy es la fiesta de Jesús Misericordioso, pero siempre soy Yo. He venido aquí entre vosotros para hablaros acerca de un santo, a pesar de que a vosotros os pueda parecer extraño, quiero hablar sobre Santo Tomás. Él tuvo que poner su mano en Mi costado para creer; vosotros creísteis Mi aparición y la de vuestra Madre, y entonces el gran milagro hecho por Dios llegó, es decir Mi presencia entre vosotros con mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, mi sangre se derramo de esta gran Hostia ¡ Cuántos milagros recibisteis! (Nota: Marisa empezó a sufrir la Pasión) Aún hoy Dios lo quiso para aquellas mujeres y niños que están sufriendo, que han sido violadas y ultrajadas y que fueron degolladas sin piedad.

Mis queridos hijos, vosotros no fuisteis como Santo Tomás, creísteis sin ver a la Madre del Cielo y entonces visteis a Jesús Eucaristía, pero también alguno de ellos que vieron a Jesús Eucaristía sangrando, lo traicionaron. Vosotros no deberíais preocuparos cuando encontréis algunas personas que traicionan con mucha facilidad: ellos vieron y el que lo ve no puede negar. Dios os bendiga a aquellos que primero creéis sin haber visto y luego veis, ¡ Cuantas veces habéis visto el milagro Eucarístico, cuantas veces he estado entre vosotros, puesto en el Cáliz de la estatua de La Madre de la Eucaristía, en el Crucifijo, en las flores, dentro del Tabernáculo, cuando mis hijos no estuvieron presentes: la Eucarística también salió del costado de un Crucifijo y pasó a través de la cubierta de cristal!; ¡ Cuantos milagros habéis visto pero cuantas personas se han retirado y solo por satisfacer a sus párrocos, sus obispos, sus cardenales, ellos los rechazaron! Es un pecado grave contra Dios. Vosotros debéis rezar mucho por aquellas personas, porque es grave, ya que primero vieron y luego rechazaron solo para satisfacer a un hombre. La gente todavía no ha entendido que significa La Eucaristía, aún dudan, van de un sitio a otro donde no hay nada, pero no vienen donde Yo me aparezco, donde Yo me aparecí con la Eucaristía sangrando: esta Eucaristía fue llevada a los grandes hombres de la Iglesia, pero fue rechazada. Sois gentes privilegiadas si habéis entendido la importancia de amar sobretodo a La Eucaristía: Si amáis a La Eucaristía, tendréis la fuerza para aceptar y cargar con todo.

Estáis asombrados porque vuestra hermana ha tenido que sufrir la Pasión: Dios no lo necesita, pero Dios lo pidió para ayudar a las almas que niegan a Cristo, almas que están muriendo continuamente. Finalmente, La Eucaristía da fuerza para seguir adelante, después de la pasión habrá resurrección, a pesar de que ello no va a ocurrir para vuestra hermana porque su sufrimiento la va a llevar a la tumba y ella solo será feliz en el Paraíso. Bueno, aquella gente que rechazaron ¿volverán? ¡Oh, cuantas almas fueron ayudadas! ¡ Cuantos milagros hizo Dios a esa gente que vinieron aquí para dar gracias a Dios! La gente dice: "Fui convertido allí o allá", pero la Eucaristía solo apareció aquí, no apareció en ningún otro lugar. Prestad atención mis queridos hijos, apariciones hay pocas Mi Madre raras veces, muy raras veces se aparece. Vosotros solo debéis parar aquí en este sitio, porque la Eucaristía aquí apareció, aquí el triunfo de La Eucaristía ha empezado.

Hace un año Dios decidió que aquí la Santa Misa siempre se celebre, Dios dio una orden, no dijo: "Si queréis".

Habitualmente cuando Dios pide a la gente alguna cosa, Él siempre dice: "Si queréis" Pero aquí Él dijo: "Os ordeno celebrar la Santa Misa".

Pero los hombres, en especial los hombres de la Iglesia y las hermanas, no lo aceptan: ¡Oh, no se si entendisteis cuanto sufrimiento hay en el corazón de vuestro sacerdote: Él fue dividido en dos partes, obedecer a Dios o a la autoridad eclesiástica! ¡Primero Dios, ante todo Dios! Cuando una orden se ha dado, la orden debe ser siempre ejecutada, por el contrario cuando a la gente se la deja libre, entonces la decisión depende de ellos. Recordad a cerca de Santo Tomás: no pongáis por último vuestra mano para creer, sobretodo vosotros que visteis, deberíais creer. Cuantas veces Yo y vuestra Madre dijimos: "no traicionéis, no retrocedáis" Oh cuanta gente se volvió atrás, cuantos sacerdotes, religiosas, y laicos. Pero Yo os quiero mis queridos hijos, os quiero a todos, y os doy las gracias por vuestra presencia aquí. Yo soy Jesús Misericordioso, Yo soy Jesús el Maestro Dulce, Yo soy el Buen Pastor, Yo soy Dios. Con el sacerdote os bendigo a todos, beso a los niños aquí presente y a las personas enfermas".

- Nuestra Señora: Y Yo, vuestra Madre, os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con mi Manto maternal. Id en la Paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

15/Abril/1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mi niña, tu ves cerca de Mi muchos Santos, pero aquí al lado está tu hermano el Padre Pío: todas las celebraciones hechas por él, todas las gracias recibidas no son muy importantes porque el gran milagro es que él está en el Paraíso . Por eso todos deberíais aspirar al Paraíso y no importa si finalmente hay celebraciones, funciones y algunas otras cosas hechas para la curiosidad: vosotros deberíais estar solo interesados en convertiros en santos y entrar en el Paraíso para gozar de Dios para siempre.

Ahora es importante que la guerra llegue a su fin, porque el hombre continua muriendo muy fácilmente: la gente sigue muriendo por error, por revancha o por odio. Esto no es algo bello a los ojos de Dios, a los ojos del mundo entero. Por esta razón la Madre agradece a todos aquellos que hicieron adoración por la paz, y a aquellos que siguen orando por la paz. ¡Cuanta gente está sufriendo! Ellos no pueden vestirse , no tienen comida, ellos no tienen nada: vosotros que tenéis todo esto, haced este sacrificio y rezad delante de Jesús la Eucaristía que derramó su sangre, Mis queridos hijos, la guerra debe terminar, no debe continuar. Dios no puede hacer lo que muchos de vosotros están pensando: no penséis en la muerte de algunos para salvar a otros, Dios no quiere esto.

Vosotros celebrasteis a Jesús Misericordioso: pero además aprender a celebrar: Dios el Justo y esperar por el juicio de Dios. Además de celebrar este día, mis queridos hijos, vosotros deberíais pensar en el Juicio de Dios, vosotros no solo debéis pensar en la Misericordia de Jesús. Oh, si, Jesús es muy misericordioso, Jesús está siempre listo para perdonar a través de la Santa Confesión, pero al final habrá el Juicio de Dios. Yo no digo esto por Mi Misma, Jesús, mi hijo Jesús dijo esto.

A pesar de que Él resucito de entre los muertos, todos los días Él sigue muriendo en la Cruz para todo el mundo y junto con Él las almas elegidas por Dios siguen muriendo. La vida en la tierra cada vez es más y más difícil y amarga.

De vez en cuando me asombro ¿Qué cosa debería decir a mis hijos? Muchas veces ellos Me han oído hablando, les he llevado muchos y muchos mensajes de Dios. Dije muchas palabras, sin embargo la gente aún no han entendido la importancia de poner a Dios en primer lugar y a amar la Eucaristía. Cuantas almas corren de un sitio a otro solo para ver, porque tiene fama, muchedumbre, gente.

Pero ¿quiénes van donde Jesús la Eucaristía derramó su sangre? Aquí esta mi pequeño rebaño al que Jesús ama mucho y al que Yo amo mucho. Vosotros deberéis siempre contestar "SI" a Jesús, Jesús la Eucaristía: decid siempre vuestro "SI", también a través del sufrimiento que es mucho.

Mis queridos hijos, ¡ cuán importante es el amor! De vez en cuando alguien se escandaliza porque la Madre reitera: cuantas veces Jesús y Yo decimos. "En primer lugar aprender a amar, y luego orar", pero la gente aún no lo lleva a la práctica. Primero orar y después si hay tiempo, el que está sufriendo. ¡No!, ¡Primero amar, primero ayudar al hermano que esta sufriendo, y luego orad! Orar y amar, amar y orar: es lo mismo que un sacrificio, es lo mismo que santidad, porque Yo quiero que seáis santos. Gracias por aquellos que adoran a mi Hijo Jesús por la paz en el mundo.

Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestros objetos sagrados. Id en la Paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. ¿Os recuerdo como deberéis asistir a la Santa Misa? ¡Como si fuera la última de vuestra vida!

18/Abril/1999, h.10:30 a.m. (mensaje del Padre Pío)

- Padre Pío: "Mis queridos hijos, no soy yo quien realiza milagros, los milagros son realizados por Dios, Yo intercedo a Dios igual que cualquier Santo intercede aquí a Dios. Es bonito decir: "Dios realizó el milagro, Dios escuchó mis plegarias", pero yo simplemente intercedo a Dios y no soy yo, el que realiza milagros, ninguno de nosotros hace milagros, es solo Dios, solo Dios puede realizar milagros. ¡Ahora el gran milagro que estáis esperando es paz en el mundo, esta paz que está muy lejos!

Yo veo, mi pequeño rebaño, que vosotros no habéis entendido la importancia de rezar por la paz. Cuantas veces la Madre de la Eucaristía ha dicho que orar no quiere decir estar con las manos juntas y vuestra cabeza inclinada diciendo el Padrenuestro, el Ave María y el Gloria, sino que orar quiere decir dar a las almas, amar al hermano, sin estar siempre listos apuntando con vuestro dedo a alguien para juzgarlo, sin sentiros superiores y que lo sabéis todo; orar quiere decir llevar a cabo actos de mortificación y sacrificios, también quiere decir estar enfermos en la cama y rogar por la paz.

Hay muchas almas que sufren por la paz en el mundo: a vosotros no os toca la guerra, no habéis entendido todavía cuan peligrosa es está guerra: ¡Es muy peligrosa! No lo digo para asustaros, tuve experiencia de la guerra, y sé lo que es eso: es terrible, la gente desprecia a los demás, ¡Cuantos Caines, cuantos Caines hay!

Vosotros deberéis recordar que también es Caín el que deja a la gente sufrir por nada o porque él es soberbio y arrogante o está listo para juzgar. Cuando la Madre de la Eucaristía trae el mensaje de Dios a veces ella reprende a la gente: si esta dirigida en general esta dirigida para todo el mundo, pero si va dirigida a una persona Ella nunca dice su nombre. ¿Cómo podéis decir su nombre cuando no es verdad?. Mis queridos hermanos vosotros habéis recibido privilegios de Jesús y de Nuestra Señora por lo cual no deberéis aprovecharos de ellos: cuanto más recibáis más deberéis dar, pero ¡alguien recibe mucho y no da nada.! Como os dijo la Madre de la Eucaristía, a la gente no se la puede comprar con dinero sino con amor, abnegación y verdadero amor. Dios me permitió traeros el mensaje, pero no soy nadie. Bueno ahora viene la Madre de la Eucaristía".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos solo os digo "¡Paz, paz y paz!" vosotros habéis recibido el mensaje y deberíais ponerlo en práctica, pero esto deja mucho que desear. Cuando vivía cerca de mi amado esposo José me sentía humilde y pequeña: al contrario vosotros siempre os sentís que sois alguien, el más fino, el más listo, el más fuerte, siempre en superlativo. ¡No!, sed humilde y simples como palomas y astutos como serpientes: aclamad a Dios, dad gloria a Dios, Que la paz reine sobre vosotros, paz a todo el mundo, paz en las cosas pequeñas y grandes: la santidad no quiere decir hacer grandes cosas sino hacer también pequeñas cosas, quiere decir vivir bien el día, no hay que hacer grandes cosas . ¡Paz, paz, paz para el mundo entero! Con el sacerdote os bendigo, a vuestros seres queridos y vuestros objetos sagrados, beso a los niños os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. ¡Mis mejores deseos para la Santa Misa!

Mensajes de Mayo de 1999

1 de Mayo de 1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, el mes consagrado a Mi con mucho amor ha comenzado: todas las iglesias deberían estar llenas de gente para rezar por la paz. Aquí está mi amado esposo José, quien os está mirando sonriendo. A él le gustaría que vosotros estuvierais aquí durante este mes de Mayo, el cual es tan problemático a causa de la guerra, los terremotos, las tormentas y por el hombre, por todos los hombres porque todo el mundo quiere ser el primero. Pero, como ya os dije hace tiempo, Dios es el primero:¡poned a Dios en primer lugar!

Yo continuo viniendo aquí, diciendo muchas palabras de fuerza y valor y algunas veces maternales advertencias, pero no todo el mundo está poniendo en práctica lo que la Madre dice y no todos están repitiendo lo que Yo os estoy diciendo. Cuantas veces dije: vosotros debéis escribir los mensajes como Yo los digo, nada debe ser dejado afuera, incluso si esto puede causar sufrimiento a alguien, porque Dios da fuerza para soportar y aceptar.

¡Oh, si todos rezaran por la paz durante este mes consagrado a Mí, si todos aprendieran como poner a Dios en primer lugar! Como ya os dije, la diversión es bella, es bello que las familias pasen un fin de semana juntos, pero cuando hay necesidad de oraciones, cuando hay un gran problema en el mundo, la gente debería rezar. Rezar cuando estáis viajando, rezar en casa, no os peleéis cuando estéis en casa y cuando queráis pelear a pesar de estar en una comunidad, seria mejor que en lugar de pelear recéis el Padrenuestro; invocad siempre a Él, aún cuando estéis solos o en cualquier otro sitio y cuando escuchéis palabras que no os agradan, cuando oís gente que blasfema del nombre de Dios, diréis "Bendito sea Dios". Igualmente cuando oigáis a la gente blasfemar de Mi nombre, diréis "Bendito sea el nombre de María, Bendito sea el nombre de San José, Bendito sean los ángeles y los Santos". De este modo repararéis lo que dijo la gente. Os quiero hacer una profunda oración delante de Jesús Eucaristía, quiero que mis jóvenes estén preparados para luchar y amar a todo el mundo: estar preparados para amar aún a aquellos que son causa de vuestros sufrimientos, rezad por ellos. Mis queridos hijos, os pido la conversión de vuestros corazones: si no hay conversión verdadera. ¿Cómo podréis celebrar el triunfo de La Eucaristía?. Es suficiente un momento para convertir vuestros corazones, porque Dios puede llamar en cualquier momento, en cualquier hora, en cualquier minuto, en cualquier edad: para convertir vuestros corazones no hay edad. No os retiréis en vosotros mismos, pensad en el hermano que está cerca de vosotros: ¿Cuántas veces os lo dije así? ¿Por qué la gente no pone en práctica los mensajes de Dios? Son simples, fácil de entender, y finalmente hay está vuestro sacerdote que los explica y comenta: ponedlos en práctica y amaros unos a otros. Vosotros esposos, amaos uno a otro respetaros el uno al otro y vosotros, niños, amad y respetad y si alguien se permite daros una advertencia, dejadle hacer, no hay edad para dar una advertencia con amor y caridad. A veces Jesús Me dijo a Mi y a mi querido esposo: "Ahora es el momento de rezar". Él también nos dio algunas dulces advertencias pero nosotros no nos sentimos ofendidos y aceptamos lo que Nos dijo, gracias a nuestro Jesús. Vosotros deberíais hacer lo mismo: cuando alguna persona humilde os da una dulce advertencia deberéis darle las gracias porque no hay edad para la vida espiritual: ¿Cuántas veces os lo dije? No hay edad para la conversión, no hay edad para cambiar a la vida espiritual, para unas dulces advertencias: a veces podréis corregir al hermano con fuerza, igual que siempre lo hizo San Padre Pío y vuestro sacerdote. Cuando vuestro sacerdote os advierte con fuerza, él sufre: alguna persona lo entiende, alguna lo ofende y alguna se vuelve susceptible. No, vosotros deberéis aceptar advertencias como todo el mundo.

Me gustaría hacer la catequesis en lugar del Padre Claudio, pero Yo quiero mejor que vosotros asistáis a la Misa con todo vuestro corazón y amor: todas las tardes durante este mes estaré aquí con vosotros. Estaré aquí con Mi amado esposo José, con Jesús, con Mi Santo Padre Pío y con todos los ángeles y los Santos. Mis queridos hijos felicidades para todos vosotros que tengáis un buen mes de Mayo.

Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestros objetos sagrados. Os llevo dentro de Mi Corazón y os cubro con Mi Manto maternal. Id en la Paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

2 de Mayo, h.10:30 a.m. (mensaje de San Padre Pío)

- San Padre Pío: "Marisa sabes que a mí me gustan las cosas simples y humildes. Dios Me dijo: "Vete a mis hijos, vete allí con humildad y simplicidad" entonces he venido aquí para traer mis deseos de santidad. Sed humildes y simples, vivid en simplicidad, haced pequeñas cosas pero siempre con amor. Estoy aquí con vosotros y no hay necesidad de que os enseñe la humildad porque aquellos que dirigen esta pequeña pero muy importante misión son personas humildes y simples: nunca me gusto el culto a la personalidad, Yo también estaba seguro y a veces he mandado fuera a la gente que vino a molestarme, porque se debía hacer así, porque fui servidor, como cada uno de vosotros, como cada cristiano que ama a Dios es servidor del hombre. Todos vosotros sois servidores como Yo, además Jesús fue el primer servidor. Jesús después de su muerte y resurrección continuo estando entre nosotros con Su Cuerpo, Su Sangre, Alma, y Divinidad. Él continuo amando también a aquella gente que Le asesinaron, y a aquellos sacerdotes que Le condenaron.

Estáis asombrados: la fiesta está allí (la Plaza de San Pedro) ¿Entonces por qué estoy aquí? Porque Dios me envió aquí y yo obedecí: también en el Cielo, en el Paraíso , si Dios manda ir a cualquier sitio Yo voy. Lo siento, y siento humildad porque estabais esperando a la Madre del Cielo: Ella está aquí conmigo, pero Yo tengo que hablaros porque Dios pidió esto y la Madre del Cielo con mucha humildad y simplicidad se ha quedado un paso atrás, Ella dijo: "Padre Pío ve y habla a mis queridos hijos". Entonces he venido aquí a enseñaros humildad, simplicidad, y sinceridad, tal como a menudo habéis escuchado de la Madre de la Eucaristía; no hay otras cosas en vuestra vida si no sois sinceros humildes y sencillos. Si no vivís en el servicio al prójimo no alcanzaréis la santidad, santidad es una gran palabra a los ojos de Dios, pero es una palabra muy sencilla. Todo el que ama a Jesús, el que ama a la Madre de la Eucaristía tendría que vivir así. Yo soy vuestro servidor, tú Marisella eres la servidora de todo el mundo, tú Padre Claudio, mi querido hermano, eres el servidor de todo el mundo, y cada cristiano es el servidor de todos, pero esto siempre debería hacerse con mucho amor. La advertencia, a menudo dada por la Madre, es una advertencia maternal: cada servidor, puede dar a su amo una advertencia maternal. Caridad: en el Cielo nosotros seguimos teniendo caridad glorificando a Dios.

Mis queridos hijos Yo no quise todo esto: si los hombres hicieron esto no puedo decir nada, porque las cosas de Dios también tendrían que ser respetadas, pero estoy en este rincón del Paraíso, en este rincón taumaturgico. Ahora como un padre, como un hermano, os bendigo y si Dios quiere, si Dios acepta mi intercesión yo pido gracias para todos vosotros, para aquellos que las necesitan, pero como la Madre enseñó inclinar vuestra cabeza y decid siempre que se haga según el "querer de Dios". Marisella, tu estas más crucificada que yo, mucho más que yo, tú eres heroica porque tú lo aceptas, ofreces y sufres sin cesar: estate alerta con el Diablo, Él siempre está acechando cerca de ti. Él está dando vueltas a tu alrededor esperando el momento para hacerte daño, tal como me lo hizo a mí. Tú tienes los estigmas invisibles que hacen más daño que los míos, porque ellos no descargan. Tú tienes muchas cosas semejantes a tu hermano, porque yo soy tu hermano, mi querida hermana. Ahora dejo el sitio para mí y vuestra Madre, la Madre de la Eucaristía. Vosotros, los ángeles y los Santos, contemplad a la Madre mientras Ella sigue volando junto con el piar de los pájaros".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, Yo soy vuestra Madre. Dios Espíritu Santo descendió en lengua de fuego o en forma de Paloma; vengo entre vosotros junto con el piar de los pájaros. Algunos aman mucho a los animales, pero os invito a amar al hombre que fue creado por Dios y tiene que salvar su alma: entonces si lo queréis podréis amar a los animales pero no creando problemas porque es siempre una cuestión de animales.

El piar de estos pájaros es para que sintáis que estoy aquí (Nota: unos gorriones y otros pájaros en el jardín estaban piando muy fuerte) presente junto con los ángeles y los Santos: también durante la Santa Misa estoy aquí con vosotros junto con los ángeles y los Santos. Asistid a la santa Misa e inclinad vuestra cabeza durante la Consagración, arrodillaros si podéis, y adorad, adorad a Jesús la Eucaristía.

Mis queridos hijos la Madre os quiere: hoy Dios quiso mandar junto Conmigo este piar de pájaros. Es una canción de alabanza ofrecida por los pájaros a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo, pero os digo, primero amaos los unos a los otros: Yo también amé a un gorrioncito , estaba muriendo, por eso Jesús y Yo lo hemos ayudado a recobrarse para hechar a volar. También vosotros deberéis amaos unos a otros como Yo amo a Jesús, ya que Jesús Me ama, y como Nosotros juntos os amamos, mis queridos hijos.

Mi rebañito, también es un regalo de Dios tener a San Padre Pío aquí. Tan bello y tan radiante como tú hijo mío le ves. Pero todos vosotros podéis ser santos, en humildad, en simplicidad, y en amaros unos a otros: eso depende de vosotros, no depende de Dios, Quien os lo ha dado todo. Ahora la Madre extiende los brazos, y junto con los ángeles, los Santos, y con vosotros Ella dice el Padrenuestro.

Marisa hija Mía, ¡Eres santa. eres santa, eres santa...!

Alegraos, sed fuertes y no pensad en la muchedumbre (Nota: en la Plaza de San Pedro por San Padre Pío). ¡Oh, cuantas palabras, cuantas luchas, cuantas maldiciones!

Bendigo los objetos sagrados, a los niños sobretodo a aquellos de Kosovo, a aquellos de Yugoslavia. ¡Recuerdas hija Mía cuantos trabajos hicimos juntas ayer!

Ve en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

3 de Mayo de 1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Marisa: "Por favor, ayúdanos porque la gente continua tirándonos. ¿Qué quiere Dios? ¿Qué haremos?".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, Dios quiere de vosotros oración y silencio. ¡Dejad que la gente hable, tanto peor para ellos! La gente que habla mal y con falta de caridad, jamás gozarán de Dios.

Me gustaría que este mes de Mayo, que esta consagrado a Mi nombre, sea especialmente consagrado a la Madre de la Eucaristía, por medio de la oración.

Comprenderíais por vosotros mismos como el hombre, cuando es poderoso muy fácilmente destruye al hombre pequeño, humilde y sencillo.

Yo estoy viniendo aquí entre vosotros durante este mes, consagrado a Mí y durante este mes no hay otro lugar donde Yo Me aparezca todos los días, Yo estoy aquí con vosotros. Mis queridos hijos, ¡Dejad que la gente hable! Cuantas veces Jesús y Yo dijimos: "Aquellos que no tienen caridad, nunca gozarán de Dios, porque ella es la virtud más grande y en el Paraíso amor y caridad triunfan y reinan. ¡Dejad que la gente hable, dejad que la gente haga! Voy a citaros una frase de Dante: "No os preocupéis de ellos, pero mirad y seguid adelante".

Una vez te dije: "Escribe, haz todas las cosas que debes hacer, pero no esperes nada". Ahora Te digo: "No importa, deja que la gente hable, vuélvete a Dios pidiendo ayuda para soportar y aceptar". Finalmente también las más importantes emisoras son un gran negocio: todo el mundo hace mucho dinero, todo el mundo recibe mucho dinero, millones y millones. Pero no aquí, porque Jesús eligió este pequeño taumaturgico sito no por dinero, sino por amor, por amor a las almas. Cuando Yo os dije amar a vuestro sacerdote y rezad por él, es por esta razón: él no tiene nada, no tiene poder, no tiene dinero, no tiene ni plata ni oro, pero él tiene mucho amor. Lo mismo Me gustaría que hicierais vosotros: no tengáis poder, ni plata, ni dinero, pero dad amor, Yo quiero amor, Yo quiero vuestro corazón, Yo os quiero llevar al Paraíso Conmigo, allí solo reinan el amor a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios espíritu Santo. Yo sé que vosotros sois hombres y que la naturaleza humana es rebelde, pero vosotros deberíais mirar a Mi Hijo Jesús en la Cruz, Mirad hacia Él y decid: "Mi Jesús, Tu estas en la Cruz por mi". ¿Cuánto tiempo va a tardar todo ello? ¿Entonces qué va a recibir esa gente? Dejen que la gente diga palabras, palabras y palabras; algunos están en competición, ellos dicen muchas y muchas palabras y sin nada de caridad, pero la Madre no quiere esto de vosotros. Ayudadme rezando por los sacerdotes por buenos sacerdotes, hoy Yo os pido rezad por buenos sacerdotes.

Yo vengo aquí a rezar con vosotros, pero también a traer muy bellos mensajes de Dios, porque Dios puso sus ojos en este taumaturgico sitio. Vamos, mis queridos hijos, Jesús la Eucaristía está con vosotros, Yo estoy con vosotros, San Padre Pío esta con vosotros, los ángeles, los Santos y las almas salvadas están con vosotros. ¿Qué más necesitáis? Tienen a su sacerdote que los ama, que está preparado para morir, por salvar vuestras almas: ¿Qué más necesitáis? Vuestro sacerdote está viviendo como en aquellos tiempos cuando nadie le conocía, cuando las apariciones no eran publicas: él vive así, amando a las criaturas, por consiguiente amando a todos vosotros, mis queridos hijos.

¡Que pena que estos mensajes no puedan ser leídos por otras personas, por aquellas personas que no tienen caridad! Vosotros no deberíais escuchar muchas otras palabras, escuchar a Jesús Quien entra es vuestro corazón y habla sobre el amor.

Gracias por vuestra presencia aquí. Vuestra hermana no puede estar entre vosotros por causa de su salud, pero vosotros tenéis que venir aquí por Jesús, por Jesús la Eucaristía, por eso rezad por ella para que ella tenga fuerzas para aceptar la gran cruz que lleva por Dios. Con el sacerdote Yo os bendigo, a vuestros seres queridos, a vuestros objetos religiosos, os llevo dentro de Mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

7 de Mayo de 1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, en este momento yo también estoy en Kosovo y Albania, Mi corazón está triste, viendo tantas matanzas, tantos homicidios, tantos jóvenes que roban y matan niños, y a otros jóvenes vivir. En los últimos días las cosas han ido mejor, hubo algún atisbo de paz. Pero hoy día todo se ha colapsado de nuevo. Mirad las transmisiones televisivas, cuantas cosas tristes, pero no son nada comparando con lo que mis ojos y los de vuestra hermana vieron. La situación es muy critica y muy dura, ¿pero veis alguna criatura que corra a rezar, a buscar a Dios para que esa matanza llegue a su fin? Aquellas gentes son caníbales, ellos comen criaturas.

Cuando pido orar y vigilias de oración, es porque Yo se como son las cosas, Yo se como va el mundo. ¡Cuanta gente, que dicen que son Cristianos, hablan en los programas de radio y mientras el mundo se está desintegrando y en ruinas ellos critican, calumnian y difaman muy fácilmente! Las guerras siguen, niños asesinados y comidos, madres asesinadas y comidas: es una masacre. La gente no tiene nada, los niños ni siquiera saben sus nombres, temerosos y horrorizados van a quedarse traumatizados para el resto de su vida.

¿Qué podéis hacer? Rezad mi pequeño rebaño, pero aquella gente que habla en los programas radiofónicos, en las emisoras católicas, hablan mal sobre las gracias dadas por Dios a un alma, en lugar de decir: "Rezad por la paz, insistid en rezar y rezad por la paz". No, eso no lo han dicho, en su lugar chismorrean fácilmente, porque las criaturas humanas disfrutan ellos mismos, chismorreando del hermano.

¿Vosotros creéis que la misericordia de Dios durará por siempre? Habrá también la justicia de Dios. Vosotros mi pequeñísimo rebaño, pequeñísimo rebaño comparado con toda la gente del mundo, venís aquí a rezar: alguna persona no hará la vigilia, pero si la guerra estuviera aquí en Italia, todo el mundo vendría de rodillas delante de Jesús, delante de mi Corazón a buscar a Dios para que parara esta guerra que es muy odiosa y fea.

¿Estáis acusando al Presidente de Yugoslavia? La falta es de todos aquellos hombres que no saben como dirigir. La misma cosa está pasando en la Iglesia: ellos no saben como educar a la gente joven ellos dejan a los jóvenes hacer lo que ellos quieran. Cuando algún joven se comporta como Jesús quiere, ellos lo critican, cuando un sacerdote se comporta como Jesús quiere le calumnian y difaman. Mientras tanto en otras naciones hay guerra, una guerra mala y terrible.

Mis queridos hijos, Me gustaría venir aquí y disfrutar con vosotros, pero ¿cómo puedo hacer eso, cuando veo a los niños, mujeres, jóvenes y mayores que son asesinados? ¿Cómo puedo hacerlo? No obstante os pido rezar y gozar con Jesús la Eucaristía, aquí está vuestra salvación: con la Eucaristía sois fuertes, tenéis la luz para hacer todo lo que es necesario por el bien de otra gente, de vosotros mismos, de todo el mundo. Mis queridos hijos, haced vigilias y rezad: la Madre dice: "Si os quedáis dormidos no os preocupéis, dormid en los brazos de mi Hijo Jesús o en Mis brazos, lo importante es dar vuestro corazón y vivir en estado de gracia". Gracias por vuestra presencia aquí. Con el sacerdote os bendigo, a vuestros seres queridos, a vuestros objetos sagrados, os llevo dentro de mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Marisa, esta noche vamos juntas de nuevo a Albania".

9 de Mayo de 1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, quisiera deciros mucha cosas pero la guerra sigue adelante:en cualquier caso a través de las explicaciones de vuestro sacerdote y de todos los mensajes que Dios os dio durante la semana pasada, lo habéis recibido todo. Entendisteis cuan malo es el hombre cuando no está en estado de gracia, cuando el hombre no vive de Dios, cuando el hombre no vive de Jesús la Eucaristía. Dios Me dijo: "Exhorta a todos ha hacer bien el mes de Mayo, el mes consagrado a Ti, María". En este sitio hay poca gente, pero en otras parroquias hay menos, la gente reza menos y menos, vosotros rezáis las vigilias, pero la gente no responde: no me estoy refiriendo a aquellos que han respondido con mucho amor y sacrificio. Esta vigilia vino de Dios y Dios ha de intervenir: si el hombre no puede parar la guerra y no podrá, porque todo el mundo piensa en si mismo, Dios intervendrá. ¡Será una cosa desagradable, si Dios interviene!

Por esta razón la Madre os invita a rezar: Yo no exagero... "Nuestra Señora siempre invita a rezar... Nuestra Señora dice muchas y muchas palabras...". Vosotros podéis entender por vosotros mismos lo que pasa en el mundo, lo que es bello o no: todo el mundo disfruta de sí mismo, a todo el mundo le gusta la música bien fuerte con los auriculares puestos en las orejas. Por eso todo el mundo corre de un sitio a otro y la gente se pone nerviosa, si ellos no pueden hacer todo eso, desde el punto de vista humano, les gustaría hacerlo; el hecho es que no corren hacía Jesús la Eucaristía, no corren hacía Él. Os voy a insistir repitiendo: ¡Mi Hijo Jesús, siempre se queda en segundo plano! Os dije que os divirtierais, mis queridos hijos, jóvenes o mayores, pero que nunca pongáis a Dios en segundo plano. Cuando mis Apóstoles a los cuales sostuve después de la muerte de Jesús, salieron a hablar a la gente, a hablar sobre Dios, la gente convirtió sus corazones, los que no se convirtieron se volvieron peores, más rebeldes, más vengativos. Por lo cual el que no convierte su corazón es vengativo, y se venga de su hermano convertido que ama a Jesús la Eucaristía y a la Madre de la Eucaristía.

Yo quiero dirigiros hacía la santidad, pero vosotros en vuestra pequeñez deberíais dar todo a Jesús la Eucaristía. Vosotros mis queridos jóvenes, asistid al mes a Mí consagrado porque Dios lo quiere: Se que ello supone sacrificio para vosotros, pero es un testimonio grandísimo para los hombres, para aquella gente que no cree. Os había dicho que a través de vuestro modo de vida, a través de vuestro ejemplo y testimonio, podéis dirigir a la gente para entender y decir: "Si, esos jóvenes son verdaderamente limpios, están en el buen camino". Mis queridos jóvenes, mis queridos pequeños hijos, eso es lo que ha de decir la gente de vosotros, ellos verían que sois hijos de Dios. En cualquier sitio habéis de dar ejemplo y testimonio: si la gente no presta atención no importa, vosotros tenéis que hacer vuestra tarea. Sembrad las semillas que finalmente serán recogidas, no tengáis miedo, serán recogidas: la gente no os va a dar satisfacción, pero las semillas serán recogidas también por aquella gente que os rechaza en vuestra comunidad. Los adultos no quieren ser rechazados, pero luego lo aceptan y en su interior dicen: "Si tenéis razón". No importa si no os dan satisfacción, no es necesario para vosotros, para vosotros solo es necesario amar, dar ejemplo, y testimonio.

Rezad por la paz, rezad por aquellas pobres criaturas que son asesinadas no quiero decir otra cosa, habéis escuchado el mensaje de esta semana, que os ha sido explicado por vuestro sacerdote. Aplicad esta Santa Misa por aquella gente que vive en este muy mal camino, porque aquellos que han muerto están ya a salvo, porque la muerte es vida, pero para aquellos que viven y todavía han de morir, es duro, es un tremendo sacrificio. Rezad por ellos.

Ahora me gustaría felicitar a todas las madres y también a las abuelas: tú también Marisa eres madre, eres madre espiritual y es muy importante, pero esto no es entendido por todo el mundo. Vamos a rezar el Padrenuestro. Con el sacerdote os bendigo queridos míos, a vuestros artículos sagrados, Os llevo dentro de mi Corazón y Os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo, Alabado sea Jesucristo".

13 de Mayo de 1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Jesús y de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, Yo soy la Madre de la Eucaristía: Hoy es la fiesta de todas las Madonnas que aparecen pero Yo soy la Madre de la Eucaristía. Junto con toda la gente aquí presente y con Mi amado esposo José, los ángeles y los Santos, te, queremos celebrar, mi niña" (Nota: es el aniversario del voto de Marisa).

- Jesús: "Y Yo, Jesús, tu Esposo, os digo: "Venid, venid, mis elegidos y cantad, cantad Conmigo. Aquí nosotros te damos las gracias, a quien siempre dijisteis: "SI", a pesar de tus sufrimientos y luchas de la vida. Tu si, ha sido siempre lleno de amor, pero con una gran cruz. Oh, mi esposa, mi elegida, Jesús, tu esposo, te dice: "¡Gracias, gracias!". Hoy, Jesús, tu Esposo te dice que los sacerdotes que han convertido su corazón son 266, también 25 monjas, y 56 laicos consagrados. Te lo debo a ti y a la gente que rezó y que siempre sigue rezando por las conversión de mis hijos predilectos.

¡Oh, veo que tu corazón se regocija y esto es una gran cosa: 266! Mi querido y predilecto sacerdote: ¡266! ¿No crees que esto es un gran milagro? Y vosotros mis queridos hijos que habéis venido aquí para felicitar a vuestra hermana, ¡mirad qué gran gracia Dios ha concedido! Él os ha concedido este regalo a través también de vuestras oraciones porque Yo soy Jesús, Jesús quien fue crucificado, Jesús que amó tanto al hombre, Jesús misericordioso, quien finalmente será justo.

Ves, mi niña, que cerca de Mi hay muchas almas salvadas y muchos Santos, mira a Mis Papas, mira... cuantos y cuantos son ellos: no todos ellos son Santos famosos, son santos en silencio y ocultos, nadie pensó en ellos, pero Dios pensó en ellos, por eso están aquí Conmigo. Una vez viste al Santo Padre Pío, cuando aún no había sido beatificado, pero tu siempre lo viste junto a Nosotros, y hoy él es bendecido por el hombre y Santo para Nosotros. Padre Pío tu querido hermano está esperándote aquí cerca de Nosotros, cuando Dios lo decida.

Te beso, Mi niña y hoy mi beso es un beso de amor y no de sufrimiento. Anoche viviste la Pasión, hoy tu justo tienes el natural sufrimiento que está siempre contigo, No toda la gente entiende tu sufrimiento, y tus parientes Mi niña, lo entienden mucho menos. Veo Marisa que estás conmovida...

Tú también viste cuantas atrocidades ocurren en aquellos lugares donde fuiste, pero hoy Yo no quiero hablar de ello: Oh Mi elegida, Mi niña, Mi esposa, Mi hermana, gracias por lo que haces por la Iglesia, por los hombres de la Iglesia, por los enfermos, gracias.

Mis queridos hijos, os importaría decir el Padrenuestro con Jesús tomandoos de la mano para la conversión de los grandes hombres, de los hombres poderosos y me refiero tanto a los hombres de la Iglesia, como a los hombres de estado y para todo el mundo. Os bendigo a todos y en particular a los niños; ahora vuelvo al Padre".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, la Madre os da las gracias por vuestros sacrificios, por todas vuestras oraciones y por todo lo que hacéis por la paz en el mundo: seguid, no os canséis. Una vez más os repito que esto es un sacrificio, especialmente en una ciudad grande, donde para venir aquí es necesario tomar el autobús o venir en coches, finalmente hay también gastos, pero el Señor, Mi querido Jesús no os abandona, Él os ayuda de todas las maneras. Mis queridos jóvenes, gracias por el amor que manifestáis a vuestro sacerdote, a vuestra hermana y a todo el mundo. No os preocupéis si refunfuñáis, también lo acepto porque Yo soy vuestra Madre.

Con el sacerdote os bendigo, a vuestros seres queridos, a vuestros objetos sagrados, bendigo a los niños, os llevo dentro de Mi Corazón, y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

16 de Mayo de 1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Jesús y Nuestra Señora)

- Jesús: "Mi niña, Yo estoy ascendiendo al Cielo, pero regresaré para estar por siempre entre vosotros en la Eucaristía. Yo soy Jesús y vosotros sois amantes de Jesús la Eucaristía; como vuestro esposo, my elegida esposa, Yo te deseo lo mejor. Es un placer verlos unidos aquí rezando por la misma intención: hoy es el día dedicado a los enfermos, y ¿quién tan enfermo como tu, Mi querida esposa?

Yo disfruto junto con Mi Madre, viendoos aquí listos para preparar la fiesta, y dar lo mejor de vosotros: esto es bello a los ojos de Dios a Mis ojos y a los ojos del Espíritu santo. Quien en pocos días descenderá sobre vosotros. Mis queridos hijos, es una gran fiesta, la fiesta de Jesús ascendiendo al Cielo: seguid celebrando la Madre de la Eucaristía, a la Señora de Fátima y también a vuestra hermana. No os preocupéis si hoy vuestra hermana no está haciendo una buena traducción porque ella tomó sedantes y ya sabéis muy bien que los sedantes hacen que las personas se atonten un poquito, por lo cual si hay algún pequeño error al traducir lo que la estoy diciendo no lo tengáis en cuenta, lo importante es que entendáis el significado, lo que quiere decir, lo importante es que os améis los unos a los otros, Mis queridos hijos. No deberéis amar solo en los días festivos, pero todos los días deberíais amar, igual que no solo deberéis amar en los días de Navidad, porque todos los días son Navidad.

Enmanuel, Dios con nosotros, llegó y asciende al Cielo, pero Jesús siempre está entre vosotros con Su Cuerpo, con Sangre, Alma y Divinidad, igual que ahora (Nota: Marisa dijo que estaba contemplando a "Los tres Jesús" que es La Trinidad...) Dios Padre, Dios Espíritu Santo y Yo, Dios Hijo: Aquí están la Madre de la Eucaristía, los ángeles y los Santos, vuestra hermana, Padre Pío, y las almas salvadas.

También doy las gracias a Mi querido sacerdote que ha venido desde muy lejos a ayudar al Padre Claudio, quien ama a la Iglesia, ama a María, ama a la Eucaristía: él está solo, todo el mundo le dio la espalda, porque si él Me hubiera echado fuera, aquella gente le habría levantado la suspensión del ejercicio de las funciones sagradas, y él hubiera llegado a ser obispo: ¡Obediencia si, chantaje no! Si él hubiera tirado La Eucaristía que derramó Su Sangre, él me habría tirado a Mí, igual que hoy día aquellos que tiraron a los niños: al contrario el Padre Claudio no Me tiró, él os podría haber dicho que os había engañado, pero él no os engañó. Por eta razón todo el mundo, en especial los sacerdotes le dieron la espalda: entonces Mi querido padre Vladimiro es un gran gozo para Mí verte ayudando a Mi sacerdote favorito, es un gran gozo para todos Nosotros en el Paraíso. Ved, es suficiente seguir los pasos de Jesús para ser feliz, y escuchasteis a Jesús dentro de vuestro corazón, por eso estáis aquí, gracias. Ahora volveré al Padre acompañado por los ángeles y los santos, pero la Madre de la Eucaristía se queda con vosotros un poquito más.

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí, la Madre os da las gracias por todo lo que hicisteis, la madre os lo agradece si podéis amaros los unos a los otros como Jesús y Yo os estamos amando. ¡Sed Apóstoles! Al principio los Apóstoles, también estaban atónitos y confundidos, pero luego el Espíritu Santo descendió sobre ellos y Le escucharon, ellos pusieron en práctica las advertencias paternales y maternales, porque también Mi Hijo Jesús cuando tuvo que dar una advertencia, lo hizo con dulzura y firmeza. Recordad que advirtiendo al hermano, no importa si es joven o mayor, es solo amor. Felicidades Marisa de todos Nosotros en el Paraíso. Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí. Con el sacerdote os bendigo mis queridos hijos, beso a los niños, bendigo los objetos sagrados. Como una Madre os llevo a todos dentro de Mi Corazón, y os cubro con Mi Manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

23 de Mayo de 1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Dios Espíritu Santo y Nuestra Señora)

- Nuestra señora: "En esta vuestra obra maestra, estáis esperando a Dios Espíritu Santo, lo que hicisteis es muy bonito y da gloria a Dios Espíritu Santo. Yo también rece con vosotros y por vosotros, así que el Espíritu Santo descendió sobre cada uno de vosotros conforme a vuestras necesidades. Los conozco mi querido padre Claudio, Marisa, Mis jóvenes y adultos: rezad, invocad al Espíritu Santo pero sobretodo invocadLe para que de ese modo descienda sobre los grandes hombres.

La Misa que no se ha celebrado hace sufrir a Mi Hijo Jesús (Nota: El Vicariato no permitió el día 22 que se celebrará la misa vespertina en la Diócesis de Roma, porque todos los Párrocos habían sido convocados en la Plaza de San Pedro, para la clausura de la "City Missión": cuantas y cuantas almas perdieron la santa Misa porque no toda la gente entendía la importancia de la gran oración que es la Santa Misa y la Comunión. Mis queridos hijos de todos modos estáis tratando de poner a Dios en primer plano y eso es algo que a Mi Hijo Jesús, Jesús la Eucaristía le gusta. Por esta razón en este lugar el Espíritu Santo está descendiendo, que es el tercer Jesús que estas viendo, Mi hija: Mira al Espíritu Santo, Él se parece a Jesús, pero Él solo tiene una paloma y una pequeña llama de fuego. Inclinad vuestra cabeza y decid Conmigo: "ven Espíritu Santo, Espíritu de Amor, enciende mi mente, inflama mi corazón, fortalece mi voluntad".

Dios Espíritu Santo: "Cuantas veces Yo, Dios Espíritu Santo quisiera entrar en vuestros corazones para que vosotros entendáis que es importante para vivir en el mundo. No toda la gente Me conoce, no toda la gente Me escucha. Hasta que hagáis el silencio en vuestros corazones, no podréis escuchar la voz del Espíritu Santo. Estoy aquí trayendo un mensaje muy simple de Dios: todos los mensajes dados por Dios Padre, son muy simples, pero algunos no los entienden. Cuando no lo entienden ellos lo relatan mal, están errando gravemente, por eso ellos lo embarullan. Pero la madre del Cielo dijo: "Yo hablo con simplicidad para que tú, hija Mía puedas entender", por eso si tú lo entiendes los demás también pueden entenderlo.

Hija Mía, hoy recibiste la gracia de estar bien: Presta atención, no hagas ningún esfuerzo porque hoy Nosotros queremos que tú junto con Nosotros disfrutes del Paraíso: Ahora los ángeles te están trayendo... Hija Mía recibe el Espíritu Santo, para que tengas fuerza y coraje aceptando y soportando todo porque hay mucho, mucho trabajo para hacer en este planeta Tierra. Viste hace poco cuantas almas convertían sus corazones, verdad Dios Padre, Dios Hijo y Yo, Dios Espíritu Santo. Nos regocijamos mucho con esto: Gloria a Dios en las alturas del Cielo y paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad.

Mis queridos hijos, gozaos, regocijaos, y estad contentos: Sé que la Madre os dijo que mientras estéis en este planeta Tierra, también habrá sufrimientos y sacrificios, pero tenéis que hacer mucha oración y actos de mortificación por aquella almas que no pueden orar. Finalmente deberéis ser dóciles, tranquilos, respetandoos los unos a los otros, sin considerar vuestra edad, o cualquier otra cosa: respetad a los mayores, y a los jóvenes de la misma manera, no seáis envidiosos ni celosos ya que ello os lleva a pecar. Deberéis ser como niño buenos quienes estáis creciendo con la Madre de la Eucaristía, Quien os trae muchos mensajes buenos junto Conmigo el Espíritu santo. Es tan bonito estar hablando con vosotros, y también diciendo algo sonriendo, porque Nosotros no solo estamos en el Paraíso también estamos aquí en la Tierra entre vosotros, por eso cuando haya algo que no os guste, deberéis invocar al Espíritu Santo. Como la Madre ya os había dicho no hay grandes palabras que decir, es suficiente decir: "Dios mío perdóname, te amo, te amo mucho y con todo mi corazón". No necesita tiempo, os hace más fuertes y más valientes, de este modo vosotros podréis ir dando testimonio por todos los sitios como los Apóstoles. Mi querido padre Claudio, sé que los Apóstoles recibieron el don de lenguas, pero probablemente cuando Dios lo decida lo recibiréis todo.

Mis queridos hijos, os doy muchas gracias a vosotros que preparasteis este rincón del Paraíso tan bonito: sé también que lo hicisteis con mucho sacrificio tal como la Madre Me lo dijo. Ella estaba con vosotros contemplando vuestro trabajo, y supervisándolo Ella también sugirió en vuestros corazones como lo habíais de hacer. Ahora voy a volver al Padre, os dejo a la Madre.

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, no se si entendisteis esto, todo el mensaje de Dios Espíritu Santo: es un mensaje muy humilde y simple justo para cada uno de vosotros, por eso ponedlo en práctica. Yo soy vuestra Madre, estoy preocupada por todo el mundo, Me ocupo de todo, doy mensajes a aquellos que lo necesitan, por eso Yo no soy la Madre que solo está en el Paraíso, o Quien está en forma de estatua en una iglesia, estoy aquí entre vosotros, os ayudo y os amo mucho. Gracias por vuestra presencia aquí, y gracias en especial por la fiesta que organizasteis el pasado día 16 de Mayo: la mejor acción de gracias es para Jesús la Eucaristía, Quien derramó Su Sangre y a Quien nosotros finalmente pusimos dentro de su celda (Nota: La última Eucaristía cubierta por la Sangre de Jesús en forma de concha que fue guardada dentro de una copa de cristal) Algunos la aceptan, otros no, pero todos nosotros estamos con el Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo.

Con el sacerdote os bendigo, a vuestros seres queridos, y a vuestros objetos sagrados, os llevo dentro de mi Corazón, y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

25 de Mayo de 1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí. Todas las personas humildes y sencillas están esperando alguna cosa que vendrá de Dios, pero todos los hombres poderosos no esperan nada proveniente de Dios, ellos siguen indiferentes por alcanzar el poder, sin preocuparse si Dios está satisfecho, si Dios está de acuerdo, si la voluntad de Dios ha sido llevada a cabo. Estáis rezando por la paz en el mundo y Dios está satisfecho con ello, pero ¡sois tan pocos mis queridos hijos, los que rezáis por la paz en el mundo! Si todo la gente de este planeta Tierra rezaran los unos por los otros, si rezaran por la paz, sin ansiar el poder, sin ir pisoteando a los humildes porque se creen más fuertes, ¡cuántas cosas se podrían cambiar y no habría más guerras! La gente humilde y sencilla no son responsables, los grandes hombres son los responsables, pero no solamente el presidente de..., toda la gente que colabora, ellos compiten para ganar y ganar más dinero.

Os estáis preguntando: "¿Por qué Jesús nos está invitando a rezar? ¿Por qué Nuestra Señora nos está invitando a rezar por la paz en el mundo?". Sois tan pocos, pero incluso solo uno de vosotros puede obtener la paz del mundo si cada cosa la hacéis con amor, sin egoísmo, y pensando en la otra gente. Estoy viviendo una Pasión junto con Mi Hijo Jesús, por eso he traído Conmigo a vuestra hermana y vuestro sacerdote sufre Conmigo. Aquellas personas no vienen a vuestro sacerdote porque ellos no quieren la voluntad de Dios, porque aquí no hay fanatismo, aquí ellos no serian los primeros, no podrían obtener dinero, aquí no hay nada por eso a los hombres importantes no les interesa. Si vinieran aquí, no conseguirían nada, por eso les es más fácil ir a otros sitios donde pueden ser los primeros, donde pueden ganar dinero, donde pueden alcanzar todo lo que ellos quieren desde el punto de vista humano. Esto hace sufrir al Corazón de Mi Hijo Jesús y el Mío sufre mucho más HE DADO ESTE MISMO MENSAJE EN OTROS DOS SITIOS EN LOS QUE ME ESTOY APARECIENDO, ENTONCES SI ALGUNO HABLA SOBRE LOS MENSAJES DE NUESTRA SEñORA Y NO COINCIDEN CON ESTE, EN PARTICULAR CON ESTE MENSAJE DE HOY, NO ES MIO, NO ES MIO. PRESTAD A TENCIóN, PORQUE EL DIABLO TAL COMO YA HA OCURRIDO, PUEDE APARECER COMO MADRE DE LA EUCARISTIA, PERO NO SOY YO.

Vamos, vamos, vamos, la Madre está cerca de vosotros. Cuando tengáis sufrimiento, o cuando alguno de vuestros seres queridos este enfermo rezad fervorosamente para ayudarle, ahora el mundo entero está herido, por esta razón os pido vuestras oraciones. Gracias.

Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos, y vuestros objetos sagrados, os llevo a todos dentro de Mi Corazón, y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

27 de Mayo de 1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos: Acabo de dar un mensaje privado a vuestro sacerdote y a la vidente, pero ¿qué es lo que Dios está pidiendo de vosotros? Él está pidiendo oraciones y penitencias. Otras guerras estallan, los grandes hombres trabajan para fabricar armamentos poderosos para matar, para conquistar el mundo entero ¿Pero qué pide Dios de vosotros? Él os pide rezar, Él no os pide grandes penitencias, Él os pide rezar. Fui alrededor del mundo, pero es difícil encontrar a alguien que entregue su vida por otro: Jesús lo hizo, algunas personas lo hicieron y están haciéndolo.

Quizá estáis esperando el gran día, Yo también lo estoy esperando, pero el gran día será solemne y no con la muerte de mucha gente. Los hombres siguen muriendo, torturando y matándose unos a otros, los hombres siguen pisoteando todo lo que ha sido creado por Dios: Esto no es la gran victoria, el gran día será grande para aquellos que creen en Dios Padre, en Dios Hijo y en Dios Espíritu Santo.

He venido entre vosotros todos los días, a rezar con vosotros y a daros fuerza y coraje, a pesar de que alguno de vosotros no os habéis dado cuenta: algunos enfermos que se estaban muriendo han vuelto a la vida, algunos jóvenes que iban a suicidarse, no lo hicieron, muchos niños que se estaban muriendo fueron salvados. Si Dios pide a alguien algo, no solo lo hace por pedir, sino que Dios lo pide para que el hombre convierta su corazón. Habéis convertido vuestro corazón pero cuando vengan las grandes pruebas, ¿lo haréis de verdad? La gran prueba es la preparación del gran día.

Si, tenéis razón cuando decís: "Dios supo sobre la guerra", sí, Dios lo sabe todo, pero Él no puede parar todo permitiendo el fin del mundo, y esto no Me parece bello. Esta es la razón por qué, Jesús, si lo recordáis, Me pregunto: "¿Madre he fallado?". Por eso, ¿Queréis que Jesús falle? ¿Queréis que fracase todo lo que Dios ha creado? No, no lo queréis: Dios puede hacer todo lo que quiere, como quiere, y cuando quiere, pero Él respeta al hombre creado por Él. Dios creo al hombre a Su imagen y semejanza, ¿pero qué hace el hombre, que fue creado por Dios a Su imagen y semejanza? El hombre mata por placer, fabrica armamentos potentes, armas nucleares, bombas atómicas. Vosotros no conocéis esto, pero en todas las naciones hay hombres poderosos que fabrican armas para arrasar a otras naciones: entonces si algunas criaturas mueren no les importa, porque lo más importante es ganar. ¿No queréis esto verdad?

Mis queridos hijos, tratad de entender lo que la Madre os dice, sé que es difícil, a veces es muy difícil. Cuando he dado un mensaje privado a vuestra hermana, ella dijo que a veces es difícil de entender: sí, porque ahora es igual que en el mes de Marzo, cuando ella iba a morirse en el hospital. Por eso es necesario apretar los dientes, para seguir, y rezar, rezar para todo el mundo, y sobre todo rezar por aquellos que no creen: es más fácil que aquellos que no creen conviertan su corazón, y es difícil que aquellos que dicen que creen conviertan su corazón a Dios. Por eso os repito: "Primero aprender como amar y luego rezar".

Disfrutad este mensaje, no seáis orgullosos, cogeros unos a otros de la mano, id con alegría y felicidad y también con algunos sufrimientos, porque estoy con vosotros, Jesús la Eucaristía está con vosotros, ¡adelante!

Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos, y vuestros objetos sagrados, os llevo a todos dentro de Mi Corazón, y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Hoy es el primer día del triduo de preparación de la fiesta de la Santísima Trinidad. Gracias mis queridos hijos Alabado sea Jesucristo".

30 de Mayo de 1999, h.10:30 a.m. (mensaje de La Santísima Trinidad)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, Yo estoy en profunda adoración delante de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo".

- Jesús: "Mis queridos hijos, Hablo en nombre de Dios Padre y de Dios Espíritu Santo. Anoche os he dado un bellísimo mensaje, por eso deberéis ponerlo en práctica, leyéndolo, meditándolo y asimilándolo. En cualquier caso todo lo que Nosotros decimos no es difícil de entender, todo el mundo puede entenderlo, si estáis en gracia de Dios, si no tenéis celos, envidia y susceptibilidad, vosotros podéis asimilar bien el mensaje que Dios os manda, mis queridos hijos. Vosotros deberíais asimilar el mensaje. Todavía hay alguno que es un poquito susceptible, presuntuoso, envidioso y celoso. Pensad en esto: Nosotros aquí en el Paraíso, si sufriéramos de envidia y celos, considerando todas las almas aquí presentes, todos los ángeles, los Santos y las almas salvadas, siempre estaríamos discutiendo. Estas palabras os podrán parecer como pequeñas palabras, pero son unas grandes palabras porque justo envidia, susceptibilidad, celos y orgullo pueden ser las principales palabras desagradables para aquellas personas que ayudan a la gente, que dan todo lo suyo para ayudar a las criaturas. Yo, Jesús puedo perdonar y he perdonado, pero ninguno se debería aprovechar de Jesús, Vosotros adultos y Yo, os enseñé como amar. Ayer he añadido: "Amar y perdonar: primero a prender como amar y luego rezar". Hay muchas almas que se preocupan de rezar el Santo Rosario, un arma poderosa para parar las guerras, pero no se preocupan en absoluto si causan sufrimientos al hermano y ellos justo tratan de clavar el puñal hasta lo más profundo. A veces, aquellas personas que dicen estar cerca de vuestro sacerdote, causan sus sufrimientos. Finalmente Jesús tiene algo que deciros: respetad a los jóvenes, amadlos, son vuestros hijos, son imperfectos como vosotros, igual que todos los hombres de la tierra. Todos los hombres de la tierra son imperfectos, ninguno es perfecto, solo Dios es perfecto. Por eso cuando algo falle si es importante vosotros tenéis que hablar de ello, pero si es una cosa sencilla, adelante, ¡perdonad! Cuando Yo tenía veinte años, estuve entre mis amigos jóvenes, escuché sus palabras sus charlas y palabras, ellos se creían conocerlo todo como si Yo no supiera nada: Yo los escuchaba y sonreía y después dándoles una palmadita en la espalda les decía: "Adelante hermano, todavía tienes que caminar mucho".

Ahora os digo lo mismo: "Adelante, mis queridos hijos, quitad vuestras pequeñas imperfecciones, alisar aquellas esquinas, y con ello la perla se convertirá en bella y siempre brillante en la luz del sol, que es en la luz de Dios".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, la Madre os invita a poner en práctica cuanto Mi Hijo Jesús os dijo. Por vosotros mismos podréis realizarlo que no es difícil hacer lo que Dios quiere, que no es difícil amar y perdonar al hermano; amad a mis jóvenes, ¡adelante! Pensad en aquellos jóvenes que solo piensan en diversiones. ¿Qué es lo que mis jóvenes hacen? Cada Sábado ellos vienen aquí a preparar y cada Domingo ellos están aquí para ayudar, mientras ellos podrían ir a dar una vuelta a las montañas o a la playa, como lo hacen otros jóvenes, pero están aquí con vosotros, con Nosotros, con vuestro sacerdote, sobretodo con vuestro sacerdote. Lo hacen todo con amor y sacrificio aunque alguien refunfuñe, pero es natural y no os debéis preocupar porque sois imperfectos.

Vivid en estado de gracia, recibid a Jesús la Eucaristía en estado de gracia, adoradlo y amadlo, pedidle aquellas gracias que necesitéis y cuando Dios quiere todo será cumplido por la gloria de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo y por Mi gloria, Madre de la Eucaristía.

Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos, y vuestros objetos sagrados, bendigo a los niños y sobretodo a los enfermos. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Esta es la fiesta de La Santísima Trinidad, Dios tres personas en uno".

Mensajes de Junio de 1999

3 de Junio de 1999, h.5:30 p.m. (mensaje de Jesús)

- Jesús: "Este es el mes consagrado a mi Corazón. Mirad a muchos Jesús presente aquí entre vosotros: Soy Yo, aquí está la Eucaristía que derramó Sangre en la que estoy presente con Mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, aquí está vuestro sacerdote, el ministro de Jesús: él esta dentro de Mí y Yo estoy dentro de él, todos los sacerdotes son mis ministros. Es el mes consagrado a Mi Corazón.

Hoy 3 de junio de 1999, la paz está cerca, pero todavía hay dos naciones poderosas que siguen bombardeando y siguen haciéndolo para ganar. Solo para ganar. Por consiguiente no podéis denunciar solo a una criatura, sino a todos aquellos hombres poderosos. Sí, la paz podría llegar aún hoy, si los dos grandes líderes no fueran tan duros: ellos dicen que piensan en los refugiados, pero ninguno de los que están combatiendo piensan en ellos. Los niños mueren, las mujeres y los ancianos, mueren: ellos dicen que los refugiados podrían volver a casa, pero ¿dónde están sus casas si no tienen nada? Vuestras oraciones han abierto un camino hacía Mi Corazón: sois pocos, poquísima gente vino aquí a rezar todos los días por la paz tal como Mi y vuestra Madre pidió. Vosotros rezasteis y Dios escuchó vuestras oraciones, pero los hombres poderosos son duros, para ellos lo más importante es solo ganar y avanzar. Todos los líderes del mundo recibieron el mensaje de Dios (Nota: en febrero 19 de 1998) pero ninguno dio crédito a tal mensaje o si alguno se lo dio, él fue apartado. De todas formas la historia se repite: también vuestro sacerdote cumple su deber y por esta razón y por su honestidad y sinceridad él fue apartado por todos sus hermanos. Veis, mis queridos hijos, que fácil es destruir a alguien que quiere obrar bien, alguien que ama a las almas: también los hombres Me hicieron lo mismo, ¡y ellos Me crucificaron! Os están crucificando Conmigo, no como a Mí, sino Conmigo: hay una persona que sufre la Pasión igual que la sufrí Yo. ¿No creéis que Dios no va a tener en cuenta todo esto? Dios considera todo, Él sabe cuando interviene, por lo tanto nunca deberéis de desconfiar de Dios Padre, de Dios Espíritu Santo, y de Mí, Dios Hijo, aquí presente con Mi Cuerpo; soy como uno de vosotros, os hecho una mano para ayudaros, a fortaleceros y sobre todo a amaros.

Mis queridos hijos, mañana es primer viernes de mes, pero ¡cuantos, cuantos sacerdotes no lo aceptan! Los laicos están luchando para llevar a cabo el primer viernes y el primer sábado de mes, ellos luchan y Dios confía en ellos. Mis queridos hijos, es el mes consagrado a Mi Corazón: desde hace dos años he venido aquí todos los días entre vosotros, pero en realidad las criaturas continúan siempre lastradas, entonces dije: "Quizás están cansados y no pueden venir" y por eso no vienen todos los días, como lo hace Mi Madre, de todos modos Ella es una Madre y Yo soy un Hijo, la madre siempre trata de ayudar, todo lo tapa, y ama: como un Hijo, yo fui un poquito pillín "si están cansados Yo no vengo". Ahora os repito esto, durante este mes de Junio, vendré todos los jueves y domingos, y el primer viernes y sábado del mes.

Mis queridos hijos, pensad en vuestro Jesús aquí entre vosotros, en este pequeño rebaño que sigue orando y suplicando: la paz está cerca pero algunos hombres poderosos mantienen la lucha y quien hace esto son solo los grandes hombres los que están bien situados, mientras los pobres siempre son los que pagan las consecuencias. Mis queridos hijos, vuestro Jesús os agradece mucho todas vuestras oraciones, gracias; podría pareceros nada, pero vuestra ayuda es grande, ¡la paz está muy cerca, gracias!".

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, gracias por vuestra presencia aquí, gracias por vuestras oraciones, vuestros sacrificios y actos de mortificación que hacéis por la paz. Con mi sacerdote favorito os bendigo, bendigo a vuestro seres queridos y a vuestros objetos sagrados, os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con Mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

6 de Junio de 1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Jesús)

Nota: En la mañana a las 7:30 a.m., la Gran Sagrada Hostia, traída por Jesús el 17 de Mayo de 1998, cubierta con la Sangre de Jesús y preservada intacta hasta ahora, fue encontrada cubierta con Sangre fresca y esparciendo un perfume muy agradable.

- Jesús: "Mis queridos hijos, anoche MI CORAZóN ESTALLO MI SANGRE SALIó A BORBOTONES y salió al exterior, igual que la Eucaristía salió y fue a través de la caja de cristal (Nota: en efecto había algo de Sangre incluso fuera de la copa de cristal que contiene la Eucaristía, ver las fotografías. En el mensaje Jesús se refiere al milagro ocurrido hace dos años, cuando la Hostia salió del pecho del Crucifijo en el jardín y pasó a través de la caja de cristal que lo cubría), por eso Mi Corazón sangró: brotó por amor, alegría, sufrimiento. Esto debería verlo el hombre que Mi Corazón estalla cada vez que hay algunas almas que aman, que sufren y cuando hay hombres que no creen. Este regalo, este gran milagro, en el milagro de los milagros, este milagro es por vosotros: y vosotros deberíais dar testimonio. Yo diría que vosotros deberíais pregonarlo, no tengáis miedo de lo que la gente os pueda decir o hacer, hoy habéis sentido, habéis visto Mi Corazón explotando por amor. Vosotros habéis notado esto a las 7:30 horas de la mañana, pero Mi Corazón había sangrado desde la medianoche: el Corazón sangra especialmente por los sacerdotes, se regocija por vosotros que estáis haciéndolo muy bien para alcanzar la paz y amar a vuestro prójimo.

Nadie debe tocar esta Sagrada Hostia, solo la cabeza principal de la Iglesia podría hacerlo, pero esto no va a ocurrir. Este es el quinto "milagro en el milagro del milagro", por eso gozadlo y no tengáis miedo: algunos de vosotros lo tuvisteis, pero ¿por qué? Porque mi Corazón ama, ya os he dicho que mi amor es grande, os amo a todos y ninguno de vosotros puede amar como Yo, Jesús.

Quizás no todo el mundo va a entender este "milagro en el milagro del milagro", quizás la gente va a continuar aún riéndose y mofadonse de vosotros, quizás os dirán que estáis locos, pero entonces Yo sería el primer loco, tal como la gente había dicho cuando caminé el camino de Jerusalén, decían: "Aquel hombre esta loco, aquel hombre está poseso", entonces queridos hijos míos, si estoy poseso o loco vosotros estáis como Yo, pero gracias a Dios estáis tan locos como vuestro Jesús.

Mi Corazón explotó y sangre y agua salieron de la Hostia que había sangrado el 17 de mayo de 1998 y aún estoy con vosotros: Dios Padre ama este sitio taumaturgico, Él os ama pero ahora alguien también está afirmando diciendo: "Allí también estoy yo", es aquella paloma (Nota: Había una paloma que iban a soltar como símbolo de la paz), hay pajaritos cantando, está Dios Padre, Dios Espíritu santo y Yo, está la Madre de la Eucaristía, los ángeles y los Santos, las almas salvadas, ahora todo el Paraíso está presente, en este pequeño lugar taumaturgico, cerca de esta roca pequeña: sobretodo Mi Corazón explotó por amor a vosotros y por los sufrimientos por la gente que aún no sabe como amar. Este gran milagro mis queridos hijos, debería transformaros y una vez más os repito: dejad la envidia, los celos, la susceptibilidad, el pensar mal del prójimo; ¡no, esto no debería estar dentro de vosotros más. Porque Mi Corazón, explotó por vosotros, porque Yo soy vuestro gran amor!

Aquí está Jesús la Eucaristía que estuvo sangrando desde la media noche, y alguien Me hizo compañía (Nota: durante la noche Marisa ha sufrido la Pasión), pero ahora quiero que asistáis a la Santa Misa con todo vuestro amor, dejad que vuestro corazón explote por amor, pero no hasta tal punto que estalle; ¡no, Jesús no os pide eso! Vuestro corazón debería ser Mío, solo Mío. Felicidades para todos vosotros por esta gran fiesta. Marisa, anoche cuando te llame y estabas sangrando, te sequé tus lágrimas y tu sangre: me mirabas, estabas conmovida, rezabas, pero no sabías que hacer, entonces te dije: "Ven hija Mía, trata de dormir un poquito".

Mis queridos hijos, dejad que vuestro corazón estalle por amor hacia aquella gente que no me ama, quien no ama a Jesús la Eucaristía, quien no ama a la Madre de la Eucaristía, y quien no ama a aquellos a quien Dios llamó para dar testimonio. Gracias. Con Mi sacerdote predilecto os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestros objetos religiosos".

- Nuestra Señora: "Y Yo vuestra Madre, os llevo dentro de Mi Corazón, os cubro con mi manto maternal. No puedo hablar más porque está Jesús la Eucaristía. Asistid a la Santa Misa con todo vuestro corazón, en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

10 de Junio de 1999, h.5:00 p.m. (mensaje de Nuestra señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, Dios me permitió hablar a pesar de que Él está aquí, con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad: el hombre se esconde pero sobretodo los hombres de la Iglesia que siempre hablan sobre obediencia; mientras que lo más importante y bello es la Eucaristía.

El Corazón de Mi Hijo Jesús exploto por segunda vez, y si observáis bien esta Hostia en forma de concha se ha convertido en forma de corazón, un gran corazón de amor para todo el mundo. Vuestras oraciones, vuestras adoraciones, vuestras vigilias, realmente ayudaron a conseguir la paz, pero prestad atención queridos hijos míos, aún no hay una paz verdadera. Hay muchos y muchos refugiados, pero también me refiero a la paz en el mundo, y en la Iglesia ¡Cuántos, cuántos sacerdotes siguen diciendo mentiras! ¡Cuántas maldades se han hecho sobre Jesús la Eucaristía! La gente continua haciéndolo: las redes católicas hablan mal de este lugar, los sacerdotes hablan mal de ello, también hablan mal de ello los obispos y los cardenales. No obstante estoy aquí, el Corazón de Jesús explotó aquí, su gran amor fue derramado por todo el mundo.

Mirad a vuestro alrededor mis queridos hijos, en comparación con toda la humanidad sois pocos pero la más grandes gracias han sido derramadas aquí, grandes milagros tuvieron lugar aquí. En toda la historia de la Iglesia nunca ocurrió que una Hostia, un año después de haber sangrado, sangre de nuevo por amor a todo el mundo. La masonería ha funcionado bien, los grandes hombres han trabajado y siempre han tratado de apretar la argolla alrededor del cuello de mis hijos. Desde el punto de vista humano tuvieron éxito. Mirad hacia ellos, mirad a vuestro sacerdote: él está solo, él no tiene más fuerza, depende de Nosotros dársela, depende de vosotros el ayudarlo. Todo depende de vuestro buen corazón. Ellos siguen derramando lágrimas y Yo derramo lágrimas con ellos como una Madre.

Todos vosotros habéis esperado por la paz después de esta guerra, pero ¿qué pasa con la paz en la Iglesia, y entre los hombres de la Iglesia? ¡Oh cuantas y cuantas deserciones, cuantos miedos! ¿Qué dicen para defenderse ellos mismo? Ellos dicen: "¡Obediencia!". Pero vuestro sacerdote queridos hijos míos ha sido siempre obediente y no acepto chantajes: él hubiera tenido que negar que la Hostia pareció, él hubiera tenido que negar que Jesús ha derramado su Sangre, para que ellos consiguieran lo que querían. Esta clase de chantaje nunca ocurrió en la historia de la Iglesia. Muchas cosas desagradables ocurrieron, pero ¡nunca a nadie se le había pedido que negara a Jesús la Eucaristía Quien apareció y sangró!

No tengáis miedo de hablar, pero no esperéis grandes cosas, no discutáis, decid a la gente acerca de este gran milagro, el milagro del milagro y amaros unos a otros.

Esta mañana Jesús dio un mensaje a vuestra hermana, pero ella no lo entendió, estaba sufriendo mucho y no podía entenderlo. Se sintió traicionada pero no por vosotros queridos hijos míos, mis hijos sencillos y humildes, quienes venís aquí todos los días a rezar. La paz no dependió por el hecho de que el Santo Padre habló, de que los políticos hablaron, de que los grandes hombres hablaron pero dependió sobretodo de vosotros. Decid, gritad que orasteis por la paz. Pero aún hay mucho, muchisimo que hacer, pensad que muchas familias y muchos niños no tienen hogar. A vuestra hermana le gustaría callarse y dejaros diciendo "si habéis entendido la importancia de la aparición Eucarística, vendréis aquí sin tener necesidad de otras apariciones. Durante muchos años he hecho lo que tenía que hacer, acepté todos los sufrimientos". Vuestra hermana acaba de responder esto a Jesús y Él la escuchó, Él la dejó hablar porque tenía razón.

Mis queridos hijos rezad, rezad para que el Santo Padre entienda que hay un hijo que está muriendo por la Iglesia. Es fácil hablar, es fácil estar dentro de mucha gente, entre una muchedumbre, es fácil decir: "¡ORAD!" y dejar a un hijo en tal situación. Quienes vieron a sus hijos morir, saben lo que esto quiere decir. Dejad que el Santo Padre entienda que vuestro sacerdote está muriendo por la Iglesia, justo porque él es humilde y sencillo y no tiene quien le ayude: verdaderamente él no tienen a nadie, él solo os tiene a vosotros y es bonito tener cerca, a quienes son humildes y sencillos, y tratan de ayudarle en todo momento. Por esta razón la Madre os lo agradece y Jesús está satisfecho. Mañana es la fiesta de Su Sacratísimo Corazón por eso Él va avenir a hablar con vosotros, pero el próximo sábado Yo voy a venir de nuevo porque es la fiesta de Mi Inmaculado Corazón.

Yo soy la Madre de la Eucaristía pero a aquella gente no le gusta llamarme con este titulo, no le gusta aceptar a Jesús la Eucaristía porque Él apareció aquí en el lugar taumaturgico. Lo sé queridos hijos míos que vosotros distéis todo a Dios, a la Iglesia, a los hombres: muchos años de sacrificios y sufrimientos. Vuestra hermana tenia razón cuando decía: "¿Los gozos nos están prohibidos a nosotros? ¿deberemos siempre sufrir y sufrir?". Ahora debo deciros esto mis queridos hijos: Padre Pío sufrió mucho, pero no tanto porque él tenia muchos hermanos cerca de él y mucha gente le amaba. San Francisco sufrió mucho, pero él tenia muchos, muchos hermanos cerca de él. Vuestro sacerdote ni siquiera tiene amigos, el solo tiene algunos amigos extranjeros quienes le llaman y vienen a verle cuando ellos están en Roma, también algunos sacerdotes en Italia del norte son sus amigos, pero ¿Dónde están aquellos que han convertido sus corazones? ¡Ellos tienen miedo a un cardenal! ¿Cómo es posible todo esto?

Mis queridos hijos la Madre tiene que hablar de esta manera, así podréis entender cuanto están sufriendo. La Madre también está triste viendo a tantos sacerdotes predilectos que no se aman mutuamente y que no aman, ellos solo aman el poder y el dinero que arruinan a mucha gente. Manteneos sólidamente unidos a vuestro sacerdote. Sabéis donde está la verdad, sabéis todo, porque os lo han dicho todo, pero probablemente no sabéis esto: una carta escrita por vuestro sacerdote al Santo Padre pidiéndole ayuda y enviada al Vicario sin ser leída. El Santo Padre la envió al Vicariato. De esta manera podréis entender cuanto sufre vuestro sacerdote.

Con mi sacerdote predilecto os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestros objetos sagrados, os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

11 de Junio de 1999, h.6:30 p.m. (mensaje de Jesús)

- Jesús: "Gracias mis queridos hijos por todas las oraciones que decís de acuerdo con las intenciones de vuestro sacerdote, porque también son mis intenciones, las intenciones de Jesús la Eucaristía. El pasado Domingo Mi Corazón exploto de nuevo y Mi Sangre, empezó a brotar. Es mi gran amor por vosotros, esto es el Corazón que amó mucho a los hombres muriendo en la Cruz. Rezasteis mucho, adorasteis a Jesús la Eucaristía que sangró por la paz pero la paz verdadera aún no ha llegado y sabéis que cuando digo "paz verdadera" quiero decir paz en la Iglesia. Prestad atención porque cuando Dios quiso hacer este gran milagro en el milagro, cuanta gente sobretodo los hombres de la Iglesia lucharon en contra de estos mis dos queridos hijos.

Aquella gente no vienen aquí, no examinan, hacen daño y muchas veces matan. Cuantas veces os dije: "Vuestro sacerdote es obediente" pero él no pudo obedecer porque ello le hubiera llevado a pecar y a pecar muy seriamente. Él Me habría tirado, Jesús la Eucaristía solo obedecer. La gente no obedece haciendo un pecado grave y este pecado verdaderamente es serio. Entonces vuestro sacerdote, no desobedeció ni a la Autoridad Eclesial ni a ningún hombre en la Tierra, él obedeció a Dios en su corazón. Aquella gente le dijo: "Tira aquel pedacito de pan y te lo daremos todo", Si hubiera sido así vuestro sacerdote Me habría tirado, si él lo hubiera dicho os habría engañado a todos, él lo habría negado todo. No, esto no es obediencia mis queridos hijos, obediencia es amor, también es sacrificio, pero eso no quiere decir tirar la Eucaristía que sangra. ¿Por qué toda esta lucha contra este lugar taumaturgico? El Vicariato, el Vaticano, redes católicas y todo el mundo luchan contra: ¿sorprendidos por todo esto? Porque Jesús la Eucaristía, asusta porque recibiendo a Jesús la Eucaristía significa estar siempre en estado de gracia, significa amar, significa entregarse plenamente.

Sí, es cierto que ayer la Madre dio un mensaje muy duro y que todos vosotros sufristeis pero esta es la situación, mis queridos hijos. Aquella gente trata de matar a aquel que ama: no importa si la Eucaristía apareció, si la Eucaristía sangró y si sigue sangrando. Ayer también como visteis derramó unas gotitas de Sangre. Mientras tanto Mi Madre y vuestra estaba llorando, entonces le pregunte "¿Mamá he fallado?" y mis dos querido hijos preguntaron a su Madre "¿Hemos fallado?, ¿Dónde, cuándo y por qué? Nosotros siempre obedecimos a Dios y a la Autoridad Eclesial". Pero ellos no pueden obedecer a la Autoridad Eclesial tirándome a Mí, Jesús; no, no pueden. Por esta razón vuestro sacerdote es censurado, criticado, calumniado y difamado por las redes católicas, obispos y cardenales, por los sacerdotes, monjas y laicos: estas cadenas son fuertes y poderosas porque aquella gente son poderosas, pero solo por ellos mismos y no por Dios. Esta cadena continua enrollándose alrededor del cuello de mis dos queridos hijos. ¿No es culpa suya si Dios los eligió, verdad? ¿Quién tiene la culpa si Dios eligió una criatura humilde y pobre?. Yo soy vuestro Jesús, Yo soy aquel que os amó hasta la muerte, este es Mi Corazón que brotó con gozo para todos vosotros: Mi Sangre se derramó por todos vosotros, no solo por vosotros aquí presentes sino por el mundo entero. Realmente sufro porque mis sacerdotes predilectos: no piensan más en Dios Padre, Dios Espíritu Santo y en Mí Dios Hijo, ellos no piensan más que Mi Madre es la Madre de la Eucaristía y que la Trinidad está presente en la Eucaristía. Solo piensan en el poder y la comodidad.

Yo nunca os hable de esa forma, mis queridos hijos, Mi Madre y Yo hemos estado hablando durante algún tiempo así, y esto no ha sido aceptado. ¿Por qué aquella gente se esconde detrás de las redes, detrás de la Autoridad o del poder? ¿Por qué aquella gente no vienen aquí a examinar a hablar y a ver? Cuando vuestro sacerdote llevó la Eucaristía al Vicariato, la llevó para que la examinarán. Aquella gente dijo: "¡Tirad aquel pedacito de pan fuera, es una caja de feria!". Estas palabras aún entran en Mi Corazón y este sangra, así como el vuestro.

Hoy es la fiesta de Mi Corazón, pero Dios quiso que estallara en el día de la fiesta del Corpus Domini. Queridos hijos míos, primero aprended a amar y luego rezad. Estoy con vosotros, todo el mundo está contra vosotros, pero Yo estoy con vosotros. Dios puede hacerlo todo, pero Él aún tiene piedad y compasión por aquella gente, Él aún está esperando sus conversiones, Él aún está esperando por la paz de sus sacerdotes predilectos. ¡Gracias mi querido sacerdote, quien vino inmediatamente a este lugar a adorarme! Dios está satisfecho y está preparando una morada para ti en el Paraíso. Gracias a todos aquellos que responden al llamamiento, a aquellos que son fuertes, y a aquellos que rezan por la paz por doquier. Gracias a aquellos que sufren Conmigo, con Mi y vuestra Madre, y con el sacerdote. Gracias por vuestra presencia aquí. Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestros objetos religiosos".

- Nuestra Señora: "Y Yo vuestra Madre os llevo dentro de Mi Corazón, os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Asistid a la Santa Misa como si fuera la última de vuestra vida".

12 de Junio de 1999, h.6:00 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, tened confianza en Dios: Con ansia la Madre estaba esperando por vuestra plena confianza en Dios. ¿Os defraudo Dios alguna vez? Mientras tanto habrá gozos e incomprensiones, habrá gente que no aceptará, pero vosotros estáis interesados en alcanzar la meta, vosotros estáis interesados en vuestro sacerdote, estáis interesados en Dios. Finalmente con Dios esta todo el Paraíso y con vuestro sacerdote están todas almas que aman a Jesús, la Madre de la Eucaristía y todos vosotros. Es por esta razón que el Corazón de Jesús explotó y su sangre salió a borbotones. Algunos empiezan a entender, algunos de ellos preguntan al Padre Claudio: "Tú no tiraste la Hostia, ¿verdad?". No, vuestro sacerdote no tiró a Jesús, ¿Cómo podría tirar una Hostia consagrada, una Hostia sangrante?". Él contestó: "Jamás tiraremos la Hostia aunque nos cueste la muerte, estamos dispuestos a morir por Jesús, por Vosotros, por las almas y por todo el mundo...".

Como dijo Jesús, aún Dios quiere salvar a los hombres, Dios está esperando sus conversiones especialmente la conversión de los hombres de la Iglesia: hoy Mi Corazón se sobrecogió de gozo, al ver que otros cinco sacerdotes convirtieron sus corazones, pero tienen miedo de sus superiores, igual que las monjas que tienen miedo de sus superioras, que las prohibieron venir aquí a rezar, bajo el voto de obediencia. Obediencia y chantaje... ¿Os acordáis del mensaje? ¡Cuantas y cuantas Madres generales y Superioras prohibieron a las monjas, que a veces lloraron por venir aquí a adorar a Mi Hijo Jesús! Esto es un gran sufrimiento. ¡PERO AQUELLA GENTE QUE PIDIó A VUESTRO SACERDOTE QUE TIRARA LA EUCARISTíA, ESTáN EXCOMULGADOS!

Gracias mi sacerdote predilecto por todo lo que haces por la Iglesia. Ahora asistid a la Santa Misa como si fuera la última de vuestra vida y con las manos unidas acercaros unos a los otros y rezad el Padrenuestro. Con el sacerdote os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos, a vuestros objetos religiosos, bendigo a todos los niños, os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios espíritu santo. Alabado sea Jesucristo".

13 de Junio de 1999, h.10:30 a.m. (mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis queridos hijos, en los últimos días habéis recibido algunos importantes mensajes para la historia de la Iglesia: algunos secretos han sido guardados durante años, pero finalmente la Madre y Yo hemos de decir exactamente las cosas tal como son. Depende de vosotros, mis apóstoles pequeños y adultos aquí presentes anunciarlos. Lo visteis y no podéis estar callando. Si la Hostia fuera obra del diablo no podría exhalar perfume que es muy dulce y muy agradable. Si fuera obra del diablo mis dos hijos hubieran caído, porque muchas veces fueron tentados por el diablo. Como habitualmente ocurre. Las obras de Dios son pisoteadas pero nunca han sido tan pisoteadas como esta en toda la historia de la Iglesia.

¿Qué pedimos? Pedimos oraciones, pedimos intensificar vuestras oraciones, ayunar, y adorar en, este lugar Mi Cuerpo, Mi Sangre, Mi Alma y Mi Divinidad en este lugar. ¿Qué podría deciros más? Hasta ahora lo sabéis todo: después de daros mensajes bellos, de dulzura, de amor y de comprensión, estamos obligados a daros algunos mensajes duros, así podríais entender plenamente el sufrimiento de Mi Madre, el Mío Jesús, y el de los hijos que han elegido esta gran misión. Recordad la intención dada por vuestro sacerdote: "REZAD, PARA QUE EL SANTO PADRE HAGA LA VOLUNTAD DE DIOS PLENAMENTE". Los sacerdotes no vienen a este lugar porque tienen miedo, y si vienen lo hacen a escondidas, el viernes pasado solo un obispo ha tenido el valor de comprometerse, solo un obispo de los muchos y muchos sacerdotes que hay en el mundo. ¡Pero aquellos que Me temen, aquellos que tienen miedo de ser reconocidos al final Me temerán! Dios será justo: Él será misericordioso hasta el último día, pero finalmente Él será justo y luego Dios no va a reconocer a aquellos sacerdotes. Vosotros tuvisteis miedo de dejar que la gente os reconociera como sacerdotes, como monjas, habéis venido aquí escondidos, casi disfrazados, como el 26 de Noviembre de 1995 cuando vinieron aquí disfrazados con pañuelos rojos cubriendo sus rostros. Pero Yo soy Jesús Yo no soy Satán, Yo soy vuestro Jesús, que Jesús no murió por un sacerdote sino por todos los sacerdotes y por todos los hombres. Al que me niega, Yo lo negaré. Hay algunas monjas que telefonean a vuestro sacerdote porque a ellas les gustaría venir aquí, pero sus superioras las prohiben venir bajo el voto de obediencia: "¡No os vayáis allí, tenéis que obedecer!". Est también es un chantaje, mis queridos hijos.

Es suficiente hablar sobre estas cosas que causan vuestro sufrimientos; ahora gozad a Jesús la Eucaristía Quien sangra, aquí presente entre vosotros, casi oculto, porque no busqué a grandes muchedumbres, no busqué grandes iglesias, sino que estoy aquí en este pequeño lugar elegido por Dios, bajo una carpa, con poca pero sencilla gente que me ama, estoy aquí con vosotros. Gracias por vuestra presencia aquí. Con los sacerdotes os bendigo, bendigo a vuestros seres queridos y a vuestros objetos religiosos".

- Nuestra Señora: "Y Yo vuestra madre os llevo a todos dentro de Mi Corazón y os cubro con mi manto maternal. Id en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo, y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".