Eucharist Miracle Eucharist Miracles

Año Social 1997 - 1998

Conocer a Jesús la Palabra , amar a Jesús en la Eucaristía

Los mensajes de Dios son traducidos por un miembro de la comunidad, quien no es un traductor profesional. S.E. Mons. Claudio Gatti reconoció el origen sobrenatural de las apariciones (Decreto del 14/9/2000), pero el dió la aprobacion eclesiastica solamente a los mensajes en italiano, para que el no es responsable de errores hechos sin querer de el traductor

Mensajes de Septiembre de 1997

7/septiembre/1997, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

La anoche anterior en tres ocasiones distintas, se encontraron algunas Sagradas Hostias: primero sobre un planta floral y sobre la estatua de la Madre de la Eucaristía en la habitación de Marisa y luego sobre la pequeña estatua del Santo Niño en la capilla. Marisa Las tomó todas y Las llevó en procesión penitencial. Finalmente, después de un acto de adoración, fueron divididas en muchas partes y todos recibieron la Comunión.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. ¿De dónde podría haber tomado la Madre de la Eucaristía la Eucaristía que trajo a este lugar en tres oleadas? De una iglesia: de una iglesia donde la Eucaristía no es amada. Como de costumbre, Yo obedecí a Dios Padre y fui a esa iglesia para tomar la Eucaristía y traerla a este prodigioso lugar, a este lugar donde con tanta desvergüenza fueron retiradas la Eucaristía y la Santa Misa: ¡esto ocurrió porque aquí la gente estaba orando y hablando de la Eucaristía!

No fue suficiente para esa gente el prohibir la celebración de la Misa, sino que retiró la Eucaristía también, de modo que el Sagrario quedó vacío. Mi hijo Jesús ya no está visiblemente presente en este lugar, pero Él siempre está aquí invisiblemente presente, así es que Él estuvo presente anoche cuando unas mujeres piadosas hicieron la vigilia de oración. Pero a algunos de ustedes no les gustó esa vigilia, hecha con tanto amor. No obstante, créanme, hijos míos, estos dos hijos míos (Nota: Don Claudio y Marisa) están aquí ahora con ustedes por causa de sus oraciones y sacrificios que los ayudaron a enfrentar todas las dificultades durante los dos últimos meses (Nota: Durante julio y agosto estuvieron fuera de Roma, tratando de tomar un descanso). Las dificultades son en verdad grandes, pero todos ustedes y en particular ustedes, los jóvenes, ayudaron a estos dos hijos míos a regresar aquí. El Diablo, siempre que lo desea, hace su mejor esfuerzo para herir o matar a alguien, pero no tuvo éxito debido a sus oraciones y sacrificios: éste fue un gran regalo, entregado por ustedes a mi hijo Jesús, a Mí y a sus hermanos.

¡Ustedes suponen que Dios ha puesto oídos sordos a sus súplicas, pero esto no es cierto! Dios está poniendo atención a cada oración si ésta es dicha con el corazón, esto es, en estado de gracia. Dios aceptó sus sacrificios y cada uno de ustedes debe recordar lo que hizo individualmente.

Anoche pude haber extraído todas las Sagradas Hostias del Sagrario de la iglesia cercana y haberlas traído aquí, pero Dios dijo: "NO, DEBERÁN SER TOMADAS POCO A POCO, HASTA QUE LA SANTA MISA Y LA EUCARISTÍA HAYAN SIDO RESTAURADAS EN ESTE LUGAR". Y ahora la Madre los invita a orar siempre por esta intención, para que el Cardenal Ruini enmiende sus caminos y restablezca la Santa Misa.

Deben orar por el Cardenal ya que sea que esto pase pronto, gracias a Dios, o que ocurra más tarde. Y cuando la Santa Misa sea restaurada deberán regocijarse, pero sin exagerar. ¡Regocíjense en su corazón y den gracias a Dios! Los grandes hombres de la Iglesia, antes que ser Cardenales u Obispos, son hombres: así es que tienen sus propias caídas, fallas e imperfecciones...

Mañana por la noche (Nota: 8 de septiembre, festividad de la Natividad de Nuestra Señora) Me apareceré aquí como de costumbre, después de su Santo Rosario. Pongan atención, aún hay entre ustedes algunos que siguen cojeando notablemente porque aún no han comprendido la importancia de recibir a Jesús la Eucaristía y el gran milagro Eucarístico que sigue repitiéndose con frecuencia: así es que deben orar por esa gente.

Algunas veces les pedí que oraran por los ancianos que viven encerrados en los hospicios y Dios dijo: "Ellos son en verdad pequeñas perlas preciosas para la Iglesia". Noten que Dios llama a todos "pequeñas perlas preciosas", ya sean adultos o gente joven y también los ancianos y los enfermos son todos "pequeñas perlas preciosas". Todos ustedes deben ser como mártires para la Iglesia.

Mis amados hijos, me gustaría decirles muchas cosas porque mi corazón está lleno de dulces palabras para ustedes. Más sólo les agradezco por su presencia aquí a pesar del clima tan caluroso. Oren e intercedan con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo por la restauración de la Santa Misa, cada uno de ustedes debe orar y permitan que los bebés aquí presentes, den un beso a Jesús. Los niños y los bebés pequeños saben cómo dar un beso a Jesús, en contraste ustedes no saben cómo.

Beso a todos los niños y a los bebés pequeños, beso su paciencia porque no se imaginan, pobres bebés, cuánta paciencia tienen ellos. Beso a las abuelas y a mis jóvenes. Y ahora unan sus manos como la Madre les enseñó, para que puedan recibir fortaleza uno del otro y aceptar todas las cruces y sufrimientos de la vida y pidan conmigo a Dios Padre por la restauración de la Santa Misa. "Padre nuestro...".

Mis amados hijos, cuando caigan, deben levantarse de inmediato y pedir perdón a Dios y comenzar de nuevo para continuar. Si se desaniman, pongan atención pues pudiera ser su orgullo: ¡ese "Yo" que muere ante ustedes es muy fuerte! Cuando algo no vaya bien, pidan perdón a Dios y comiencen de nuevo para continuar: esto es válido para todos. Con los sacerdotes los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesús."

14/septiembre/1997, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Este es el día de la celebración del segundo aniversario del primer milagro Eucarístico y mucha gente llegó de las afueras de Roma para estar presente en la aparición. Pero sin embargo, la noche anterior, antes de una vigilia de oración programada, se encontraron algunas Hostias sobre una planta floral en la habitación de Marisa y fueron consumidas durante la vigilia únicamente por las personas que habían venido de las afueras de Roma.

Temprano por la mañana cuando la capilla fue abierta, se percibió el olor de una delicada fragancia. Se encontró abierta la puerta del Sagrario y dentro estaba colocada una Hostia grande: algunas otras Hostias estaban sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía y sobre la pequeña estatua del Santo Niño colocadas sobre el altar. Más tarde todas las Hostias fueron llevadas en procesión al jardín y después de la confesión todos recibieron la Comunión. Finalmente se apareció Nuestra Señora y dio el siguiente mensaje:

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, He visto lo que hicieron por Jesús la Eucaristía: cánticos, oraciones, intenciones..., por tanto deseo agradecérselos y también por todo el sacrificio involucrado en nombre de todo el Paraíso.

Este día no puedo darles el mensaje después de que han recibido a Jesús la Eucaristía, porque deseo que regresen con el gozo de Jesús en su corazón. Dios me pidió que entregara Sus mejores deseos al pequeño Jacopo quien nació hace dos años, cuando ocurrió el primer milagro Eucarístico y les repito lo que se dijo anoche: aprendan cómo mirar a la Cruz y a Jesús en Ella, pero como un Jesús triunfante y no como un Jesús sufriente o muerto. De cualquier manera Yo estoy siempre con ustedes, también cuando se aproxima una tormenta, justo como en este momento (Nota: Una tormenta de lluvia cayó justo unos minutos antes de la aparición).

Por este motivo la Madre bendice todos sus objetos sacramentales, estatuas, Rosarios aquí presentes, a todos ustedes junto con los sacerdotes y sus seres queridos y beso a todos los niños. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. ¡Regocíjense y sigan regocijándose en el gozo de Jesús la Eucaristía! Alabado sea Jesús".

28/septiembre/1997, 1:00 p.m. (Mensaje de Jesús)

Este mensaje fue dado a Marisa durante una estancia de diez días en Castel Sant'Angelo sui Nera, un pueblo muy pequeño en la parte central de Italia. En la tarde anterior Marisa había encontrado una Hostia grande sobre una pequeña planta en su habitación. En esta aparición solo estuvieron presentes cinco personas.

Dos días antes de esta aparición, hubo un gran terremoto, que causó grandes daños a la Iglesia de Asís. En este mensaje Jesús habló de ese terremoto.

- Jesús: "Yo en persona He venido aquí, Marisa, es una lástima que haya tan pocos jóvenes hoy, pero los que están tendrán que dar testimonio de lo que voy a decir y permitirles hacer. Es tiempo de ayudar a tener un buen comienzo, porque la gente ha despertado de un largo sueño.

Jesús les dice estas palabras: "Cuando alguien comete un error, aún cuando sea un sacerdote, un Obispo, Cardenal, grande o pequeño, es necesario reprenderlo con caridad y amor: es necesario atraer su atención sobre el error, quienquiera que sea". Sé que es difícil porque lo mismo Me ocurrió también: mientras les hablaba de cosas bellas, mientras les daba de comer, toda la gente estuvo conmigo, pero luego todos huyeron y durante mi muerte sólo estuvieron Mi Madre y Juan. Tal es el hombre.

Mis queridos hijos, el hombre no está preparado para sufrir y soportar y para él todo va bien hasta que ustedes dicen "Muy bien". Pero cuando empiezan a reprender a alguien, entonces todo se derrumba y viene críticas tras críticas, seguidas de la calumnia y la difamación. La verdad hiere y lleva al sufrimiento si alguien no está lleno de Jesús la Eucaristía: sufre porque no quiere aceptar lo que le dicen y esto no está bien para un Cristiano verdadero. La Tierra es un valle de lágrimas, por eso sufren por diversos motivos. Pero cuando el hombre los hace sufrir por rencor o venganza, o cuando casi siente gozo en hacer sufrir a su hermano, entonces es un gran pecado y Dios no puede aceptarlo.

¡Cuántos y cuántas almas se detienen en el "Dios Misericordioso"! Dios es misericordioso y da a todos las gracias que necesitan si están en estado de gracia, pero al final Él también será justo. El juicio de Dios será severo, porque Él siempre ha ayudado al hombre, pero el hombre sigue haciendo el mal a su hermano. ¿Acaso Dios ayudará a ese hombre? Sería injusto para ustedes, aún cuando no tuvieran interés en ello, porque ustedes viven en estado de gracia, están en la gracia de Dios e irán al Cielo en gracia.

Más Dios puede hacer lo que desee. La gente no debe detenerse en el "Dios Misericordioso", porque Dios puede hacer lo que desee, así Él puede destruir. Créanme, amados hijos míos, al final Dios será justo con todos, desde los grandes hombres de la Iglesia hasta los pequeños hombres de la Iglesia, desde las religiosas hasta la gente que dice ser Cristiana y Católica practicante: estos mayormente deberían sentir temor y Dios juzgará a todos.

Ayer por la tarde Yo mismo vine aquí a estas montañas, y traje la Eucaristía. La Cual tome de un Sagrario. Cuántas cosas hermosas viste, Marisa (Nota: Durante una aparición privada): la Eucaristía estaba en el cielo, una gran cruz detrás de Ella y el Getsemaní debajo de Ella. No aborrezcan al Getsemaní, ámenlo, porque el hacerlo los hace grandes a los ojos de Dios y del hombre, aún cuando el hombre no lo comprenda ahora. Y ahora, hijos míos, pónganse de pie y reciban la Eucaristía".

Marisa tomó la Hostia grande que estaba colocada en la planta de su habitación e iba a empezar a dividirla para que los pocos que estaban presentes pudieran recibir la Comunión. Pero antes de hacerlo Jesús le pidió que hiciera un pequeño quiebre en el borde de la Hostia y de repente observó que en ese punto de quiebre salía algo de suero (Nota: El suero es la parte no corpuscular de la sangre): las cinco personas presentes pudieron verlo: en el punto de quiebre la Hostia se veía más obscura, porque estaba humedecida por el suero.

- Jesús: "Mis amados hijos, ¿están felices por haber recibido a Jesús la Eucaristía, Que Yo mismo traje? ÁmenLa tanto como les sea posible y cuando surjan las dificultades, no se desanimen y no se descorazonen, porque Yo estoy con ustedes y la Madre de la Eucaristía está con ustedes. Estas son perlas preciosas que Dios darles: Nunca los olvidamos, también cuando están solos, Nosotros siempre estamos con ustedes".

- Marisa: "¿Sentiste el terremoto?"

- Jesús: "ESTE TERREMOTO ES UNA SEÑAL. JESÚS, DIOS, SALVÓ A MUCHA Y MUCHA GENTE, porque el terremoto fue tan fuerte que hubiese destruido todo y mucha gente hubiese muerto: pero nuevamente Dios se conmovió y tuvo compasión. ALGUNA GENTE MURIÓ, PERO SOLAMENTE MURIÓ AQUELLA GENTE QUE PUDO SALVAR SU ALMA, DE LO CONTRARIO ¡CUÁNTA, CUÁNTA GENTE HUBIERA MUERTO SIN ESTAR EN ESTADO DE GRACIA!

DIOS NO ESTÁ CASTIGANDO, DIOS ESTÁ ENVIANDO LA PURIFICACIÓN Y LA HA ESTADO ENVIANDO DURANTE MUCHOS AÑOS. ¿PERO HAN NOTADO ALGÚN CAMBIO EN EL MUNDO? Y ahora, den gracias a Dios: deben siempre darLe gracias, también en los sufrimientos. Seguirán viendo muchas cosas tristes e injustas y a la gente haciendo cosas sólo para sobresalir y ser vistas. Así los grandes hombres se erguirán y los hombres pequeños permanecerán siempre en el último lugar, pero ante Dios ellos estarán siempre en primer lugar. Gracias por su presencia aquí y por el amor a su sacerdote: Les digo a ustedes, mis dos jóvenes y testigos, cuando el sacerdote se encuentre solo, no le abandonen, se los suplico. Sigan ayudándole lo más que puedan y no abandonen al sacerdote, aún si están ocupados con su trabajo o su familia. Su sacerdote no ha podido encontrar a otro sacerdote que le ayude, ¡tal como lo han notado! No le dejen solo. Y con el sacerdote, Yo los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Octubre de 1997

5/octubre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

Temprano por la mañana el Ostensorio, con una Hostia grande dentro, se encontró sobre el altar de la capilla: se debe hacer notar que el Ostensorio vacío había sido colocado fuera de la capilla en un pequeño cuarto cercano. Pero también en la tarde anterior, algunas Hostias fueron encontradas sobre el cáliz de la pequeña estatua de la Madre de la Eucaristía en la habitación de Marisa. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial y después del Rosario toda la gente pudo recibir la Comunión. Al final Jesús se apareció a Marisa y dio el siguiente mensaje.

- Jesús: "Los amo a todos, mis amados hijos: aquí no hay distinción entre mayores y jóvenes, no hay distinción de estudios o cultura, hombres grandes o pequeños; Jesús, Quien murió por todos y resucitó por todos, ama a todos. Quizás les pido más a ustedes que en cualquier otro lugar de la Tierra, pero ustedes recibieron el milagro más grande y muchos y muchos milagros en este pequeño lugar prodigioso: Debo repetir que éste es un pequeño lugar prodigioso, pero que fue bendecido en gran medida por Dios y es un lugar santo. Mi Madre está aquí entre ustedes: Ella oró con ustedes y saben que Ella ora con ustedes, por cada uno de ustedes, por sus seres queridos y por todos los enfermos. ¿Pero qué les pedimos Nosotros? Sólo que oren, porque hay tantas intenciones. Van comprendiendo por sí mismos cómo el mundo va en retroceso, muy en retroceso y Dios, el grandioso, el amoroso, el misericordioso, pero también el Dios justo, aún sigue teniendo misericordia de todos ustedes, hombres de la Tierra: Él sigue esperando su conversión y ¡cuán difícil es! Los hombres más sencillos y humildes son los más aptos para convertir sus corazones.

Estoy aquí con ustedes y veo el interior de su corazón que palpita con emoción, ansiedad, amor y deseo de crecer y de amarMe, a Jesús, de amar a la Madre de la Eucaristía y a este lugar prodigioso. Mis amados hijos, en cuántas ocasiones les dije: "Miren a su alrededor, éste es un lugar pequeño y escondido, pero hay tanta gente que vive cerca y no viene aquí, que no ora y no asiste a Misa". Y en este lugar, donde podrían asistir a Misa con tanto amor, la celebración ha sido prohibida. Oren por la intención manifestada por mi querida Madre, oren para que la celebración de la Misa sea permitida pronto. Quisiera repetir de nuevo que no deben volverse orgullosos: sólo deben oran e inclinar vuestra cabeza, diciendo: "¡Dios mío, aún cuando no somos indignos, nos has devuelto la Santa Misa!" Sólo deben hacer esto, sin volverse orgullosos o decir: "Ganamos, lo logramos...". ¡No, no, no, esa no es la manera!

Por favor, no lo olviden, mis queridos hijos, porque Yo aprecio mucho su sencillez, humildad, generosidad y amor por todos. Además, quiero repetir que no deben permitir que todo termine ahora, ni que sea sólo la emoción y el gozo del momento. No deseo seguir hablando, porque están cansados y tal como el Santo Padre diría, es hora de almorzar.

En 1973 la Madre dijo a estos dos queridos hijos míos: "Su misión es grande y difícil: ¡será un sacrificio continuo y al final se quedarán solos!"".

- Marisa: "Pero yo Te respondí, durante una de mis conversaciones privadas: "Jesús mío, no estamos solos porque tenemos a nuestros jóvenes y a nuestros mayores y Te amamos"".

- Jesús: "Gracias, mi querida Marisa. Con el sacerdote beso a los niños y los amo a todos".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los cubro con mi manto maternal, manteniéndolos estrechados a mi corazón. ¡Adiós a todos!".

- Jesús. "Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, y bendigo a todos los enfermos. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Espíritu Santo y de Mí, Dios Hijo. Alabado sea Jesucristo".

- Marisa: "Jesús mío, ¿qué debemos hacer con la Eucaristía (Nota: La encontrada en el Ostensorio en la mañana)?".

- Jesús: "Yo mismo traje la Eucaristía. La coloqué en el Sagrario y aquellos que puedan hacerlo, permítanles venir aquí a orar, porque el terremoto continuará. Vivan en estado de gracia y oren, vuelvan a orar como en el tiempo de sus abuelas. Oren, mis amados hijos y nunca se cansen de hacerlo: esto es lo que Dios Padre les pide. Vayan en paz".

19/octubre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

Temprano por la mañana se encontraron seis Hostias sobre el cáliz de la pequeña estatua blanca de la Madre de la Eucaristía en la habitación de Marisa y en la capilla, la estatua del Santo Niño sobre el altar, sostenía en sus pequeños dedos una Hostia grande. Éste fue llevado en procesión por el jardín y durante la procesión Jesús se apareció a Marisa y le dio el siguiente mensaje.

- Jesús: "La Eucaristía asusta a mucha gente. A mis dos queridos hijos (Nota: Don Claudio y Marisa), Satanás intenta hacerlos caer, pero deben continuar. Ésta ha sido una mañana llena de dolor y sacrificio: el demonio intentó tentarte, pero tú estabas conmigo y Yo contigo, Don Claudio, tú eres el gran sacerdote de la Iglesia, porque QUIEN SIGUE EL CAMINO DE JESÚS LA EUCARISTÍA, ÉSE ES EL GRAN HOMBRE DE LA IGLESIA. Tú no tienes título alguno de los hombres, pero tienes un gran título de Dios: ¡hombre de Dios, hombre de la Iglesia!

Mis amados hijos, la Eucaristía siempre debe ser recibida en estado de gracia y por este motivo es difícil vivir para la Eucaristía: deben llevar a Jesús a su corazón en estado de gracia. Pero la gente sigue vacilante sobre este tema, sigue colocando las pequeñas cosas humanas en primer lugar y colocando a Dios en segundo lugar. Comprendo, hijos míos, que la vida terrenal es difícil, pero cuando están en unión con Jesús la Eucaristía, todo, todo se vuelve más fácil.

Y resulta difícil para ustedes, mis dos queridos hijos, es muy difícil porque no tienen cerca de ustedes, quien los ayude pero les repito, Yo estoy con ustedes: ¡no Me abandonen y nunca abandonen a Jesús la Eucaristía! ¡HABRÁN TIEMPOS MÁS DIFÍCILES PARA RECIBIR LA EUCARISTÍA, pero ustedes, nunca Le abandonen! Y ahora hijos míos, continúen y acompáñenMe".

Después de la procesión la gente rezó el Rosario y algunos recibieron la Comunión con las seis Hostias pequeñas. Al final Jesús dio el siguiente mensaje también.

- Jesús: "Mis amados hijos, ya les di un mensaje durante la procesión. Deben poner mucha atención porque cuando empiezan una hermosa caminata espiritual, Satanás está listo para intentar hacerlos caer. Los que deseen estar cerca de Mí, deben aceptar cruces y sufrimientos. Los que deseen estar cerca de Mí, deben ser siempre dóciles al llamado de Dios. Dios está llamando a todos, pero ¿quién será colocado a la derecha o a la izquierda de Dios? Nadie lo sabe. No se preocupen por ello, preocúpense por amar a Jesús la Eucaristía. Preocúpense por amar la Eucaristía y de recibirLa siempre en estado de gracia.

Me gustaría acompañarlos a todos y conducirlos de la mano: ¡la gente aún no ha comprendido el milagro Eucarístico! La gente sigue dudando y sigue corriendo hacia esos lugares donde se reúnen las multitudes, donde se detienen y observan al Sol girar o a una estrella brillar. Pero EL SOL VERDADERO ES JESÚS LA EUCARISTÍA y LA ESTRELLA BRILLANTE ES LA MADRE DE LA EUCARISTÍA. La gente sigue yendo a esos lugares donde únicamente puede observar cosas humanas o naturales, donde puede ver a otra gente porque, los lugares con mucha gente atraen a más gente. Pero aquí, donde está la Eucaristía, la gente no viene porque no hay una multitud. Somos poca gente, son poca gente, pero han realizado una gran caminata espiritual, porque han comprendido que lo importante es la Eucaristía.

La gente que no ha comprendido esto, se precipita tras lo que le gusta, pero al final estará vacía, porque falta Jesús la Eucaristía. En cuántas ocasiones dije: "Dios hizo prodigioso este lugar", de modo que todo lo que tocan y también donde se paran o arrodillan, es prodigioso o santo. ¿Acaso se han preguntado "Porqué Dios eligió este pequeño lugar, cuando en todas partes hay más terreno y hay tantas poblaciones?", ¡porque de otra manera habrían surgido el fanatismo y el medio de ser preeminentes!

No me gusta que el hombre sea preeminente, sino que sea el primero en amar, en amar a Jesús la Eucaristía y a sus hermanos sufrientes. Pongan atención, mis amados hijos, esto es muy importante: no deben correr de una aparición a otra, pensando únicamente que pasarán su tiempo, uno o más días, en la intemperie, sino que DEBEN CORRER HACIA JESÚS LA EUCARISTÍA.

Aquí ocurrió el milagro y podrían decir que muchos y muchos milagros Eucarísticos ocurrieron, porque cumplí la promesa: mientras que el permiso de celebrar la Santa Misa no sea restaurado en este lugar, Jesús la Eucaristía vendrá a estar entre ustedes. No resulta difícil venir a estar entre ustedes. Mucha gente se pregunta cómo le hago y cómo puedo venir aquí: cuando pasé a través de la caja de cristal (Nota: Que protege al Crucifijo del primer milagro Eucarístico colocado en el jardín), se preguntó cómo le hice. Pero Yo puedo introducirme donde sea, también tras puertas cerradas: aquí ante ustedes, hay una caja de cristal y Yo salí del pecho, de Mi pecho, atravesando la caja de cristal y ustedes lo vieron (Nota: Este milagro ocurrió el pasado 30 de junio).

Sin embargo, algunos de ustedes piden un milagro mayor, pero no hay milagro mayor que sea tan grande como Jesús la Eucaristía saliendo del pecho y pasando a través del la caja de cristal, o la Eucaristía Que se ofrenda en todas partes. Yo los preparé para estos milagros también y les dije que Dios también podría ofrendarse sobre una hoja, sobre una hermosa hoja que podría lucir como un bordado: ¿porqué no?

Puedo hacerlo, ¿no es así? ¿Porqué les traigo tales gozos? Podría permanecer muy bien en la habitación de su hermana: siempre estoy yendo ahí, siempre permanezco ahí y ella siempre recibe la Santa Comunión. ¡No en absoluto! Dios Padre quiso que viniera a estar entre ustedes y les diera fortaleza y valor porque la Santa Misa y la Eucaristía habían sido retiradas de este lugar. El Sagrario está vacío, no hay copón, nada hay pero hoy también Yo repito la voluntad de Dios: la Sagrada Hostia sostenida por los pequeños dedos de la estatua del Santo Niño deberá ser colocada en el Sagrario. Y ningún hombre de la Iglesia podrá decir lo contrario, porque mi Madre La tomó de un Sagrario, de un Ostensorio, La trajo a este lugar y Yo deseo permanecer aquí porque aquí está mi Sagrario.

A la gente que cree, dejen que crea. A la gente que no cree, olvídenla, Yo la amo igual, porque Yo sigo amando al hombre a pesar de su mal comportamiento hacia Mí. Yo sigo ayudando al hombre y no Me fijo si es bueno o malo, negro o blanco, no Me fijo si tiene otra religión: ¡todos son mis creaturas! Traten de entender este mensaje y pónganlo en práctica. Yo regreso al Padre, pero Jesús la Eucaristía permanece aquí con ustedes".

- Nuestra Señora: "Y Yo estoy aquí para cubrirlos a todos con mi manto maternal y junto con Jesús y con el sacerdote, para bendecir sus objetos sacramentales. Lleven mi bendición a sus seres queridos. Los estrecho fuertemente en mi corazón y como de costumbre, los cubro con mi manto maternal. Vuelvo al Padre, en el nombre de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Amén.

Y ahora lleven en procesión a Jesús la Eucaristía al Sagrario y los que puedan, permítanles permanecer y orar. Recuerden que Jesús la Eucaristía está en Su Sagrario: adórenLe y oren por siempre".

26/octubre/1997, 10:30 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana se encontraron cinco Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y la estatua del Santo Niño sobre el altar sostenía en sus pequeños dedos una Hostia pequeña. Además, otra Hostia pequeña se encontró sobre una planta en la habitación de Marisa. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial y después del Rosario todos pudieron recibir la Comunión. Al final Nuestra Señora se apareció a Marisa y dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Deben pedirle a mi hijo Jesús, Jesús la Eucaristía, que les de fe: pidan la fe porque en muchas ocasiones en su vida necesitan mucha fe. Cuando pidan a Dios, no pidan sólo aquellas cosas concernientes a su cuerpo, sino también las de su alma: "Dios mío, aumenta mi fe, esperanza y caridad, aumenta mi humildad y docilidad". Hablen con mi hijo Jesús, hablen con Jesús la Eucaristía cuando Él esté en su corazón: llámenLe, pueden hacerlo en voz alta si lo desean. Pero primero deben pedir ayuda, fe, esperanza y caridad.

Sean humildes, mis amados hijos, tan humildes y sencillos como palomas, pero también tan prudentes como serpientes, como dijo Jesús. Solo deseo que se amen los unos a los otros, porque es justo lo que Dios desea de ustedes. El mundo sigue su curso y no sabemos hacia qué o cuál lugar. Nosotros lo vemos todo, vemos cómo el hombre corre tras las cosas terrenales y humanas, pero no se empeña en lo absoluto en las cosas de Dios. Antes que todo, busquen a Dios y entonces encontrarán todo lo que necesitan: si no son capaces de colocar a Dios en primer lugar, ¿cómo se atreven a pedir ayuda?

¿Porqué el hombre sólo se acerca a Dios cuando está en dificultades y sobre todo, en dificultades humanas? ¡Cuán pocos son los que piden a Dios que aumente su fe! ¡Pidan a Dios fe, esperanza y caridad!

Tomé la Eucaristía de un Sagrario de Roma y junto con los Ángeles y los Santos La traje a la capilla, que está privada de la Eucaristía y de la Santa Misa, únicamente porque el hombre lo decidió y su sacerdote debe obedecer. Pero Yo les enseñé, porque Dios me pidió que les dijera esto: "¡Obediencia sí, chantaje no!" Así es que traje la Eucaristía, con los Ángeles y los Santos, que daban gloria a Dios: al principio La coloqué sobre una planta floral para acompañar a mis hijos, luego en la capilla, mi joya.

No resulta difícil para nosotros el tomar la Eucaristía y traerLa a este lugar: aquí la Madre les pide que aumenten su fe en Dios, porque Dios lo puede todo. Dios también puede pedir grandes sacrificios y sufrimientos, mas Él pide mucho amor. Dios es misericordioso con todos, tanto con los que Le aman como con los que no Le aman. Jesús vino por los pecadores y los enfermos, pero el hombre no lo comprende.

Yo, su Madre, deseo ayudarlos, por esto cada vez que Me aparezco aquí, siempre les pido que oren por todo el mundo y durante cada aparición pido oraciones por los grandes hombres de la Iglesia y por los grandes políticos. Les pido a todos ustedes que vivan en estado de gracia: en cada momento la muerte puede llegar para todos, hombres grandes o pequeños, ¡por lo que deben estar preparados para la espera de la Hermana Muerte!

Yo soy la Madre de la Eucaristía. Por muchos, muchos y muchos años la Iglesia ha conocido este título de "Madre de la Eucaristía", pero en nuestros días la Iglesia lucha contra él, ¿porqué? ¿Alguna vez se han preguntado porqué? Porque para recibir a Jesús la Eucaristía es necesario estar en estado de gracia, siempre: si no están en estado de gracia, se tiene el sacramento de la Confesión. Recibir a Jesús la Eucaristía en estado de gracia, implica sacrificios para los que desean vivir conforme a su voluntad, sin sacramentos, sin la Eucaristía, sin oración. Se complacen en sí mismos y finalmente, cuando están exhaustos, cuando encuentran que nadie está cerca de ellos, piden ayuda a Dios. Pero ustedes, creaturas, ¿qué han hecho por Dios?

Dios está siempre listo para ayudarlos, si lo desean. ¿DESEAN SALVARSE? ¡VAYAN A JESÚS LA EUCARISTÍA! ¿DESEAN AMAR? RECIBAN A JESÚS LA EUCARISTÍA EN SU CORAZÓN Y HÁBLENLE.

Mis amados hijos, con los sacerdotes los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Beso a los niños y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Noviembre de 1997

1/noviembre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron cinco Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la habitación de Marisa y sobre la estatua del Santo Niño sobre el altar en la capilla. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial en el jardín y después del Rosario mucha gente recibió la Comunión. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y le dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, pidan a Dios fortaleza, fe, esperanza y caridad. Siempre amen a Dios y nunca Le traicionen. El milagro Eucarístico que Dios realiza en cada domingo o en cada festividad aquí entre vosotros, muestra el gran amor de Jesús la Eucaristía milagro no es entendido por todos. En estos días el amor hacia Jesús la Eucaristía deja mucho que desear, porque la Eucaristía no es amada en la medida que debiera ser. Mi hijo Jesús los amó a todos, pero no todos los hombres corresponden a Su amor.

Por este motivo los invito a que pidan fortaleza en el amor: Dios es amor, Dios es misericordioso, Dios es justo. Oren por todas intenciones que conocen: ¡son muchas! Oren por la paz, la verdadera paz en el mundo. Ustedes tienen a Jesús en su corazón, porque aquí arribaron las Sagradas Hostias.

¡Oh, es tan fácil para nosotros! Es suficiente ir a cualquier Sagrario de una Iglesia para tomar las Sagradas Hostias y traerlas a este lugar, que ha sido hecho prodigioso por Dios: así las Hostias han sido colocadas aquí siempre que Dios lo ha querido.

No es un gran esfuerzo para Mí o para los Ángeles o los Santos tomar las Hostias de un Sagrario y traerlas, donde Jesús dijo: "Mi Sagrario está aquí": así las Sagradas y puras Hostias son depositadas en este lugar. Por esta razón los invito a la oración en este lugar prodigioso que no es apreciado y amado por Roma: pero ustedes, mi pequeño rebaño, amen siempre este lugar y nunca traicionen a Jesús, Jesús la Eucaristía, la Madre de la Eucaristía y a este lugar prodigioso.

Vine aquí junto con todos los Ángeles y los Santos, porque hoy es la festividad de todos ustedes: Considero como santos, a los que van por tan hermoso camino espiritual. Así es que reciban todos ustedes mis mejores deseos y en particular los niños y tú, mi amado sacerdote (Nota: Don Claudio): nunca traicionen a Jesús la Eucaristía, ustedes Le aman, así es que ¡sigan adelante! Y si alguien les pide: "Traiciona a Jesús la Eucaristía", ustedes siempre deben permanecer unidos a Jesús la Eucaristía.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y objetos sacramentales: Beso a los niños, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Mis amados hijos, recuerden que alrededor de Mí, están también las Almas salvadas: ustedes lo saben. Alabado sea Jesucristo".

2/noviembre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron seis Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la habitación de Marisa y sobre la estatua del Santo Niño sobre el altar en la capilla. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial en el jardín y después del Rosario mucha gente recibió la Comunión. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y le dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Tienen a Jesús la Eucaristía en su corazón: ¡arrúllenLe! Hablo con palabras muy maternales, así es que arrúllenLe, abrásenLe y pídanLe todas las gracias que necesitan. ¡Deben siempre mantener el entusiasmo de este momento en su corazón y continuar!

Ayer dije que deseo que sean santos, sí, mis amados hijos, quiero que sean santos: ¡vuélvanse santos! No tiene que hacer grandes cosas para volverse santos: sólo es necesario hacer las cosas cotidianas, como quiera que vengan, ofreciendo el día a Dios con amor. Los amo. En cuántas ocasiones la Madre dijo: "¡Los amo, mis amados hijos!" y por esta razón estoy aquí con ustedes y dado que la celebración de la Santa Misa ha sido prohibida en este lugar, Yo o Jesús mismo o los Ángeles o los Santos. les Traemos la Eucaristía. Por tanto Jesús, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad está siempre entre ustedes.

Disfruten este privilegio y aprécienlo tanto como sea posible: Jesús la Eucaristía les dará fortaleza para continuar y enfrentar todas las situaciones del día, tanto bellas como malas, porque el planeta Tierra está hecho de cosas bellas y malas. Depende del hombre el hacerlas todas bellas.

Oh, cómo me gustaría permanecer siempre con ustedes y hablar acerca de Dios, acerca de Jesús la Eucaristía y de la Madre de la Eucaristía. Yo soy la Madre de la Eucaristía. SÓLO ME APAREZCO EN ESTE LUGAR CON EL TÍTULO DE "MADRE DE LA EUCARISTÍA" Y EN NINGÚN OTRO LUGAR DEL MUNDO ME APAREZCO CON ESTE TÍTULO. DIOS ESCOGIÓ ESTE LUGAR PORQUE ROMA ES LA CUIDAD ETERNA, PORQUE AQUÍ ESTÁ EL PAPA Y DIOS QUIERE QUE LA MADRE DE LA EUCARISTÍA TRIUNFE SIEMPRE EN TODO EL MUNDO.

¿Han notado, pequeño rebaño, cuán difícil ha sido el continuar con esta misión para estos dos hijos míos y para ustedes: ¡es difícil y la gente no lo comprende! Aún en estos días, después de dos mil años, Jesús no es comprendido. Sólo la gente humilde y sencilla y los niños Le comprenden: por este motivo con frecuencia se ha dicho: "Vuélvanse tan pequeños como niños, para que puedan entrar al Reino del Cielo". Contemplo a los niños que ahora Me escuchan en este lugar: los beso a ellos y a todos los enfermos.

Siempre aprecien el gozo de tener a Jesús en su corazón. Siempre reciban a Jesús en su corazón, cada día: deben tener hambre de Jesús, deben amar apasionadamente a Jesús y cada día recibirLe en su corazón en estado de gracia. Mis amados hijos, vuélvanse santos; ¡quiero que se vuelvan santos!

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, beso de nuevo a los niños, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesús".

9/noviembre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

Temprano por la mañana, se encontraron tres Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y también tres Hostias estaban sobre la estatua del Santo Niño sobre el altar. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial en el jardín y después del Rosario mucha gente recibió la Comunión. Finalmente Nuestra Jesús se apareció a Marisa y le dio el siguiente mensaje.

- Jesús: "Mis amados hijos, Yo, Jesús, he venido a traer la paz, la paz sobre la Tierra, pero no la pueden encontrar. Intento ir a muchos lugares llevando la paz, mi gozo, mi amor a todos y por esta causa Yo he venido aquí. Dios Padre dijo: "Dios Hijo, ve a esos mis queridos hijos y llévales la paz, para que ellos también la lleven a todo lugar que vayan".

Esta Tierra enferma tiene poca paz, gozo y sonrisa: ¡la gente ya no sonríe más! La gente siempre está preocupada e inquieta y corriendo por todas partes y a veces sin propósito alguno. Pero Yo les he dicho: "Vengan a Mí, todos los que están cansados y agotados, Yo soy la paz, Yo les doy la paz, Yo soy el gozo, Yo les doy mi gozo. Yo soy el amor, Yo les doy mi amor: Yo lo doy con amor y sonriendo, no lo doy con tristeza, aún cuando este mundo deja mucho que desear".

Si suceden algunas apariciones, la gente las critica, si las apariciones no se realizan, la gente dice: "¡Dios nos abandonó!". La gente está siempre criticando y nunca está satisfecha. Aquellos de ustedes que pudieron recibirMe en su corazón, deberán estar gozosos y los que no pudieron recibirMe (Nota. Porque las Hostias no alcanzaron para todos los presentes), sepan que estoy como siempre en su corazón, espiritualmente hablando, porque soy Jesús de paz, Jesús de perdón.

Les he enseñado a ver a Jesús en la cruz como un Jesús triunfante y no como un Jesús moribundo: así su sacerdote (Nota. Don Claudio) está sobre la cruz, no como un sacerdote moribundo, sino como un sacerdote triunfante y ustedes también, si aman a Jesús la Eucaristía, están en la cruz no como hombres moribundos, sino como hombres triunfantes. El triunfo llegará, la gloria llegará para aquellos que han podido esperar.

Los invito a orar diariamente por los sacerdotes, grandes o pequeños, oren por todos ellos. Y ahora háblenLe a Jesús, Quien está en su corazón, ámenLe, permitan que Él sea amado, permitan que triunfe la Madre de la Eucaristía por toda la Tierra. Mis amados hijos, les repito que ¡MI MADRE Y LA SUYA SE ESTÁ APARECIENDO CON EL TÍTULO DE "MADRE DE LA EUCARISTÍA" SOLAMENTE EN ESTE PRODIGIOSO LUGAR, SOLAMENTE AQUÍ!

ALGUNAS PERSONAS SE ESTÁN APROPIANDO INDEBIDAMENTE DE COSAS QUE NO SON SU TRABAJO Y ESTO ES INJUSTO: muchas veces mi Madre y Yo les dijimos que únicamente en este lugar Ella se está apareciendo con el título de "Madre de la Eucaristía" como mi Madre, como la Madre de Jesús la Eucaristía. ¡Amen a Jesús la Eucaristía, amen a la Madre de la Eucaristía, amen al Papa y a su sacerdote, primero ámense los unos a los otros y entonces oren! Con el sacerdote los bendigo a todos ustedes, a los niños y a ti, hija mía (Nota: Marisa), para que puedan recibir fortaleza para aceptar todos los sufrimientos que Dios les ha dado".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los cubro a todos con mi manto maternal, estrechándolos fuertemente en mi corazón. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

13/noviembre/1997, 5:30 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y mis mejores deseos para la catequesis bíblica (Nota: Durante algunos años cada jueves en la tarde Don Claudio ha estado comentando el Evangelio): mi hijo Jesús está complacido, porque desean conocerLe. En cuántas ocasiones he dicho que la catequesis bíblica es muy importante: ahora entienden cuán importante es y mañana lo entenderán más y más, pues serán capaces de amar a Jesús en cada acción y pensamiento y comprenderán que siempre están en contacto con mi hijo Jesús.

Como de costumbre los invito a orar para que sea restablecida la celebración de la Santa Misa en este lugar, pero también hay muchas y muchas otras intenciones. Una de ellas está muy cerca del corazón de su Madre: ¡OREN POR LOS SACERDOTES! Si ellos solamente piensan en su propia conveniencia, no pueden amar a Dios: Dios debe ser amado con sencillez, humildad y pobreza. Amando a Dios a través de pequeñas cosas, pueden alcanzar la santidad, pero LOS SACERDOTES NO AMAN A DIOS: NO DEBEN ESCANDALIZARSE POR ESTO, SINO QUE DEBEN ORAR Y ORAR por sus párrocos, por sus curas y por todos los sacerdotes que ocupan una gran posición. ¡Oren!

Cuando la Madre dice que el mundo no va bien, hace reír a mucha gente: "¿Qué es lo que no va bien en el mundo?" Todo va bien, la gente tiene casi todo, ¿qué es lo que no va bien?"... Mis amados hijos, los grandes hombres de la Iglesia no van bien, los grandes políticos no van bien: las familias se están separando, los hijos se están yendo de casa, hay muchos presos y mucha gente es adicta a las drogas... ¡Cuántas cosas no van bien en este planeta Tierra!

¿Porqué los sacerdotes no aman a mi hijo Jesús y también los grandes sacerdotes, los que tienen poder? En cambio ustedes, mis amados hijos, aman a mi hijo Jesús. En el Paraíso seguimos hablando de su vigilia de oración (Nota: Que se llevó a cabo en la noche del 7 de noviembre): fue muy hermosa, estuvieron en éxtasis y también Nosotros estuvimos en éxtasis con ustedes. Jesús quiere esto: oración, amor, haciendo bien las pequeñas cosas, porque basta con hacer bien las pequeñas cosas sin hacer grandes, pero con amor por Dios y por el hombre. Si aman a Dios, aman al hombre también y si aman al hombre, aman a Dios: si aman tanto al hombre como a Dios, se aman a sí mismos.

¡CUÁNTOS SACERDOTES AUMENTAN LOS SUFRIMIENTOS DE JESÚS! Y ellos celebran la Misa, haciéndole al pavo real sobre el altar: la Madre les dice tales cosas para invitarlos a orar y a hacer pequeños sacrificios o actos de mortificación por todos los sacerdotes, y me refiero también a los Frailes y Religiosos... todos los sacerdotes. Los Frailes tienen diversas denominaciones, Franciscanos, Salecianos,... y todos son sacerdotes, pero sólo unos cuantos de ellos aman profundamente a mi hijo Jesús y a Dios, su Creador.

Cuántas veces dicen ustedes: "Dios es misericordioso, Dios será misericordioso", ¿pero porqué esperan tanta misericordia de Dios, cuando entonces...? ¡Oren!

No deben desalentarse o escandalizarse y no deben hablar mal de los sacerdotes: oren por ellos, primero aprendan a amar y entonces oren.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y deben dar a gracias a Dios, porque tienen a tal sacerdote (Nota: Don Claudio). Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, Quien hoy está cerca de Mí. Alabado sea Jesucristo".

16/noviembre/1997, 12:00 a.m. (Mensajes de Jesús y Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron tres Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía y sobre la estatua del Santo Niño sobre el altar en la capilla. Habían también tres Hostias sobre una planta en la habitación de Marisa. Mientras Marisa llevaba las Hostias en procesión penitencial en el jardín, Jesús se le apareció y le dijo las siguientes palabras:

- Jesús: "Hija mía, tu sufrimiento aún no va a terminar: es más te inmolaste por tu Esposo y Yo soy tu Esposo. ¡No me abandones! ¡Tráeme por tus sufrimientos a muchos sacerdotes! SÓLO UNOS CUANTOS SACERDOTES ME AMAN, PERO YO LOS AMO MUCHO. ¡Hija mía, carga la Cruz conmigo, sigue adelante! Carga también a Jesús la Eucaristía, llévame en tus brazos y si puedes, arrúllaMe. ¡LlévaMe, carga la Cruz conmigo! ¡TráeMe muchas almas, tráeMe a mis amados sacerdotes!".

Marisa continuó la procesión, pero empezó a experimentar los sufrimientos de la pasión de Jesús. Al término de la procesión la gente dijo el Rosario y todos pudieron recibir la Comunión. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y dio el siguiente mensaje:

- Nuestra Señora: "No Me gusta perturbarlos con mi presencia, porque acaban de recibir a mi hijo Jesús: amen a Jesús la Eucaristía. Ustedes escucharon el llanto doloroso de mi hijo Jesús cuando les pidió que oraran por sus amados sacerdotes. Y Yo, su Madre, los invito también a orar por los sacerdotes y también por las vocaciones: ¡pocos sacerdotes, pero santos! Cada sacerdote debe ser santo y ustedes, los laicos, deben ayudarlos a ser santos por ustedes y por todos.

Mucho me gustaría dejarlos en compañía de Jesús en su corazón: en este momento mis palabras no son importantes porque tienen a Jesús en su corazón. PERO SI JESÚS LLORÓ, PIDIENDO SU AYUDA PARA LA CONVERSIÓN DE LOS SACERDOTES, USTEDES SE DAN CUENTA QUE ÉSTE ES UN MOMENTO MUY TRISTE, UN MOMENTO MUY PREOCUPANTE.

Hoy acaricié a un sacerdote: Yo, la Madre, lo acaricié, tal como cualquier madre de la Tierra que desea endulzar a su hijo y quiere que se vuelva bueno, lo arrulla, acaricia y besa. Yo hago lo mismo también, pero mis amados sacerdotes no Me escuchan. Cuando la Madre les dice la verdad, ellos dicen que Nuestra Señora es dada al chismorreo, solamente porque digo la verdad.

Mis amados hijos, ustedes se dan cuenta por sí mismos cuán difícil resulta entender a su hermano, porque hay mucha envidia, celos, orgullo y deseo de ser notable. ¿Porqué Jesús puso su mirada sobre ustedes, mis queridos laicos? Porque mañana tendrán que apoyar a la Iglesia y ayudar al sacerdote, al sacerdote que ama a Jesús la Eucaristía, que ama a la Madre de la Eucaristía, que ama a las almas: ¡cada sacerdote debe permitir que las almas lo consuman, siempre!

Mi amor de Madre es para mucha gente que sufre en los hospitales, para los muchos enfermos que sufren y a nadie tienen cerca de ellos. Beso a los niños aquí presentes, que ríen, juegan o lloran: mis amados hijos, ellos son niños y están dando gloria a Dios. La Madre les pide ayuda, para mis hijos predilectos, ¡ayúdenMe!

Permanezcan unidos con mi hijo Jesús en su corazón, ¡abrácenLe y arrúllenLe, muéstrenLe su amor, al menos ustedes, mi pequeño, muy pequeño rebaño!

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a los enfermos y a sus objetos sacramentales. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

23/noviembre/1997, 12:00 a.m. (Mensajes de Jesús y de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron doce Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y la estatua del Santo Niño sobre el altar sostenía en Sus pequeños dedos una Hostia grande. Otra Hostia grande estaba sobre el corazón de una estatua de Jesús que había sido colocada en la capilla y por último seis Hostias se encontraron también sobre las flores de una planta en la habitación de Marisa. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial en el jardín, la gente rezó el Rosario y todos recibieron la Comunión. Un grupo grande de personas de Nápoles también estuvo presente. Al final Jesús y Nuestra Señora se aparecieron a Marisa y le dieron los siguientes mensajes.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por su amor, gracias a los que recibieron a mi hijo Jesús en estado de gracia, gracias por los sacrificios que soportaron y por todo lo que han hecho. Estos días recuerdan el 26 de noviembre de hace dos años, cuando Jesús vino entre ustedes, pero no fue entendido. Pero si no Le han entendido ahora, es, como una madre diría, porque son personas tercas, pero Yo los amo mis amados hijos, con todo mi corazón y deseo conducirlos a la santidad.

Jesús dijo: "Vengan a Mí, ustedes los cargados, agotados y afligidos y Yo los restituiré". Así es que todos juntos, vayamos a Jesús, recibámosLe en nuestro corazón, hablémosLe y pidámosLe todas las gracias que necesitamos, siempre si es que están en conformidad con la voluntad de Dios. ¡Nunca olviden hacer la voluntad de Dios, siempre! Hoy es la festividad de mi hijo Jesús, la festividad de Cristo Rey, pero no un rey con una corona sobre su cabeza: sí, Él tuvo una corona de espinas pero es un Rey tal como Yo soy una Reina y todos ustedes son Príncipes, sin corona, pero con tanto amor, humildad y caridad. La humildad los conduce a la santidad y la caridad también los conduce a la santidad: ¿desean volverse santos?".

- Jesús: "Hija mía, envié a mis ángeles a traerte la Eucaristía, ¿acaso no los viste volar alrededor de tu habitación? Envié también mis ángeles a mi pequeña capilla, porque aquí está mi Sagrario y los ángeles obedecen a Jesús la Eucaristía. Yo soy Cristo el Rey sin corona, Yo soy Cristo Rey, pero soy su servidor, el servidor de todos y ustedes son mis servidores. ¿Acaso podría no haber venido aquí a regocijarme con ustedes en este pequeño rincón del Paraíso?

DESEO QUE AMEN MI CORAZÓN QUE SANGRA CADA DÍA, PORQUE EL HOMBRE NO CONVIERTE SU CORAZÓN. Deseo que amen a Jesús la Eucaristía, a la Madre de la Eucaristía, deseo que se amen los unos a los otros, tal como Yo los he amado: ¡Yo amé a todos, hombres grandes o pequeños, hombres buenos o malos, de diferentes razas y religiones, los amé a todos porqué me dí a todos!

Aprendan cómo ver a Jesús en la Cruz, como un Jesús triunfante y no como un moribundo: por tanto, deben verse a sí mismos sobre la Cruz, como hombres triunfantes y no como moribundos. Amen a Jesús la Eucaristía, defiendan a Jesús la Eucaristía, defiendan a la Madre de la Eucaristía: MI MADRE Y LA SUYA NO ES AMADA COMO MADRE DE LA EUCARISTÍA.

Estoy con ustedes y ayudo a todos. Los bendigo, uno a uno, junto con el sacerdote, bendigo sus objetos sacramentales y a sus seres queridos. Lleven mi bendición a los enfermos, a los presos, a los que sufren y a los niños".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro a todos con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Diciembre de 1997

7/diciembre/1997, 12:15 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Este mensaje fue dado por Nuestra Señora en la Plaza de San Pedro después del Angelus del Papa, de hecho Don Claudio y Marisa con todo el grupo de oración, estuvieron en la Plaza de San Pedro para orar con el Papa y mostrarle una gran pintura de la Madre de la Eucaristía.

El pasado domingo, 30 de noviembre, alrededor de las 4 de la mañana, Marisa vio salir una luz de esa pintura en su habitación. Ella encendió la luz y vio una Hostia unida a la pintura sobre el cáliz e inmediatamente observó que la Hostia podía permanecer unida a ella por algo de suero (Nota: La parte no corpuscular de la sangre) que brotó. Nuestra Señora dijo que Dios Padre quiso que la Hostia fuese mantenida sobre la pintura para Su adoración y llevada con la pintura a la Plaza de San Pedro.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por el testimonio que soportan. Sigan unidos en oración: oren por la Iglesia, por el Papa y por todos los sacerdotes. Yo estoy siempre con ustedes. Mañana se celebrará mi festividad y si es mi festividad, es la suya también. Antes que nada, traten de celebrarla con todo su corazón y en oración, luego disfrútenla tanto como puedan.

Yo regreso a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, pero mi hijo Jesús la Eucaristía está aquí con ustedes. Hoy realicé mi entrada aquí (Nota: La Plaza de San Pedro) y esta entrada continuará: oren, amen y abandónense a Dios.

Los abrazo a todos, los cubro con mi manto maternal y después de la bendición del Santo Padre, junto con su sacerdote los bendigo, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

- Marisa: "Nuestra Señora se vuelve más grande y más grande... su manto es enorme y está cubriendo todo, su manto está coloreado de un azul profundo y nunca lo había visto tan hermoso..., ¿pero pudo el Santo Padre vernos y a la pintura con la Eucaristía?".

- Nuestra Señora: "SÍ, HIJOS MÍOS, EL SANTO PADRE VIO LA EUCARISTÍA, PORQUE YO MISMA SE LO INDIQUÉ" (Nota: Marisa explicó más tarde que Nuestra Señora le había hablado al Papa durante el Angelus, esto ocurrió de un modo místico, esto es, Nuestra Señora no se le apareció al Papa, sino que Ella tuvo una conversación espiritual con él).

7/diciembre/1997, 11:30 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Una vigilia de oración estaba programada para las 9 p.m. Alrededor de las 8 p.m., cuando la capilla fue abierta para la oración, se encontraron 10 Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía y la estatua del Santo Niño sobre el altar sostenía una Hostia grande entre sus pequeños dedos. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín y después del Rosario muchos recibieron la Comunión. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis queridos hijos, sé que esperan mi venida entre ustedes esta noche también. Si hacen toda esta vigilia de oración en estado de gracia, verdaderamente habrán experimentado una porción del Paraíso. ¡Mediten en lo que Dios ha hecho por ustedes en este día! Sigan viviéndolo, no permitan que quede únicamente en el entusiasmo del momento. Jesús la Eucaristía ha venido a ustedes, enviándoles a sus Ángeles y a Mí, su Madre y la ustedes.

Nosotros tomamos la Eucaristía de los Sagrarios y La traemos a este lugar prodigioso, donde mi hijo Jesús dijo: "¡Aquí está mi Sagrario! Los Hombres de la Iglesia Me dejaron escapar, me retiraron de este Sagrario, pero Yo siempre estoy aquí con ustedes".

La Madre les agradece a todos su presencia aquí. Recuerden que mañana será la festividad de la Virgen: la Inmaculada Concepción inicia la Historia y la Madre de la Eucaristía la concluye. ESTOS SON MOMENTOS GRANDIOSOS Y BELLOS Y TODA LA HISTORIA DE LA IGLESIA HABLARÁ DE LA MADRE DE LA EUCARISTÍA, QUIEN CIERRA LA HISTORIA.

Y cuando los grandes hombres de la Iglesia entiendan este gran milagro, ¿convertirán entonces su corazón?... Ellos ya están conscientes y ya saben, pero ellos están listos para apedrear a estos dos hijos míos, para difamarlos y calumniarlos, aún cuando llevan una vida muy humilde, sencilla y oculta. Mis amados hijos, deben aceptar esto, pues de no ser así mi hijo Jesús murió por ningún propósito. Ustedes no desean esto y no desean que Jesús muera de nuevo o que su muerte y crucifixión sean todo un fracaso. Por esto acepten, resistan, oren por esa gente que aumentan su sufrimiento. Deseo a todos una buena y santa festividad. ¡Nos vemos mañana! Buenas noches, mis amados hijos, ahora es hora de descansar. ¡Gracias por todo lo que le han dado a mi hijo Jesús, gracias! Es una Madre Quien se los agradece. Junto con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Vayan en paz, aún si Jesús la Eucaristía permanece aquí".

8/diciembre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron cincuenta Hostias en el Sagrario mismo que se encontraba abierto y la estatua del Santo Niño sobre el altar sostenía una Hostia grande entre sus pequeños dedos. Mientras las Hostias eran llevadas en procesión penitencial por el jardín, Jesús se apareció a Marisa, quien empezó a experimentar los sufrimientos de la pasión de Jesús. Al final de la procesión la gente rezó el Rosario y todos pudieron recibir la Comunión. En esta aparición había un gran grupo de peregrinos provenientes de cuatro regiones de Italia. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Vengo a ustedes de puntillas, porque está Jesús la Eucaristía y ustedes saben, mis amados hijos, que cuando Jesús la Eucaristía está presente, la Madre se arrodilla ante Él en adoración profunda. Los invito a orar por la Iglesia y por los sacerdotes. Lo repetiré hasta la total conversión de los sacerdotes y de los grandes hombres de la Iglesia, pero también hasta que Jesús diga: "Madre mía, ya es suficiente y Hemos hecho todo lo que Teníamos que hacer".

Una vez más me gustaría atraer la atención de todos mis hijos predilectos, porque nuevamente debo decir que Jesús, mi hijo Jesús no murió sin propósito. Que Él verdaderamente no murió sin propósito: hay muchas almas que aman a Jesús la Eucaristía y a la Madre de la Eucaristía. Este título "Madre de la Eucaristía" preocupa un poco: se trata de un gran título para la Iglesia y para el hombre. Yo soy la Madre de la Eucaristía y ustedes pueden llamarme con cualquier título que Me han dado, pero Yo soy la Madre de la Eucaristía, Madre de Jesús la Eucaristía. En la Eucaristía está la Trinidad, está Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Yo soy la raíz de la Eucaristía. Sigan orando y siempre reciban a Jesús en estado de gracia: si no se sienten en estado de gracia con mi hijo Jesús, reciban el sacramento de la Santa Confesión. No vean al hombre que los confiesa: ¡él es el sacerdote! Cada sacerdote es mi hijo predilecto y amo también a los sacerdotes que traicionan a mi hijo Jesús. Por esto deben amar y orar por los sacerdotes que no pueden amar o que sólo buscan el poder. ¡Amen a Jesús la Eucaristía!

Cuántas veces la Madre les ha dicho: "Cuando reciban a Jesús, manténgaLe estrechado en su corazón, arrúllenLe y háblenLe". Podrá parecerles que Él no les responde, pero Jesús, en el momento adecuado, responderá a su corazón, si es que está listo para escucharLe. No deben esperar de mi hijo Jesús únicamente las cosas que les preocupan, también deben orar y realizar actos de mortificación y pequeños sacrificios.

¿Cuántas veces les He dicho estas cosas? ¡Si Dios Padre quiere que les repita las mismas cosas es porque no han llevado a la práctica lo que les He dicho! Lean los mensajes, léanlos, medítenlos, llévenlos a la práctica, poco a poco, no necesitan hacerlo todo a la vez, es suficiente hacer una cosa a la vez.

Yo soy la Madre de la Eucaristía, Quien culmina la historia. Hoy celebran la Inmaculada Concepción, pero siempre se trata de Mí".

- Marisa: "¡Estoy viendo a dos Señoras, la Inmaculada Concepción y a la Madre de la Eucaristía, pero siempre de trata de Tí!".

- Nuestra Señora: "Sí, hija mía, para que puedas comprender que la Inmaculada Concepción inaugura la historia y la Madre de la Eucaristía la culmina: durante esta etapa la gente Me ha dado tantos, tantos nombres, pero hay uno de ellos que Me hace sonreír y me gustaría que los hiciera sonreír también, es el de "Madre de la silla", ¿pero qué clase de silla? He dicho que todos mis nombres son bellos, tengo muchos de ellos, la gente me ha dado muchos nombres, mas deben llevar a su corazón que el de "Madre de la Eucaristía" es el nombre más importante y bello, pero también es el más combatido, porque la Eucaristía no es amada suficientemente.

Mucha gente no sabe que en la Hostia consagrada está Jesús con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. ¿Acaso no recuerdan cuando traje aquí una Hostia sangrante? ¡Ocurrió para permitir a ustedes y a los sacerdotes comprender que mi hijo Jesús está realmente presente! Por lo tanto ustedes pueden llamarme con cualesquiera de los nombres que Me han dado, pero siempre deben terminar llamándoMe "Madre de la Eucaristía". Es un nombre fuerte, es un nombre que les permite meditar: ¡amar a Jesús la Eucaristía con todo su corazón, significa vivir siempre en estado de gracia, en cualquier momento, nunca traicionando a Jesús, nunca! No traicionen a Jesús, al menos ustedes, mi pequeño rebaño, nunca traicionen a mi hijo Jesús, no eleven la esponja por cualquier cosa que les ocurra. Mientras estén sobre la Tierra, tales cosas les ocurrirán, como la muerte, sufrimientos, accidentes... todo puede ocurrir porque en este planeta Tierra el hombre no va bien, porque el hombre a veces mancilla la Tierra por sus acciones y su orgullo. No deben comportarse así, comuníquenlo a sus hermanos también.

¡No es importante el no creer en las apariciones, no es pecado no creer en las apariciones, ni tampoco en las apariciones que han sido aprobadas por la Iglesia, no es pecado! Por el contrario, es pecado ofender a Jesús o a su hermano o hacer sufrir a su hermano o dejarlo sufrir: creer o no creer en las apariciones, estar en duda, venir aquí sólo por curiosidad... no es pecado, no ofenden a Dios, a menos que hablen mal de ellas.

Su hermana ve a muchas almas salvadas a Mi alrededor, son las almas de sus seres queridos porque los traigo conmigo para que cada uno de ustedes ore con el corazón, pidiendo lo que necesitan, porque ellos pueden interceder ante Dios por ustedes.

En cuántas ocasiones He escuchado a la gente decir: "Ve a Jesús, porque Él es el verdadero origen", pero Jesús una vez dijo: "Llamen a mi Madre", así Yo les pido que vayan a Jesús, Quien es el verdadero origen, llamándome, Su Madre y la de ustedes.

Mis mejores deseos para todos ustedes y para sus seres queridos, para los enfermos y para los sacerdotes que están enfermos en su cuerpo o en su alma, beso a los niños aquí presentes y también a los que están enfermos.

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y especialmente a los que han venido desde lejos, ¡oren por Roma, la Cuidad Eterna, oren por el Santo Padre, oren por el Santo Padre! Con los sacerdotes los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

14/diciembre/1997, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana se encontraron diez Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y la estatua del Santo Niño sobre el altar sostenía una Hostia grande entre sus pequeños dedos. Todas las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín, la gente rezó el Rosario y todos pudieron recibir la Comunión. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Dios Padre me pidió que les dijera que, desde hoy, no deben tomar en cuenta lo sucedido debido a la gente que les ha hecho sufrir voluntariamente, porque ellos tienen a Satanás dentro de si. Aún cuando la novena inicia mañana, ustedes deben iniciarla hoy: por tanto, empiecen a confeccionar la ropita del Santo Niño, por medio de sus sacrificios y actos de mortificación.

Si se encuentran accidentalmente pensando en las personas que les han hecho sufrir, oren por ellas: aún cuando sus oraciones no puedan ser útiles para ellas, serán útiles para muchas almas extraviadas que no conocen a mi hijo Jesús, por lo que sus oraciones no se perderán.

Empiecen confeccionando la túnica, el pequeño abrigo, la gorra, los calcetines y zapatos infantiles, todo lo necesario para un niño recién nacido. En la víspera de Navidad a las 11 p.m., vendré aquí trayendo al Santo Niño, estaré con ustedes en compañía de Mi amado esposo, de los Ángeles y los Santos.

Los invito a orar al Santo Niño: arrúllenLe, tal como arrullan a Jesús la Eucaristía dentro de su corazón, arrullen al Santo Niño, vistan al Santo Niño. Hay muchos actos de mortificación y sacrificios por hacer. Además los invito a orar por estos dos hijos míos, porque han sido muy puestos a prueba: con más frecuencia son sus vecinos quienes los hacen sufrir, precisamente esa gente a quien el sacerdote se entregó enteramente.

Recuerden que quien calumnia a un laico, peca, pero quien calumnia a un sacerdote, comete un gran pecado. En cuántas ocasiones les dije: "Si pueden hablar bien de los sacerdotes, hablen, pero si no pueden, oren por ellos". Quien calumnia a mi querido sacerdote, comete un gran pecado contra Dios, contra el sacerdote y el hombre.

¡Anímense! Será un gran gozo para Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, si pueden llevar la novena en este lugar prodigioso: hagan su elección. Recuerden también que cuando la Madre les pide algo, Ella siempre les da la libertad. Mis amados hijos, les deseo una buena novena a todos ustedes. Recuerden orar al Espíritu Santo, para que Él se pose sobre cada uno de ustedes. Beso a los niños y junto con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

21/diciembre/1997, 12:00 a.m. (Mensajes de Jesús y Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y la estatua del Santo Niño sobre el altar sostenía una Hostia grande entre sus pequeños dedos. Mientras las Hostias eran llevadas en procesión penitencial por el jardín, Jesús se apareció a Marisa, quien empezó a experimentar los sufrimientos de la pasión de Jesús. Jesús también dio el siguiente mensaje.

- Jesús: "Hija mía, Yo mismo he venido aquí porque aquí tienen a Jesús la Eucaristía y también están la Madre, San José, los Ángeles, los Santos y las almas salvadas. Oren y durante los últimos días de la novena, oren con más frecuencia y hagan más sacrificios y actos de mortificación. Recuerden lo que la Madre les dijo ayer: "Jesús nació y trajo alegría y amor. Jesús murió por ustedes y trajo tristeza. Jesús resucitó de entre los muertos, abrió las puertas del Paraíso y trajo de nuevo alegría y amor". Mi amor es para todos, buenos o malos, para los que no creen, los que no aman, los que no Me conocen. ¡Yo soy para todos! Sigan adelante, oren y reúnan sus pensamientos tanto como puedan: agradezcan a Dios Todopoderoso por estos dones que a diario se les dan. Continúen y adoren a Jesús la Eucaristía".

Al terminar la procesión la gente rezó el Rosario, todos pudieron recibir la Comunión y finalmente Nuestra Señora se apareció y dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, ¿qué más puede decirles la Madre después del mensaje de Jesús y después que han recibido a Jesús la Eucaristía en su corazón? Amen y lleven alegría a sus familias. Durante estos días festivos, muchas familias se reunirán: ustedes deben llevar alegría. No piensen sólo en las cosas terrenales, piensen en el Santo Niño y amen a todos, amen a todas las creaturas de Dios, sin esperar la Navidad para amar. Deben amar y orar cada día. He venido aquí porque leo en sus corazones la ansiedad de la espera de la Madre, la Madre del Cielo y la Tierra. Recuerden, mis amados hijos, que en la víspera de Navidad, a las 11 p.m. vendré con el Santo Niño: ustedes no Le verán, porque Dios aún no lo decide, pero su hermana Le verá y Le tomará en sus brazos. El Santo Niño los bendecirá con su pequeña mano levantada: en particular Él bendecirá a los niños y sobre todo a todos los niños enfermos.

Les repito, mis amados hijos, lleven alegría y amor a sus familias y pongan en práctica lo que Jesús les ha dicho hoy y también lo que Yo les dije ayer. El nacimiento de Jesús trajo alegría y amor, la muerte de Jesús trajo tristeza y la resurrección de Jesús abrió las puertas del Paraíso, trayendo alegría y amor para todos.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo y los mejores deseos para todos, lleven alegría y amor a sus familias. Gracias".

25/diciembre/1997, 12:00 a.m. (Mensajes de Nuestra Señora y de San José)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, nuevamente Jesús la Eucaristía ha venido a sus corazones. Los Ángeles volaron alrededor de esta pequeña capilla, entraron y colocaron a Jesús la Eucaristía en todas partes (Nota: Sobre algunas estatuas del Santo Pesebre colocadas en la capilla). Esto fue por ustedes y siempre por ustedes Dios Padre Me envía a orar. Lleven el gozo de sus corazones a sus familias, traten de no reñir y traten de no decir malas palabras, porque no deben ofender a la gente que hacen feliz, pero sobre todo no deben ofender a Jesús Quien está es su corazón.

Anoche les dije: "Al retirarse de aquí y en el camino arrullen a Jesús en su corazón". El Santo Niño es algo humano, pero Jesús la Eucaristía dentro de su corazón es algo divino, humano, grandioso: ¡Es toda la Trinidad Quien ha entrado en ustedes! Nunca den a la gente la oportunidad de pecar, no hieran o expulsen a la gente, sino ámenla: también amen a la gente que no frecuenta la iglesia.

Y si alguien les dice malas palabras, deben responder con caridad y decir gentilmente: "¡No hables así! ¿Porqué debes decir tan malas palabras en tan hermoso día?". Poco a poco siempre con amabilidad, alcanzarán su propósito y la gente ya no dirá palabras malas o vulgares: esto es muy importante.

Yo los amo, ¿lo comprenden? Pero sobre todo, ¿comprenden cuánto los ama Dios? Él siempre Me envía entre ustedes: hoy estoy aquí junto con mi amado esposo, con el Santo Niño, los Ángeles, los Santos y las almas salvadas. Ahora deposito al Santo Niño en los brazos de su hermana, quien ayer realizó un gran acto de mortificación por la paz en las familias. Mientras tanto, ¡oremos juntos!".

Marisa recibió al Santo Niño en sus brazos y Le arrulló un poco. Entonces también San José dio un corto mensaje.

- San José: "Mis amados hijos, Yo soy José, el amado esposo de María y padre de Jesús. Él me llamó "Papito" y sentí tan gran emoción que me conmoví e hinqué a adorarLe, porque sabía que Él era Dios.

Los invito también a adorar a Jesús la Eucaristí a y en vista de que Dios está siempre realizando tales milagros, no los desperdicien, sino que amen y permanezcan cerca de Jesús la Eucaristía. Pasen una Santa Navidad, tal como yo la estoy pasando en compañía de mi amada esposa y del Santo Niño".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, antes de irse, unas sus manos, tal como lo estoy haciendo con José y el Santo Niño y digamos juntos el Padrenuestro. ¡Los mejores deseos para todos! Beso a los niños y junto con mi amado esposo y el Santo Niño, los Ángeles y los Santos, los bendigo a ustedes, a sus objetos sacramentales y a sus seres queridos: les suplico, que nunca les den una oportunidad de ofender y permitirles decir malas palabras. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo y el Santo Niño. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Enero de 1998

1/enero/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

En la mañana se encontraron dos Hostias grandes en la capilla, colocadas sobre la estatua del Santo Niño. Después del Rosario Don Claudio decidió dar la Comunión, pero las Hostias, que fueron divididas en muchos fragmentos, no fueron suficientes para toda la gente. Pero Nuestra Señora sugirió a Marisa que tomara también la Hostia con suero que ha estado sobre la gran pintura de la Madre de la Eucaristía desde el pasado 30 de noviembre. Cuando Marisa retiró la Hostia de la pintura, Ésta se multiplicó en sus manos y volvió a ocurrir lo mismo mientras Don Claudio estaba dando la Comunión, de manera que las Hostias fueron suficientes para toda la gente. Finalmente Nuestra Señora dio el siguiente mensaje.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, tienen a Jesús la Eucaristía en su corazón. Como ven, nada es imposible para Dios. Quise también que la Eucaristía colocada sobre la pintura fuese consumida, porque no me gusta dejarLa sola. Pero Dios quiso traerles algunas Hostias más, una, dos, tres... y Ellas se multiplicaron de nuevo en las manos de su hermana y ocurrió lo mismo cuando el sacerdote estaba dando la Sagrada Comunión.

Se preguntarán porqué Dios está concediendo tantos privilegios a este lugar y Yo les respondo: "¿Acaso meditan en todo esto?", Dios los eligió. ¿Cuántas veces debo repetirles que Dios eligió este lugar prodigioso? En cuántas ocasiones les He dicho que Dios no necesita alboroto, confusión, fanatismo o pregón a son de trompeta; no, Jesús ha venido aquí en silencio, sin confusión.

Miren a su alrededor, ustedes son unos cuantos, comparados con toda la Ciudad de Roma, pero Dios los escogió a ustedes: nunca traicionen a Dios, nunca traicionen a mi hijo Jesús. Si alguno de ustedes lo hace, permítanle regresar al redil y nos alegraremos al recibir la oveja perdida. Pero ahora, mis amados hijos, hay tantas, tantas ovejas perdidas y en especial entre la gente joven. Oren.

En mi último mensaje de anoche los invité a orar por las familias, para que vuelvan a unirse y a orar por los que se casan, para que puedan comprender lo que están haciendo: éste es un sacramento grande e importante que concede gracia. Oren por las familias y por la paz en el mundo. La gente hace demasiadas cosas y dice tantas palabras como "Paz en el mundo, paz en las familias, alejar la guerra...", pero hay tantas almas por salvar, prisioneros, gente adicta a las drogas, los que voluntariamente hacen sufrir..., ustedes deben salvarlos; sí, Jesús les pide solamente esto: si ellos no desean ser salvados, deben dejar de frecuentarlos, porque cuando ellos se comportan de tal manera, el demonio ha entrado en su corazón. Está en ustedes convertir sus corazones y pedir perdón al Crucifijo, al Jesús triunfante y en este día pedir perdón del Santo Niño. Si piden el perdón de Dios con todo su corazón, aún cuando algunos caigan y se vuelvan vacilantes, podrán levantarse de nuevo. Extiendan sus brazos y únanse a Jesús la Eucaristía. Amen, amen a Jesús la Eucaristía. Solamente el Pan Eucarístico, solamente el Pan de los Ángeles les confiere la fortaleza para aceptar y continuar por siempre. Y ahora, hija mía, recibe al Santo Niño".

Marisa recibió al Santo Niño en sus brazos y preguntó si Él llora algunas veces. Nuestra Señora respondió que Jesús lloró mucho más cuando creció. Entonces Marisa devolvió el Santo Niño a San José.

- Nuestra Señora: "A mi alrededor están los Santos y las almas salvadas quienes oran por ustedes y ahora unan sus manos entre ustedes y digan con Nosotros el Padrenuestro, la oración de Jesús. Mis amados hijos, la Madre junto con todos en el Paraíso les desea un feliz Año Nuevo: vayan en la confianza de Dios. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, beso a todos los niños, los estrecho fuertemente a mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

8/enero/1998, 5:30 .m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, agradezco a aquellos de ustedes que han orado tanto por el viaje de estos dos hijos míos (Nota: Marisa y Don Claudio fueron a Cerdeña durante la Epifanía), porque allá hubieron verdaderas conversiones de hombres y mujeres y esto llenó de gozo a mi hijo Jesús. Nunca podrán imaginarse cuánto sufrimiento y cansancio tuvieron estos dos hijos míos, pero al final se regocijaron cuando algunas ovejas regresaron al redil y muchos regresaron verdaderamente. Ahora corresponde a sus sacerdotes seguir ayudándolos, pero esto Me hace pensar...

Oh, mis amados hijos, parece que siempre estoy repitiendo: sí, soy repetitiva, soy muy repetitiva porque sigo hablando, pero las creaturas no siempre Me escuchan. Pero Me parece que no les pido muchas grandes cosas. Piensen en los tres Magos cuando visitaron al Santo Niño, piensen en los pastores y en el Mesías, Quien nació en una cueva, pero la cueva estaba muy limpia, porque San José la volvió muy confortable. ¡Cuántas oraciones! Pero nadie supo en qué lugar estaba el Mesías y aquellos que lo sabían, ¡Le querían matar!

Ustedes en verdad no quieren esto, ustedes aman al Santo Niño, a Jesús y a Jesús la Eucaristía. Hoy, más que nunca, los invito a recibir a Jesús la Eucaristía. Primero que todo está Jesús la Eucaristía, luego el Espíritu Santo, luego la Madre de la Eucaristía y finalmente los Santos y las almas salvadas. Vayan a Jesús la Eucaristía, recíbanLe cada día, no Le abandonen a menos que se vean obligados por serias razones. De otro modo ¿porqué la Madre viene con tanta frecuencia a estar con ustedes y porqué Dios eligió este lugar? Porque Dios ama a cada uno de ustedes.

Ustedes confeccionaron el ropaje de bebé para el Santo Niño, o más bien, confeccionaron dos (Nota: Antes de Navidad Nuestra Señora pidió que lo confeccionáramos mediante oraciones, sacrificios y actos de mortificación): hoy el Santo Niño viste el ropaje ordinario, pero el próximo domingo vestirá el mejor. Se han portado bien pero deben seguir orando y hacer más sacrificios y actos de mortificación: deben amarse más los unos a los otros, mucho más deben amarse, mis amados hijos y no nada más sentir simpatía, Deben amar también a los que no simpatizan con ustedes.

Gracias nuevamente por todo lo que hicieron por este viaje a Cerdeña. Oh, cuánta gente se convirtió de corazón, pero si caen y no son capaces de continuar, no será por falla de estas dos creaturas, será por falla de sus sacerdotes. Especialmente cuando la gente habla de la Eucaristía o de milagros Eucarísticos, los sacerdotes se convierten en los más amenazantes. ¿Pero qué es lo que les preocupa? Si no quieren creer, déjenlos que no crean, siempre que dejen en libertad a las creaturas, porque a veces, a causa de su modo de actuar, no conducen las almas a Jesús la Eucaristía.

Me gustaría desearles, una buena catequesis bíblica, pero ustedes ven cómo la gente no está respondiendo y siempre hay poca, poca gente...: desafortunadamente se ha desatado una muy fuerte lucha contra este prodigioso lugar. Y con frecuencia se preguntan: "¿Porqué Dios no hace algo?". Esto no es verdad y ustedes saben que Dios es paciente, Él es misericordioso y sigue dándonos la esperanza de convertir los corazones, pero al final Él será justo. Cuántas veces les He dicho: "No se detengan ante un Dios misericordioso, sigan pensando que al final Él será justo".

Justo en este momento mi alma está triste porque no pueden imaginarse cuántos pecados se cometen ahora, mientras estoy aquí con ustedes. Además hay algo más que aumenta mi gran sufrimiento y es que la Confesión se administra únicamente conforme a un horario. Así si una creatura peca después de la confesión o algún tiempo después, no puede encontrar un sacerdote para confesarse. ¡Mas los sacerdotes están para almas! Cuando un alma solicita uno, cuando un alma necesita confesarse, un sacerdote nunca debe rehusarse a confesar a dicha alma, también en la noche. Por el contrario hay un horario y si alguien no llega a tiempo, no puede confesarse. PORQUE PARA LA CONFESIÓN LOS SACERDOTES NO PUEDEN DECIDIR SOBRE EL MOMENTO, PORQUE EL HOMBRE ES PECADOR Y SI ÉL DESEA REGRESAR A LOS SACRAMENTOS, ÉL DEBE TENER UNA OPORTUNIDAD.

Por este motivo mi alma está triste, porque cuando una creatura quiere regresar a los Sacramentos no hay sacerdotes o los sacerdotes están cansados o hay un horario y en algunos sitios la gente puede confesarse solamente una vez por semana. Pero el hombre puede pecar en otros días, porque el Demonio siempre le está tentando: ¿así es que porqué y por quién murió mi hijo Jesús? Y cuando mis hijos no viven en estado de gracia, ¿cómo la Madre no podría estar triste o preocupada? ¡Oren! La Madre les dice estas cosas para invitarlos a orar y amar. Recuerden cuántas veces Jesús y Yo les repetimos: "Primero aprendan cómo amar, entonces oren".

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

18/enero/1998, 10:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

Temprano por la mañana, se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y sobre la estatua del Santo Niño en el altar. Las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín y finalmente todos pudieron recibir la Comunión. Marisa permaneció en su habitación debido a su mala salud y Jesús se le apareció y le dio el mensaje siguiente

- Jesús: "Yo soy Jesús la Eucaristía y vengo a este pequeño rincón de la Tierra. Su hermana fue asistida y rescatada durante su gran sufrimiento de la Pasión por Mí, aquí presente con mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Yo permito que la gente sufra porque Dios lo pide, pero es entonces que Yo la amo: ustedes, que Me reciben en su corazón y que están en estado de gracia, tienen al Paraíso en ustedes. Yo sufrí y su hermana también sufrió, ella vivió la Pasión, pero mi presencia y sus oraciones la ayudaron a continuar.

Yo soy Jesús la Eucaristía y elijo mi Sagrario en este lugar: ¡aquí deseo vivir por siempre con ustedes! Aún cuando ruge la tormenta y hay ciertos nubarrones, Yo elijo mi Sagrario y estoy con ustedes. No se quejen porque Dios permita el sufrimiento, Él conoce a la gente que puede sufrir, Él pide permiso a las almas: "¿Aceptarías?" y las almas responden "Sí" o "No": cuando responden "Sí", deben ayudar a Dios.

Pero ustedes no comprenden que aquí está mi Sagrario, mi cuna y mi amor. No deben preocuparse si hay ciertas imperfecciones, si ocurren algunas pequeñas ofensas: perdonen, tal como Yo los perdono.

Marisa es grande: ella vive este rincón del Paraíso, pero también los niños con sus Ángeles están viviendo un rincón del Paraíso. Esto debe llevarles a comprender que todos pueden vivir un rincón del Paraíso, ya sean adultos o jóvenes y Yo, Jesús, estoy con ustedes.

Por este motivo traje la Eucaristía a su hermana para darle fortaleza y valor, para que pueda aceptarlo todo. Oh, cuántas gracias y milagros: milagro en milagro, ¡milagro en milagro de milagro! Cuánta alegría y amor les doy en este pequeño rincón que elegí, que quise. Esa gente Me retiró de aquí, pero Yo regresé y sigo regresando. Si algunas veces no vengo, no es por causa suya, sino porque no deseo que se acostumbren a estas grandes cosas. ¿Quién vive como ustedes, este milagro en milagro de milagro? ¿Quién más? ¿Nadie! Esto es un gran don de Dios para todos ustedes. ¿Están sintiendo frío? Si se enferman, no es porque estén adquiriendo un resfriado aquí, porque Yo les doy calor a través de mi amor. Así es que si se enferman, tal como su hermana se enfermó (Nota: Marisa se enfermó de influenza), será únicamente porque la naturaleza humana y la ley natural son las mismas para todos: su hermana no será dispensada de enfermarse por tenerMe: no, ella es igual a todos. Pero Marisa también sufre los dolores de la Pasión y hoy ha sido particularmente duro para ella. Deseo revelarles un pequeño secreto: esta mañana ella se sentía tan mal que les pidió ayuda llamándoles por teléfono a la capilla, pero ninguno pudo contestar. Por esta razón Yo mismo vine a traerle la Eucaristía.

Mis amados hijos, es su Jesús quien les habla y los ama mucho. Estén siempre preparados para amarMe, no esperen la ocasión de pecar para amarMe y aún si pecan, ámenMe porque si se abandonan, será más difícil volverse a poner de pie. Amen, ámenMe, ámense los unos a los otros, ámense a sí mismos.

Ahora regreso al Padre y ustedes, hijos míos, reciban la Sagrada Comunión, porque siguen viviendo la Pasión. Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por sus oraciones: sigan viviendo siempre en estado de gracia y su Jesús les dará muchas más recompensas que las suyas. Mis amados hijos, por favor ámense siempre los unos a los otros y nada descuiden.

Jesús besa a todos los niños y a todos los niños enfermos. Ahora regreso al Padre y les dejo a la Madre".

- Nuestra Señora: "Sólo He venido a decirles que los cubro a todos con mi manto maternal, los abrazo y doy calor a todos. Pongan atención cuando reciban a mi hijo Jesús, Él les da calor por lo que no deben temer. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales y beso a los niños. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

25/enero/1998, 12:00 a.m. (Mensajes de Jesús y Nuestra Señora)

Temprano por la mañana, se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y sobre la estatua del Santo Niño en el altar. Las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín y finalmente todos pudieron recibir la Comunión. Marisa permaneció en su habitación debido a su mala salud y Jesús y Nuestra Señora se le aparecieron y le dieron los mensajes siguientes.

- Jesús: "Mis amados hijos, vengo a este lugar para traerles todo Mi Ser y deben responder con amor a esta mi venida entre ustedes. Como ven, el amor siempre está en primer lugar: Yo los alimento cada vez que Me reciben y aún si no están preparados para darme su amor profusamente, les pido que Me entreguen su amor, verdadero amor, amor sin vacilaciones y sin pensar en ustedes mismos, amor por su hermano y en particular por su hermano que sufre.

Yo, Jesús, sigo viniendo con ustedes, mi pequeño rebaño; no pueden comprender profundamente las gracias que les traigo. Pero las gracias también significan el llevarse a las personas de la Tierra y traerlas salvadas junto conmigo. Me llevé a uno de sus hijos, a un hombre joven que vivió muy alejado de Mí: finalmente él vino a Mí y lo traje junto conmigo. ¿Dónde? ¡Él es un alma salvada! Todas las almas están aquí a Mi alrededor, cuando vengo aquí con ustedes, pero cuando regreso al Padre ellas permanecen aquí en espera de sus Santas Misas y de sus oraciones. Sigan orando por sus queridos difuntos, tal como ellos siguen orando por ustedes, recordándolos: ellos preparan su venida a Dios.

Ahora me gustaría hablarles sobre la Hermana Muerte. La Hermana Muerte no conoce edad o tiempo, cuándo o cómo: cuando decide llegar, llega. Por esta razón, en cuántas ocasiones la Madre y Yo les hemos dicho: "VIVAN SIEMPRE EN ESTADO DE GRACIA, ESTÉN SIEMPRE PREPARADOS PARA RECIBIR A LA HERMANA MUERTE".

Desde el punto de vista humano ella los hace sufrir, porque sufren con la partida de un ser querido: pero desde el punto de vista espiritual deben mirar más arriba y pensar que su ser querido que partió se ha ido para disfrutar, si es que él supo cómo esperar a la Hermana Muerte.

Por esta razón, mis amados hijos, deben siempre estar preparados en todo momento: si caen, corran a confesarse y Yo estaré listo para abrazarlos, para amarlos. Éste es verdadero amor, el cual siempre está presente para todos. Vivan este día pensando acerca de la Hermana Muerte: también en la diversión, en la alegría, en su familia, no olviden a la Hermana Muerte. Como ven, a veces los niños parten y van conmigo al Paraíso, algunas veces los ancianos parten y a veces la gente de edad media también. Intento hacerles comprender que siempre deben estar preparados, porque no saben en qué hora o instante la Hermana Muerte llegará. Estén preparados, en cada momento, en cada segundo: Yo estoy ahí, esperándolos con mis brazos abiertos, junto con su Madre, los Ángeles y los Santos.

¿Cuántos años les gustaría vivir? Porque podría decirles cien años o ciento cincuenta años, pero al final está el Paraíso, crean que hay un Paraíso, el gozo y deleite eternos, existe el amor, el amor por todos. Por este motivo frecuentemente les repito: "Conviertan su corazón y crean en el Evangelio, aprendan cómo amar, entonces oren". Este debe ser su dicho: "Aprende cómo amar, entonces ora". Adiós, mis amados hijos, regreso al Padre".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, Yo soy su Madre: He estado aquí con ustedes mientras su sacerdote estaba comentando el último mensaje y hasta ahora, junto con ustedes, He escuchando las santas palabras de Jesús. Vivan y pongan en práctica lo que Jesús dijo: ¿Desean venir al Paraíso, no es así? No se preocupen, no quiero decir que sea ahora, sino que siempre deben estar preparados, de lo contrario ¿qué clase de madre sería si no los urjo y los ayudo?

Vivan en estado de gracia, para que puedan disfrutar el Paraíso por siempre, junto con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y todos los Ángeles y los Santos. Entonces, en verdad habrá gozo, amor y cánticos... Ahora disfruten el Paraíso cuando reciben a mi hijo Jesús, disfrútenlo y no lloren por tan poco, no pisoteen a la gente por absurdos y no se acuesten sin haber hablado con la persona a quien hacen sufrir o con la que los hace sufrir. Esto no es bello para quien ha caminado espiritualmente y no es bello dejar sufrir a su hermano; no, no se acuesten sin haber pedido perdón, sin haber platicado y sin tener tranquilidad mental. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, beso a los niños, los cubro a todos con mi manto maternal, estrechándolos a mi corazón. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Febrero de 1998

1/febrero/98, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

Este mensaje debe leerse con humildad y sencillez. Es una gran prueba del amor de Jesús por los sacerdotes, obispos, cardenales, a quienes llama "mis favoritos" y por las monjas, a quienes llama "mis esposas". Para todos ellos las palabras de Jesús son especialmente significativas: "Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?" (San Mateo 16, 26)

Marisa: "Jesús, ¿Has regresado de nuevo?"

Jesús: "Yo, Jesús, He venido a traerles el mensaje de Dios que es siempre el mismo:

"Aprendan cómo amar, entonces oren" .

Hoy Me ves como adulto, mañana Me verás como niño, tal como cuando me llevaron al Templo, y entonces vendré a tus brazos.

Lo que su sacerdote dijo hoy es absolutamente cierto,

(1) pero ahora les digo algo más. ¿Cómo pueden mis amados sacerdotes hablar mal de este prodigioso lugar? ¿Cómo es que pueden tomar ventaja de la confesión y dirección espiritual de la gente impidiendo que venga a este lugar? ¿Cómo pueden decir que éste es un lugar demoníaco o que aquí sólo ocurren actos de feria?

(2) Mas Yo en verdad He venido aquí muchas veces y permito que entiendan que somos Yo, mi Madre, los Ángeles, los Santos y las almas salvadas, les permito percibir una fragancia

(3) .

Los sacerdotes saben bien que Jesús está aquí presente con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, saben muy bien que mi Madre se está apareciendo aquí,

(4) pero temen perder almas, por eso luchan, pero luchan injustamente: lastiman y calumnian.

(5) ¡Cuánta gente, cuántos sacerdotes y laicos calumnian, difaman, censuran

(6) y luego Me reciben! ¿Pero qué puedo darles a su corazón? ¿Puede el Demonio recibirMe en su corazón?

(7) ¿Porqué tanta malicia, porqué tanta calumnia y difamación hacia los que no hablan, que nada dicen,

(8) que sólo aman a las almas y tratan de conducirlas a la santidad? ¿Porqué todo esto? Y ustedes, mi pequeño rebaño, que son muy pocos comparado con todos los ciudadanos de Roma, esparzan amor y gozo y si alguien se atreve a hablarles mal de este lugar prodigioso, entonces respondan: "Yo hago lo que dicta mi corazón, pero usted, padre, peca cada vez que habla mal del lugar al que Dios nos Ha llamado".

(9)

Mis amados hijos, la historia vuelve a repetirse: la gente calumnió a mi Madre, porque Ella fue a ver a Santa Isabel, la gente Me calumnió y dijo que estaba poseído, estaba loco

(10) porque hablé de Dios y sobre todo, porque hablé del Pan Celestial. Ellos nada entendieron, por eso se alejaron.

(11) No fui aceptado en mi propio país y dijeron que tenía que irme a otra parte.

(12) Lo mismo sucede a su sacerdote: no es aceptado en su propia ciudad y debe irse a otra parte. Pero en otras ciudades encuentra almas sencillas, laicos, jóvenes que convierten su corazón, pero ¿qué es lo que hacen los sacerdotes? Cierran las puertas de las iglesias, en su opinión "Don Claudio debe celebrar la Misa sólo y a puertas cerradas". No es necesario que agregue algo más, para entender que esos sacerdotes lo hacen meramente por mala voluntad.

(13)

¿Porqué Don Claudio debe celebrar la Misa a puertas cerradas? La Santa Misa debe celebrarse ante todos, es para todos, si es que hay gente presente. Solamente si no hay gente, se celebra la Misa a solas, porque la Misa es para la gloria de Dios y por el bien de la Iglesia.

(14)

Había algunos grupos de personas, pero solamente Don Claudio pudo entrar a la iglesia y fue obligado a dejar fuera a la gente. ¿Porqué fue obligado a celebrar a solas a puertas cerradas?

(15) Ustedes, por sí mismos y los niños también pueden responder esta pregunta.

Bien, no deseo afligirlos más, sólo quiero que comprendan que mi corazón sangra a causa de mis amados sacerdotes, pero sobre todo de los obispos y cardenales y...

(16) quien sigue dando un "No" contundente a la gente que le gustaría venir a este prodigioso lugar,

(17) pero sólo en lo secreto, porque no desea comprometerse y envía a otra gente, a sacerdotes pobres y sencillos que obedecen porque él es la Autoridad.

(18) En cuántas ocasiones les He dicho:

"¡Obediencia sí, chantaje no!" .

Se debe obediencia a los Superiores, pero debe solicitarse sin chantaje, porque sienten que son alguien, porque tienen poder en sus manos, por tanto dicen: "Debes obedecerme, porque soy tu Superior".

(19) No, mis amados hijos, esto no es obediencia, esto es chantaje, tal como si les dijera: "Hijos míos, o asisten a la iglesia, o ya no los amo más y los repudio". Esto es chantaje, no es amor u obediencia. El Superior debe comportarse como un padre amoroso y el Inferior como un hijo respetuoso.

El hombre ha llegado al final del segundo milenio, pero aún no ha entendido lo que significan obediencia, pobreza y castidad, pero sobre todo no entiende lo que es amor. No lo entiende porque no desea entenderlo, de hecho mis jóvenes a quienes Yo llamé, los hijos espirituales de Don Claudio, entienden muy bien estas virtudes.

No deben desalentarse: son unos cuantos pero son fuertes. Me gustaría que ayuden a su sacerdote a ser fuerte.

(20) Ahora pasa por un muy momento muy triste, porque él sufre mucho: ¡ayúdenlo por medio de oraciones!

Jesús agradece a los que hicieron la vigilia de oración: sus oraciones llegaron hasta Dios Padre. Le han entregado a Dios una hora, dos horas, toda la noche y el cansancio y sueño también. Dios está satisfecho, Dios acepta sus oraciones, aún cuando son unos cuantos, comparados con toda la humanidad, comparados con todos los sacerdotes y religiosas que hacen sufrir y que saben que hacen sufrir".

Marisa: "Jesús, ¿podrás perdonarnos? Somos débiles creaturas, ¡perdónanos! No sé qué más puedo hacer para ayudarte".

Jesús: "Tranquilízate Marisa, ya haces demasiado y Nosotros exigimos mucho, mucho, mucho de tí. Te preocupas porque eres grande, eres grande, pero eres grandiosa".

Marisa: "¿Qué significa que soy grande, pero soy grandiosa?"

(Jesús entrega la Eucaristía a Marisa)

Marisa: "Este es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Señor, yo no soy digna de recibirte, pero di una sola palabra y sanaré. Ya recibí la Sagrada Comunión. ¿Es una Hostia profanada?"

Jesús: "Tranquilízate, no está profanada. ¿Podrías entregarLa al sacerdote?"

Marisa: "Deseo compartirlo todo con él".

Jesús: "Vamos, Marisa, no tengas miedo, se trata de Mí, Yo soy Jesús. Agradezco a todos su presencia aquí y junto con el sacerdote y con Mi Madre los bendigo a todos".

Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos a mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

NOTAS EXPLICATIVAS (por Don Claudio Gatti)

(1) Don Claudio habló de la fuerte oposición organizada por algunos hombres importantes de la Iglesia, que ha sido llevada a cabo por sacerdotes, religiosas y laicos contra los milagros Eucarísticos, las apariciones de la Madre de la Eucaristía y contra este lugar prodigioso. Don Claudio también explicó que cuando Jesús y Nuestra Señora nos repiten: "Oren, para que el Santo Padre tenga la fortaleza de cumplir la voluntad de Dios" deben entender que Dios desea que se vuelva a permitir la celebración de la Santa Misa en este lugar prodigioso.

(2) Don Claudio y Marisa por cinco ocasiones solicitaron al Vicariato que enviaran algunos exorcistas autorizados para efectuar ritos de exorcismo sobre las Hostias, pero en cada ocasión respondieron "No" sin dar explicación alguna. Don Claudio y Marisa también solicitaron la presencia de los miembros de la comisión de investigación para examinar los eventos y verificar si había cualquier fraude, truco o conspiración, pero la respuesta siempre fue la misma: "No". Desde el punto de vista legal y moral, debido a que no quieren examinar los eventos y los testimonios, resulta imposible expresar cualquier juicio o emitir cualquier decreto: muchas veces lo repitieron Jesús y la Madre de la Eucaristía.

(3) Todos los presentes perciben la fragancia particular cuando Jesús o Nuestra Señora o los Santos traen la Eucaristía a este lugar prodigioso y en particular los que reciben la Comunión huelen la fragancia. Los testigos de este evento sobrenatural se cuentan por cientos: algunas veces la fragancia es percibida por un largo tiempo después de haber recibido la Comunión.

(4) Tal como Jesús dijo el 26 de junio de 1997: "Esa gente peca contra el Espíritu Santo", porque atribuyen la acción de Dios a la intervención del Demonio.

(5) También los sacerdotes, Fariseos y doctores tuvieron temor de que todos los Judíos siguieran a Jesucristo, así es que decidieron matarLe, para evitar que la gente Le siguiera.

(6) "Es culpable de calumnia, el que, mediante palabras contrarias a la verdad, daña la reputación de otros y da ocasión a juicios falsos respecto a ellos. La calumnia es pecado grave dado que perjudica severamente las virtudes de justicia y caridad. Toda falta cometida contra la justicia y la verdad entraña el deber de reparación, aunque su autor haya sido perdonado". (Catecismo de la Iglesia Católica)

(7) La gente que recibe la Comunión en estado de pecado mortal, comete sacrilegio. "Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo." (I Corintios 11, 27-29)

(8) Don Claudio y Marisa, aún cuando han conocido durante años la triste y crítica situación de la Iglesia y de los hombres de la Iglesia, siempre guardaron silencio tal como Nuestra Señora lo reconoce: "Ustedes escucharon ayer cómo Jesús habló firme y duramente. Jesús y Yo nunca habíamos hablado así ante ustedes. Compartimos la triste y crítica situación de la Iglesia con su hermana únicamente, quien a su vez la refirió al sacerdote. Mis dos hijos siempre guardaron en su corazón todas estas cruces y este sufrimiento. Pero Dios decidió que era imposible mantenerse siempre en silencio: la verdad debe triunfar. Pero ahora ya no hablaré en secreto con su hermana, sino que ahora, ustedes, mi pequeño rebaño, escucharán lo que Dios Padre va a decir para ayudar a los hombres de la Iglesia. Ayuden a los que quieran ser ayudados". (Mensaje de Nuestra Señora del 2 de febrero de 1998)

(9) "Los fieles de Cristo pueden libremente establecer y dirigir asociaciones que sirvan a propósitos caritativos o piadosos o que nutran la vocación cristiana en el mundo, y pueden llevar a cabo reuniones para procurar lograr estos propósitos por esfuerzo común." (Código de la Ley Canónica, canon 215)

(10) Las mismas acusaciones fueron hechas contra Don Claudio y Marisa.

(11) Cf. Capítulo 6 del Evangelio de San Juan.

(12) San Mateo 13, 54-58.

(13) El Señor juzgó con severidad este comportamiento de los sacerdotes quienes violaron severamente la ley moral y el Código de la Ley Canónica.

(14) Enseñanza del Papa Juan Pablo II.

(15) Esto y cosas peores ocurrieron en Roma, en las regiones Italianas de Emilia, Liguria, Cerdeña, Venecia, Marche y en otras partes.

(16) El Vicariato de Roma por teléfono o por medio de cartas se comunicó con algunos obispos en Italia y les dijo que no había un origen sobrenatural en las supuestas apariciones de la Madre de la Eucaristía. También definieron a las supuestas apariciones como un fruto de la patología religiosa o como casos de trucos de feria y solicitó que se evite la constitución de grupos de oración, en otras diócesis, llamados "Grupos de Oración - Madre de la Eucaristía" y efectuaron todo esto sin interrogatorios. Los miembros de la comisión de investigación, instituida por el Cardenal Vicario interrogó a Marisa sólo una vez, pero más bien debíamos decir que ofendieron a Marisa, porque la acusaron "...de ser una hereje, posesa, sacrílega y de haber partido en dos a la Iglesia, de haber partido en dos a la Autoridad Eclesiástica...". También trataron de llevarla a contradecirse y la forzaron a decir lo que ellos querían. Éste único encuentro con la comisión, ocurrido el 28 de noviembre de 1995, fue declarado nulo y sin valor por Monseñor Cesare Nosiglia, actual vicedirector de la diócesis de Roma, porque no se redactaron las actas. Nos preguntamos: ¿en qué están basadas las declaraciones del Vicariato? El Vicariato también afirmó "No estar a favor de la difusión de estos supuestos mensajes" como se deduce de la carta enviada a Fred Chavez, socio principal de la "lista de Apariciones" en Internet. Sin embargo, Monseñor Nosiglia a pregunta de Don Claudio, en la presencia de los miembros de la comisión de investigación, reconoció: "En los mensajes no encuentro desacuerdo alguno con el Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia".

(17) "También en el Vicariato, cuando la gente preguntó: "¿Podemos ir a orar a Via delle Benedettine?" y ellos respondieron con firmeza: "No". ¿Mas quiénes son ellos para decir "No"? ¿Porqué no dejan al hombre en libertad, tal como Dios dejó al hombre en libertad de hacer el bien o el mal?". (Mensaje de Jesús del 26 de junio de 1997)

(18) Mucha gente puede dar testimonio de ello, porque refieren lo que los sacerdotes de sus parroquias les dijeron.

(19) Cuando el amor está ausente, las bases y los fundamentos de las virtudes se derrumban.

(20) "No se desalienten cuando reciban respuestas duras, fuertes e insultantes. Ellos se irritaron, ofendieron y gritaron, porque saben que ustedes dicen la verdad. Oren, porque ahora es un momento difícil y la batalla será grande. Son muy pocos y su sacerdote no tiene el solideo, pero Jesús y Yo estamos con ustedes. Yo también, San José, estoy con ustedes y Don Claudio". (Mensaje de Nuestra Señora del 2 de febrero de 1998)


8/febrero/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

Al principio de la aparición, la Santísima Trinidad se apareció a Marisa: tres Jesús idénticamente vestidos de blanco, Uno de Ellos con estigmas y el Otro sosteniendo a una paloma.

- Jesús: "Hija mía, estás viendo a Dios tres personas en una, Dios tres personas idénticas y distintas: Queremos salvar a nuestros hijos. ¿Qué padre no llora por sus hijos? ¿Y qué madre no llora por sus hijos? Queremos ayudarlos y salvarlos. Les hablo a ustedes, mi pequeño rebaño, porque la demás gente no escucha, se divierte y no de manera correcta. Los sacerdotes celebran la Misa Dominical porque la gente asiste por costumbre y porque pueden recibir dinero.

Por desgracia, esta es la vida de la Iglesia y la vida de las creaturas que se dicen practicantes. Sólo por medio de la oración y el sacrificio, sólo por medio de la Comunión diaria, aún cuando se desea abolirLa, sólo por medio de la Misa diaria, aún cuando se desea abolirla, serán capaces de salvar a las almas.

Anoche hicieron una vigilia de oración y asistieron muchos de ustedes, cerca de cuarenta personas. Dios lo aprecia, pero piensen en los millones de personas que disfrutan y se divierten, justo cuando ustedes, pequeñas creaturas y muy pocas comparadas con toda la humanidad, estaban orando. Les pido: si pueden hacer la vigilia de oración, háganlo con frecuencia e inviten a otras personas, previendo que nada malo pase en el hogar. Podrían venir a orar aquí pero deben orar en casa, si ocurre algún problema.

Más y más los invito a orar por el Santo Padre, oren, oren mucho. No se imaginan hasta qué grado él necesita de sus oraciones, hasta qué grado necesita cumplir la voluntad de Dios. Ahora Jesús abre sus brazos y abraza a todo el mundo, porque a Él le gustaría que se convierta, le gustaría que fuesen todos Suyos, pero Jesús nunca ultrajará la conciencia de las personas, porque Él les ha enseñado a distinguir el bien del mal.

Mis amados hijos, ¿qué les cuesta convertir su corazón y amar a Jesús la Eucaristía? Lleven a cabo esto plenamente y díganselo también a sus Sacerdotes. ¿Qué harán esas pobres creaturas, que nunca creyeron en algo, si mañana entienden que existe el Paraíso? Ustedes saben que hablar mal, calumniar y difamar es pecado. Contra estos dos hijos míos se han dicho palabras dignas de censura, pero nunca lo harán, porque siguen los pasos de Jesús. Ustedes también deben seguir mis pasos, para que sean buenos y gocen eternamente el Paraíso. Con todo mi corazón les prometo: el Paraíso existe, al igual que existen el Infierno y Satanás. Por esta razón deben convertir su corazón y creer en el Evangelio, por esta razón deben venir aquí para la catequesis y a escuchar la palabra de Dios. Yo estoy con ustedes.

Ahora les doy una pequeña advertencia: cuando su sacerdote hable, no deben platicar entre ustedes, ni saludarse y dejar que su mente vague. Cada palabra, cada frase es muy importante y si no entienden, porque no están poniendo atención, entonces necesitan preguntar. ¡Escuchen! Cuando alguien habla, ¡escúchenlo! También es necesario que entiendan que él, quien habla, puede costarle trabajo y si hay algo de ruido, tendrá la molestia. Cuando Yo hablaba a mis discípulos y eran muchos, tenían que estar en completo silencio, de lo contrario los reprendía. Si hablaban, ¿como podrían entenderMe?"

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, Yo soy su Madre. Su hermana Me vio, cuando estaba absorta en oración ante la Santísima Trinidad: ustedes recibieron la Santísima Trinidad en sus corazones porque recibieron a Jesús la Eucaristía. Vine a saludarlos, a hacerles saber que estoy siempre con ustedes y que les agradezco lo que hacen. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a su objetos sacramentales, beso a los niños y a los enfermos. Los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

11/febrero/1998, 5:30 p.m., Aniversario de las apariciones de Lourdes (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Hija mía, aquí está la Madre en compañía de Santa Bernardita. Ella ora por tí, porque ve cuán grande es tu sufrimiento. SANTA BERNARDITA, COMPARADA CONTIGO, NADA SUFRIÓ, PORQUE TU SUFRIMIENTO ES MUY GRANDE. Y ahora aún cuando traje la Eucaristía, te llevo al Paraíso para dar gloria a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí: es un gran don que se dan sobre todo a ustedes mismos y luego a mi hijo Jesús. Jesús dijo: hoy es la fiesta de Mi Madre y la suya, por eso Hemos venido. Deben venir aquí sólo si pueden, de ustedes depende. No deben preocuparse si tienen que trabajar, razón por la cual no pueden venir. Siempre les He pedido que cumplan la voluntad de Dios y se abandonen a Él, pero con flexibilidad. No deben crear problemas donde no los hay.

Cuando les enseñé a recibir a mi hijo Jesús en estado de gracia, NO ESPECIFIQUÉ SI DEBÍAN RECIBIRLE EN LA BOCA O EN LA MANO Y NO DIJE QUE DEBÍAN O NO TRAER VELO SOBRE SU CABEZA. NADA DIJE, NADA, NADA, SÓLO LES PEDÍ, LES ROGUÉ CON TODO EL AMOR DE UNA MADRE QUE RECIBIERAN A JESÚS LA EUCARISTÍA EN ESTADO DE GRACIA. Quienes no Le reciben en estado de gracia, siguen cometiendo un sacrilegio y dejan morir a su conciencia. ¡Pero no ustedes! Cuando alguien les diga algo, deben responder con serenidad y mucho amor: "Nuestra Señora nos enseñó a recibir a Jesús en estado de gracia". Me gustaría tanto hablarles del amor, del verdadero amor, del gran amor, del amor por todos, del amor por los que Nos hacen y los hacen sufrir. Sé que es difícil. ¡Oren! Oren con más frecuencia, nunca se cansen de orar por la personas que nos los aman, que los hacen sufrir y sobre todo por los que lo hacen voluntariamente. Los amo, mis amados hijos, los amo a todos, también amo a los que no conocen a Jesús y amo también a los sacerdotes que no creen en mi virginidad. ¿Más qué les preocupa? En vez de ello deberían pensar en vivir en estado de gracia. Yo soy virgen antes, durante y después de haber dado a luz. Cuántos, cuántos sacerdotes no están dispuestos a acompañar a los enfermos una vez al año. Sé que son una gran carga, sé que se trata de un duro trabajo y que los enfermos no se valen por sí mismos, pero el ayudarlos una vez al año no resulta gravoso, ¿no es así, mis amados hijos? ¿Les pido quizá demasiado, si les pido que vengan a este prodigioso lugar? Respóndanse a sí mismos: ¿está la Madre pidiendo demasiado? Y si la Madre les pide demasiado, es porque Ella los ama, porque desea que sean santos. Hoy su hermana ha disfrutado algunas horas en el Paraíso, de gozo, amor, canciones y ustedes también deben aspirar a ello.

Hija mía, Bernardita está arrodillada en oración por tí, ora para que tengas la fortaleza para aceptar todos los sufrimientos, porque esos sufrimientos causados por el hombre, por los grandes hombres, son más dolorosos que recibir un puñal en el corazón. Yo también recibí espadas en mi corazón. Lo que resulta más difícil para ustedes, creaturas, es amar a los que les hacen sufrir, sé que es difícil, no es pecado, pero debo ayudarles a amar también a los que les hacen sufrir. Por este motivo hoy también traje a Jesús la Eucaristía. Le traje y será divido en fragmentos y distribuido a todos, para satisfacer el anhelo de todos. ¡Miren cuánto los ama Jesús, cuánto los ama la Madre! Mucho Me gustaría que se amasen los unos a los otros. Sólo una pequeña sugerencia: cuando den el mensaje a alguien, hablen, pero si ven que se irrita y responde con malas palabras, recíbanlas con amor y les sugeriría que dijesen: "¡Nos vemos en el Paraíso!" No es fácil, pero si se los pido, es porque Dios les dará la fortaleza y apoyo para continuar: ¿qué otra cosa podría decir la Madre? Les He dicho tantas, tantas cosas y dado tantos mensajes en este prodigioso lugar, por lo que deben vivirlos y llevarlos a la práctica. Amen a las personas que los hacen sufrir y perdonen las ofensas que les hayan hecho, ¡aún cuando se trate de un Cardenal! Intenten amarlo, aún cuando vaya a ser un momento muy difícil para ustedes dos, hijos míos: pero Yo estoy con ustedes.

En un momento todos van a recibir a Jesús la Eucaristía, recíbanLe con un corazón limpio y puro. Si no están en estado de gracia, no Le reciban, es mejor que vayan a confesarse, pero ¡no reciban a Jesús si no están en estado de gracia! Gracias, mis amados hijos, si ponen en práctica lo que la Madre les ha dicho.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

12/Febrero/1998, 5:30 p.m. (Mensaje de Jesús)

Al inicio de la aparición Jesús puso en manos de Marisa una Sagrada Hostia, que se volvió visible ante todos y había algunas trazas de sangre sobre Ella

- Jesús: "Hija mía, traje la Eucaristía para tí y tú sabes que debes consumirLa de inmediato: en este día La consumirás junto con mi amado sacerdote. Oh, ¿cuándo comprenderán todos mis sacerdotes que Yo en verdad estoy presente en la Eucaristía, con Mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad? Adoren a esta Sagrada Hostia, aún cuando los grandes hombres de la Iglesia quieran que su hermana La consuma de Inmediato.

Sufro mucho porque el hombre no convierte su corazón, pero Dios Padre ha decidido dar a su hermana una gran tarea: ELLA DEBE ESCRIBIR UNA CARTA A TODOS LOS JEFES DE ESTADO DE LA TIERRA (Nota: unos días después la carta, incluyendo un mensaje de Dios para lograr la paz en el mundo, fue enviada a través de las embajadas de alrededor de 130 países en Roma y también al Secretario General de la ONU, Sr. Kofi Annan).

Ahora consuman esta Sagrada Hostia y obedezcan a la Iglesia: háganlo por su Jesús, por su Madre y por los que los hacen sufrir.

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y no se asusten cuando les digo que deben amar también a los que los hacen sufrir. Sé que es difícil, pero resulta fácil, muy fácil amar a los que los aman. Deben amar también a quienes saben que los traicionan, tal como Yo lo hice con Judas, porque Yo le amé hasta el final, pero fui traicionado.

La tarea y la misión que Dios Padre te ha confiado, es esta segunda misión en la que debes escribir una carta a todos los Jefes de Estado de la Tierra.

Por este motivo, mis amados hijos, los invito a orar por su hermana. Si los Jefes de Estado no le creen a Dios, no es un gran crimen, porque todos creen en alguien que es superior a ellos. ENTONCES ESO LO LOGRARÁ: PAREN LA GUERRA, DEJEN DE MATAR AL HERMANO Y DE MATAR A LAS MUJERES Y A LOS NIÑOS. Ellos van a la guerra sólo por obtener ganancias, de igual manera como hay sacerdotes que celebran la Misa por dinero, tal como lo dije el domingo pasado, así los líderes y políticos van a la guerra por dinero.

Por esta razón le pedí a su hermana que escribiera una carta: para ella podría resultar difícil pero la Madre y Yo, Estamos con ella. Una vez más, mis amados hijos, les pido que oren por esta nueva y gran misión. ¡Dios eligió a su hermana quien sufre tanto, pero Dios así lo quiso! Gracias a todos ustedes y a tí, hija mía. Con el sacerdote les doy mi bendición y beso a todos los niños enfermos".

- Nuestra Señora: "He venido sólo para decirles que los estrecho a mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

22/febrero/1998, 11:30 a.m. (Mensajes de Jesús y de Nuestra Señora)

Nuestra Señora: "Una vez más Yo, la Madre, he traído la Eucaristía, Yo misma he tomado la Eucaristía de un sagrario y La he traído a ustedes, mis amados hijos. Cuando reciban a mi hijo Jesús, recíbanLe con un corazón puro. HáblenLe, pídanLe todas las gracias que necesitan; nuevamente les digo: pidan la gracia para que la celebración de la Santa Misa sea restaurada aquí y también para que el Papa cumpla la voluntad de Dios. Sigan realizando esta procesión penitencial por la paz en el Mundo. La televisión muestra nada, comparado con lo que realmente ocurre en el mundo y en Italia, pero no deben desanimarse por esto, por el contrario esto debe invitarlos a orar: pero primero ámense los unos a los otros, amen a todos".

(Jesús da el mensaje siguiente durante la procesión)

Jesús: "Mi sagrario, mi lugar está aquí. Yo, Jesús la Eucaristía, me recuesto sobre estatuas y hojas y hoy sobre esta pequeña estatua del Santo Niño porque Yo elegí aquí mi sagrario y aquí encontré amor: sigan amando y orando por la paz en el mundo, oren por la conversión de su prójimo. YO, JESÚS, QUIERO AQUÍ LA SANTA MISA. YO, JESÚS, QUIERO AQUÍ LA EUCARISTÍA CONSAGRADA POR MI SACERDOTE. La gente que no quiera asistir aquí a Misa, puede ir a otras iglesias. YO, JESÚS, QUIERO LA SANTA MISA EN ESTE SANTO Y PRODIGIOSO LUGAR.

No, Marisa, no puedes hablar en este momento. Yo hablo".

Marisa: "¿Podría sólo pedirte que nos ayudes? Ayúdame, porque estoy muy agotada".

Jesús: "Permanece en silencio y ora".

Marisa: "¿Pero qué debemos hacer? Permíteme preguntártelo: ¿qué debemos hacer? Deseas que se celebre la Santa Misa aquí, pero los líderes de la Iglesia, qué dirán?".

(Jesús le habla a Marisa en secreto)

Jesús: "El próximo 8 de marzo es la fiesta de Don Claudio, ¿no es así? Es la celebración del sacerdocio de Don Claudio, ¿no es así?"

Marisa: "Jesús, háblale directamente a Don Claudio, permítele que Te vea y dile todo lo que deseas, porque yo temo mucho".

Jesús: "Hija mía, ¿acaso no tienes fe en Mí?"

Marisa: "Sí, la tengo".

Jesús: "Mis amados hijos, oren para que la voluntad de Dios se cumpla. Dios Padre desea que la Santa Misa sea celebrada en este prodigioso lugar, pero los hombres de la Iglesia..."

Marisa: "Discúlpame, Jesús, pero ¿cómo podemos saberlo? Dios quiere la celebración de la Santa Misa aquí".

(Al final del encuentro de oración Nuestra Señora dio un mensaje)

Marisa: "Madrecita, hablé con Jesús y Él me pidió algo muy grande, pero yo no puedo ocultar que tenemos gran temor, este momento es muy difícil para nosotros. ¿A quién debemos obedecer?: ¿a Dios o al hombre? Me parece que San Pedro también fue confrontado con esta elección. Madrecita, ¿qué debemos hacer? Ayúdanos porque podría decir que éste es un momento muy hermoso, pero también uno muy malo, porque tememos mucho.

Quiero agradecerte por todos los que han salvado su alma a través de Tí, por los que se han recuperado de la enfermedad y por los que han regresado a Jesús y han convertido su corazón. Te he encomendado a todo hombre, pero en este momento, Madrecita, sobre todo ayúdanos, porque no sabemos qué debemos hacer".

Nuestra Señora: "No te preocupes, hija mía, porque Dios inspirará a tu sacerdote con lo que debe hacer: deben siempre obedecer a Dios y obedecer a la Iglesia. Deben obedecer al Papa y a los obispos con están unidos al Papa. Si los obispos están unidos al Papa, ellos aman a la Iglesia.

Hoy, hijos míos, repito algo muy triste. Ellos pusieron por escrito que el permiso para celebrar la Santa Misa en este lugar había sido retirado, debido a motivos pastorales. Pues bien, si son inteligentes, podrán entender por sí mismos que antes de emitir el decreto debieron haber venido a este lugar a hablar con la gente y a interrogar a los testigos y examinar los hechos, pero ¿acaso esos grandes hombres de la Iglesia hablaron con alguno de ustedes? ¡No, no lo hicieron! Ustedes únicamente hablaron con los que trataron de impedirles que vinieran a este prodigioso lugar. ¿Acaso vino alguien a preguntarles? No, no lo hicieron. Por tanto, ¿cuáles son esas razones pastorales? No existen tales. Dicen que emitieron los decretos "...después de haber escuchado a la comisión..." Pero ¿cuál comisión? Los miembros de la comisión de investigación vinieron aquí, pero sólo para señalar a su hermana o, podríamos decir, para calumniarla y difamarla: no se tomaron el tiempo, no la interrogaron con respeto, como hermanos o creaturas de Dios, se comportaron con rigor y dureza. Dios juzgará con severidad lo que hicieron. Tomaron ventaja de una persona enferma, quien estaba postrada en cama, para hacerla caer en una trampa o llevarla a decir algo que nunca había dicho, y ¡estos son mis amados sacerdotes!

Por lo tanto, ustedes no han sido interrogados y la reunión con la comisión no es válida, no soy la única que dice esto, porque lo mismo fue dicho por el obispo quien hoy es el Arzobispo Monseñor Nosiglia. La comisión nada hizo, la comisión únicamente dijo palabras duras y fuertes, que tampoco quisiera repetir. Por esta razón Dios les dice que están excluidos del decreto. Pudieron recibir la Comunión en este día porque las Hostias no llegaron por las manos de su hermana. Yo Las traje, Yo Las coloqué sobre la pequeña estatua del Santo Niño. Volé junto con los Ángeles para traer a Jesús la Eucaristía a este prodigioso lugar: por este motivo ustedes están excluidos del decreto.

(Esto ocurrió muchas veces en el pasado también)

Recuerden estos puntos:

- No se interrogó a la gente, que vino aquí.

- La reunión con la comisión no es válida.

- Los decretos son nulos y vanos.

Recuerden también que Yo, Jesús, los Ángeles y los Santos, les trajimos siempre la Eucaristía. En verdad no Nos resulta muy complicado el traerLa. Piensen en esto: aún si todos los sagrarios en el mundo estuviesen vacíos, siempre podremos traer la Eucaristía, porque Jesús es Sumo y Primer Sacerdote. Pero Él mejor quiso que La tomásemos de los sagrarios y Él La trajo: es así de fácil.

Entre Nosotros no hay celos, ni envidia, ni orgullo, ni arrogancia, hay amor, sólo amor. Esto es lo que les pide la Madre: amor, sólo amor, rechacen al orgullo y la arrogancia, a los celos y la envidia y también a la susceptibilidad, porque la susceptibilidad en ocasiones conduce al pecado. Rechacen estos vicios, sólo cuiden del amor, el amor grande verdadero y santo.

Escuché a Jesús ordenarle al sacerdote que celebrase aquí la Santa Misa y en ese momento Me encontraba entre ustedes y Me estremecí y pensé: "Pobres hijos, ¿a quién deben obedecer?" Pero el mensaje lo explica bien.

Mis amados hijos, aquellos de ustedes que vienen a este lugar a orar, a escuchar y ponen en práctica los mensajes, también podrán entender este mensaje. Por el contrario, quienes vienen sólo por hábito o por curiosidad o con mala disposición, no serán capaces de entender el mensaje por lo que sería mejor que ellos no vinieran.

Cuántas veces dije: "Si no entienden el mensaje, pregunten al sacerdote". Yo así lo hice, cuando tuve que tomar alguna decisión importante, pregunté a mi esposo José porque él era superior a Mí, como cabeza de la familia. Le preguntaba con humildad, no porque no supiera como comportarme, dado que la personalidad de mi amado esposo José merecía aprecio. Por el contrario, ¿qué es lo que ustedes hacen? Platican entre ustedes, se dan explicaciones y entienden equivocadamente.

Mis amados hijos, Yo soy su Madre, por lo que debo darles estas dulces advertencias. También quiero agradecerles porque mi hijo se vió satisfecho por la vigilia de oración que hicieron: fue poca gente pero buena. Aún cuando llegue el sueño, no se preocupen, porque Jesús cuida de ustedes: esto no ofende a mi hijo Jesús Anímense, mis amados jóvenes y adultos, ¡sean más fuertes! Cuando alguien les responda con tono duro y rudo, no le escuchen, retírense y oren por él.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Marzo de 1998

1/marzo/1998, 12:00 p.m. (Mensajes de Jesús y de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía y la estatua del Santo Niño sobre el altar sujetaba en sus pequeños dedos una Hostia grande. Adicionalmente se encontraron cerca de cien Hostias sobre las flores de algunas plantas en la habitación de Marisa. Todas fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín y durante la procesión, Jesús dio el mensaje siguiente.

- Marisa: "Jesús, cargo la cruz que pusiste sobre mis hombros y traigo la Eucaristía. Es agotador caminar así, ¿no es así?"

- Jesús: "Si, así es. Pero ahora oremos. Debes obedecer sólo a Dios, solamente a Dios, porque los hombres de la Iglesia no quieren entender tu misión y toman ventaja de su poder: ésta será una larga y dolorosa lucha, pero Yo quiero que el sacerdote consagre y celebre la Santa Misa en este prodigioso lugar. Hija mía tendrás que hablar con la gente y explicarle cuán importante es el entender tu misión para poder encarar la lucha, aún cuando su sacerdote ha explicado muy bien la situación de la Iglesia y la situación de ustedes. Mis dos amados hijos, Yo escucho su lamento: "Nosotros, dos pequeñas creaturas, dos creaturas muy pequeñas comparadas con tantas cabezas de la Iglesia, ¿debemos soportar todo esto?". Sí, Dios los eligió y deben continuar con esta misión aún si llegara la muerte, aún si el gran sufrimiento los matase, deben continuar con esta gran misión".

- Marisa: "¿Matará también a Don Claudio o solamente a mí?"

- Jesús: "Los grandes sufrimientos matan, pero finalmente resucitarás de entre los muertos, tal como Yo. Aquí es donde quiero al Ángel (Nota: Jesús quiso que un Ángel fuese el guardián y defensor del prodigioso lugar: por este motivo Él pidió que se colocara una estatua en el jardín).

Quiero que el próximo 8 de marzo haya una gran fiesta. Aquellos de ustedes que hayan decidido acompañar al sacerdote, deben ayudarlo y festejarlo. Quiero que sea un gran festejo y a nada deben temer, porque si esa gente lastima a alguien, únicamente lastimarán a estos mis dos queridos hijos: ustedes deben orar y sufrir, aceptando algunos sacrificios.

Gracias por la procesión penitencial y sobre todo, por la procesión Eucarística. Continúa, hija mía". Después de la procesión la gente rezó el Rosario y todos recibieron la Comunión. Al final Nuestra Señora dio el mensaje siguiente.

- Nuestra Señora: "Hija mía, mira a todas estas almas salvadas que están a Mi alrededor, orando por sus parientes, por tí y por todos. Recibiste a mi hijo Jesús y viste una lluvia Eucarística. Yo no sé si Dios ha decidido que ésta sea la última vez, pero Jesús la Eucaristía siempre estará presente entre ustedes. Este es el momento más difícil en la historia de la Iglesia. El sacerdote debe obedecer a Dios, a Dios nuestro Creador, nuestro Redentor y nuestro Santificador, a Dios Uno y Trino. Nosotros somos sus hijos.

Mis amados hijos, ustedes ven cómo la misma vieja historia se ha ido repitiendo por dos mil años, obedecer a los superiores aún cuando digan algo equivocado. Cuántos Santos, cuánta gente, siempre repitieron: "Yo obedezco", pero no está bien lo que hace y lo que dice.

Ustedes saben cuánto sufrió el Padre Pío a causa de la Autoridad Eclesiástica. Ahora para hacerles entender cuán difícil es este periodo de la historia, les digo que su sacerdote está sufriendo mucho más que el Padre Pío, porque él tuvo a los hermanos a su alrededor, a los seminaristas, a los laicos. Por el contrario su sacerdote no tiene sacerdotes, ni hermanos, cerca de él, sólo los tiene a ustedes. Mis amados hijos, digo esto con lágrimas en mis ojos, a ustedes, mis laicos, adultos y jóvenes, que viven esta gran etapa de la historia.

Es verdad, esta gran misión va acompañada de gran dolor, porque si no se sufre, siempre se dará marcha atrás y los que no deberían ganar , ganarán.

A veces resulta difícil amar a Dios y cumplir Su voluntad, pero ¿acaso piensan que Él no les dará Su fortaleza y Su gracia? Nosotros, los del Cielo hicimos mucho, pero mucho para permitir que el Papa y los superiores intervinieran, o dijeran algo: también los envié a la Plaza de San Pedro con la pintura de la Madre de la Eucaristía. Yo le mostré al Papa la Eucaristía que coloqué sobre la pintura y él La adoró. Tres meses han transcurrido desde ese 7 de diciembre y nada Hemos escuchado. Por el contrario, un sacerdote vino aquí, enviado... pidiendo la inmolación y oración de su hermana por la salud del Papa. Su hermana respondió: "Yo siempre he orado por el Papa, pero él también debe cumplir la voluntad de Dios y abandonarse a Dios Padre". Todos oran por el Santo Padre, hay millones y millones de personas que oran por el Santo Padre: sin embargo ese sacerdote vino a su hermana pidiendo y ella dijo "Sí", ese "Sí" que abarca el mayor sufrimiento.

Mis amados hijos, la Madre les dice todas estas cosas porque los considero adultos. Hasta ahora han caminado hacia la santidad, aún cuando les falta mucho por recorrer: por esta razón no piensen que ya son santos. También deben cargar parte de esta cruz que estos dos hijos míos están cargando. Si... convierte su corazón, todo será más fácil, pero si... no convierte su corazón, estos dos hijos míos serán ultrajados, escupidos, calumniados y difamados de todas maneras: ¡mas recuerden que la victoria es para Dios!

¿Cómo pueden alcanzar a Dios? Sobre todo amando a Jesús la Eucaristía y amándose los unos a los otros. En este día observaron una lluvia Eucarística: fue traída en oleadas, primero diez, luego quince y veinte, al final todas las demás Sagradas Hostias. Su hermana Las contó y fueron muchas, eran cien para ser divididas en cuatro partes y repartidas a muchas y muchas creaturas. Pero las creaturas no vienen a este lugar porque esa gente las siguen deteniendo, les siguen repitiendo que no vengan a este lugar porque está poseído. Esa gente lo dice aún durante la confesión. He escuchado a algunos obispos decir a algunas almas: "No vayas, debes obedecerme, porque soy tu obispo, no vayas porque ese lugar está poseído".

Sí, ellos ofenden a estos dos hijos míos, pero sobre todo ofenden a Dios y a Jesús la Eucaristía. No sólo no creen en Jesús la Eucaristía Quien se aparece en este prodigioso lugar, sino que también no creen en la Eucaristía que ellos mismos consagran. Algunos obispos durante la confesión o fuera de ella siguen deteniendo a las almas a que vengan a este prodigioso lugar y repiten: "Deben obedecernos a nosotros, los obispos, a los párrocos y a los vice ministros".

Muchos sacerdotes después de haber leído los mensajes anteriores dijeron: "El sacerdote y la vidente están en la verdad", pero ninguno tuvo el valor de al menos llamar, diciendo: "Don Claudio, estamos contigo y oramos por tí". ¿Ven a algunos sacerdotes cercan de Don Claudio? No, no los ven. ¿Recuerdan a Jesús, cuando habló del Pan Celestial y los discípulos no entendieron y se marcharon? Jesús dirigiéndose a los Apóstoles, mientras Yo estaba presente en espíritu, les preguntó: "¿También ustedes quieren marcharse?" y San Pedro le contestó: "Mi Señor, a dónde iremos? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna". Hoy la Madre de la Eucaristía les hace la misma pregunta: "¿También ustedes desean marcharse? ¿Desean dejar solo a su sacerdote?" La respuesta depende de ustedes. No les oculto que la lucha es muy dura y que la prueba es muy fuerte: pero si oran y ofrecen sus días a Dios Todopoderoso, nada es imposible para Él.

Finalmente, si... no convierte su corazón, resígnense.: Nosotros hicimos todo lo que debíamos hacer, tanto Nosotros desde el Cielo como ustedes sobre la Tierra. La Madre les recomienda mucho amor: a través del amor obtienen todo, a través del amor abarcan todo, a través del amor alcanzan a Dios. No deseo extenderme, porque su sacerdote ya les dijo todo lo que tenía que decirles. Su plática fue muy extensa y hermosa. Créanme: él nada les dijo con relación a cosas muy dolorosas, porque las guarda dentro de su corazón.

No me estoy apareciendo a su hermana durante la Cuaresma porque Dios le pidió abstinencia, Dios le pidió que viviese la Pasión cada día por la conversión de los grandes hombres de la Iglesia y también por la conversión de los políticos y por la gente enferma y por la que sufre. Sólo me verá cuando la aparición sea para todos y ella aceptó esto generosamente. Sé que ella cuenta los días. Ayer por la noche la escuché decir: "¿Cuántos días han pasado?" y ella se respondió "Únicamente cuatro, así es que aún hay treinta y seis días, treinta y seis días de la pasión y al final llegará la resurrección".

El próximo domingo habrá gozo y sufrimiento pero ustedes deben permanecer cerca de su sacerdote. Al final también tendrán plena felicidad. No deben venir a este lugar con caras largas o de sufrimiento, preocupación o desaliento. No, deben venir sonriendo. Como ven: mi corazón sangra, vierto lágrimas de sangre, pero ahora sonrío porque estoy aquí con ustedes.

¿Cuántas almas viven alrededor de este prodigioso lugar? Pero no vienen aquí: porque algunos no creen, otros porque los párrocos dijeron que este lugar está poseído y que la gente también está poseída. Oh. Si todos estuvieran poseídos como estos dos hijos míos, daríamos gracias a Dios porque ya tendrían al Paraíso sobre la Tierra.

Les digo a ustedes, los jóvenes, que se animen, no se desalienten, dejen que la gente vea que son fuertes pero siempre con dulzura. No teman responder: quienes temen, no están unidos a Jesús, los que temen, no están unidos a Mí, los que temen, no están unidos con su sacerdote. Muchos abandonan a su sacerdote porque está solo y porque ustedes son pocos. Ellos se precipitan hacia los lugares donde hay multitudes, donde se reúne mucha gente, donde llegan muchos instructores.

Sin embargo, este único sacerdote está continuando por sí solo con una gran misión. Él hace todo. Él prepara los encuentros de oración y la catequesis bíblica, revisa los mensajes en cuanto a la puntuación y las palabras de su hermana, que a veces son incorrectas, aún cuando lo que ella dice sea perfectamente entendible; él confiesa y proporciona dirección espiritual, escucha a la gente, mientras el teléfono está siempre sonando y el timbre de la puerta también. ¡Él, siempre él, sólo él!

Acaso se han preguntado: "¿Cómo puede un solo sacerdote llevar adelante esta misión?" Esto no depende del hecho de que ustedes sean pocos o muchos, porque él siempre lo ha hecho así, también cuando han sido cinco o diez personas, él ha dicho: "Aquí ante mí se encuentran algunas almas a quienes debo hablarles, tal como si fueran miles o un millón o diez millones". Y ustedes, mis amados hijos, que lo han conocido por mucho tiempo, saben muy bien que él nunca da marcha atrás, aún si se trata de una sola creatura.

Anímense, consagren la próxima semana únicamente a su sacerdote, por favor. Ayúdenos y ayúdense unos a otros. Gracias si han puesto en práctica lo que les He dicho y si han respondido a Mi mensaje que es un mensaje de Dios.

Ahora bendigo con todo mi amor esta estatua de la Madre de la Eucaristía que ya hizo un bien a una familia y que seguirá haciendo bien y proporcionando gracias. Mis amados hijos, la Madre no está lejos y en lo alto, Ella está aquí con ustedes y en ocasiones se regocija con ustedes: es tan hermoso, ¿no es así Marisa? Oremos juntos tal como les enseñé: unidos de la mano y acercándose los más posible unos a otros. No teman, acérquense, levantes sus ojos al cielo y digan conmigo el Padrenuestro...

Levanten sus ojos hacia lo más alto y oremos por su sacerdote: Padrenuestro...

Sigamos orando para que el Santo Padre haga la voluntad de Dios y se abandone en Él: Padrenuestro...

Hoy les sigo dejando la Eucaristía, porque deben adorarLa durante toda la semana, deben oran por el encuentro de amor y de paz, por el aniversario del sacerdocio de su sacerdote y por la festividad del sacerdocio. Aquellos que puedan, permítanles venir a adorar a Jesús la Eucaristía.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales. Los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Beso a los niños. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

8/marzo/1998, 10:30 a.m. (Mensajes de la Santísima Trinidad y de Nuestra Señora)

- Santísima Trinidad: "Estamos aquí, Una y Tres Personas, para bendecir a cada uno de ustedes: oren mucho porque la batalla ha comenzado. Algunos trabajan bajo consigna, mientras que otros trabajan con sinceridad, sencillez y en libertad. Bien, hija mía, después de haberNos adorado, toma asiento porque vas a sufrir la Pasión: que no te preocupe el haber entregado todo a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Ahora oremos todos juntos para dar gloria a Nosotros: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Luego la Madre de la Eucaristía les dará el mensaje. Hasta luego, hija mía, anímate y gracias.

- Nuestra Señora: "Sí, es hermosa esa canción intitulada "Rostro surcado por el dolor" (Nota: compuesta para la celebración del 35 aniversario del sacerdocio de Don Claudio): hija mía, ¿me enseñas la composición?".

- Marisa: "Rostro surcado por el dolor, alma llena de amor, ojos que dan seguridad, discurso que inspira certeza, eres sacerdote por siempre y para tí no hay otra razón de vida...".

- Nuestra Señora: "Deben grabar en su corazón la primera frase: "Rostro surcado por el dolor...", porque también el rostro de Jesús estuvo surcado por el dolor y es hermoso y es hermoso verse como Jesús. Gracias a quien escribió estas palabras, ella no desea que su nombre se dé a conocer, porque es tímida. Pero ¿porqué no decimos las cosas como son? Cuando yo escribía algunos versos, les ponía mi nombre porque Yo los había escrito y ¿porqué no habría de decirlo? Escribir poesía es un don de Dios: Él les dió este don a muchos de ustedes. Y ahora digo mis rimas para Don Claudio: "Rostro surcado por el dolor, hoy permito todo esto porque es una gran celebración y también lo es para Nosotros en el Cielo, Celebramos este rostro surcado por el dolor, porque está unido a Jesús: Jesús está en su interior y él está en el interior de Jesús". ¡Cuántas lágrimas seguirás vertiendo! Deberás verter lágrimas por amor, por amor a la Iglesia fundada por Dios. Oh, la Iglesia no depende del hombre, de haber sido así hubiera sido destruida hace muchísimos años.

Hoy algunos han venido a observar: ¿porqué se ocultan? ¡Permítanles presentarse! Permítanles escuchar lo que la Madre dice, lo que la Madre de la Eucaristía está diciendo, no es necesario que permanezcan ocultos. Cuando Jesús habló, habló a la gente con claridad y cuando la reprendía, la reprendía con amor. ¿Porqué espiar? ¿Porqué trabajar bajo consigna? ¿Porqué no presentarse? Pueden hacer lo que gusten, también pueden destruir a estos dos hijos míos, mas Dios está con ellos. Por tanto ¡no permanezcan ocultos, preséntense, conviertan su corazón, arrodíllense en la presencia Dios!

Y ahora, hijos míos, tómense de la mano, acérquense estrechamente entre sí, también los que han venido a observar, levanten sus ojos al Cielo y digan en voz alta el Padrenuestro, reflexionando bien cuando digan "Líbranos del mal".

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por la solidaridad para con su sacerdote: él no es desobediente, no es un rebelde como alguien dice. Los grandes hombres siempre hablan, pero envían a alguien más a observar o a verificar: no de manera abierta, sino en ocultamiento y ¿en dónde se ocultan? Oh, Yo los veo, a ustedes también los veo, mis amados hijos y espero que su venida aquí ¡signifique cuando menos su conversión!

Mis amados hijos, no deseo aflijirlos más, pero desafortunadamente éste es un momento intenso y la batalla ha comenzado. Les pido como de costumbre las oraciones, sacrificios, actos de mortificación y su solidaridad para con el sacerdote: si creen en las apariciones, si creen en las apariciones Eucarísticas, les digo, porque Dios me pidió que les dijera, que el sacerdote está en la verdad, que él no es un rebelde y que nunca ha desobedecido a la Iglesia, pero esa gente lo obligó a desobedecer a Dios y ultrajaron su conciencia, su corazón, su persona. Y Dios ha dicho: "Yo quiero aquí la Santa Misa".

Ellos no aceptan y no creen que se trata de Dios, o que se trata de Mí, la Madre de la Eucaristía, por lo que siguen enviando cartas amenazantes, llenas de perversidad y de venganza. Y ustedes, que están aquí escuchar y observar, deben reportar que el sacerdote ha estado siempre en la verdad y que Dios Padre quiso esta Santa Misa.

¿Porqué prohibieron aquí la Santa Misa? Vean las otras parroquias, vean a los otros sacerdotes: ¿qué están haciendo? Visitan a muchas casas, pero no para realizar la misión cívica (Nota: el Vaticano está esparciendo la Palabra de Dios en todas las familias de Roma para prepararlas para el próximo Jubileo; se les entrega un ejemplar de los Hechos de los Apóstoles y del Evangelio de San Marcos), sino para hablar de otras cosas. Por lo tanto, si hay un sacerdote que trabaja para las almas, es apedreado por todos y también por los sacerdotes que dicen: "Yo nunca te abandonaré, Don Claudio, sólo la muerte me separará de tí", lo traicionaron y le voltearon la espalda. También los sacerdotes buenos que dijeron amarle, se rindieron, pero aquí ha estado Jesús la Eucaristía. Debo decir nuevamente que nada entendieron y que es triste para Mí, la Madre, decir que mis hijos no entienden: es triste porque les dí todo y son mis hijos predilectos. Ustedes, los laicos, dieron, entendieron, oraron, realizaron vigilias de oración, fueron solidarios y particularmente tu, que hoy has venido de lejos, demuestras que amas a tu sacerdote. Y Yo, la Madre de todos, los bendigo con todo mi corazón y pido a Dios, intercedo ante Dios por ustedes, por sus preocupaciones, sus sufrimientos, oro también por la recuperación espiritual y física, pero siempre conforme a la voluntad de Dios.

Les digo a mis pequeños apóstoles: "Aprendan a hacer la voluntad de Dios, pero también a abandonarse en Dios": porque si primero dicen "Sí" a Dios y luego en un momento difícil, Le voltean la espalda, no es algo bello. Decir "Sí" también significa abandonarse en Dios, aún cuando haya sol, lluvia o el mar esté tempestuoso, o si algo pasa, deben abandonarse plenamente en Dios. Esta es el camino de un Cristiano verdadero., este es el camino hacia santidad: Quiero que todos se vuelvan santos. ¡Pero aún hay muchas cosas por corregir, tanto por parte de mis queridos jóvenes como por parte de mis queridos adultos y aún por parte de los niños, por parte de todos! Deben suavizar algunas asperezas, hacer a un lado la susceptibilidad, el orgullo o el deseo de sobresalir, sean sencillos, tan humildes como palomas y tan cautelosos como serpientes.

Este día, celebren la fiesta de su sacerdote sin tratar de sobresalir, sino ayudándose mutuamente tal como cuando cantan juntos y su señor les dice: "¡Escúchense mutuamente y no canten sólo para ustedes!" Por tanto no sólo trabajen para si, sino unidos y unidos den gloria a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo, unidos hagan feliz a su sacerdote y unidos todos serán felices. De esta manera todo saldrá bien, tanto en el campo espiritual como en lo material: cuando trabajan unidos, todo se facilita y cuando sufren unidos se ayudan mutuamente.

Y ahora asistan y vivan la Santa Misa que es una Misa de sacrificio y sufrimiento: los que están para observar, permítanles que observen lo que quieran. Nada hay que ocultar, pero ¡conviertan sus corazones y crean en el Evangelio!

Bendigo a todas estas pequeñas estatuas de la Madre de la Eucaristía y a sus objetos sacramentales, bendigo sus versos y a todos ustedes, beso a los niños, los traigo a todos, estrechándolos a mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Los mejores deseos para Don Claudio de parte de todos los del Paraíso: mañana habrá una aparición solo para tí. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Al final de la aparición la gente regresó a la capilla de la Madre de la Eucaristía, donde Don Claudio celebró la Santa Misa.

15/marzo/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

(Durante la procesión penitencial Eucarística)

- Jesús: "Hija mía, ¿acaso no ves mi sangre sobre la Hostia? Mis amados hijos, deben obedecer a Dios, al Dios del Universo, al Dios del Cielo y de la Tierra. Todos los hombres deben obedecer a Dios y especialmente los que han recibido el Sacramento del Orden Sacerdotal".

- Marisa: "Créeme, Jesús, no sabemos qué hacer...".

- Jesús: "Continúen en procesión Eucarística y penitencial. Vamos hija mía, camina.

Ustedes, hombres de la Tierra, que están aquí, mi pequeño rebaño, ¿han entendido la situación de estos dos queridos hijos míos? ¡Se encuentran entre Dios y la autoridad eclesiástica! Les digo que obedezcan a Dios, pero si obedecen a Dios, la autoridad eclesiástica retirará de su sacerdote todo poder: suspenderán a su sacerdote de ejercer los oficios divinos. Si obedecen a la autoridad eclesiástica, parecerá que desobedecen a Dios. Ustedes saben que estos dos hijos míos no quieren desobedecer ni a Dios, ni a la autoridad eclesiástica. Les digo esto para que comprendan cuán difícil es avanzar con esta misión de Dios, es muy difícil, mis amados hijos. Por lo tanto, anímense, oren, no se cansen de orar. Nuevamente les digo: no contemplen sus pequeñas cruces cotidianas, son muy poco o nada comparadas con las que estos dos hijos míos llevan. El Santo Padre Pío sufrió mucho, pero ellos están sufriendo mucho más, aún cuando debo decir que lo ocultan muy bien".

(Después de la distribución de la Eucaristía)

- Jesús: "Mis amados hijos, Yo soy su Jesús, a Quien han recibido en sus corazones. Yo mismo de nuevo He venido a este, aún cuando algunos preferirían a la Madre.

Deben obedecer a Dios aún si los hombres de la Iglesia siguen emitiendo decretos nulos y sin valor porque nadie fue interrogado, ni ustedes, mis queridos hijos, ni la vidente ni el sacerdote. Sé que es difícil para ustedes, pero Yo he invitado a su hermana a abandonarse a Dios: mañana muchos hombres de la Iglesia entenderán y se darán cuenta que ultrajaron su conciencia, aún cuando hayan obedecido a los hombres de la Iglesia y no a Dios. Pero Dios, mis queridos hijos, no tomará esto en su contra porque Dios sabe cómo son las cosas y Él sigue dando tiempo para que esta gente convierta su corazón. Hoy también algunas personas, enviadas por el Vicariato, han venido a observar y les repito lo que dijo la Madre (Nota: el domingo pasado): vengan y observen, ¡pero abiertamente y no se oculten, arrodíllense y conviertan sus corazones! Pero por el contrario, ¿qué fue lo que hicieron? Vinieron a observar, pero reportaron cosas más severas y fuertes contra ustedes, es más, arreglaron las cosas para aparecer inteligentes ante su superior.

Y el Papa no lo sabe, el Papa no puede intervenir, el Papa no toma el problema, porque está enfermo. Porque sale rumbo a África.

Para estos dos hijos míos no es fácil obedecer porque están prontos a obedecer a Dios como lo están para obedecer a la autoridad eclesiástica. Pero también para la autoridad eclesiástica Dios debe ser colocado en primer lugar: ¿en qué lugar colocaron a Dios, al Creador del Cielo y de la Tierra, al Gran Dios del Universo? Todos, incluso los grandes hombres de la Iglesia, el Papa y los grandes políticos, deben obedecer a Dios antes que todo.

Ya no quiero repetir esto, porque este tema causa grandes sufrimientos a estos dos queridos hijos míos, pero ustedes, mi pequeño rebaño aquí presente, han escuchado la catequesis muchas veces y el sacerdote les dio muchas explicaciones de manera muy correcta y clara por él era un maestro. Él habla muy bien, habla pausadamente e intenta de poner en sus corazones verdad, comprensión, amor, humildad y sinceridad también, que es la base de todo, la sinceridad es la base para el buen vivir en comunidad y en familia. Si no hay sinceridad, todo sale mal.

Entiendo que olvidaron realizar la novena para mi papito José. Mas él gentilmente Me pidió: "Jesús, no hables al respecto, yo sé que estos dos hijos nuestros hacen mucho y que trabajan más de los necesario: dan todo lo que pueden y me aman. Si lo olvidaron, es porque están sobrecargados de trabajo, están ocupados con el Vicariato. Yo sé -dijo también mi papito- que el sacerdote me ama. Por lo que esta omisión fue porque está cansado, afligido, solo y cuando digo "solo", quiero decir que no hay otro sacerdote cerca de él".

Deseo alentarlos a seguir adelante, deseo alentarlos que sigan el camino a la santidad. No es difícil para ustedes si todo lo hacen con amor y como dije hasta hoy, con buenas intenciones. ¿Acaso no ven cómo transcurre el tiempo? Apenas estamos en el tercer domingo y aquí ya hay alguien que vive la Pasión: es una Pasión muy dolorosa y fuerte, porque ésta es la voluntad de Dios. Cuando llega la Pasión, créanMe, mis amados hijos, no hay nada más que pueda auxiliar a mi esposa, que el darMe a ella en Comunión: temprano por la mañana su hermana ya recibió la Comunión para tener la fortaleza para estar aquí con ustedes. Tal como la palabra misma lo explica la Pasión es muy, muy y muy dolorosa y cuando las heridas no supuran y la sangre no sale, es aún más dolorosa.

Quiero decirles que Jesús los ama a todos. Ama también a los que realizan pequeñas travesuras o caprichos como niños: esto no ofende a Dios Padre, a Dios Espíritu Santo o a Mí, Dios Hijo. Deben ser muy flexibles en la vida espiritual. Si alguno de ustedes da una respuesta descortés, no ofende, porque en su interior hay amor y Sé que todos ustedes, de igual manera, aman. Quien peca voluntariamente, ese ofende a Dios.

Aquellos que no conocen al verdadero Dios y los invito a orar por ellos, no ofenden a Dios, porque no Le conocen, pero si aman a su prójimo y aman a su Dios, también serán salvados. Aquellos que conocen a Jesús por medio de la catequesis o de los encuentros bíblicos o de las apariciones y que tratan de llevar a la práctica, tanto como les es posible lo que saben, se salvan a sí mismos. Sin embargo, en aquellos que no conocen a Jesús porque no desean conocerLe y porque no tienen interés en Él, la cosa cambia y Me causan sufrimiento.

Sacerdote predilecto mío, ¿te abrasaste al sagrario? ¿Viste la lluvia Eucarística? ¡Cuántas, cuántas Hostias llegaron! ¿Te preguntas porqué? Yo traje la Eucaristía para darLa a toda la gente aquí reunida y para darte alegría. Esa habitación (Nota: la habitación de Marisa) ha sido bendecida por Dios: Él Nos envía a tomar la Eucaristía de los sagrarios y traerLa a este lugar. ¿Notaste que las Hostias eran tanto delgadas como gruesas, tanto grandes como pequeñas? Yo mismo Las tomé, su Madre y Yo, los Ángeles y los Santos. Dios nunca había realizado tan grande milagro y en ningún otro lugar sobre la tierra y el milagro se repetirá.

El pasado 8 de marzo los milagros debían haber terminado y su sacerdote debía haber iniciado de nuevo la celebración diaria de la Santa Misa. Él solamente pidió permiso para celebrar Misa en el aniversario de los 35 años de su sacerdocio, ¿mas cuál fue la respuesta? "No". Sin decir nada más, ¿creen que esto es justo? Su sacerdote pide, después de 35 años de sacerdocio, permiso para celebrar la Santa Misa por un día solamente y ellos respondieron "No". Ahora va a ser muy triste para ellos.

Los mensajes de Dios son muy fuertes pero la Madre Me dijo: "Jesús, por favor dulcifica el mensaje, no aflijas más a estos hijos que vienen a este lugar con amor a darNos la bienvenida: por favor, dulcifica el mensaje". Así es que la Madre está preocupada por ustedes y pide que dulcifique el mensaje, porque iba a ser más fuerte y duro, pero no fue así por ustedes.

Recuerden amarse unos a otros y quiero repetirles: amen a su sacerdote. Hoy él está aquí pero mañana quizá no esté más aquí, porque esa gente podría enviarlo lejos.

Ahora, mis amados hijos, reúnan sus pensamientos en oración, pónganse de pie y unan sus manos fuertemente y aún siendo Yo Jesús, Dios, digamos juntos el Padrenuestro.

¿Les importaría decir otro Padrenuestro lentamente, muy lentamente? Se trata de una invocación, de una oración. Y con su sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Vayan en la paz y el gozo de Jesús la Eucaristía".

22/marzo/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana muchas Hostias fueron traídas a Marisa y al final Nuestra Señora trajo también una Hostia grande salpicada de sangre. Fue colocada en un Ostensorio para su adoración.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Ante ustedes está Jesús la Eucaristía y la sangre fue vertida por la salvación de las almas y la conversión de los grandes hombres. Este es el Corazón que amó a todos los hombres, aún a esos que lo flagelaron y Le escupieron. Como ya He dicho, la historia vuelve a repetirse. Hoy otra gente es flagelada, gente que ama a mi hijo Jesús. Pero en especial a estas personas, que recibieron el don de Dios, deben inmolarse a sí mismas hasta el final. Mi hijo Jesús y Yo, dijimos a su hermana que no sería feliz sobre la tierra sino que hallaría la paz en el Paraíso. Sigo pidiéndoles, mis amados hijos, que oren, oren y oren: ésta es una "semana santa", una semana de sufrimiento continuo. Podrían decir: "Qué difícil es amar a Dios y a la autoridad eclesiástica". Estos dos hijos han sido aplastados: Dios podría intervenir, Él podría intervenir en la manera que Él conoce, pero Él espera paciente y estos hijos siguen sufriendo grandemente. Jesús quiso estar aquí presente por medio de una Hostia salpicada de sangre Quien fue rescatada, de repente, de la profanación. ¿Quién profanó esta gran Hostia de la Cual emergieron sangre y suero? Dios pudo haber decidido el no hacer este milagro, para así no poner en situación difícil a estos dos hijos míos, pero Él lo hizo. Y hoy también ellos se preguntan: "¿A quién debemos obedecer?"

Aún si ellos obedecen a la autoridad eclesiástica, serán igualmente aplastados, porque deben saber ustedes que su hermana intentó preguntar: "Si cierro este lugar, ¿le volverían a dar a Don Claudio permiso para celebrar la Santa Misa?". La respuesta fue un duro "No". ¿Porqué? ¿Porqué esta dureza... no quiero decir esta palabra, porqué tanta... hacia su sacerdote? ¿Porqué toda esta agresión? ¿Porqué esta manera tan brutal de actuar? ¡ESTÁN ELUCUBRANDO CÓMO APLASTAR A SU SACERDOTE Y TAMBIÉN CÓMO EXCOMULGAR A SU HERMANA! Pero no han entendido o no quieren entender que Dios está con ellos. Aún cuando sufran y se inmolen hasta el final, Dios estará con ellos.

Yo, la Madre, les pido como de costumbre que oren, Yo no cambio, pido que oren por estos dos hijos míos, pero sobre todo les pido que oren por la conversión de estos grandes hombres. Cuando hablo, ellos también Me escuchan y oyen lo que la Madre dice porque no vienen a este lugar a preguntar, sino que envían a alguien a observar en secreto. No hay nada que ocultar. Todos ustedes han podido ver todos los milagros Eucarísticos realizados por Dios: no hay nada que ocultar en este prodigioso lugar, pero ellos desean conducir a estos hijos a la muerte, tanto moral como física. Dios no quiere intervenir aún, porque Él espera la conversión de al menos de uno de ellos.

Ya dije tal como Jesús dijo a sus Apóstoles: "¿También ustedes desean retirarse?" y escuché la respuesta en sus corazones: "¿Mas a dónde iremos? Jesús volvió prodigioso este lugar".

Mis amados hijos, esas personas no desean un diálogo abierto, un diálogo entre padre e hijo, un diálogo entre un superior y un inferior, porque ni siquiera leen las cartas que les envían estos dos hijos míos: olvidan o rompen las cartas y luego mandan decretos sin interrogación previa, sin haber interrogado a nadie, sin haber venido a este lugar a ver que mi Hijo está sangrando. Y ustedes, mis amados hijos, conviertan su corazón y crean a mi hijo Jesús la Eucaristía y a la Madre de la Eucaristía: ayuden a su sacerdote por medio de su oración y de su amor.

Ayer algo preocupó a mi corazón y al corazón de mi hijo Jesús. Ustedes intentaron resolver su problema y olvidaron considerar que su sacerdote estaba y está sobre la cruz: ayer también el dio, dio y dio, escuchó a todo el que lo necesitaba y ustedes se decían entre sí, refiriéndose a los demás: "pobre hombre, pobre hombre", pero nadie dijo a su sacerdote: "Querido Don Claudio, cuánto sufrimiento por amar a Jesús la Eucaristía intensamente". Nuevamente, aún cuando de manera no intencional, sólo pensaron en ustedes y en sus propias preocupaciones: sufrieron por los demás pero nada le dieron a su sacerdote. A veces es necesario expresar el amor. Mis amados hijos éste es un reproche maternal, al menos ustedes, traten de interpretar bien mis palabras que son palabras de amor para su sacerdote y para ustedes, sobre todo para ustedes, mis amados jóvenes.

Dios ha decidido que esta Hostia salpicada de sangre sea guardada junto con la Hostia que Dios quiso traer hace dos años (Nota: el 18 de febrero de 1995: Es guardada por Don Claudio y después de dos años permanece intacta), porque ocurrió que los grandes hombres primero quisieron que una Gran Hostia fuera consumida, pero luego dijeron: "¿Porqué La consumiste?".

¿Qué deben hacer estos dos hijos míos? Si consumen la Hostia se les reprocha, porque La consumieron y si no La consumen, se les reprocha porque han desobedecido al no haberLa consumido.

Mis amados hijos, no pueden entender plenamente cuán grande es su sufrimiento y cuánta... hay contra ellos. Primero, las religiosas y sus madres superioras, luego los párrocos empezaron a quejarse ante el Vicariato porque su sacerdote les estaba quitando algunas almas en un distrito que consta de unas 35,000 almas. ¿Mas dónde están esas almas? Se quejaron cada día contra su sacerdote, lo calumniaron y difamaron. No deseo agregar más, para que cada uno de ustedes pueda meditar sobre lo que la Madre les ha dicho, porque éste es el mensaje de Dios y no deben olvidarlo. Pero ustedes olvidan los mensajes, de modo que su sacerdote debe repetirlo cada vez, repetirlo y siempre repetirlo, mas él les explica los mensajes tan bien que no deberían olvidarlos.

La Madre ante Jesús la Eucaristía, Quien está sangrando, les pide que la perdonen por haber hablado así, pero ha sido sólo por amor, mis amados hijos, por amor a todos ustedes.

Contemplen a Jesús la Eucaristía, Quien está sangrando. ¿Porqué Dios realizó este milagro? Porque Él todavía quiere ayudarlos y permitirles entender plenamente que la autoridad eclesiástica ha estado grandemente equivocada. Hoy parece que la batalla está perdida para estos dos hijos míos, pero al final llegará la victoria, el gozo y la paz, pero tú, Marisa, tendrás gozo sólo en el Paraíso.

Y ahora unidos a la Madre digamos el Padrenuestro tomados de la mano. No inclinen su cabeza, sino que contemplen a Jesús la Eucaristía, acérquense, no teman acercarse entre sí y dénse mutuamente fortaleza y valor.

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por si ponen en práctica lo que Dios ha dicho en este mensaje: oren, oren, oren mucho.

Las cosas han llegado a tal punto que deben permitir que la gente adore esta Eucaristía. En su oración deben incluir sus intenciones para la próxima reunión (Nota: el próximo 1o. de abril Don Claudio tendrá una reunión con la comisión de investigación en el Vicariato): se trata de una reunión muy difícil porque será con gente que no ama. Hija mía, ¿viste que durante el Rosario el pecho de Jesús estaba sangrando?"

- Marisa: "Ví a Jesús sobre la cruz".

- Nuestra Señora: "Sí, es a causa de los pecados que se siguen cometiendo voluntariamente sobre este planeta Tierra".

- Marisa: "¿Si esa gente nos pide que cerremos este lugar, qué debemos hacer?".

- Nuestra Señora: "Esta casa no les pertenece, es tu propiedad. Yo seguiré viniendo aquí, tal como Jesús, los Ángeles y los Santos.

Y tú, hija mía, sigue abrazándote al sagrario, aún cuando no esté la Eucaristía, abrázate al sagrario porque Jesús la Eucaristía está siempre presente en este prodigioso lugar.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, bendigo sobre todo a los enfermos, los cubro con mi manto maternal y los traigo adentro de mi corazón.

Canten una bella canción a Jesús, manteniendo un silencio perfecto hasta que esta Eucaristía sea llevada a la pequeña parroquia, mi joya".

26/marzo/1998, 6:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Nuestra Señora: "Mis amados hijos, los invito a orar por la conversión de los pecadores: conforme avanza la vida, más aumenta el número de los pecadores, porque sólo están preocupados en precipitarse y aferrarse a las cosas materiales y no a Dios. NADIE SE PERCATA DE QUE LOS TIEMPOS ESTÁN MUY PRÓXIMOS Y CUANDO ALGO OCURRA, SERÁ DEMASIADO TARDE PORQUE DIOS HA DADO MUCHO TIEMPO Y ÉL AÚN LO SIGUE DANDO, PUES LA MISERICORDIA DE DIOS ES INMENSA. PERO NO OLVIDEN QUE AL FINAL ESTARÁ LA JUSTICIA DE DIOS.

Vengo a este lugar a orar con ustedes y en cada ocasión les doy un mensaje: puede tratarse de un mensaje repetitivo porque la Madre se repite tal como toda madre sobre la Tierra. Dios desea que hable como tal: Dios Me envió, junto con los Ángeles para ayudarlos, pero la gente no convierte su corazón, por el contrario trata por todos los medios de destruir el don de Dios. Y podrían también tener éxito, mas al final llegará la victoria de Dios y la de ustedes.

Estos dones de Dios, los dones verdaderos de Dios son aplastados con gran facilidad y mejor son usurpados y retirados por la fuerza por aquellos hombres que olvidan lo que Jesús hizo por todos los hombres de la Tierra. ¿Porqué el hombre es tan duro y está tan en contra de las cosas bellas de Dios? Si Dios otorga el don, ¿dónde está lo malo? ¿Dónde está la malicia? Dios hace todo esto porque Él los ama. PERO LA GRAN BATALLA ES CONTRA LA EUCARISTÍA: LA EUCARISTÍA NO ES AMADA.

Ya He dicho que algunos sacerdotes celebran la Misa sólo por celebrarla y no creen que en la Hostia está el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de mi hijo Jesús. OH, MIS AMADOS HIJOS, HAY MUY POCOS SACERDOTES QUE CREEN EN LA PRESENCIA REAL: algunos de ellos sólo celebran la Misa por hábito. Pero ustedes no deben censurarlos por esto y los invito a que oren por ellos. Ya les He pedido que oren para que cuando menos algunos de ellos conviertan su corazón: les pido su ayuda, ayuda por medio de sus oraciones y de su amor. No juzguen a los sacerdotes, porque son mis hijos predilectos, aún si no responden al llamado. No los juzguen y oren por ellos, deben orar mucho y con todo su corazón, siempre. Estoy triste porque veo tantas cosas en el mundo, que van mal y que empeoran más y más.

Hay algunos que intentan realizarse mediante el trabajo cerebral, pero no con su corazón: por tanto les pido que hagan todo con todo su corazón, todo por amor, todo en estado de gracia. La sangre que brotó de la Eucaristía, rescatada de la profanación, es la sangre de mi hijo Jesús, pero el hombre no lo cree.

Mis amados hijos, los He preparado para todo esto que ha sucedido y Nosotros estamos con ustedes, Jesús está con ustedes, mi hijo Jesús: están los Ángeles y los Santos y también estoy Yo, su Madre. Nunca pierdan la confianza en Dios: deben tener gran confianza en Dios, aún si en este momento parece que también Dios los Ha abandonado. Dios a nadie abandona. Cuántas veces les dije: "No pregunten todos los porqués de Dios. ¡No pueden responder a todos los porqués de Dios! Tengan confianza en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Jesús, los Ángeles, los Santos y Yo traemos la Eucaristía, para hacerles comprender plenamente que Estamos con ustedes. Cuando reciban a mi hijo Jesús en su corazón, no sean meditativos, sino que háblenle a Jesús.

Mis amados hijos, los invito a orar por la gente abandonada y por los que han sido olvidados, ya sean los ancianos o los niños que son botados fácilmente: oh, deben orar mucho, es suficiente observar a su alrededor para darse cuenta de lo mucho que deben orar. Mas no deben rechazar su deber por este motivo: ofrezcan su día a Dios y hagan todo por amor a Dios, mi Todo, el Gran y Santo Dios, el Bueno y Misericordioso Dios. Y tú, Marisa, Me ves tan triste porque aquí no están presentes ni sacerdotes, ni religiosas, en estas apariciones tan grandiosas e importantes y en este grandioso milagro Eucarístico: no responden, no vienen a este lugar, donde está el milagro Eucarístico. LOS LAICOS NO ESTABAN ACOSTUMBRADOS A RECIBIR A JESÚS LA EUCARISTÍA, A PERMITIRLE ENTRAR EN SU CORAZÓN Y A HABLARLE A JESÚS. DESAFORTUNADAMENTE LOS SACERDOTES TOMAN VENTAJA DE ESTA IGNORANCIA.

Anímense, mis amados hijos, oren y amen y no olviden la frase: "Aprendan cómo amar, entonces oren": deben escribir en un cartel estas cuantas palabras dichas por Jesús y colocarlo en sus hogares. Esta frase abarca a toda la historia de la Iglesia.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales. Los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Abril de 1998

5/abril/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Jesús)

Mientras la gente oraba en la capilla, Jesús se le apareció a Marisa y dio el mensaje siguiente.

- Jesús: "Mis amados hijos, Yo mismo estoy aquí, Yo el Primer Sacerdote, He traído una Hostia grande y algunas otras pequeñas: no fue difícil para Mí abrir un sagrario y tomar las Sagradas Hostias, no fue un gran esfuerzo para Mí el traer a Jesús la Eucaristía.

Yo, el Hijo de Dios, Yo, Dios Hijo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, hice lo que Dios Todopoderoso Me dijo. Ningún hombre sobre la Tierra podría impedirMe hacer lo que hice. En este lugar no hay culto a la persona. Yo soy Dios y puedo hacer lo que quiera. También puedo dejarlos triunfar, mis amados hijos, ustedes los que viven en la verdad. Esto no significa que la demás gente viva en la mentira: sólo que ellos aman a Dios a su manera y también no temen a la vida después de la muerte. Pero la muerte, la Hermana Muerte, llegará para todos y entonces llorarán por sus sacerdotes y por sus hijos.

Su hermana Me suplicó que no trajese la Eucaristía: Yo la entendí muy bien y sentí pesar y ternura por ella, pero Yo debía traerLa, Yo, Dios, no podía detenerme ante los hombres. Aquellos que me niegan, al final encontrarán a Quién los negará. No Me nieguen, no nieguen a Jesús la Eucaristía, ámenLe.

No escuchen lo que esos que no Me aman, dicen, no escuchen, sino oren, oren mucho. Yo mismo He venido aquí para traerMe. Cuando todos dormían, cuando la noche estaba en perfecto silencio, una gran luz y los Ángeles Me acompañaron. Vine a esta pequeña capilla, a esta pequeña joya de mi Madre y Me coloqué a Mí mismo con mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Para esa gente no sería un gran esfuerzo creer, pero no creen, porque temen que las almas vengan a orar a este lugar por ser un lugar prodigioso.

Pongan atención, esto es verdad. Observen cuánta gente va a ver a una pequeña estatua de Nuestra Señora llorar lágrimas de sangre (Nota: en Civitavecchia, cerca de Roma), pero nada hay ahí porque mi Madre sólo vertió lágrimas. No obstante la gente va ahí y nadie dice algo porque no implica ni sacrificios o disputas entre obispos y sacerdotes: no está Jesús la Eucaristía y la Eucaristía no es llevada ahí porque en ese lugar ya está la Eucaristía. Pero el triunfo está en este lugar y el triunfo se repite cada vez: el Pan ha bajado del Cielo cada vez.

Cuántas mentiras, cuántas falsedades para defenderse a sí mismos: mis amados hijos, no lleguen hasta este punto, sean leales, sinceros, veraces, sencillos y perdonen, perdonen a esa gente, a los hombres grandes y pequeños que voluntariamente los hacen sufrir. Ellos aparecerán de nuevo, hablarán entre sí, se reunirán para hablar mal de este lugar. No se reúnen para orar o enseñar, sino que se reúnen para hablar mal de este lugar y de la Eucaristía, diciendo: "...un caso de stand de feria..." o "...un pedazo de pan...". Esto es lo que los hombres de la Iglesia están diciendo y es cosa muy seria el que nunca hayan venido a analizar, a preguntar, a hablar con alguno de ustedes: ¡a nadie interrogaron y están censurando! ¡Esto es muy serio!

Aún cuando fuesen los hombres más grandiosos de la Iglesia o los obispos más grandiosos, cuando calumnian y difaman sin haber interrogado, sin haber conocido y visto y cuando censuran a quienes dan testimonio verdadero, entonces la situación se vuelve muy seria: es tan seria para ellos como grande es el sufrimiento de ustedes, mi amado sacerdote y todos ustedes que sufren, los que le siguen.

ESTE ES EL MOMENTO DE DECIDIR: O CON JESÚS, CON MARÍA, LA MADRE DE LA EUCARISTÍA, O CONTRA ELLOS. HAGAN SU DECISIÓN. Y ahora lean la "Pasión" y medítenla porque hoy al final del siglo 20, la historia de Jesús se repite. Luego vayan en procesión y sobre todo Jesús pide que se amen los unos a los otros.

Algunos han venido a este lugar a observar: fueron enviados, seguramente, pero no deben responder de tal manera. No es necesario que se den a conocer, sino que conviertan sus corazones, conviertan sus corazones, Jesús les pide esto, ¡crean en el Evangelio y crean en todo lo que triunfa en este prodigioso lugar! No reporten cosas equivocadas o falsas, sólo por engrandecerse ante los ojos de sus superiores. ¡Vuélvanse pequeños, arrodíllense ante Mí, Jesús la Eucaristía, crean en el Evangelio, crean en el gran milagro que Dios ha realizado en cada ocasión!

Vayan en procesión y Yo, junto con toda la corte celestial, estoy aquí con ustedes. Anímate, Marisa, no temas, estás con tu Jesús. Entre más grande es la misión, mayor es el sufrimiento. Ustedes, mis jóvenes, sigan los pasos de su sacerdote, quien sigue mis pasos y todos juntos demos gloria a Dios Padre, a Dios Espíritu Santo y a Mí, Dios Hijo".

La gente fue en procesión penitencial por el jardín, luego se rezó el Rosario y todos recibieron la Comunión. Finalmente Nuestra Señora se apareció a Marisa y dio el mensaje siguiente.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, estoy aquí con mi Jesús y el suyo, para disfrutar con ustedes y para exclamar con ustedes: "¡Hosanna al Hijo de David!". Don Claudio, levanta tu palma y exclama "Hosanna". La Madre les agradece por su presencia aquí y por su solidaridad y amor.

Los tiempos son duros y difíciles, el sufrimiento es grande, pero por medio del sufrimiento se vuelven fuertes y luchan con caridad y amor. Por este motivo, el sufrimiento no se da por nada, se ha dado para fortalecerlos.

Anímense, mis amados hijos, sigan exclamando "¡Hosanna, Hosanna al Hijo de David!". La Madre de todo corazón les agradece por su presencia aquí y nunca dejará de agradecerles. Den la vuelta y díganle a la gente que habla mal que aquí está la verdad, que aquí no hay fanatismo, ni culto a la persona: que aquí sólo hay amor, ese amor que muchos grandes hombres de la Iglesia no quieren entender.

Por esta razón Yo amo, mis queridos hijos: amo a los que ocasionan los sufrimientos de mi hijo Jesús y que creen que lastiman a su sacerdote, pero que lastiman a mi hijo Jesús. Ahora ya han recibido en sus corazones a Jesús la Eucaristía, traída por Jesús mismo a este prodigioso lugar y deben irse en el gozo y la serenidad.

Con mi sacerdote predilecto, que recibió la palma del martirio, los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, beso a los niños, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. ¡Hosanna, hosanna, hosanna al Hijo de David! Repitan Conmigo: "¡Hosanna, hosanna, hosanna al Hijo de David!", levanten su palma y exclamen Conmigo de nuevo: "¡Hosanna, hosanna, hosanna al Hijo de David!". Alabado sea Jesucristo".

12/abril/1998, 10:30 a.m. (Mensaje de Jesús)

Mientras la gente estaba en la capilla, Nuestra Señora se le apareció a Marisa. Ella le pidió que tomara del altar un lirio, una rosa y una espiga y que abriera el sagrario. Marisa encontró dentro del sagrario una Hostia grande y se le pidió que colocara la Hostia sobre la rosa. Tan pronto como lo hizo, muchas y muchas Hostias pequeñas salieron de la Hostia grande y eran tantas que algunas cayeron al suelo. Entonces Jesús se apareció y dio el mensaje siguiente.

- Jesús: "No esperen un mensaje, Yo ya traje mi mensaje de paz. Ahora recíbanMe, recíbanMe en estado de gracia, éste es un gran milagro, éste es un gran regalo que Dios quiso darles a todos ustedes, si se encuentran en estado de gracia. Quienes no estén en estado de gracia, no les permitan recibir a Jesús la Eucaristía. Éste es en verdad un gran regalo.

Ahora prepárense a recibirMe. Yo quise que la Madre tomara un lirio, una rosa y una espiga, porque estos están en su símbolo (Nota: el símbolo de la comunidad). Ustedes vieron salir las Hostias de la Hostia grande. Hijo mío, bendito seas por el fortaleza y el valor que tuviste cuando no Me negaste. Luchaste y no Me negaste, mas ellos te suspendieron del ejercicio de los oficios divinos porque no Me negaste. ¿Quiénes son ellos? Tu sacerdocio dura por siempre y ningún hombre sobre la Tierra te lo puede quitar. Debes aún tener paciencia y confianza.

GRACIAS PORQUE NO ME NEGASTE, PORQUE NO NEGASTE A LA MADRE DE LA EUCARISTÍA, GRACIAS POR TODO LO QUE HACEN POR LA IGLESIA Y POR LAS CREATURAS. GRACIAS, DON CLAUDIO, NUNCA ME NIEGUES, NUNCA ME NIEGUES. PONGO EN TI MI CONFIANZA, EN VERDAD PONGO EN TI MI CONFIANZA.

Ahora arrodíllense y oren juntos con su sacerdote. Aquellos que sólo hayan cometido pecados veniales, permítanles pedir con mucha humildad: "Dios mío, ten misericordia de mí, Dios mío, ten piedad de mí". Los que hayan cometido pecado mortal, no les permitan recibir la Eucaristía si antes no se confiesan".

Finalmente la gente recibió la Comunión y Jesús y Nuestra Señora dieron Su bendición.

19/abril/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

Temprano por la mañana se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y la estatua de Santo Niño sobre el altar sostenía entre sus pequeños dedos una Hostia grande. Adicionalmente se encontraron muchas Hostias sobre las flores de algunas plantas en la habitación de Marisa. Después de la procesión penitencial por el jardín, al final del Rosario se llevó a cabo una ceremonia especial, de hecho Don Claudio bendijo a algunas parejas de jóvenes de la comunidad y a sus anillos de compromiso y finalmente Nuestra Señora los bendijo también durante la aparición y dio el mensaje siguiente.

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, estoy aquí con ustedes para bendecir a estos jóvenes. Sería tan hermoso que los jóvenes entendiesen este acto de amor, de amor puro y verdadero. Todo está relacionado, aún cuando en Pascua les pedí que tomasen el lirio, la rosa y la espiga porque están en su símbolo, era para conducirlos a este encuentro, mismo que fue retrasado por causas humanas.

Dios eligió el día 12, domingo de Pascua, el día de la Resurrección de mi hijo Jesús, pero debido a causas humanas este festejo se retrasó hasta hoy. No se trata de cosas sin importancia, lo que ha ocurrido el día de hoy es grande a los ojos de Dios y también a los ojos de los hombres. Esta ceremonia sencilla y humilde se constituye como un testimonio para todos y ustedes, las madres, hablen de esto a sus hijos jóvenes. Sé que es difícil hablarle a los jóvenes, es muy difícil, pero sobre todo si no abren su corazón a Jesús la Eucaristía. Deben abrir su corazón a Jesús la Eucaristía, porque esto les ayuda a abrir el corazón de todos los hombres de la Tierra.

Mis amados hijos, estos dos hijos míos están sufriendo mucho pero en su corazón, en sus labios, en su rostro aún cuando esté surcado por el dolor, tal como dice su canto, también hay gozo, el gozo de luchar por la gloria de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Si su sacerdote a veces está cansado, o si sufre más de lo habitual o si no es como ustedes desean que sea, deben aceptarlo y recordar que su sufrimiento ha excedido el sufrimiento de todos los Santos, pongan en su corazón que su sufrimiento es grande, es un sufrimiento que mata.

Por lo tanto si a veces lo ven exhausto y frustrado, aún cuando esto no ocurra, deben excusarlo y comprenderlo: ¿quién sufre como él? Esa gente permite que sufra y saben que le causan sufrimiento, ellos dicen: "Tomaré venganza, lo aplastaré". Éstas son palabras duras que desgastan, pero él está sereno tal como ustedes debían estarlo. Si a veces cojea, ayúdenlo, ¡extiéndale una mano, no lo censuren y no se fijen en cada detalle! Es más se fijaron si el pequeño anillo de su hermana estaba en la mano derecha o en la izquierda, porque si estaba en la mano izquierda estaba casada o no lo estaba si lo llevaba en la mano derecha. Ella sólo tiene el pequeño anillo del Santo Rosario y ustedes saben que está casada para Dios.

Deben venir aquí a orar, amar y ayudar. También estos dos hijos míos pueden cojear, ¿porqué no? Están hechos de carne y sangre como ustedes, ¿no es así? Nadie es perfecto pero ningún santo, pongan atención porque dicen con frecuencia "Ningún hombre sobre la Tierra", ningún santo que disfruta del Paraíso sufrió tanto como estos dos hijos míos están sufriendo. Cuando algo no vaya bien para ustedes, deben pensar en el sufrimiento de ellos y sentirán más fortaleza para continuar y aceptar.

Jesús resucitó de entre los muertos, así es que exclamen "¡Aleluya, aleluya, aleluya!". Él no resucitó para estar lejos de ustedes en el Cielo o entre las nubes. Jesús está aquí y Yo también lo estoy. Deben estar satisfechos y felices, porque Dios eligió este pequeño rincón del Paraíso, por lo tanto no se fijen en esos pequeños detalles humanos que pueden detenerlos en su vida espiritual. Pongan atención, si las cosas son bellas, si las palabras de su sacerdote son bellas y grandiosas, si está unido con Dios y con el Papa, no se detengan a observar esas sutilezas que también pueden herir.

Hoy también repito: "Si no aprenden cómo amar, no podrán orar bien".

Mis mejores deseos a todos los presentes de que tengan un domingo santo y una santa conversación con Jesús, a Quien han recibido en su corazón. Ahora hija mía, muéstrame la carta... En cuántas ocasiones Jesús y Yo les dijimos: "Estas cartas deben ser capaces de convertir a las personas, pero si quienes las reciben no tienen la gracia de Dios, no convertirán su corazón". En cuántas ocasiones les dije: "No esperen demasiado". Hay el hombre bueno que acepta, pero que guarda silencio y hay quien no cree, por tanto no lo acepta y hay quien cree pero que siente temor.

¿Cómo puede temer un Cardenal? ¡Él ciertamente no pierde su silla! Poca gente mostró su solidaridad hacia su sacerdote y me refiero a su clero. Por el contrario muchos, muchos y muchos laicos, también en el extranjero, estuvieron orando y ofreciendo misas por todos ustedes y no sólo por su sacerdote y por la vidente, sino también por todos ustedes los miembros de esta comunidad. Ellos son solidarios con Nosotros y con ustedes porque comprenden el drama.

Esta es una larga historia que sus hijos leerán algún día. Por ahora regocígense en la Resurrección de Jesús, disfruten la Sagrada Eucaristía y el testimonio dado en este día por estos jóvenes.

Tú, mi amado sacerdote, haces todo esto porque esperas conversiones: aún cuando haces todo lo posible, nada debes esperar. Si hay algunas conversiones, Daremos gracias a Dios, porque ya has salvado muchas almas. Anímate, la cruz es pesada, pero están Jesús y la Madre para soportar la cruz y si lo deseas, Yo puedo dejar que los Ángeles y los Santos se levanten por tí.

Ahora oremos juntos por el clero, por su sacerdote y por los jóvenes que hoy se han reunido, para que puedan consumar su amor, durante toda la vida y que sólo la muerte los separe. Abran sus brazos, tómense de la mano, acérquense unos a otros y digan conmigo en voz alta, Padre nuestro... Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí: hoy esperaba a algunas personas más, muchas otras que son solidarias con su sacerdote, pero que no vinieron. Ustedes nada deben temer.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, beso a los niños, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Mayo de 1998

1/mayo/1998, 7:00 p.m. (Mensajes de Jesús, Nuestra Señora y San José)

- San José: "Hoy inicia el mes consagrado a mi amada esposa, Madre y hermana y me gustaría que oraran con mayor frecuencia. Los mensajes de Dios son sobre la oración, porque la oración conduce a la conversión, a la gran oración, la Santa Misa y a la Sagrada Comunión. Me han dado este gran honor de traer el mensaje, pero es un mensaje humilde y sencillo, que es adecuado para jóvenes y adultos.

Oren. Hay gran necesidad de oraciones: oren por sus hermanos, que están alejados y que dicen estar cerca de Jesús la Eucaristía, pero que están muy lejos de Él. Oren y amen.

Hasta ahora el mensaje de Dios es siempre el mismo, porque Dios ha dicho todo lo que podía decir acerca de la conversión, el amor y la oración, el milagro Eucarístico y la gran oración, la Santa Misa.. Jesús la Eucaristía triunfó muchas veces y este triunfo preocupó a muchos hombres de la Iglesia. Por esta razón el día de hoy he traído una Hostia profanada, para que puedan entender qué importante es orar. Por esta razón su hermana sufrirá de nuevo la Pasión, para que esas almas no profanen (Nota: Marisa recibió la Hostia la Cual se volvió visible en sus manos).

Una vez Jesús y Nuestra Señora dijeron que si las personas profanan la Eucaristía, es porque que creen y su pecado es mayor y mayor. No se ofende al hombre, se ofende a Dios. Consideren que al final del segundo milenio, la gente aún sigue profanando, la gente sigue maltratando al hombre para ofender a Dios. Por esta razón de nuevo los invito a orar: No me atrevo a decirles quien toma la Eucaristía para profanarLa, porque es muy doloroso. Sólo les pido que oren.

Mi amada esposa rescató la Eucaristía de la profanación y por esta razón tiene un olor celestial y Ella quiso traerLa a este lugar prodigioso. La gente hace esto por venganza, pero ¿saben ustedes a qué conduce la venganza? Conduce a la calumnia y la difamación: primero empieza con los celos, luego los celos conducen a la envidia, la envidia a la calumnia, difamación, profanación...".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, la Madre les habla. Cada día el corazón de mi hijo Jesús y mi corazón son traspasados y apuñalados. Por esto les repito con frecuencia. "Amen a Jesús la Eucaristía, ámenLo con todo su corazón, ámenLo también por los que no saben cómo amarLo y sobre todo por los que no quieren amarLo"".

- Jesús: "Soy Yo Jesús, soy su Jesús y tú, hija mía, Me ves triunfante y no sufriente. Yo te enseñé cómo verMe en la Cruz, triunfante, tal como deseo verte, sobre la Cruz, triunfante. Yo, Jesús, te pido, hija mía, que le des la Sagrada Comunión a tu sacerdote, luego en secreto te diré porqué. Mis amados hijos, que se han reunido a orar en este lugar, comiencen una cadena de oración por las misas negras y la profanación de la Eucaristía. Los invito a llevar bien este mes Mariano, que está consagrado a mi Madre: VENGAN A MÍ A TRAVÉS DE MI MADRE. Y Yo entraré en sus corazones con alegría, si están limpios y puros. Anímense, Nosotros los vemos, aún si son pocos, aún si no todos responden al llamado, pero los Vemos desde el Cielo y Vemos sus corazones: estos deben estar siempre limpios y puros y como les enseñé, amen siempre.

Yo tomé a mi papito José y a mi Madre de la mano y de igual manera, unan sus manos y conmigo, mirando hacia el Cielo, digan el Padrenuestro...

Mis amados hijos, mis mejores por un buen mes Mariano, por un buen mes juntos con mi Madre y su madre. Yo, Jesús, con su sacerdote, con la Madre y José, los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales".

- Nuestra Señora: " Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo".

- San José: "Alabado sea Jesucristo".

2/mayo/1998, 7:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Hoy Yo misma he venido a este lugar, porque están llevando el mes Mariano por la Madre de la Eucaristía: ayer mi amado esposo y mi hijo Jesús hablaron y hoy estoy aquí con los Ángeles, los Santos y las almas salvadas.

Mucho me agradaría que entendiesen que los mensajes de Dios son muy importantes. Deben leerlos y llevarlos a la práctica y luego volverlos a leer y llevarlos a la práctica, porque los mensajes no pueden leerse como cualquier libro: los mensajes deben leerse y ser meditados, porque su sacerdote se los explica muy bien. En cada ocasión él compone un poema con los mensajes. Por este motivo no Hablamos demasiado, porque corresponde a su sacerdote el hablar: su sacerdote debe ocupar siempre el primer lugar.

¡Hay gran necesidad de oraciones! Cuántos, cuántos cardenales y obispos saben de estas apariciones: algunos de ellos no creen, algunos otros sí creen, pero no se ocupan de ellos, algunos otros creen, pero temen: pero ¿acaso un cardenal de 80 o 90 años puede sentir temor de decir que cree o que viene a este lugar? Estos tres grupos no están hechos para el Reino del Cielo: aquellos que temen, no pueden amar. Aquellos que aman, pero que no desean perder su posición, no pueden amar a Jesús.

¿Pero a qué le temen estos sacerdotes? ¿Temen a Mi presencia que no pueden ver? ¿Temen a Jesús la Eucaristía, a Quien sí ven? ¿Pueden esas pequeñas Hostias atemorizar a los grandes hombres de la Iglesia? Ellos no aman. Quien ama, no teme, quien ama en la verdad, también está preparado para el sacrificio y el sufrimiento, está preparado para todo.

Por esta razón en cuántas ocasiones les He dicho: "Vivan en estado de gracia, vivan con Jesús la Eucaristía, vivan con la Trinidad, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo".

Mis amados hijos, ámense los unos a los otros, Yo vengo aquí y hablo de manera muy sencilla y fácil por toda la gente que en verdad desea conocer a Jesús. DESPUÉS DEL SANTO EVANGELIO, ESTÁN LOS MENSAJES DE DIOS. Pero estos mensajes incomodan, porque dicen la verdad y la verdad incomoda. Esas personas no entienden los mensajes de Dios porque no quieren entenderlos: si Marisa entiende lo que digo, mucho más entienden los grandes hombres de la Iglesia, porque han estudiado.

En cuántas ocasiones dije: "Tanto estudio, tantas palabras, pero no son capaces de hablarles a sus hermanos del amor, la paz y la serenidad". Les dije muchas veces la razón porqué la que vengo a este lugar, Dios Padre escogió este lugar prodigioso y Yo vengo a estar con ustedes llena de gozo. Cuántas veces dije: "Cuando nació Jesús, no Quiso que mucha gente Le rodeara, nació en un establo, casi solo, nació en secreto".

También estas apariciones nacieron en secreto, en silencio por años y años, entonces Dios decidió abrirlas para todos y entregar este regalo a todos, pero pocos respondieron, porque la gente viene aquí a orar y a caminar hacia la santidad, no se trata de un viaje placentero, se trata de una peregrinación de oración, una peregrinación de sacrificio y mucho amor. Ya no deben preguntarse porqué. ¿Porqué Dios no habría de escoger este lugar prodigioso? Estos dos hijos míos han sufrido mucho y aún siguen sufriendo, pero nunca han retrocedido: ellos siguen adelante, jalando esta larga cadena con mucho esfuerzo. Pero las oraciones, las uniones con Jesús la Eucaristía y sus oraciones les han dado la fortaleza para continuar.

Durante este mes, la Madre vendrá cada noche (Nota: en mayo habrá una aparición pública cada día), pero en cada ocasión no deberán esperar un mensaje. Vendré a orar con ustedes y si Dios me dice algo, estén tranquilos, les hablaré de ello y su sacerdote hablará de ello más que Yo. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, sus parientes y amigos, bendigo a los que están en hospitales y a los enfermos, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

7/mayo/1998, 7:00 p.m. (Mensajes de Jesús y de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y gracias a los que han venido a este lugar prodigioso desde lejos para reunirse con Jesús la Eucaristía y con la Madre de la Eucaristía. A partir del 1o. de mayo los He invitado siempre a orar con mayor frecuencia: los tiempos van de mal en peor, pero aquellos que viven en estado de gracia, a nada deben temer.

Den gracias a Dios, hijos míos, alaben a Dios en cada momento y con gozo proclamen aleluya, aleluya, aleluya, a Jesús resucitado de entre los muertos, a Jesús la Eucaristía. La oración hecha con amor y con todo su corazón es importante, también puede detener las guerras: hay demasiadas guerras en el mundo, no sólo las que ustedes conocen, hay muchas, muchas más. Entre más avanzan, más entienden que los hombres no se aman los unos a los otros y por cosas sin importancia se matan entre sí: los hombres acuchillan y violan a los niños.

Por tanto tienen ustedes muchas intenciones por las cuales orar para lograr que las cosas se faciliten, así la Madre les dice: oren por mis intenciones, que son también las suyas. Primero aprendan cómo amar y entonces oren, hagan apostolado, dondequiera que estén, a nada deben temer. Cuántas veces les dije que un Cristiano no debe temer de hablar acerca de Jesús la Eucaristía y de la Madre de la Eucaristía.

Por algunos periodos de diez años me He aparecido a Marisa y He dado muchos y muchos mensajes. Oh, si la gente tuviera que escribir todos los mensajes que He dado, toda una biblioteca no sería suficiente: hay muchos mensajes cerrados en el escritorio. Ustedes recuerdan cuando Empezamos a abrir las apariciones a todos: junto conmigo empezaron con la Señal de la Cruz y con la catequesis de Dios. Luego poco a poco con la Madre, han llegado a entender la importancia de la Eucaristía y de la Santa Misa: en orden de importancia, Santa Misa, Eucaristía, confesión, catequesis bíblica, grupo de oración, y cuánta veces les dije: "La aparición, si es que hay tiempo", porque las apariciones están en el último lugar. Y no porque sean menos importantes, sino porque en primer lugar está Jesús la Eucaristía y los Sacramentos. Los Sacramentos brotaron del costado de Jesús y tú, hija mía, lo viste muchas veces: cuando la Eucaristía salió del costado de Jesús (Nota: el 14 de septiembre de 1995), entonces salieron los Sacramentos y la Iglesia y todo.

Cuántas veces han presenciado el milagro Eucarístico y algunos de ustedes se acostumbraron al milagro Eucarístico: no, nunca deben acostumbrarse. Cada vez que presencien el milagro Eucarístico, cada vez que reciban a Jesús, que sea siempre la primera y última vez. Reciban la Sagrada Comunión como si fuera la última de su vida: estos Santos, estas almas salvadas que Me rodean recibieron a Jesús la Eucaristía en sus vidas, pero no como ustedes. Ustedes son muy privilegiados porque Le reciben con frecuencia, pueden recibirLe cada día.

Finalmente, existe el gran milagro Eucarístico que ustedes pueden ver, algunos por una vez, algunos otros por dos o tres veces, pero el Cardenal suspendió a su sacerdote del ejercicio de los oficios divinos porque debía negar lo que vió y debía decir a los fieles que había sido una decepción. ¿Cómo podemos negar lo que vemos? Mas su sacerdote no negó a Cristo, por tanto fue suspendido: por eso aún si son hombres de la Iglesia pueden cometer errores porque nadie es perfecto. Solamente Dios es perfecto y los hombres de la Iglesia cometieron un error, censuraron a un inocente, tal como los que condenaron a Jesús Quien era inocente y de manera similar su sacerdote fue censurado.

Y ustedes mi pequeño rebaño, que le aman, ayúdenle por medio de la oración y el afecto porque también el sacerdote necesita afecto y ustedes saben que su sacerdote está dando, está dando mucho, él se da a todos sin distinción.

La carta, que ha sido dirigida a todos los Cardenales y Obispos, hará bien a los que son buenos y sencillos. Por el contrario, los que son orgullosos y arrogantes, empeorarán más y más y serán más rudos y duros y ¿a quién lastimarán? A su sacerdote.

Por este motivo siempre les repito a mis queridos hijos: sean fuertes, disfruten todo porque Jesús y María están con ustedes. ¿Se han dado cuenta, durante estos veintisiete años de cuánto sufrimiento han tenido, pero al mismo tiempo de cuánta fortaleza han recibido para sobrellevar esta misión de Dios? ¡Oh, si todos hubieran respondido al llamado!

Ustedes no buscan riqueza, no buscan honores, no, casi en silencio a través de muchos sufrimientos y de muchas batallas, han continuado por veintisiete años: porque, como les dije, éstas son las apariciones más importantes, las más sufridas y las más combatidas. Por años y años, estas apariciones se han llevado a cabo: estos dos hijos míos las disfrutaron, cuando estuvieron aislados, pero cuando Dios Padre decidió abrirlas a todos, entonces empezó el gran sufrimiento. Pero también hay gran gozo porque ellos siempre aceptaron, a veces refunfuñando, pero siempre dijeron ¡"Sí"!".

- Jesús: "He venido trayendo la Eucaristía, para mostrarles que en cada momento Yo Mismo, los Ángeles y los Santos podemos traer la Eucaristía: adoren ahora la Eucaristía por un momento... (Nota: Marisa recibió algunas Sagradas Hostias, que se volvieron visibles en sus manos) Ahora dáseLa a tu sacerdote, para que él pueda darLa a los presentes: Yo permanezco aquí orando con ustedes y por ustedes.

(Nota: se dió la Comunión a unas cuantas personas que estaban en la habitación de Marisa) Yo regreso al Padre y los bendigo a todos. Les dejo a la Madre, Quien permanecerá con ustedes también durante la catequesis bíblica".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, pongan en práctica los mensajes de Dios, léanlos, léanlos de nuevo, medítenlos y los aceptarán: ¡cuán hermosos son! Después del Santo Evangelio están los mensajes de Dios, que se dan a las creaturas humildes y sencillas: los mensajes son muy sencillos y adecuados para todos, pero sobre todo adecuados para la gente sencilla, porque los grandes hombres siempre encuentran algo que objetar. Amen los mensajes. Gracias si es que hacen lo que Dios pidió.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, su objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

10/mayo/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, han recibido a Jesús la Eucaristía, Le han recibido en estado de gracia y es triste que algunos no pudieron confesarse porque su sacerdote no puede confesar, ¡después de treinta y cinco años de sacerdocio! Les digo esto para que puedan ayudarle con sus oraciones. Si hubiese ahora una alma, a quien Dios le inspira la conversión y solicita la ayuda de su sacerdote, su sacerdote no puede confesarla. Esto es muy serio para quien suspendió a su sacerdote. Pero esas almas que desean confesarse o recibir la comunión, no se preocupen, porque Dios las ve: Dios ve a todos, buenos y malos, Él ve a todos los que aman a Su Hijo Jesús y a los que no Le aman, a los que Le conocen y a los que no Le conocen. Por tanto si tienen en su corazón el impulso de confesarse, pero no pueden hacerlo en este lugar, vayan a una iglesia, confiésense y entonces reciban a Jesús la Eucaristía, este Jesús Quien Yo tomé de un sagrario y traje a este lugar para ustedes, mi pequeño rebaño.

¿Se han dado cuenta que las palabras "Eucaristía" y "Madre de la Eucaristía" no son bienvenidas? ¡Y estos son los milagros más grandes en la historia de la Iglesia! ¿Se han dado cuenta que las personas se precipitan hacia esos lugares donde se reúne mucha gente, donde sólo ocurren pequeños milagros, comparado con lo que está ocurriendo en este prodigioso lugar? Pero la gente casi va a esos lugares por viajar y deben orar también por ella, porque muchos corren a muchos lugares, a muchos santuarios por curiosidad, pero también por viajar. EL VERDADERO PEREGRINAR IMPLICA SACRIFICIO Y ORACIÓN, IMPLICA CONFESIÓN Y COMUNIÓN, EL VERDADERO PEREGRINAR NO ES UN VIAJE. Debido a que la gente no puede hacer un viaje a este lugar, porque Dios no lo quiere sino que quiere que éste sea un lugar de oración, la gente no viene. Es triste que, so obstante que recibieron la carta (Nota: enviada recientemente por Don Claudio), algunas parroquias siguen diciendo: "¡No vayan!" y se aprovechan del sacramento de la confesión. Les diré también el nombre de un obispo que prohibió, él es un obispo afuera de Roma.

¿Porqué temen? ¿Porqué este rencor? Jesús trajo amor, pero también división, si no todos siguen sus pasos. Pero ustedes que han recibido tanto y que han entendido cuán importante es recibir a Jesús la Eucaristía en estado de gracia, les ruego de nuevo que no retrocedan: paren o sigan adelante, por Jesús la Eucaristía, por la Madre de la Eucaristía, por su sacerdote quien encabeza esta misión, esta gran misión, aún si ven que hay aquí tan poca gente, mas esta misión es grande.

Hombres están respondiendo, también sacerdotes y obispos están respondiendo pero están lejos de Italia: en Italia sólo hay pocas personas, que están respondiendo. ¿Cuál es la razón? ¿Qué los impulsa contra este prodigioso lugar? Pongan atención, esto es válido para todos: por medio de los celos y la envidia la gente llega a la calumnia y la difamación. Como ya les dije, la calumnia y la difamación son pecados mortales, esto también está escrito en el catecismo de la Iglesia católica: calumniar al hermano es un pecado mortal. Pero todos lo hacen: sacerdotes, obispos, cardenales y laicos. Ahora parece que ellos se reúnen sólo para hablar mal de este lugar. Todos tratan de más mal que otros, para ser acreditados, ¿pero ante los ojos de quién? Sí, Dios es amor, pero Él también será justo.

Oren. Tengo otra recomendación para ustedes y ya la hice muchísimas veces. Cuando entren en discusión con otros, no los escuchen mejor aléjense. Es mejor alejarse y orar por ellos, porque no pueden luchar contra Satanás aunque estén en estado de gracia, porque en ese momento Satanás es poderoso. Dicha gente está fuertemente poseída, así es que no le respondan. Sólo deben responder si entienden que su actitud es para escuchar o por curiosidad, pero cuando ofendan o levanten su voz, entonces deben decir adiós y retirarse, orando por ellos.

¡Cuántas veces la Madre les ha dicho las mismas cosas! Pero reinciden en el error, no obstante todos los consejos que su sacerdote les ha dado. Finalmente, lo que la Madre no puede aceptar es el egoísmo: no deben ser egoístas, pensando únicamente en ustedes. Es necesario que piensen en toda la comunidad: si alguien critica a los demás para salvarse a sí mismo, con mayor razón censura a su sacerdote. Ninguno de ustedes debe sentir que es grande y cuando hagan algo, háganlo junto con Jesús y díganselo a su sacerdote porque no saben qué tan seria es tal cosa.

¿QUÉ HARÁN CUANDO SE LES DEN A CONOCER LOS SECRETOS? ¿Qué harán, si no están preparados? Mis amados hijos, la Madre les dice estas cosas, no para desalentarlos sino para ayudarlos a crecer: como Madre debo decir estas cosas.

Temprano por la mañana algunos Me dijeron: "Felicidades, Madre mía, pero te siento como a una madrastra, porque no me ayudas". Yo sonreí porque supe que esas palabras no venían de su corazón. Hoy desearon a la Madre del Cielo y la Tierra pero Yo también les deseo, queridas madres, con todo mi corazón, los mejores deseos de paz, serenidad y también de sufrimiento, porque siempre habrá sufrimiento mientras estén en la Tierra. Pero recuerden que el cuarto Mandamiento, "Honrarás a tu padre y a tu madre", no significa que los hijos deban inclinar siempre su cabeza y dejarse aplastar por sus padres o viceversa. Todos ustedes son creaturas y deben amarse los unos a los otros, los padres deben respetar a sus hijos si quieren ser respetados y viceversa.

Mis queridas madres, Yo soy madre también, pero sobre todo Yo soy su madre. Anímense, oren por sus hijos, porque Nosotros escuchamos tales cosas y ustedes no saben. Matan fácilmente, sin sentido, violan a los niños y los asesinan, abortan fácilmente, como si se tratara de papel higiénico que se tira, abandonan a los niños, a los drogadictos, a los prisioneros y hoy quisiera agregar que también los misioneros necesitan de sus oraciones y ayuda.

Gracias, si responden al llamado de Dios y ponen en práctica lo que Dios Me pidió que dijera. No sólo deben escuchar los mensajes y que entonces todo termine ahí en su vida, deben guardar y meditar los mensajes y si no entienden algo pregunten a su sacerdote, sin preguntarse entre sí, ni a la vidente sino únicamente a su sacerdote.

Ahora digamos juntos el Padrenuestro, tomados de la mano, acercándose entre sí y levantando sus ojos hacia el Cielo. Gracias, mis amados hijos, la Madre besa a todos los niños, aquí y también a todos los niños enfermos: mis mejores deseos para ustedes mis queridas madres, los mejores deseos de santidad.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

17/mayo/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, antes que nada gracias a Dios en lo más alto del Cielo, Quien realizó este gran milagro Eucarístico en este día. Pero cada vez es un gran milagro Eucarístico, tal como es un gran milagro cada vez que reciben a mi hijo Jesús en su corazón, Es un trozo del Paraíso que viene a su interior. Esta Hostia manchada de sangre fue traída por Jesús mismo: justo cuando un sacerdote estaba consagrando por hábito y no creía en lo que estaba haciendo en ese momento, la sangre empezó a brotar y le dije a Jesús: "Tomemos esta Hostia y llevémosLa al pequeño rincón del Paraíso, el prodigioso lugar. Ahí será amada, adorada y respetada". Así Jesús, con todo su amor de Padre, Hijo y Espíritu Santo, acompañado por el Espíritu Santo bajo la apariencia de doce palomas, vinieron a la habitación de Marisa y colocó a Jesús la Eucaristía sobre estas flores. La sangre siguió brotando, por lo que la Hostia empezó a hincharse, Se hinchó mucho: no quiero que esta Hostia sea puesta en riesgo ante los hombres de la Iglesia o de aquellos adultos que no creen. ColóquenLa dentro de una caja de cristal y déjenLa ahí.

Cuántas Hostias, Yo Misma, los Ángeles y los Santos, les hemos traido a ustedes: ¿porqué fué dado este gran regalo a este pequeño rebaño? Oh, hay grupos de personas que corren de un santuario a otro, de un lugar a otro, pero que no han entendido que el lugar prodigioso más grande y el más bendecido por Dios es este pequeño pero oculto rincón: este lugar está oculto, pero también está siendo apedreado y ultrajado por muchísima gente.

Pongan atención, mis amados hijos, Dios Padre Me pidió que les dijera esto: "Su sacerdote ha sido suspendido del ejercicio de los oficios divinos por venganza y por despecho, por el Cardenal. Recuerden que por todo el mundo, por una desobediencia, suponiendo que se trate de una desobediencia, se emite una advertencia, luego de nuevo una advertencia y la advertencia consiste en decir: "Hijo mío, ¿que estás haciendo?" Pero no hubo desobediencia, porque su sacerdote obedeció a Dios. Si esa gente considera que ésta es una desobediencia, ¿porqué llegaron a suspender a su sacerdote del ejercicio de los oficios divinos? ¿Se han preguntado sobre ello?

En cuántas ocasiones cuando un hijo está mal, es reprendido y vuelto a reprender por su madre. Así el Cardenal, como padre, tuvo que reprender a su sacerdote, diciendo: "Hijo mío, ¿qué estás haciendo? No puedes hacerlo". Su sacerdote dijo: "Estoy obedeciendo a Dios". Así esa gente violó su conciencia, porque al darse cuenta que habían cometido un error, le dijeron: "Niega todo lo que dices y dile a los fieles, los adultos y los jóvenes, que los engañaste. Si niegas todo esto, retiraremos la suspensión". Mas su sacerdote que ama la Eucaristía y que siempre vió y creyó, ¿cómo podría negar a Dios?

Sí, fué algo muy duro y fuerte, pero no se quebró, se sometió y sufrió, pero no les dió la victoria, porque la victoria está en la verdad. Por lo tanto, ¿que hará esa gente de nuevo para destruir a su sacerdote? ¡Llegarán tan lejos como el engaño! Dado que no pueden vengarse, porque han visto que está en lo correcto. Dijeron: "¡Me vengaré y te destruiré!". Yo Misma escuché estas palabras, saliendo de su boca. ¡Esto no es amor, éste no es un padre que habla a su hijo, esto es odio!

Mis amados hijos, la Madre no les dice todo esto, para conducirlos a no amar a esa gente: es difícil amarla pero oren por ella, tal como lo hizo su hermana ayer, cuando oró por una persona que muy fácilmente sigue haciendo sufrir a su sacerdote, a la vidente y a los jóvenes. Alguien temió asumir su propia responsabilidad, por temor casi combatieron contra su sacerdote. Pero o ponen su confianza en su sacerdote o no la ponen, porque las medidas a medias a nadie se les conceden.

Les tuve que decir esto y repetirles sin cesar que su sacerdote está en la verdad y que él obedeció a Dios: él es censurado por esta obediencia, a menos que niegue a la Eucaristía y les diga: "Hermanos míos, váyanse porque Yo los engañé". Pero no tan sólo su sacerdote vió la Eucaristía, todos ustedes La vieron, y presenciaron muchos milagros, vieron salir la Eucaristía del costado de Jesús, volando en la caja de vidrio y luego La vieron salir traspasándola, sin romper el cristal. También vieron la Hostia desprenderse de la pintura y multiplicarse en las manos de su hermana: vieron otras muchas cosas pero no necesitan que Yo se las recuerde. Los que vieron tienen que decir: "Sí, yo ví, por tanto yo creo".

Esta es la razón por la que la Madre les dice con frecuencia: "Oren por los hombres de la Iglesia". Los hombres de la Iglesia son como ustedes, como los demás hombres. Hay hombres que se vengan a tal grado que matan, y ustedes saben esto: la Mafia, la Francmasonería, y los muchos otros nombres que tienen en varias ciudades y naciones. ¿Qué tuvo que hacer su sacerdote? El inclinó su cabeza y dijo: "Yo ví, por tanto yo creo. No puedo hacer esto. No celebraré la Misa ante la gente, pero nunca negaré lo que ví".

Seguro, su corazón sangra y las lágrimas surcan su rostro y sin duda alguna nunca pensó llegar a tal punto con la autoridad eclesiástica. Desde hace milenios, deben obedecer a la Autoridad eclesiástica, pero deben obedecer a la verdad: todos pueden cometer un error, porque son hombres, por tanto deben reconocer su error. Deben obedecer a sus superiores, cuando están en la verdad, cuando dicen la verdad. No deben tomar ventaja de la obediencia para chantajear: en cuántas ocasiones les He dicho: "Obediencia sí, chantaje no".

Hoy no me agradó decirles estas cosas, mejor me hubiera gustado celebrar junto con ustedes la fiesta de su Marisa (Nota: el aniversario de su consagración a Dios), la esposa de mi hijo Jesús, así es que sigan amándose unos a otros y si han entendido este mensaje, póngalo en práctica.

Esa gente también dice que son una secta, pero Yo no hablo en secreto y ustedes abren las puertas a todos, por el contrario una secta está cerrada y no abre sus puertas a todos. Permitan que el Espíritu Santo descienda sobre cada uno de ustedes que se preparó para esta fiesta y Yo permaneceré durante todo el día con ustedes. Y ahora, mis amados hijos, digamos el Padrenuestro, tomados de la mano, mientras abrazo a las almas salvadas, a los Ángeles, a los Santos y a todos ustedes.

Anímense, continúen con fortaleza, serenidad y harmonía y con mi sacerdote y el suyo los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

24/mayo/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por su amor a Jesús la Eucaristía sangrante. Dios quiso realizar este gran milagro en este prodigioso lugar, pero como pueden ver, no todos responden al llamado. He orado mucho con ustedes, pero ayer dije en mi mensaje que una rosa hermosa, muy hermosa tiene espinas: de igual manera, el gozo y el amor siempre tienen esos pequeños sufrimientos que preocupan. Mas ustedes, que han visto a Jesús la Eucaristía sangrante, deben cambiar y volverse mejores, amando a su prójimo. Yo he venido a este lugar por los que no creen, por los enfermos, por los que necesitan conocer a Jesús la Eucaristía: como el doctor trata a los enfermos, Jesús trata a los enfermos en el terreno espiritual. Pero también a los que vienen a filmar, a escuchar y a hacer preguntas (Nota: la televisión italiana, RAI 2, estaba presente), permítanles decir en lo profundo de su corazón: "Jesús mío, también nosotros Te amamos, pero nuestro trabajo siempre nos tiene corriendo". Nada cuesta decir: "Jesús, Te amo".

En este domingo Jesús ascendió al Cielo, pero esta vez Él quiso permanecer sobre la Tierra en este prodigioso lugar, para que esta Hostia sangrante les proporcione esas gracias que necesitan, conforme a la voluntad de Dios. Mis amados hijos, ámense unos a otros, los tiempos son duros y difíciles, hay guerras, hay gente que mata, también padres que matan a sus hijos e hijos que matan a sus padres. Hay niños que son arrojados al cesto de la basura, la gente aborta con mucha facilidad, pero al inicio de la relación ya existe la creatura, ya existe el alma: ¿porqué matan y lo destruyen todo? Una vez en un mensaje dije que Herodes ordenó matar a muchos niños, pero ahora en pleno siglo veinte la gente sigue matando a los niños: primero está el placer y luego el desdén, porque la gente arroja y se deshace de una pequeña creatura.

Mis amados hijos, el mundo no va bien, el planeta Tierra se vuelve más sucio cada día, pero, ustedes, que han entendido estas palabras, oren, oren por todos los que sufren, oren por la paz en el mundo, por la paz verdadera en el mundo, oren por los hombres de la Iglesia, por el Santo Padre, por la reunión de las familias, por los enfermos, por los misioneros, por los drogadictos, por los presos: oh, hay tanta gente por quien orar. No es necesario que hagan una larga oración, es suficiente decir: "Dios mío, Te encomiendo a mi padre, mi madre, mi hermano, mi amigo". Todo sería hermoso y fácil.

En este momento Jesús está ascendiendo al Cielo, Él está vestido de blanco, tan blanco como la nieve y está radiante con una luz muy intensa, Él asciende a Dios Padre: pero como les dije, Jesús asciende al Padre, pero permanece aquí con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

Conviertan sus corazones, mis amados hijos: es hermoso pensar en el trabajo, es correcto pensar en el trabajo, pero también es correcto pensar en el alma. Deseo llevarlos a todos, junto conmigo, al Paraíso. No se requiere mucho para convertir sus corazones y decir: "¡Jesús mío, me arrepiento y deseo regresar a Ti!".

Gracias si ponen en práctica este mensaje, gracias por su presencia aquí y por su paciencia. Canten de nuevo y den gloria a la Santísima Trinidad, aquí presente. Y con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

26/mayo/1998, 7:00 p.m. (Mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí. Han comprendido por sí mismos que, aún cuando la TV y los periódicos hablen de ello, el milagro Eucarístico no es comprendido, la gente no lo comprende, la gente no lo conoce, porque los sacerdotes nunca les explicaron que, dentro de la Hostia, está Jesús la Eucaristía con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. ¿Porqué Dios ha realizado estos milagros? Para dejar que todos comprendan que Jesús está presente, siempre, cuando la Hostia es consagrada por un sacerdote durante la Santa Misa. Por el contrario, se llevan las Hostias para celebrar misas negras. Se las llevan para ser profanadas y los sacerdotes celebran la Misa por efectuarla, por hábito y no creen que en el interior de esa Hostia está Jesús la Eucaristía.

Mis dos queridos hijos, éste es un momento muy difícil para ustedes, y desde un punto de vista humano, están solos para seguir con esta misión, pero Jesús, los Santos, los Ángeles y Yo, Estamos con ustedes, pues de otra manera no serían capaces de continuar. Y también esa gente humilde, pobre y sencilla que ama a Cristo, que ama a Nuestra Señora, que ama a su sacerdote, les ayudan. Pero este gran milagro debería haber hecho estallar al mundo, no obstante permanece en silencio. Lo han visto por ustedes mismos: cuando la gente habla de cosas profanas, dura mucho, cuando la gente habla de Jesús la Eucaristía, sólo dura unos cuantos minutos (Nota: justo una hora antes, la televisión nacional italiana ha transmitido un corto reportaje de unos cuantos minutos del milagro Eucarístico). De esto deben comprender que la gente no conoce la Eucaristía y, no por ustedes, causa muchísimo sufrimiento.

En su pequeñez, hicieron todo lo que pudieron y su sacerdote trabajó mucho: tuvo inclusive que aceptar la suspensión por no traicionar a Jesús y está escrito en el gran libro de Dios: "Niega que has visto la Eucaristía y retiraremos la suspensión". No, su sacerdote nunca lo habría hecho. Por este motivo, LOS DEMÁS SACERDOTES NO VIENEN A ESTE LUGAR, PORQUE TEMEN QUE EL CARDENAL RUINI LES QUITE SU PODER, SU PARROQUIA O CUALQUIER OTRO NOMBRAMIENTO. ¡Y ELLOS SABEN QUE AQUÍ ESTÁ LA VERDAD! Como su Madre, debo repetirles cada vez, porque cada vez que oigo hablar a alguno de la suspensión, mi corazón se aflige porque esto no es correcto: los decretos no son verdaderos, están equivocados y son nulos y no válidos, tal como alguien dijo. Pero ellos son fuertes, tienen el poder en sus manos y pueden aplastar. Alguien prominente dijo: "Me vengaré y lo aplastaré". Y él debe ser padre. Un padre no debe comportarse así con sus hijos, por el contrario la venganza está lista, está listo para aplastar, está listo para todo si lo lleva a ser fuerte y grande.

Esto debe llevarlos a entender cuán atribulada está la Iglesia, mas no deben preocuparse: la Iglesia nunca será destruida porque la Iglesia está soportada por Cristo y también por ustedes, mis amados hijos.

OREN, OREN PARA QUE LA HORA DECIDIDA POR DIOS LLEGUE PRONTO.

Mis amados hijos, los sigo invitando a orar por todos, por todo el mundo. Me duele que la demás gente no responda al llamado. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos y los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

31/mayo/1998, 10:30 a.m. (Mensaje del Espíritu Santo)

- Marisa: "¡Aquí está Jesús junto con una paloma! Por tanto, Tú eres el Espíritu Santo, ¿no es así?" (Nota: Dios Padre y Dios Espíritu Santo son vistos por Marisa bajo la apariencia de Jesús)

- El Espíritu Santo: "Sí, Yo soy el Espíritu Santo. Hoy es la festividad de domingo de Pentecostés, ¿no es así? Hoy es el aniversario de la Iglesia, ¿no es así? Las grandes festividades son la Santa Navidad, la Santa Pascua de Resurrección y el Domingo de Pentecostés. Yo los invito a dirigir sus oraciones a Mí, el Espíritu Santo, para que Yo descienda sobre cada uno de ustedes y los haga santos. Siempre invoquen al Espíritu Santo. Hoy y cada día, invóquenMe, pues están en la presencia sangrante de Jesús la Eucaristía. Es muy importante, éste es un gran milagro realizado por Dios, pero que no todos los hombres lo han entendido.

El Espíritu Santo viene a sus corazones para infundirles fortaleza y valor, Jesús la Eucaristía entra en su corazón para darles amor y gracia. Cuando Jesús la Eucaristía entra en su corazón, también estamos presentes Nosotros, la Santísima Trinidad entra. María, Madre de la Eucaristía generó a Jesús, Jesús fue generado por María: Ella es el origen de la Eucaristía.

Hoy estoy aquí con ustedes y deseo infundir en ustedes y en todos el Espíritu Santo. Sé que alguien pide el don de lenguas. Oh, mucho Me gustaría darle este regalo, pero si se otorga será porque Dios obró en su interior.

Dios le ordenó a su sacerdote que escuchara confesiones, porque hay algunas almas que necesitan la confesión: por tanto, tienen a su sacerdote, aprovechen la confesión. El que suspendió a su sacerdote de ejercer los oficios divinos, no sabía lo que hacía y si lo hubiese sabido, entonces permitiríamos que la siguiente sentencia pendiera sobre él...

La Madre de la Eucaristía, cuando viene, siempre los invita a orar por su sacerdote, porque de acuerdo con los grandes hombres de la Iglesia, él debía haber negado a Jesús la Eucaristía, él debía haberles dicho que los había engañado. Si él hubiera negado a la Eucaristía, aquí presente, Quien fue traída por Jesús, por Nuestra Señora, por los Ángeles y los Santos, si su sacerdote hubiera negado todo, no le hubieran suspendido pero el Cardenal Ruini le suspendió por no negó a la Eucaristía.

Lo que su sacerdote dijo es correcto: "Yo vi, por tanto creo". Pero él también debía haberles dicho que los había engañado. ¿Cómo pudieron llegar hasta este punto? La Iglesia tiene 2000 años de existencia y aún hoy hay tal chantaje: "O lo niegas o te suspendo". Y en nombre de Dios Padre, les digo que su sacerdote debe escuchar confesiones si algunos lo necesitan.

La responsabilidad no cae en ustedes, ni en su sacerdote, cae en los grandes hombres de la Iglesia. Deseo que el Espíritu Santo descienda sobre cada uno de ustedes y los que no estén en estado de gracia, los que necesiten confesarse, aprovechen y confiésense ahora. Tienen, ante ustedes, a Jesús la Eucaristía sangrante: adórenLe. Oren por los sacerdotes, por sus hijos, por los jóvenes, por los enfermos y por los no creyentes, porque para ellos es más fácil entrar al Paraíso.

Dios los creó a todos, por tanto no hay primero, segundo, tercer o cuarto mundo, así como no hay primero, segundo, tercer o cuarto Dios, porque Dios es el mismo para todos. ¿Porqué hay tantos pobres que mueren y tantos ricos, que viven con tanta arrogancia, tranquilidad e imperturbables? También hay muchos hombres de la Iglesia, que tienen poder y que destruyen a los pequeños sacerdotes. ¡Cuántos pequeños sacerdotes, cuántos sacerdotes jóvenes que aman a Jesús la Eucaristía son atacados por los poderosos y grandes hombres de la Iglesia!

De igual manera en el Gobierno y en las familias, cuando el padre o la madre son fuertes y duros: de igual manera en las comunidades, cuando las órdenes se dan por medio del chantaje y no por la obediencia. Pero en el año 2000 todo esto debe llegar a su fin. Ustedes deben obedecer porque el padre les habla con amor, no deben obedecer por chantaje y su sacerdote en más de una ocasión ha sido chantajeado: o haces eso o te retiramos el permiso de celebrar la Santa Misa, o haces eso o te suspendemos.

Mis amados hijos, no están en la Edad Media, hemos llegado al año 2000. Hoy oren lo más que puedan, oren a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, Quien está ante ustedes. Oran a la Madre de la Eucaristía, la Madre de todos los hombres, la Madre de los tres Jesús, tal como dice Marisa, la Madre de todos, la Madre de todo el mundo y de todas las razas. ¡Oren!

Ésta es una aparición extraordinaria que Dios quiso. Dios no se fija si hay poca o mucha gente, o sólo una persona, cuando Él decide dar un mensaje, Él lo da.

Reciban todos al Espíritu Santo, abrácenlo dentro de su corazón. Pidan el don del Espíritu Santo, porque muchísima gente peca seriamente contra el Espíritu Santo. Reciban todos al Espíritu Santo, para que les dé fortaleza y valor para continuar, para enfrentar a su sociedad, para enfrentar a los que tienen el poder en sus manos y que pueden destruirlos. La gente trató de destruir a Jesús, Le crucificaron, pero Él resucitó de entre los muertos, Él ascendió al Cielo y Él disfruta del Padre.

Ustedes también, si son fieles a Jesucristo, si son fieles al Papa y a su sacerdote, mañana disfrutarán de Dios Padre, Que está en el Cielo. Pero les digo lo que ya la Madre les dijo: "Cuando reciben a mi hijo Jesús en su corazón, si lo reciben en estado de gracia, ya poseen un rincón del Paraíso en su corazón". Oren siempre al Espíritu Santo, pidan aquellas gracias que necesitan. Esta Hostia sangrante aquí presente es Jesús, con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad: Él está listo para dar esas gracias que cada uno necesitan, si van de acuerdo con a la voluntad de Dios. Y tú también, mi amada hija, recibe el Espíritu Santo sobre ti. Vamos, mis amados hijos, Yo también regreso al Padre, junto con toda la multitud de Ángeles y almas salvadas. Y con nuestro amado sacerdote, con su amado sacerdote los bendigo a todos. Reciban al Espíritu Santo y vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y de Mí, Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Junio de 1998

3/junio/1998, 7:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, me gustaría venir aquí cada día (Nota: El año pasado, durante el mes de junio, Jesús se apareció cada día) pero He decidido venir dos veces por semana: probablemente mi Madre y la de ustedes y Yo, no somos aceptados por las creaturas. Por esta razón ustedes deben adorar a Jesús la Eucaristía, Quien derramó Su Sangre por ustedes, aún si la gente no responde al llamado. Hay poca, muy poca gente, a pesar de haber millones: es triste para Dios Padre, para Dios Espíritu Santo y para Mí, Dios Hijo. Nosotros, los del Cielo, hicimos todo lo que Pudimos, Yo tuve que derramar Mi Sangre de nuevo por la conversión de los sacerdotes, de los pecadores y de todas las almas sufrientes. Dios de nuevo fue obligado a afligir a su hermana para que las creaturas respondiesen a este gran milagro.

Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí: éste es el mes consagrado al Sagrado Corazón de Jesús. El año pasado vine diariamente a estar con ustedes, durante todo el mes de junio, cuando su hermana estuvo en el hospital. Fueron unos pocos, pero respondieron: este año hay menos. Después de todos los milagros que recibieron, en lugar de aumentar, disminuyen las creaturas, no escuchan este llamado: por lo tanto, He decidido venir cuando participen en la catequesis bíblica los domingos.

Me desagrada este comportamiento de las creaturas que no responden. ¿Porqué, en este lugar declarado prodigioso por Dios Padre, no responde la gente? Aquí han ocurrido muchos milagros, el uno más grande que el otro y el último, con tanta sangre, ¡se trata de mi Sangre, mis amados hijos! Estos han sido un aviso para los sacerdotes pero también para las creaturas: ni los sacerdotes, ni las religiosas, ni los laicos han respondido. ¿Porqué ésta cerrazón? ¿No se dan cuenta de cuántas cosas están pasando en el mundo? ¿De cuánta purificación? ¡Entre más avanza el tiempo, más fuerte se vuelve! ¿Qué esperan para entender la importancia de la oración ante Jesús Quien derramó Su Sangre?

Pero, tal como mi Madre y la suya dijo, cuando todo se derrumbe, entonces la gente va a correr, arrastrada de rodillas por el suelo, hasta donde se encuentre Jesús la Eucaristía. ¿Porqué llegar a este extremo? Por supuesto que lo que digo no va para los presentes, quienes siempre han permanecido fieles, ¿pero dónde están los demás hombres? ¿Dónde están los sacerdotes y religiosas? Están en su pequeño jardín privado, contemplándose a sí mismos y la envidia y los celos aumentan.

Aprendan a amar y entonces oren: ¿se han dado cuenta cuán difícil es amar? Por lo tanto, es inútil orar si no aman. Los que están enfermos en casa, pueden orar y decir muchas oraciones, pero loss que viajan, trabajan o estudian, deben aprender a amar, a amar, a siempre amar a todos: ¡entonces podrán orar! Dios ha dado muchísimos mensajes y en ningún otro lugar de la Tierra Ha dado tantos mensajes como aquí, pero en todas partes Él ha hablado de la lucha que existe en el interior de la Iglesia y sobre el triunfo de la Eucaristía. Pero estas partes de los mensajes han sido quitadas, porque la gente teme enfrentar a su obispo o a la autoridad eclesiástica. Como dijo la Madre, no Somos chismosos ni críticos del hombre, incluyendo a la autoridad eclesiástica. Nosotros corregimos a todos, al hombre más grande y al más insignificante, nuestro deber es corregir. Nosotros ponemos en práctica el Evangelio, mi Evangelio, su Evangelio: los que verdaderamente aman a su hermano, deben ayudarlo y corregirlo. Los que no lo hacen, no aman a su hermano. Los que nada más piensan en sí mismos, los que piensan solamente en su jardín personal, los que han proferido injurias para salvarse a sí mismos o pensando sólo en ellos, su pecado es grande, porque no amaron: esa gente ha sido capaz de hacer sufrir a su sacerdote, a la vidente y a los jóvenes, porque no amó, porque no saben cómo amar. Los que sólo piensan en sí mismos, son incapaces de amar.

Yo Jesús, el Dulce Maestro, He venido a este lugar a ayudarlos porque éste es mi mes. Esta Hostia Santa Que está sangrando, mientras permanezca como ahora, estará siempre expuesta, por si alguien está preparado para adorarLa. Les repetimos lo mismo, por tal motivo la gente dice que los mensaje son repetitivos: sí, es verdad, son repetitivos y con frecuencia Repetimos las mismas cosas y su sacerdote con frecuencia repite las mismas cosas. Sin embargo, cuántas veces él dice algo y ustedes entienden otra cosa: ¿por qué ocurre esto? Porque no ponen atención y en ese momento están metidos en su jardín personal, por lo tanto no escuchan lo que la Madre, su Jesús y su sacerdote les dicen.

¿Porqué ocurre esto? ¿Porqué no escuchan los mensajes, porqué no los viven y no los llevan a la práctica, como Dios, Jesús y la Madre de la Eucaristía deseamos? Vamos, mis amados hijos, Yo he venido a decirles estas cosas, no puedo quedarme callado: se trata de una corrección fraterna, que a muchísimas creaturas no les agrada. Se deleitan en asistir a lugares donde muchos jóvenes y multitudes están presenten, por el mero hecho de que pueden cantar y bailar, pero al final ¿qué deja todo esto? Pero estos eventos llaman la atención y atraen a mucha gente: por el contrario, muchos no vienen a este lugar porque aquí no hay multitudes.

LOS SACERDOTES CREERÁN CUANDO LA IGLESIA HAYA RECONOCIDO ESTAS APARICIONES Y MILAGROS Y DE IGUAL MANERA LO HARÁN LAS RELIGIOSAS Y LOS LAICOS: ENTONCES SERÁ FÁCIL, PERO ES AHORA CUANDO DEBEN DEPOSITAR SU CONFIANZA EN DIOS Y NO MAÑANA, MAÑANA SERÁ DEMASIADO TARDE.

Con mi sacerdote y el suyo los bendigo a todos ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Espíritu Santo y de Mí, Dios Hijo. Alabado sea Jesucristo."

7/junio/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, Yo soy Dios Hijo, pero tienen ante ustedes a Jesús la Eucaristía Quien sangró y también fue azotado. Me encuentro aquí presente con la Santísima Trinidad, para traerles la paz, el gozo y la serenidad tanto como sea posible, porque este planeta Tierra es difícil: pero ustedes que caminaron y creen en Jesús la Eucaristía Quien sangró por todos los hombres, para permitir que todos crean que Yo estoy presente, que siempre estoy presente.

El amor que siento por todos mis hijos es inmenso: es tan poco correspondido por el hombre y por los grandes hombres: y ustedes mi pequeño rebaño, hagan todo lo posible por amar a Dios Padre, Dios Espíritu Santo y a Mí, Dios Hijo. Adoren a Jesús la Eucaristía.

La Hostia Sangrante no es adorada como es el deseo de Dios Padre y se Le coloca en segundo sitio. Primero vienen todas las cosas simples y luego Jesús la Eucaristía Sangrante Quien es el mayor milagro. En el interior de las iglesias Jesús la Eucaristía permanece solo por mucho tiempo y aquí en este prodigioso lugar, Él casi siempre está solo, porque nadie viene a adorarLe y hacer una hora de guardia ante Jesús la Eucaristía que sangra.

Yo, Jesús, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, he venido aquí para decirles lo siguiente: "Adoren esta Hostia Que sangra por ustedes, los hombres y los grandes hombres: al final Dios les dará el mérito, por todo esto. Tal como encuentran el tiempo para trabajar, para estudiar o para las labores domésticas, como mi madre y la de ustedes dice, y también para divertirse, porque está bien que también tengan sana diversión, así deben encontrar primordialmente el tiempo para adorar a Jesús la Eucaristía.

Ustedes ven y entienden por sí mismos cómo este lugar es atacado por todos. Esa gente está haciendo un anillo estrecho para estrangular a este prodigioso lugar que Dios quiso. Aún cuando estos dos hijos míos permanezcan solos, Yo estaré junto a ellos, Yo siempre vendré a las apariciones, tal como mi madre y la suya siempre viene. Amen a sus hijos, respeten a sus hijos, amen a su esposa y respétense los unos a los otros, pero sobre todo amen a Jesús la Eucaristía. Si toman la Eucaristía, si consumen a Jesús la Eucaristía, tienen en su corazón a un rincón del Paraíso: serán fortalecidos y más serenos porque por medio de la Eucaristía reciben también fortaleza y valor para continuar y para luchar en este planeta Tierra.

No deben escandalizarse si los hombres que tienen el poder se comportan de tal manera: ustedes deben orar pero también deben realizar la corrección fraterna, deben corregir a su hermano, al pequeño y al grande. Yo hice esto, Yo sufrí: ellos se mofaron de Mí, Me consideraron loco, Me coronaron, flagelaron y escupieron, pero lo que tenía que hacer o decir, en el nombre de Dios, lo hice sin temor. Algunos podrían decir: "Pero Tu eres Jesús", no, no deben decir esto, porque ustedes son hijos de Dios, por tanto deben defender su crecimiento espiritual y no deben permitirles que lo pisoteen porque hayan crecido. Poco a poco han crecido, aún cuando algunos se hayan detenido y retrocedido. De cualquier modo, traten de amar a Jesús la Eucaristía, a la Madre de la Eucaristía y al Papa, cualquiera que sea su nombre: hoy se llama Juan Pablo II, mañana tendrá otro nombre, pero ustedes deben amar al Papa y orar por él.

Junto Conmigo están Dios Padre y Dios Espíritu Santo y por esto su hermana siempre dice: "Los Tres Jesús" porque Nosotros somos idénticos y para ella presenta cierta dificultad. Mas ella Me reconoce porque Tengo los estigmas y reconoce al Espíritu Santo porque Tiene a la paloma.

Amen a la Eucaristía, ámense los unos a los otros y también corrijan a los sacerdotes: nada deben temer e invoquen al Espíritu Santo. Deseo que ustedes, por ser deseo de Dios Padre, reciban con agrado la próxima festividad de Corpus Domini. Anímense, mi pequeño rebaño. Cuando llegue su hora, este lugar se llenará de gente, pero ustedes ven que aún cuando son pocos, Yo y la Madre venimos de igual manera. En este mes consagrado a mi Sagrado Corazón y también en el mes consagrado a mi Madre, han venido pocos, muy pocos. Esto no importa, pero ahora adoren a Jesús la Eucaristía, cumpliendo la voluntad de Dios, adoren a Jesús Quien sangra, adoren a la Santísima Trinidad, amen a la Madre de la Eucaristía, amen al Papa y a su sacerdote.

Gracias si es que han respondido al llamado. De nuevo los invito a la adoración: muchas veces He dicho esto, la Madre y su sacerdote han dicho esto, pero ¿porqué Nosotros siempre tenemos que repetirlo y repetirlo? Es tan hermoso hablar del amor y orar juntos, sin tener que repetir siempre las mismas advertencias y las mismas cosas. Si creen, deben hacer algo más.

¡Vamos, mi pequeño rebaño, Yo estoy con ustedes! ¡Y vamos también ustedes, Don Claudio y Marisa! Ahora juntos digamos: "Gloria al Padre...." tres veces".

- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, su Madre está aquí con ustedes, He escuchado el mensaje del Hijo de Dios y al igual que Él, también digo: "Adoren la Eucaristía Que sangra". Y con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, a sus objetos sacramentales, bendigo a los niños y a los enfermos. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

14/junio/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, hoy es mi festividad, la festividad del Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesús: Yo derramé toda mi sangre por ustedes, por eso deben seguir adorando esta Hostia Que derrama sangre porque Yo estoy presente en Ella con mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad y mi Madre es la Madre de la Eucaristía. Oren y adoren cuanto puedan a Jesús la Eucaristía y ámenLe con todo su corazón.

La sangre que su hermana ve, justo en este momento, se está derramando de mi corazón a mis manos y los Ángeles se aprestan a recogerla con el cáliz: es todo por ustedes, es por todos los hombres de la Tierra. Hoy se celebra una gran festividad y en este prodigioso lugar han realizado todo lo necesario para festejarla en grande: oren por los que no aman a Jesús la Eucaristía, al Papa de la Eucaristía, al sacerdote de la Eucaristía y que no los aman a ustedes, los laicos de la Eucaristía. Han proporcionado tanto gozo a mi corazón y Yo He descendido del Cielo y traído el Pan Celestial.

No La destruyan, no hagan como la autoridad de la Iglesia que dijo: "¿Qué es este pedazo de pan?" Y lo dijo con desprecio y gestos muy desagradables. Ustedes deben adorarLa: oren por los que no creen, pero sobre todo oren los que dicen creer, pero que no aman, Hay algunos sacerdotes que casi enloquecen cuando se enteran que algunos de ustedes vienen a orar a este prodigioso lugar ante Jesús la Eucaristía Quien derramó su sangre.

Mis amados hijos, que están aquí presentes, ¿qué más puede decirles Jesús, después de haberse entregado totalmente a Sí mismo por ustedes y después de haber derramado sangre, suero y agua y después de haber sufrido la flagelación, coronación y crucifixión? Resucité de entre los muertos y ascendí al Cielo, deseando lo mismo para ustedes. Si bien, no deseo para ustedes la flagelación, coronación y crucifixión, si es cierto que deben aceptar esas pequeñas cruces que Dios les da para fortalecerlos, porque el sufrimiento los fortalece y los hace capaces para ayudar a su prójimo y a los necesitados y para ayudar a todos. ¡Vamos, hija mía, sé fuerte! ¡Y vamos todos ustedes, mis amados hijos! Si aman a Jesús la Eucaristía, pidan mi ayuda, aún si muchas veces pareciera que estoy muy lejos y pidan la ayuda de la Madre de la Eucaristía, de los Ángeles y de los Santos y de sus parientes que se han ido, pero que son salvos: como ven, ¡cuántas ayudas tienen!

¡Viva Jesús la Eucaristía! ¡Viva la Madre de la Eucaristía! ¡Viva la Santísima Trinidad! ¡Anímense todos los que tienen que tienen que sacar adelante esta misión, solidarísense con su sacerdote! Gracias a todos y tengan una buena festividad. Ahora, juntos, digamos el Padrenuestro, levantando su vista hacia donde estoy con los Ángeles que recogen mi sangre: mis amados hijos, acérquense entre sí, tómense de las manos. Padre Nuestro...... Vamos Don Claudio, eres fuerte y tienes cerca de ti a todas estas almas que oran por ti: la misión es grande, el sufrimiento es grande. Mis amados hijos, ayuden a su sacerdote: aprendan cómo amar y entonces oren. Gracias a los que han venido de lejos.

Y junto con el sacerdote, Yo, El Sacerdote, los bendigo. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

18/junio/1998, 7:00 p.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, este mes está consagrado a mi Corazón, pero esto ha sido olvidado por el hombre. LA GRAN BATALLA SE APROXIMA y ustedes deben seguir orando por todos, por los no creyentes, pero sobre todo por los creyentes, por los que dicen que creen. Hija mía, estás viendo brotar mi sangre de mis llagas y esta sangre debe llevar a todos a la conversión y prepararlos para el gran momento. Pero esa gente no cree y sólo se aman a sí mismos: no perdonan, matan con facilidad, y sobre todo matan por medio de las palabras y hacer sufrir a la gente.

Pero Jesús ha venido a este lugar a ayudarles a orar, a convertir sus corazones completamente y a entregarse a sí mismos enteramente a mi Corazón, porque Yo les di todo, Yo Me entregué totalmente, Yo entregué mi Corazón, mi Cuerpo y mi Sangre. Tal como te dije, amado sacerdote mío, Yo estoy en tí y tú estás en Mí, Yo estoy en los que Me aman y ellos están en Mí. Sin embargo, Yo amo también a los que no creen, a los que no reciben ayuda alguna, a los que no han conocido a Jesús y al Evangelio, porque nadie les ha predicado el Santo Evangelio.

Sus hijos están muy alejados de la Iglesia, porque a ninguno le han enseñado cómo amarMe y cómo conocerMe. Pero ustedes, los jóvenes, el día de mañana enseñarán a sus hijos a conocer a Jesús, Dios Hijo y a conocer el Santo Evangelio: para ellos será un momento más hermoso, calmado, tranquilo y sereno que ahora.

Hija mía, observa mi Corazón, este Corazón Que amó tanto al hombre: ustedes, en su pequeñez, como creaturas humanas, tratan de amar y darse enteramente a los demás, pero ¿cómo les responden? Para Jesús es lo mismo, porque los hombres no respondieron correctamente a mi total abandono y Me crucificaron. El mes mariano pasó, el mes consagrado a mi y a su madre casi no fue observado y Mi mes ha pasado casi sin ser observado también. Oh, si el hombre fuese capaz de dar a Dios lo que se da a sí mismo y lo que da para alcanzar las cosas materiales, todo el mundo estaría en paz y tranquilo, sin guerras, sin asesinatos y abortos, sin deshacerse de los bebés, sin matar a los que creen en Mí, Jesús.

Anímense, prepárense para estos duros momentos y entonces, habrá gozo para ustedes pero sobre todo para los jóvenes y los niños. Anímense, mis amados hijos, Jesús está con ustedes, mi Madre y su madre está con ustedes y también mi papito José está con ustedes. Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, bendigo a todos los niños".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal".

- Jesús: "Vayan en la paz de Dios Padre, de Dios Espíritu Santo y de Mí, Dios Hijo. Alabado sea Jesucristo".

21/junio/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, gracias por su presencia en este lugar y por su amor a Jesús la Eucaristía Quien derramó su Sangre y Quien está aquí ante ustedes. Los amo a todos, mis amados hijos, los amos inmensamente y por esta razón Me entregué por todos. Los invito a orar por las conversiones y sobre todo por los que dicen que creen. Oren, oren por los misioneros, por los adictos a las drogas, por los enfermos y por los ancianos que están abandonados y enfermos. Oren por todas las intenciones, que mi Madre y la suya les manifiesta. Ustedes comprenden que este planeta Tierra deja mucho qué desear y el hombre se pelea y mata, a veces solamente por celos y envidia. Todos los hombres, los hombres de la Iglesia y los grandes políticos, toman ventaja de los hombres pequeños y los aplastan fácilmente. Cuántas veces la Madre les ha dicho: "Oren por los líderes que aplastan a muchos hombres pequeños".

Oren por todos los desempleados, por los que reciben un salario mensual reducido a un mínimo y que tienen que asistir y alimentar a una familia. ¿Porqué no dividen el dinero en partes iguales para todos? Sería tan hermoso, pero éste es un problema muy difícil para el hombre. Entre más tiene el hombre, más desea tener. Los que nada tienen, se contentan con poco, siguen adelante y también viven con mayor tranquilidad. Hoy He venido a orar con ustedes, junto con mi Madre y la suya, mi papito José, los Ángeles y los Santos y las almas salvadas. Tal como les dije, "almas salvadas" no significa que estén en el Paraíso sino que están en el Purgatorio, por tanto necesitan de sus oraciones.

Y TÚ MI SACERDOTE FAVORITO, DEBES CELEBRAR AQUÍ LA SANTA MISA, PORQUE ÉSTA ES LA VOLUNTAD DE DIOS PADRE.

Mis amados hijos, desde un punto de vista humano, sé que es difícil abandonarse a Dios pero ustedes, que han sido elegidos por Dios, tienen que abandonarse a Él. Es un gran gozo para Mí, el verlos aquí reunidos para orar, como peregrinos pero también un peregrinaje implica sacrificios: hay gozo, amor y sacrificio, hay cansancio, calor y muchas otras cosas ofrecidas por este planeta Tierra.

Dios sabe todo eso, Él lo sabe todo. Él todo lo provee, pero hoy también les pido que adoren a Jesús la Eucaristía Quien derramó su sangre: todos ustedes lo vieron, así es que oren y adoren, sufran y ofrezcan por el bien de la Iglesia y por el bien del Papa y de los grandes políticos. A estos últimos les gusta hablar, hablan incesantemente, pero sólo piensan en ellos mismos y nadie piensa en los hombres pobres y enfermos y en los desempleados: tantas palabras, pero no están dispuestos a hablar del amor. Yo les He enseñado a amar: aprendan primero a amar, entonces oren. Si no pueden amar a su hermano, no pueden orar. Este mensaje es repetitivo porque la gente aún no ha entendido que primero deben amar y entonces pueden orar.

Gracias si responden a lo que He dicho. La Madre está aquí presente: Ella los ve a todos ustedes con inmenso amor. Oren porque los tiempos están muy cercanos y son duros, pero al final se dará el triunfo de la verdad y también el triunfo de la Eucaristía.

Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales. Beso a los niños".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

25/junio/1998, 5:30 p.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Estoy de nuevo con ustedes, mis amados hijos, para traer mi paz, mi gozo y mi amor por todos. ¿Se han dado cuenta cuán difícil es obedecer? La obediencia es una virtud muy grande y hermosa, pero el hombre la destruye por su poder. Por tanto, ¿obedecer a Dios u obedecer a la autoridad eclesiástica? Yo, Jesús, Dios, obedecí a Dios. La Madre de la Eucaristía obedeció a Dios. Los Apóstoles y los Santos obedecieron a Dios. Como les dije en el último mensaje, ¡obedecer a la autoridad eclesiástica es una cosa muy bella, pero obedecer a la autoridad que habla con amor a sus hijos y no con chantaje!

El próximo domingo termina el año social: examinen su conciencia, pregúntense si han crecido, cuánto han crecido desde el punto de vista espiritual y quién los ayudó a crecer.

En tiempos antiguos, en la Edad Media su hermana habría sido condenada al suplicio de la hoguera, pero estos ya no son tales tiempos. Estamos llegando al tercer milenio y aún sigue habiendo alguien que le gustaría condenar al suplicio de la hoguera a estos dos queridos hijos míos. Por esta razón, cuando no se pide la obediencia con amor, con sinceridad y sencillez, no pueden obedecer a los que los aplastan y matan y que saben que están haciendo mal.

Durante este mes, que está consagrado a Mi Corazón, He orado mucho con ustedes, He orado junto con esas almas que han venido aquí cada día a orar ante Jesús la Eucaristía Quien sangró. Tienen aún algunos días para adorarLa, luego Nosotros decidiremos junto con Dios Padre, Dios Espíritu Santo y la Madre de la Eucaristía si deben guardar esta Hostia Santa, Jesús la Eucaristía Quien sangró, o deben consumirLa. Pero percibo en el fondo de sus corazones el gozo de mantenerLa con ustedes. Percibo en el fondo de sus corazones el gozo de participar en la Santa Misa.

ES TRISTE PARA MÍ DECIRLES ESTAS COSAS. HAY MUCHÍSIMOS SACERDOTES QUE SON INMORALES, QUE PECAN INCESANTEMENTE, QUE TIENEN DOS VIDAS, MAS ESOS SACERDOTES NO SON SUSPENDIDOS PARA EJERCER LOS OFICIOS DIVINOS Y DENTRO DE LA IGLESIA TIENEN UNA BUENA POSICIÓN. Y cuando un sacerdote, que celebró Misa por una sola ocasión por el 35 aniversario de su sacerdocio, que obedeció a Dios y a quien se le pidió que Me negara, a Jesús la Eucaristía, a quien se le pidió que les dijera a ustedes que los había engañado, para que esa gente retirara la suspensión... no, ¡ya basta! ¡Este juego terminó hace muchos años! ¡Aquellos que deseen seguir amándoMe, amando a Dios, a la Madre de la Eucaristía y al Papa, deben obedecer a Dios!

Si el Papa interviene y lo hace sabiamente, tienen que obedecer al Papa, pero primordialmente toda obediencia es para Dios. La gente que no cree esto, comete un error. Cuántos sacerdotes han dicho: "¡Obediencia a la autoridad eclesiástica, obediencia a la autoridad eclesiástica!", ¿pero a cuál autoridad? ¿A la autoridad que ama a sus hijos o a la que intenta destruirlos? Es triste, pero soy Yo, Jesús, Quien les dice tales cosas.

Su solidaridad hacia su sacerdote Me ha conmovido: sigan siendo solidarios porque aún sigue estando solo y de nuevo vendrá un momento difícil, pero la victoria llegará para todos. Entonces será muy triste para aquellos que abusaron de Mí. Quiero que amen a Dios plenamente: pero su sacerdote es libre de hacerlo o no hacerlo, ustedes son libres de ayudarlo, apoyarlo, de dar todo su amor. Oh, no saben cuántos sacerdotes y religiosas creen en este pequeño prodigioso lugar pero, como les dije y como mi Madre y la de ustedes les dijo, ellos temen, temen perder su parroquia, temen perder su sitio, temen perder dinero. Esta es la cosa más triste pero su sacerdote se ha privado de todo y lo ha hecho todo con amor tanto en el campo espiritual como en lo material. Él siempre está listo para dar, pero ahora está cansado y ahora depende de ustedes, el ayudarlo para que pueda descansar y recuperar su fortaleza para el próximo mes de septiembre.

El próximo domingo vendré de nuevo a acompañarlos, permaneceré con ustedes, también cuando tengan el "ágape". Y ahora unan sus manos y junto Conmigo digan: "Padre Nuestro..." Los veré el domingo. Anímense mis amados hijos y gracias a los que han ayudado y cooperado en esta misión. Con el sacerdote Yo, Jesús, los bendigo".

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

28/junio/1998, 11:00 a.m. (Mensaje de Jesús)

- Jesús: "Mis amados hijos, éste es un gran día y Dios quiso este día. Dios siempre los deja en libertad, está en ustedes decidir, pero Yo, Jesús, decidí permanecer en el altar, junto con su sacerdote porque él está en Mí y Yo estoy en él. Mis amados hijos, ya les dije en un mensaje que hay muchísimos sacerdotes, que no están en el lugar correcto, pero dado que no molestan a la autoridad eclesiástica, se les deja en libertad de hacer el bien o el mal, de ser inmorales, para calumniar y difamar con facilidad y ellos celebran Misa y repiten cada día la Santa Misa, no sé cómo... bien sí sé cómo, pero no puedo decírselos. Entonces si hay sacerdotes que están en el lugar correcto, si hay sacerdotes que Me aman inmensamente, a Jesús la Eucaristía, son atacados, calumniados y difamados. Dios quiso un sacerdote, que está en lo correcto, para que no se le prohiba más celebrar la Santa Misa: que está en lo correcto, que está en estado de gracia, que está con la Iglesia y la Iglesia pertenece a Dios, él siempre debe celebrar la Santa Misa. Y ningún hombre de la Iglesia puede prohibirlo, a menos que hayan cosas graves pero aquí, como pueden ver, como han observado, conocido y visto, nada grave hay, sólo hay mucho amor, mucha generosidad de parte de su sacerdote y de parte de ustedes.

Por esta razón, les pedido que sean solidarios. No son muchos de ustedes, los que responden porque ellos han hecho un buen trabajo en evitar que las almas vengan aquí, a este prodigioso lugar. Pero ustedes, que han respondido al llamado de Dios, pongan atención...al llamado de Dios, Dios los bendecirá a todos y los recompensará por la solidaridad hacia su sacerdote.

Estos momentos son duros pero hermosos, sin embargo amar siempre implica sacrificio: hoy deben disfrutar y regocijarse Conmigo, con la Madre de la Eucaristía, con los Ángeles y los Santos y con ustedes. ¡Disfruten y regocígense, canten Gloria a Dios! Estos grandes dones, dados por Dios, son dados para que la fe crezca en todos, para que hayan conversiones, gran amor y gran sacrificio por Dios. Muchos Santos entregaron todo a Dios y no se arrepintieron.

Si estos eventos hubiesen ocurrido en la Edad Media, estos dos queridos hijos míos hubiesen sido condenados a la hoguera. Ustedes conocen a Santa Juana de Arco, que fue condenada a la hoguera por sacerdotes y que fue canonizada por sacerdotes. Recuerden esto: primero fue condenada por sacerdotes y finalmente fue canonizada por sacerdotes. No olviden que un sacerdote es un hombre, elegido de entre los hombres: él también tiene sus propias dificultades, sus faltas, sus imperfecciones, pero sumada a estas cosas, ¡ninguna otra! Ninguna inmoralidad, ninguna murmuración, ninguna calumnia y difamación: ellos están calumniando y difamando a una persona que además no conocen. Como les He dicho muchas veces, deben oran por ellos, especialmente por los que llevan una doble vida: ustedes dicen "Correr con la liebre y cazar con los sabuesos" para tenerlo todo.

Dios quiso que su sacerdote celebrase la Santa Misa: ¿cómo responderán ellos? ¿Qué harán? Dejémoslo en las manos de Dios Padre, de Dios Espíritu Santo y de Mí, Dios Hijo. Finalmente llegará la victoria. Su hermana teme mucho, no teme por ella sino por su sacerdote porque ella los conoce. Desafortunadamente, para mi mayor sufrimiento, les debo decir que son vengativos: no piensan en el hombre, que fue creado por Dios, no piensan en el sacerdote que fue llamado por Dios, sólo piensan como vengarse y destruirlo.

Por esta razón, los invito a celebrar bien esta Santa Misa, no sólo ahora sino todos los días: los que asisten a Misa cada día, deben vivirla como si fuese la última Misa. Y ahora, cuando su sacerdote celebre la Santa Misa, tendrán que vivirla con todo su corazón: oren por los que no saben amar y recuerden que Yo estoy en él y él está en Mí y que mi Madre y la suya estará Conmigo en el altar, pero Ella orará con ustedes: Nuestra Señora no consagra, Nuestra Señora no celebra, Nuestra Señora trae la Eucaristía, Nuestra Señora ora con ustedes. Los mejores deseos para todos ustedes y prepárense para vivir esta Santa Misa, acompañados por Dios, por el Espíritu Santo, por Mí, Jesús, por la Madre de la Eucaristía, por los Ángeles y los Santos y por todas las almas salvadas de sus parientes.

Finalmente se dará la santa bendición con Jesús la Eucaristía. Vivan esta Santa Misa como si fuese la última de su vida, con todo su corazón y amor. No volteen, no hablen, sino concentren sus pensamientos en lo más profundo de su corazón y digan: "Jesús, yo estoy contigo, ¿te gustaría entrar en mi corazón?". Si su corazón está en estado de gracia Yo volaré a su interior, Yo no vuelo porque vean volar a la Eucaristía, la Eucaristía nunca voló. Yo entro en su corazón para darles fortaleza, valor y amor, amor para todos. En el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

- Nuestra Señora: "(Nota: Marisa presentó a Nuestra Señora la introducción del quinto libro de mensajes que se va a publicar en septiembre y Nuestra Señora lo bendijo) Junto con su sacerdote, los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, beso a los niños, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

29/junio/1998, 7:00 p.m. (Mensajes de San Pedro y San Pablo)

- San Pedro: "Mis amados hijos, Yo soy Pedro, el refunfuñón y he venido aquí para estar con ustedes. ¿Recuerdan mi mensaje del año pasado? Este año tengo algo que decirles que concierne a su sacerdote quien con mucho amor, ternura y sacrificios durante los días recientes, atendió a la abuela Jolanda (Nota: la madre de Marisa, de más de 90 años de edad, que fue hospitalizada y operada), en su lugar Yo no fui tan amable con mi suegra porque era un refunfuñón. Bien, solo quise que comprendieran que su sacerdote es mejor que yo.

Ayer tuvieron el gozo de la Santa Misa y todos Nosotros estuvimos aquí presentes, junto con Jesús, con la Madre de la Eucaristía y estuvimos orando con ustedes. Nosotros siempre obedecimos a Dios y nunca obedecimos a los sacerdotes porque no dijeron la verdad: entonces levantamos nuestros ojos a Dios y Nosotros obedecimos a Dios. Cuando nos volvimos en grandes Apóstoles, no éramos tan listos, pero cuando Dios nos ordenaba Nosotros siempre obedecíamos. Y es triste, es triste en verdad cuando su sacerdote dice: "Ya no confío más en ese hombre" porque así es, no puede confiar en ese hombre, un hombre que fue creado por Dios. Todos los que estamos en el Paraíso escuchamos decir a ese hombre: "Yo me vengaré y lo aplastaré" y también ese hombre es una creatura que fue creada por Dios.

Por esta razón, mis amados hijos y mis queridos jóvenes, les digo: hagan siempre el bien con amor y nunca con chantaje, ayúdense mutuamente y ayuden a su prójimo. Me gustaría decirles algo más, porque ustedes saben que yo estuve casado y tuve una suegra: nunca olviden a su padre y a su madre, pero cuando amen a su querido cónyuge nunca olviden a sus queridos padres. No deben exagerar en ambos, aún cuando el amor sea diferente. Si les digo tales cosas es porque las conozco y yo en verdad pasé por el amor de mi amada esposa y por el amor de mi madre".

- San Pablo: "Y yo, Pablo, ¿Qué puedo decirles después de lo que mi querido Pedro les ha dicho? Así como él les dijo, yo también dije en mi mensaje anterior, que fui un hombre fuerte y quejumbroso. ¿Qué hice a los Cristianos? Los maté y los condené, pero al final llegó el sol, llegó la Eucaristía, y Jesús vino a mi interior. Yo cambié, pero cambié porque obedecí a Dios.

Ven ahora cuán importante es la obediencia, hecha con amor y no con chantaje. Probablemente estén cansados de escuchar: "¡Obediencia, pero sin chantaje!". Sigan obedeciendo.

La obediencia les gozo, les da fortaleza para continuar, les da serenidad y si alguien utiliza la obediencia con chantaje, deben rehusarse a obedecer: esa no es verdadera obediencia a los superiores. Desde el Paraíso Nosotros estamos orando mucho por ustedes. ¡Adiós a todos!

- Nuestra Señora: "Y Yo, su Madre, con mi sacerdote y el suyo y con mis Santos, los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo a todos adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

Mensajes de Julio de 1998

Nota: Estos mensajes fueron dados a Marisa durante su estancia tempora y la de Don Claudio en Baccumandara (CA), un pequeño balneario en Sardinia.

12/julio/1998, 7:45 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Ya que han orado tanto y han escucahdo las bellas palabras de su sacerdote, me dan ganas de retirarme: ¿qué mas les tengo que decir? Su sacerdote les dijo todo, el está lleno de bellas palabras para decirles. Mis dos queridos hijos han sido muy generosos: decidieron, por lo menos el Domingo, acercarse a amigos y les informaron suavemente, casi en silencio.

Como una Madre, los amo mucho y repito, como de costumbre, las mismas cosas. Por algún tiempo he estado aquí, orando con ustedes y veo que algunos de ustedes estaban cansados, algunos otros no podían sentarse, algunos otros se acostaron en la tierra. Desgraciadamente ésto es todo lo que pueden darles, pero lo dieron con todo su corazón. Jesús dijo: "Conviertan sus corazones y crean en el Evangelio" y "Amense los unos a los otros como Yo los he amado". ¿Cómo los amó Jesús? Se dió a si mismo, murió por todo el mundo, El no dió sólamente un brazo o una pierna, por el contrario El dió todo su cuerpo por todo los hombres de la Tierra, para volver a abrir el Paraíso y para disfrutar a Dios por siempre. Hace uno año, en un mensaje, Jesús dijo: "Primero aprendan a amar y luego oren". El amor siempre debe triunfar.

Así que Yo les digo: queridos hijos, ámense los unos a los otros. Todos ustedes se deben amar los unos a los otros, no debe haber ninguna división debido a la nacionalidad o a la raza, todos ustedes son hijos de Dios, todos ustedes son hermanos, por lo tanto deben amarse los unos a los otros. A la Madre le gustaría decirles algo mas. Saben que estas apariciones son combatidas, que son combatidas por todos lados, pero no son combatidas por simples criaturas como ustedes, son combatidas por sacerdotes. Sacerdotes combaten contra estas apariciones ya sea por celos o por envidia y tratan de destruir el trabajo de Dios: pero no lo pueden destruir, es imposible destruir el trabajo de Dios. Ésa gente luchará, forcejeará, tratarán todo, pero hasta ahora las apariciones se han abierto a todos por cinco años y ésa gente no ha tenido éxito, aún cuando estos mis dos queridos hijos sufren muchísimo.

Quizá ustedes no puedan entender a que grado sufren y no pueden entender el objetivo de esos sacerdotes que quieren destruirlos, porque ellos creen en su corazón. Un gran sacerdote, hablando acerca el Padre Claudio, dijo: "Lo aplastaré, lo destruiré". Seguro, esos que tienen poder en su mano pueden destruir y aplastar, pero no pueden destruir el trabajo de Dios. Les digo: cuando un sacerdote habla mal sobre cualquier aparición, no deben escucharlo, sino que deben decir: "Padre, estoy ocupado, me voy a casa".

Hay sacerdotes que no creen en ninguna aparición. Algunos de ellos dicen: "No creo, ni en las apariciones de Lourdes". Como ya les dije, no es un pecado no creer en apariciones, sin embargo es un pecado mortal calumniar y difamar. Sacerdotes calumnian, difaman y después celebran la Santa Misa y reciben la Comunión como si nada hubierea pasado. Por esta razón, mi hijo Jesús de vez en cuando, les quita algunas Sagradas Hostia y las trae al taumatúrgico lugar: también las trajo a esta casa que les da hospitalidad a mis hijos, quienes no saben de quién es esta casa, porque la Providencia los ayudó y los trajo al bello mar de Sardinia. Así es que voy a mis hijos y junto decimos el Rosario: también oran cuando se bañan en el mar, cantan y vengo y les doy pequeños mensajes. Oran por todos por una hora, por hora y media, dando culto de amor a Jesús la Eucaristía.

Queridos hijos, como de costumbre cerca de mí están las almas salvas de las personas fallecidas, que son parientes de los presentes. Cuando aparezco en otro lugares, estarán cerca de mí las almas salvas, los parientes de otras personas. Las almas salvas no están todavía en el Paraíso, pero nunca irán al infierno. Deben estar tranquilos, porque aquellos que no conocieron a Jesús, no van a infierno y por supuesto aquél que no fue enseñado quién es Jesús, no va al infierno, esto es, pobre, humilde, gente sencilla e ignorante no va al infierno. Ésta gente está bendecida por Dios. También las personas mayores son las perlas de Dios y aquella gente que no conoció a Jesús, son las perlas de Dios.

No hay necesidad de hacer grandes cosas para alcanzar a Dios, basta con hacer cosas simples y pequeñas. Por supuesto, entre más que reciban, más deben dar. Los invito a amar: ésta es la más bella y la más grande palabra que abraza al universo. Hace tiempo le pedí a su hermana que escribiera una carta, porque Jesús lo ordenó: era un mensaje para todos los presidentes y los Jefes de Estado del mundo, para ellos para que detuvieran las guerras. Pero estar en guerra no sólo significa el disparar, también significa el matar a su hermano a través de las palabras: hoy en dia la gente mata mucho por las palabras.

Ustedes, mi pequeño rebaño, han venido aquí para orar conmigo, dejando su bello mar para escuchar al sacerdote y también para escucharme a Mí, la pequeña mensajera de Dios. Yo soy una mensajera de Dios y ustedes deben ser mensajeros de Dios: Yo soy la sierva de Dios y ustedes deben ser los sirvos de Dios. Todos juntos, nosotros del Cielo y ustedes de la Tierra, seremos capaces de poner este planetea Tierra en su lugar, aunque parece haber una cuestión preocupante: Seremos capaces de reunir a las familias, de hacer cambiar a la autoridad eclesiástica, hacer que los monasterios se vuelvan cenáculos de amor. Les pido orar por estas intenciones.

Por su ayuda la Providencia ha ayudado a estos mis dos queridos hijos, gracias por su ayuda: No digo nombres, no es bello. Gracias a todos. Ahora tómense de las manos y juntos digan el Padre Nuestro, eleven sus ojos al Cielo.

Mis queridos hijos, gracias de nuevo por su presencia aquí y recuerden: si algún sacerdote les dice: "Yo no creo", no lo escuchen, no pierdan el tiempo discutiendo con él, saludenlo, vayanse y oren por él. Con el sacerdote los bendigo, asus seres queridos y a sus artículos sagrados, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

19/julio/1998, 7:30 p.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, desde el principio del Rosario he estado aquí con ustedes y he escuchado lo que el sacerdote les dijo sobre los mensajes. Aprovechen este tiempo y pongan en práctica lo que el sacerdote les dijo. Es muy bello escuchar los mensajes de Dios, pero cuando son explicados los asimilan más, los entienden mejor. Les enseñé cómo amar a Jesús la Eucaristía y hoy también les enseño cómo amar a Jesús la Eucaristía. ¿Cómo pueden amar a Jesús la Eucaristía? Teniendo siempre un corazón puro y amando a todos con el corazón, como agua cristalina, pura, clara y límpia.

Hay una flor que es muy amada por Jesús y en la que Jesús la Eucaristía se recostó la primera vez: el hibisco. Se recostó sobre esta flor y fué muy bello, entonces esta flor se cerró en la noche, abrazando la Eucaristía. Toda la noche Jesús fue abrazado por esta flor, luego en la mañana al alba, se abrió de nuevo y mostró la Eucaristía. Mis queidos hijos, ustedes saben que la flor de hibisco dura muy poco tiempo, cuando mucho dos días y entonces se rompe y se aparta de la planta: esa vez Jesús se ha quedado por diez días en esa flor. Cuando la flor se rompió, se puso de nuevo en la planta en su lugar y la Eucaristía estaba recostada de nuevo en esa flor que seguía estando bella: permaneció floreandp por más días. Éstos son milagros hechos por Jesús de manera que puedan entender que nada es imposible para Él. El puede hacer todo, pero deben pedírcelo con amor, con pureza de corazón, con caridad y con sencillez. No hay necesidad de oraciones largas para hablarle a Jesús, conózcanlo completamente, ámenLo, invóquenLo siempre, también en la diversión, también en el mar invoquen a Jesús.

Esta región, Sardinia, fue bendecida por Jesús la Eucaristía y fué santificada, pero aún hay todavía mucho que hacer aquí, así que si cada uno toma un alma en su corazón, si ayuda y cuida de traérselo a Jesús, ya está asegurado en el Paraíso. Hay muchas personas enfermas, que están solas en hospitales y que no tienen a nadie. Hagan un acto de caridad, vayan y veánlos: ustedes son muchos, así que deben de ir uno por uno, no es muy difícil lo que les pido. Hay muchos niños que sufren, pero la Madre les recomienda también a las personas mayores: nunca dejen a las personas mayores solas en casa. Podrían encontrarlas tiradas en el suelo y volando al Cielo.

Como les dije el pasado domingo, junto a mí hay muchos almas salvadas: son sus seres queridos, hoy sus seres queridos están aquí, están conmigo y están seguros. Pero deben orar mucho por ellos, para que dejen el Purgatorio y vayan a disfrutar a Dios por siempre. Estar salvados ya es una gran gracia, porque sus seres queridos están en el Purgatorio y ellos nunca irán al infierno. Aquí están los Santos, que se visten con ropa larga, mientras que sus seres queridos se visten como estaban en la Tierra. Oren por ellos e invoquenlos, pueden ayudarlos, pero deben ayudarlos por medio de las santas Misas y oraciones.

La Madre les agradece por su presencia aquí: hay unos hijos que hacen algo de escándalo, pero no deben poner atención porque los niños son ángeles. Así que ustedes deben volverse tan pequeños como los niños: como estos niños, saluden a su Madre del Cielo y la Tierra, oren a Ella, vengan a Mí, busquen ayuda y Yo los traeré a Jesús la Eucaristía. Deben tener un corazón puro y deben siempre vivir en estado de gracia. Reciban los Sacramentos de Confesión y Sagrada Comunión, asistan a la Santa Misa: éstas son las más importantes y las más grandes oraciones para alcanzar a Dios. Beso a todos los niños y los enfermos que están en los hospitales, a las personas mayores y a ustedes, mis queridos hijos, presentes aquí.

Con el sacerdote los bendigo, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Estoy siempre con ustedes, también cuando están solos, cuando caminan de compras, cuando están ocupados con los quehaceres domésticos, cuando estudian o trabajan".

Mensajes de Agosto de 1998

Nota: Estos mensajes fueron dados a Marisa y a Don Claudio durante su estancia temporal en Antermoia (BZ) un pequeño pueblo en Trentino Contralto Adige (Norte de Italia).

15/agosto/1998, 11:30 a.m. (mensaje de Jesús y Nuestra Señora)

- Jesús: "Soy Jesús de Nazaret y les presento, mis queridos hijos, a mi Madre. Hoy es la destividad de mi Madre, pero como ya lo dije en Roma, mi Madre murió: y al instante fue transfigurada y la trajimos al Paraíso. Hoy aquí junto conMigo está todo el Paraíso y puedes ver, mi niña, cuántas almas están cerca de Mí. Son las almas salvadas de la gente que está aquí, los Santos y los Angeles que cantan a coro el Magnificat a Nuestra Señora: ¡María, la Madre de la Eucaristía, ora con nosotros! Cuánta veces tienen que repetir esta oración "Ora con nosotros" porque la Madre siempre está con aquellos que viven en estado de gracia. La presenté y ha llegado. Cuántas veces, también en los mensajes, dije que mi Madre es la mensajera de Dios, el cartero de Dios, Ella trae Sus mensajes, a veces da advertencias maternales, todos ustedes necesitan advertencias maternales, todos excepto Ella, excepto mi y su Madre. Es un placer estar aquí entre ustedes y disfrutar este momento con ustedes. Yo, Jesús, tengo mucha alegría dentro de mi corazón, así es que recibanMe en estado de gracia, pero si no están en estado de gracia, no me reciban, primero reciban el sacramento de Confesión. Ahora vuelvo al Padre y al Espíritu Santo".

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, gracias por su presencia aquí y por su amor a Jesús la Eucaristía y a Mí, la Madre de la Eucaristía. La Madre repite: mucha veces he dicho que la gente me da muchos nombres que son todos bellos, pero el nombre mas importante y mas bello que cierra historia es "Madre de la Eucaristía". La Inmaculada Concepción abre la historia y la Madre de la Eucaristía la cierra.

No quiero afligirlos, quiero su propio bien, pero tengo que decirles que estos tiempos son muy duros y pueden entenderlo por ustedes mismos: terremotos, lluvias, incendios, altas temperaturas, muchas fenómenos naturales pasan, pero muchos otros pasan porque el hombre no ama a su hermano y a veces por cosas pequeñas el hombre mata a su hermano, a veces el hijo mata a la madre o el padre o viceversa. Por lo tanto ustedes entienden por ustedes mismos que este planeta Tierra se esta ardiendo, que este planeta Tierra se ensucia sin cesar a sí mismo, pero ustedes mi pequeño rebaño, oren. Oren por ésa gente que no cree, sobre todo oren por aquella gente que dice que cree, pero luego dejan sufrir a la gente, dejan sufrir a mis hijos, dejan sufrir a las personas en aquellos lugares donde Me aparezco. Sería tan bello decir: "Nuestra Señora apareció, Jesús apareció, vayamos y veamos, verifiquemos, veamos los frutos, examinemos". No, éste no sucede, la gente empiezan a hablar maldad, a calumniar y a difamar y desde el punto de vista humano la fuerza les es quitqda a mis hijos. Pero Dios envia a sus Angeles para ayudarlos.

En esta casa hay una abuela (Nota: la madre de Marisa, con más de noventa años y muy enferma) que está sufrindo mucho, de manera que Dios la llama "la abuela Mártir", mártir por la Iglesia, mártir por los sacerdotes, porque es una madre, una abuela, una gran abuela que siempre sufrió y ahora está todavía sufrimiendo en esa cama. De todas formas trato de ayudar a mis hijos, pero les pido también orar por estos mis dos queridos hjios, un día entenderán porqué todo está sobre sus hombros. Dios les confió con un tan grande, bella, combatida y dura misión y ésa gente, que no cree, los censura: sería tan bello decir: "no creo pero respeto", por el contrario el respeto por el hombre no existe, no se respeta al hombre.

Hoy es mi fiesta y como mi hijo Jesús dijo, ascendí al Cielo, pero fui llevada allí: simplemente morí como mi hijo Jesús, porque morí para seguir a mi hijo Jesús, morí sin dolor e inmediatamente fuí transfigurada: Jesús, los Angeles y los Santos me tomaron y me trajeron al Paraíso.

Aquí, cerca de Mí, hay algunas almas salvadas, sus parientes que murieron están aquí para orar por ustedes, pero ustedes deben también orar por ellos, de manera que pueden alcanzar a Dios pronto. Mucha vez oigo decir a la gente: "Afortunada tú, Marisa, que ves a Nuestra Señora". Sí, es verdad, pero ella les contesta a todos: "Afortunados aquellos que creen sin haber visto". No deben creer que ver a Jesús o a Mi es una cama de rosas. Estos mis dos hijos sufren y el Padre Pio, que está aquí junto a Mi, dijo: "Queridos hermanos, su sufrimiento es más grande que el mío". Es cierto, sufren muchísimo, no me averguenzo mas de decirles, porque hace algún tiempo oculté estas cosas, que en Roma los sacerdotes toman a las personas por el brazo y dicen con mucha impudencia: "No vayan a ese lugar (Nota: el lugar de estas apariciones) porque es un lugar poseído, si van a ese lugar poseído ya no permitiré que entres a mi iglesia". Pero la Iglesia no les pertenece a ellos, la Iglesia pertenece a Dios, todas las iglesias siempre deben estar abierta para todos, pero desafortunadamente hoy las iglesias están cerradas, hoy el que se quiera confesar es obligado a esperar por el día y hora programado para ello: si una pobre alma tiene el deseo de confesarse justamente en ese momento, no hay sacerdote, o se acabó el tiempo, o no es el día correcto.

Yo no enseñé eso, por el contrario les enseñé a mis hijos favoritos a siempre estar listos a recibir almas en cualquier momento: algunos de ellos hace ésto y sólo porque su sacerdote hace esto, es calumniado y difamado. Les damos mucha fuerza, aun cuando mucha veces parece que todo se derrumba alrededor de ellos. Es cierto, desde el punto de vista humano, que todo se derrumba alrededor de ellos, pero ¿Que no Jesús y Yo, los Angeles y los Santos, no hacemos nada por ellos? Sí, si hacemos. Los ayudamos, pero el sufrimiento, combatividad y maldad humana son muy fuertes. Hoy ustedes, mi pequeño rebaño, denMe este regalo por mi fiesta, oren por esta misión que es muy difícil, grande y bella: ¿Me pueden dar este regalo? Oren también a Mí, su Madre, denMe este regalo, porque sus oraciones a mí son por sus intenciones, sus intenciones son mías y mis intenciones son suyas. Les deseo una buena y santa fiesta: oren por la Iglesia, oren por el Papa, oren por los sacerdotes; ¿recuerdan el mensaje de Nuestra Señora de Fatima? Pues bien, ahora ese momento ha llegado.

Queridos hijos, tómense de las manos, levanten sus ojos al cielo y digan conMigo: "Padre Nuestro..." Asistan a la Santa Misa, vivan la Santa Misa y canten, Me gusto muchísimo oírlos cantar, no teman y aún si hay alguna nota falsa, no importa, porque en el Paraíso no cantarán fuera de tono mas.

Con el sacerdote los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

23/agosto/1998, 11:00 a.m. (mensaje de Nuestra Señora)

- Nuestra Señora: "Queridos hijos, gracias por su presencia aquí. Estoy muy feliz de estar en esta capilla. Dios quiere que el próximo domingo sean las últimas de estas reuniones con mis dos estimados hijos, porque volverán a Roma: pero continuaré viniendo a este lugar, aun cuando no Me vean, porque fue santificado por Jesús la Eucaristía. Jesús la Eucaristía no vino aquí sólo para dejarSe ver u oler su aroma por la gente, El vino a santificar este lugar: ésta es una gran gracia, está en ustedes el entenderlo. Si alguien habla maldades acerca de la aparición de Jesús la Eucaristía, sobre mis dos hjios, sobre ustedes que creen en todo esto, no los escuchen, si creen que no son capaces de hacerlos entender la grandeza de la venida de Jesús la Eucaristía, deben decir adiós delicadamente y marcharse.

Jesús dijo: "No hay peor sordo que aquel que no quiere oír". Cuántas personas vienen y escuchan, a veces sólo para criticar, pero ustedes, mis hijos queridos, no critiquen, si no creen no es un pecado, si dudan no es un pecado, pero tienen que respetar a este lugar y a las personas que creen. Nunca deben hablar a espaldas de la gente, a mi hijo Jesús no le gusta éso.

Me gustaría muchísimo hablarles sobre la corrección fraternal, pero veo que ésto es un asunto muy delicado. Cuando noten que alguien se equivoca, deben reprenderlo, aun cuando sea un cardenal, un obispo, un sacerdote, una madre, un padre o un hijo porque también requieren corrección y ayuda, también son hombres, tomados de entre los hombres. Si recuerdan, cuántas veces los Apóstoles fueron reprendidos por Jesús y también la Virgen María, aunque el Evangelio no habla de esto, Ella ayudó y corrigió a los Apóstoles como una madre.

Ustedes también, si entendieron el mensaje, ayuden a su hermano, corríjanlo si acepta, pero si no acepta, saludenlo y se márchense. Sólo quiero darles muchas caricias maternales, cuántas veces he dicho en los mensajes que deben decir al Rosario Santo con la corona en sus manos, Jesús quiere ésto: está tan bello tener la corona en sus manos y decir sus cuentas por Jesús y por mi causa. El Santo Rosario es un arma poderosa que también puede detener guerras, pero primero que nada, antes del Rosario está la Santa Misa, la Confesión, la Sagrada Comunión, el conocimiento del Evangelio, la catequesis, el Santo Rosario y finalmente, si hay tiempo todavía, la aparición. La aparición debe ser la última cosa, porque oyen pero no ven: además, muchos de ustedes vieron a Jesús la Eucaristía, es tan bello amar a Jesús la Eucaristía. Si ustedes aman a Jesús la Eucaristía ustedes aman a la Trinidad, a la Iglesia, a la Madre de la Eucaristía y ustedes aman a su hermanos porque la caridad los lleva a la santidad.

¿Quisieran ustedes convertirse en santos? Sean caritativos y amen, amen a todos, oren por todos, oren por todos. Hoy es mi gran alegría ver aquí alrededor mío hijos, jóvenes y adultos: Beso a todos los niños aquí presentes y también a aquellos que no pudieron venir aquí. También los saludo, a ustedes los enfermos. Mis queridos hijos, es una gran alegría estar aquí entre ustedes, pero recuerden que también cuando estos mis dos hijos no estén ya en este lugar que aman tanto, deben rezar el Santo Rosario. Estoy con ustedes, cuando están reúnidas dos o tres personas, oren en el nombre de Jesús, estoy con ustedes, Jesús está con ustedes. Gracias por su presencia aquí, ahora asistan a la Santa Misa con todo su corazón y reciban a Jesús la Eucaristía en estado de gracia. Aquellos que necesiten confesión, confiésense. Con el sacerdote los bendigo, a sus seres queridos y a sus artículos sagrados, beso a todos los niños, los traigo a todos dentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo. Durante la celebración de la Santa Misa estaré al lado del sacerdote: no hablen, sino oren y canten. Deben cantar, a Dios le encanta el canto, a mí me gusta el canto, y como cantan. Den gloria a Dios mediante el canto, cantar es orar dos veces. Alabado sea Jesucristo".