MOVIMENTO IMPEGNO E TESTIMONIANZA
"MADRE DELL'EUCARISTIA"

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Mensajes de Enero de 1998

1/enero/1998, 12:00 a.m. (Mensaje de Nuestra Señora)
En la mañana se encontraron dos Hostias grandes en la capilla, colocadas sobre la estatua del Santo Niño. Después del Rosario Don Claudio decidió dar la Comunión, pero las Hostias, que fueron divididas en muchos fragmentos, no fueron suficientes para toda la gente. Pero Nuestra Señora sugirió a Marisa que tomara también la Hostia con suero que ha estado sobre la gran pintura de la Madre de la Eucaristía desde el pasado 30 de noviembre. Cuando Marisa retiró la Hostia de la pintura, Ésta se multiplicó en sus manos y volvió a ocurrir lo mismo mientras Don Claudio estaba dando la Comunión, de manera que las Hostias fueron suficientes para toda la gente. Finalmente Nuestra Señora dio el siguiente mensaje.
- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, tienen a Jesús la Eucaristía en su corazón. Como ven, nada es imposible para Dios. Quise también que la Eucaristía colocada sobre la pintura fuese consumida, porque no me gusta dejarLa sola. Pero Dios quiso traerles algunas Hostias más, una, dos, tres... y Ellas se multiplicaron de nuevo en las manos de su hermana y ocurrió lo mismo cuando el sacerdote estaba dando la Sagrada Comunión.
Se preguntarán porqué Dios está concediendo tantos privilegios a este lugar y Yo les respondo: "¿Acaso meditan en todo esto?", Dios los eligió. ¿Cuántas veces debo repetirles que Dios eligió este lugar prodigioso? En cuántas ocasiones les He dicho que Dios no necesita alboroto, confusión, fanatismo o pregón a son de trompeta; no, Jesús ha venido aquí en silencio, sin confusión.
Miren a su alrededor, ustedes son unos cuantos, comparados con toda la Ciudad de Roma, pero Dios los escogió a ustedes: nunca traicionen a Dios, nunca traicionen a mi hijo Jesús. Si alguno de ustedes lo hace, permítanle regresar al redil y nos alegraremos al recibir la oveja perdida. Pero ahora, mis amados hijos, hay tantas, tantas ovejas perdidas y en especial entre la gente joven. Oren.
En mi último mensaje de anoche los invité a orar por las familias, para que vuelvan a unirse y a orar por los que se casan, para que puedan comprender lo que están haciendo: éste es un sacramento grande e importante que concede gracia. Oren por las familias y por la paz en el mundo. La gente hace demasiadas cosas y dice tantas palabras como "Paz en el mundo, paz en las familias, alejar la guerra...", pero hay tantas almas por salvar, prisioneros, gente adicta a las drogas, los que voluntariamente hacen sufrir..., ustedes deben salvarlos; sí, Jesús les pide solamente esto: si ellos no desean ser salvados, deben dejar de frecuentarlos, porque cuando ellos se comportan de tal manera, el demonio ha entrado en su corazón. Está en ustedes convertir sus corazones y pedir perdón al Crucifijo, al Jesús triunfante y en este día pedir perdón del Santo Niño. Si piden el perdón de Dios con todo su corazón, aún cuando algunos caigan y se vuelvan vacilantes, podrán levantarse de nuevo. Extiendan sus brazos y únanse a Jesús la Eucaristía. Amen, amen a Jesús la Eucaristía. Solamente el Pan Eucarístico, solamente el Pan de los Ángeles les confiere la fortaleza para aceptar y continuar por siempre. Y ahora, hija mía, recibe al Santo Niño".
Marisa recibió al Santo Niño en sus brazos y preguntó si Él llora algunas veces. Nuestra Señora respondió que Jesús lloró mucho más cuando creció. Entonces Marisa devolvió el Santo Niño a San José.
- Nuestra Señora: "A mi alrededor están los Santos y las almas salvadas quienes oran por ustedes y ahora unan sus manos entre ustedes y digan con Nosotros el Padrenuestro, la oración de Jesús. Mis amados hijos, la Madre junto con todos en el Paraíso les desea un feliz Año Nuevo: vayan en la confianza de Dios. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales, beso a todos los niños, los estrecho fuertemente a mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

8/enero/1998, 5:30 .m. (Mensaje de Nuestra Señora)
- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, agradezco a aquellos de ustedes que han orado tanto por el viaje de estos dos hijos míos (Nota: Marisa y Don Claudio fueron a Cerdeña durante la Epifanía), porque allá hubieron verdaderas conversiones de hombres y mujeres y esto llenó de gozo a mi hijo Jesús. Nunca podrán imaginarse cuánto sufrimiento y cansancio tuvieron estos dos hijos míos, pero al final se regocijaron cuando algunas ovejas regresaron al redil y muchos regresaron verdaderamente. Ahora corresponde a sus sacerdotes seguir ayudándolos, pero esto Me hace pensar...
Oh, mis amados hijos, parece que siempre estoy repitiendo: sí, soy repetitiva, soy muy repetitiva porque sigo hablando, pero las creaturas no siempre Me escuchan. Pero Me parece que no les pido muchas grandes cosas. Piensen en los tres Magos cuando visitaron al Santo Niño, piensen en los pastores y en el Mesías, Quien nació en una cueva, pero la cueva estaba muy limpia, porque San José la volvió muy confortable. ¡Cuántas oraciones! Pero nadie supo en qué lugar estaba el Mesías y aquellos que lo sabían, ¡Le querían matar!
Ustedes en verdad no quieren esto, ustedes aman al Santo Niño, a Jesús y a Jesús la Eucaristía. Hoy, más que nunca, los invito a recibir a Jesús la Eucaristía. Primero que todo está Jesús la Eucaristía, luego el Espíritu Santo, luego la Madre de la Eucaristía y finalmente los Santos y las almas salvadas. Vayan a Jesús la Eucaristía, recíbanLe cada día, no Le abandonen a menos que se vean obligados por serias razones. De otro modo ¿porqué la Madre viene con tanta frecuencia a estar con ustedes y porqué Dios eligió este lugar? Porque Dios ama a cada uno de ustedes.
Ustedes confeccionaron el ropaje de bebé para el Santo Niño, o más bien, confeccionaron dos (Nota: Antes de Navidad Nuestra Señora pidió que lo confeccionáramos mediante oraciones, sacrificios y actos de mortificación): hoy el Santo Niño viste el ropaje ordinario, pero el próximo domingo vestirá el mejor. Se han portado bien pero deben seguir orando y hacer más sacrificios y actos de mortificación: deben amarse más los unos a los otros, mucho más deben amarse, mis amados hijos y no nada más sentir simpatía, Deben amar también a los que no simpatizan con ustedes.
Gracias nuevamente por todo lo que hicieron por este viaje a Cerdeña. Oh, cuánta gente se convirtió de corazón, pero si caen y no son capaces de continuar, no será por falla de estas dos creaturas, será por falla de sus sacerdotes. Especialmente cuando la gente habla de la Eucaristía o de milagros Eucarísticos, los sacerdotes se convierten en los más amenazantes. ¿Pero qué es lo que les preocupa? Si no quieren creer, déjenlos que no crean, siempre que dejen en libertad a las creaturas, porque a veces, a causa de su modo de actuar, no conducen las almas a Jesús la Eucaristía.
Me gustaría desearles, una buena catequesis bíblica, pero ustedes ven cómo la gente no está respondiendo y siempre hay poca, poca gente...: desafortunadamente se ha desatado una muy fuerte lucha contra este prodigioso lugar. Y con frecuencia se preguntan: "¿Porqué Dios no hace algo?". Esto no es verdad y ustedes saben que Dios es paciente, Él es misericordioso y sigue dándonos la esperanza de convertir los corazones, pero al final Él será justo. Cuántas veces les He dicho: "No se detengan ante un Dios misericordioso, sigan pensando que al final Él será justo".
Justo en este momento mi alma está triste porque no pueden imaginarse cuántos pecados se cometen ahora, mientras estoy aquí con ustedes. Además hay algo más que aumenta mi gran sufrimiento y es que la Confesión se administra únicamente conforme a un horario. Así si una creatura peca después de la confesión o algún tiempo después, no puede encontrar un sacerdote para confesarse. ¡Mas los sacerdotes están para almas! Cuando un alma solicita uno, cuando un alma necesita confesarse, un sacerdote nunca debe rehusarse a confesar a dicha alma, también en la noche. Por el contrario hay un horario y si alguien no llega a tiempo, no puede confesarse. PORQUE PARA LA CONFESIÓN LOS SACERDOTES NO PUEDEN DECIDIR SOBRE EL MOMENTO, PORQUE EL HOMBRE ES PECADOR Y SI ÉL DESEA REGRESAR A LOS SACRAMENTOS, ÉL DEBE TENER UNA OPORTUNIDAD.
Por este motivo mi alma está triste, porque cuando una creatura quiere regresar a los Sacramentos no hay sacerdotes o los sacerdotes están cansados o hay un horario y en algunos sitios la gente puede confesarse solamente una vez por semana. Pero el hombre puede pecar en otros días, porque el Demonio siempre le está tentando: ¿así es que porqué y por quién murió mi hijo Jesús? Y cuando mis hijos no viven en estado de gracia, ¿cómo la Madre no podría estar triste o preocupada? ¡Oren! La Madre les dice estas cosas para invitarlos a orar y amar. Recuerden cuántas veces Jesús y Yo les repetimos: "Primero aprendan cómo amar, entonces oren".
Con el sacerdote los bendigo a ustedes, a sus seres queridos y a sus objetos sacramentales, los traigo adentro de mi corazón y los cubro con mi manto maternal. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

18/enero/1998, 10:00 a.m. (Mensaje de Jesús)
Temprano por la mañana, se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y sobre la estatua del Santo Niño en el altar. Las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín y finalmente todos pudieron recibir la Comunión. Marisa permaneció en su habitación debido a su mala salud y Jesús se le apareció y le dio el mensaje siguiente
- Jesús: "Yo soy Jesús la Eucaristía y vengo a este pequeño rincón de la Tierra. Su hermana fue asistida y rescatada durante su gran sufrimiento de la Pasión por Mí, aquí presente con mi Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Yo permito que la gente sufra porque Dios lo pide, pero es entonces que Yo la amo: ustedes, que Me reciben en su corazón y que están en estado de gracia, tienen al Paraíso en ustedes. Yo sufrí y su hermana también sufrió, ella vivió la Pasión, pero mi presencia y sus oraciones la ayudaron a continuar.
Yo soy Jesús la Eucaristía y elijo mi Sagrario en este lugar: ¡aquí deseo vivir por siempre con ustedes! Aún cuando ruge la tormenta y hay ciertos nubarrones, Yo elijo mi Sagrario y estoy con ustedes. No se quejen porque Dios permita el sufrimiento, Él conoce a la gente que puede sufrir, Él pide permiso a las almas: "¿Aceptarías?" y las almas responden "Sí" o "No": cuando responden "Sí", deben ayudar a Dios.
Pero ustedes no comprenden que aquí está mi Sagrario, mi cuna y mi amor. No deben preocuparse si hay ciertas imperfecciones, si ocurren algunas pequeñas ofensas: perdonen, tal como Yo los perdono.
Marisa es grande: ella vive este rincón del Paraíso, pero también los niños con sus Ángeles están viviendo un rincón del Paraíso. Esto debe llevarles a comprender que todos pueden vivir un rincón del Paraíso, ya sean adultos o jóvenes y Yo, Jesús, estoy con ustedes.
Por este motivo traje la Eucaristía a su hermana para darle fortaleza y valor, para que pueda aceptarlo todo. Oh, cuántas gracias y milagros: milagro en milagro, ¡milagro en milagro de milagro! Cuánta alegría y amor les doy en este pequeño rincón que elegí, que quise. Esa gente Me retiró de aquí, pero Yo regresé y sigo regresando. Si algunas veces no vengo, no es por causa suya, sino porque no deseo que se acostumbren a estas grandes cosas. ¿Quién vive como ustedes, este milagro en milagro de milagro? ¿Quién más? ¿Nadie! Esto es un gran don de Dios para todos ustedes. ¿Están sintiendo frío? Si se enferman, no es porque estén adquiriendo un resfriado aquí, porque Yo les doy calor a través de mi amor. Así es que si se enferman, tal como su hermana se enfermó (Nota: Marisa se enfermó de influenza), será únicamente porque la naturaleza humana y la ley natural son las mismas para todos: su hermana no será dispensada de enfermarse por tenerMe: no, ella es igual a todos. Pero Marisa también sufre los dolores de la Pasión y hoy ha sido particularmente duro para ella. Deseo revelarles un pequeño secreto: esta mañana ella se sentía tan mal que les pidió ayuda llamándoles por teléfono a la capilla, pero ninguno pudo contestar. Por esta razón Yo mismo vine a traerle la Eucaristía.
Mis amados hijos, es su Jesús quien les habla y los ama mucho. Estén siempre preparados para amarMe, no esperen la ocasión de pecar para amarMe y aún si pecan, ámenMe porque si se abandonan, será más difícil volverse a poner de pie. Amen, ámenMe, ámense los unos a los otros, ámense a sí mismos.
Ahora regreso al Padre y ustedes, hijos míos, reciban la Sagrada Comunión, porque siguen viviendo la Pasión. Mis amados hijos, gracias por su presencia aquí y por sus oraciones: sigan viviendo siempre en estado de gracia y su Jesús les dará muchas más recompensas que las suyas. Mis amados hijos, por favor ámense siempre los unos a los otros y nada descuiden.
Jesús besa a todos los niños y a todos los niños enfermos. Ahora regreso al Padre y les dejo a la Madre".
- Nuestra Señora: "Sólo He venido a decirles que los cubro a todos con mi manto maternal, los abrazo y doy calor a todos. Pongan atención cuando reciban a mi hijo Jesús, Él les da calor por lo que no deben temer. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, sus objetos sacramentales y beso a los niños. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".

25/enero/1998, 12:00 a.m. (Mensajes de Jesús y Nuestra Señora)
Temprano por la mañana, se encontraron muchas Hostias sobre el cáliz de la estatua de la Madre de la Eucaristía en la capilla y sobre la estatua del Santo Niño en el altar. Las Hostias fueron llevadas en procesión penitencial por el jardín y finalmente todos pudieron recibir la Comunión. Marisa permaneció en su habitación debido a su mala salud y Jesús y Nuestra Señora se le aparecieron y le dieron los mensajes siguientes.
- Jesús: "Mis amados hijos, vengo a este lugar para traerles todo Mi Ser y deben responder con amor a esta mi venida entre ustedes. Como ven, el amor siempre está en primer lugar: Yo los alimento cada vez que Me reciben y aún si no están preparados para darme su amor profusamente, les pido que Me entreguen su amor, verdadero amor, amor sin vacilaciones y sin pensar en ustedes mismos, amor por su hermano y en particular por su hermano que sufre.
Yo, Jesús, sigo viniendo con ustedes, mi pequeño rebaño; no pueden comprender profundamente las gracias que les traigo. Pero las gracias también significan el llevarse a las personas de la Tierra y traerlas salvadas junto conmigo. Me llevé a uno de sus hijos, a un hombre joven que vivió muy alejado de Mí: finalmente él vino a Mí y lo traje junto conmigo. ¿Dónde? ¡Él es un alma salvada! Todas las almas están aquí a Mi alrededor, cuando vengo aquí con ustedes, pero cuando regreso al Padre ellas permanecen aquí en espera de sus Santas Misas y de sus oraciones. Sigan orando por sus queridos difuntos, tal como ellos siguen orando por ustedes, recordándolos: ellos preparan su venida a Dios.
Ahora me gustaría hablarles sobre la Hermana Muerte. La Hermana Muerte no conoce edad o tiempo, cuándo o cómo: cuando decide llegar, llega. Por esta razón, en cuántas ocasiones la Madre y Yo les hemos dicho: "VIVAN SIEMPRE EN ESTADO DE GRACIA, ESTÉN SIEMPRE PREPARADOS PARA RECIBIR A LA HERMANA MUERTE".
Desde el punto de vista humano ella los hace sufrir, porque sufren con la partida de un ser querido: pero desde el punto de vista espiritual deben mirar más arriba y pensar que su ser querido que partió se ha ido para disfrutar, si es que él supo cómo esperar a la Hermana Muerte.
Por esta razón, mis amados hijos, deben siempre estar preparados en todo momento: si caen, corran a confesarse y Yo estaré listo para abrazarlos, para amarlos. Éste es verdadero amor, el cual siempre está presente para todos. Vivan este día pensando acerca de la Hermana Muerte: también en la diversión, en la alegría, en su familia, no olviden a la Hermana Muerte. Como ven, a veces los niños parten y van conmigo al Paraíso, algunas veces los ancianos parten y a veces la gente de edad media también. Intento hacerles comprender que siempre deben estar preparados, porque no saben en qué hora o instante la Hermana Muerte llegará. Estén preparados, en cada momento, en cada segundo: Yo estoy ahí, esperándolos con mis brazos abiertos, junto con su Madre, los Ángeles y los Santos.
¿Cuántos años les gustaría vivir? Porque podría decirles cien años o ciento cincuenta años, pero al final está el Paraíso, crean que hay un Paraíso, el gozo y deleite eternos, existe el amor, el amor por todos. Por este motivo frecuentemente les repito: "Conviertan su corazón y crean en el Evangelio, aprendan cómo amar, entonces oren". Este debe ser su dicho: "Aprende cómo amar, entonces ora". Adiós, mis amados hijos, regreso al Padre".
- Nuestra Señora: "Mis amados hijos, Yo soy su Madre: He estado aquí con ustedes mientras su sacerdote estaba comentando el último mensaje y hasta ahora, junto con ustedes, He escuchando las santas palabras de Jesús. Vivan y pongan en práctica lo que Jesús dijo: ¿Desean venir al Paraíso, no es así? No se preocupen, no quiero decir que sea ahora, sino que siempre deben estar preparados, de lo contrario ¿qué clase de madre sería si no los urjo y los ayudo?
Vivan en estado de gracia, para que puedan disfrutar el Paraíso por siempre, junto con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y todos los Ángeles y los Santos. Entonces, en verdad habrá gozo, amor y cánticos... Ahora disfruten el Paraíso cuando reciben a mi hijo Jesús, disfrútenlo y no lloren por tan poco, no pisoteen a la gente por absurdos y no se acuesten sin haber hablado con la persona a quien hacen sufrir o con la que los hace sufrir. Esto no es bello para quien ha caminado espiritualmente y no es bello dejar sufrir a su hermano; no, no se acuesten sin haber pedido perdón, sin haber platicado y sin tener tranquilidad mental. Con el sacerdote los bendigo a ustedes y a sus seres queridos, beso a los niños, los cubro a todos con mi manto maternal, estrechándolos a mi corazón. Vayan en la paz de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Alabado sea Jesucristo".


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